Margarita Xirgu

 

 

 

2. Medea

 

Margarita Xirgu en el teatro romano de Mérida representando Medea

Durante un viaje de la Xirgu hacia Badajoz, donde tenía que actuar, su amor por las piedras viejas la hizo pararse en Mèrida. Paseaba solitaria por la ciudad cubierta de polvo y silenciosa y, de repente, al salir a las afueras por una callejuela, se quedó extasiada: frente a ella, casi intacto, se levantaba el famoso teatro romano. Su emoción no fue menor que la de José Ramón Mélida y la de Maximiliano Macías, descubridores del teatro Emérita Augusta cuando, en la investigación de restos arqueológicos dispersas, con un golpe de pico arañaron la piedra de un peldaño bajo las graderías de las "Siete Sillas", revelando el tesoro yacente bajo tierra desde hacía siglos. La Xirgu se acercó lentamente hasta tocar las piedras desgastadas. Se recostó pensativa. Ante aquel noble recinto abierto al sol y al aire, rememoraba la mezquindad de los escenarios cerrados, el convencionalismo y la banalidad de las bambalinas. Medio cerrando los ojos soñaba todo lo que allí podía hacerse. Se le removía el antiguo entusiasmo por las tragedias griegas y renacía en ella el deleite contagiado en las plazas de toros, de ser delirantemente ovacionada por un público transportado por la belleza ...

 

Foto sacada del libro de Antonina Rodrigo: Margarita Xirgu y su teatro

Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.


Antes que Margarita otra actriz, María Guerrero, había intentado ofrecer también representaciones en el teatro romano de Mèrida. El propósito se frustró porque María Guerrero pretendía montar el espectáculo incluso con decorados de cartón y el conservador del teatro, a quien estremecía la sola idea de ver pisadas aquellas piedras venerables, se opuso tenazmente

Cartel de Manuel Muntanyola (Barcelona 1.935)

El sueño de Margarita murió en flor. No consiguió interesar de momento a ningún potentado en sus vagos proyectos de hacer teatro al aire libre aprovechando aquel recinto. Pero los sueños dejan alguna semilla en nuestras vidas, que a veces fructifica. Y he aquí que, más adelante, a raíz del estreno "Del Otro" de Miguel de Unamuno, en la tertulia del saloncito del Teatro Español, la Xirgu recuerda una representación que hizo de "Elektra", la heroina de Sófocles revivida para Hofmannsthal, en las ruinas de Chapultepec y expresa el deseo de montar alguna pieza clásica de ascendencia española. Uno de los contertulianos, Fernando de los Ríos, reivindica Séneca como autor dramático, diciendo <<que las tragedias españolas de Séneca son tan bellas como las griegasY no es cierto que no sean teatrales. Si en su época no se representaron, fue porque las representaciones teatrales estaban en decadencia. Y es una pura injusticia que en España no se hayan representado nunca: una injusticia que haría falta reparar.


Foto sacada del libro de Domènec Guansé: Margarida Xirgu

Otro contertuliano, Unamuno, suelta que si la Xirgu quiere representar una tragedia del escritor latino, él está dispuesto a traducirla. Lo hizo con tanto desinterés qué no quería cobrar los derechos de autor. A las dos semanas el rector de la universidad de Salamanca entregaba la versión castellana a la actriz.

Margarida Xirgu, Isabel Pradas y otros intérpretes de Medea, Mérida 1933

Foto extraída del libro de Antonina Rodrigo: Margarita Xirgu y su teatro


Margarita escoge Medea y propone que se estrene en el teatro romano de Mérida. Rivas Cherif, con su dinamismo y fértil ingenio, obvió los tropiezos. En principio el conservador y descubridor del teatro, el señor Mèlida (así con "ele"; la Xirgu encuentra que es una lástima, que por la pequeña diferencia de una sola letra, no se le hubiera podido llamar cómo se merecía: el señor Mèrida) también se muestra hostil a los proyectos de la Xirgu. Lo que lo hizo variar radicalmente de actitud fue la respuesta de la actriz cuando él le preguntó qué pensaba montar en el teatro para la representación:

--Nada!
-Nada? repitió él con sorpresa, incrédulo. ¿Ni instalaciones eléctricas?
-No! ¡Y si fuera posible que nos sacaran todos los hilos eléctricos de los alrededores aun saldriamos ganando!


El conservador del teatro comprendió qué pretendía la actriz: animar aquellas piedras muertas con un hàlito de vida, renovar el culto a la belleza para el cual fueron creadas. Y se convirtió en su más entusiasta colaborador.

Rivas Cherif, Borràs y la Xirgu rodeados de alumnos de arquitectura de Madrid, en Mérida en 1933.

Foto: Archivo General de la Administración.


El estreno tuvo lugar el 18 de junio de 1.933. La Xirgu interpretó al personaje de Medea i Borràs, el de Jasón. << Yo no he hecho nada más -escribe Unamuno- que hacer hablar a Séneca en castellano. Séneca no hizo nada más que explicar la historia de Medea. Pero Margarita Xirgu ha hecho Medea. Ha convertido a este personaje, imaginario o real, en un ser vivo que se apodera de nosotros en cuerpo y alma>>.

 

Margarida Xirgu, Isabel Pradas i altres intèrprets de Medea, Mérida 1933

Foto treta del llibre d'Antonina Rodrigo: Margarita Xirgu y su teatro

 

A Mérida llega el presidente de la República, algunos de sus ministros, entre ellos el de Instrucción Pública, el director de Bellas Artes, el alcalde de Madrid, el embajador de Italia, que entrega una corona como regalo de Roma a Mérida, y destacadas personalidades de la intelectualidad y del arte. El teatro reune a más de 3.000 espectadores llegados de todas partes. Con todo su séquito, Azaña se instala en el primer rellano de la gradería y, igual que un procónsul, se dispone a entregarse al espectáculo. La majestuosidad del lugar, reavivado con la presencia de la multitud, es impresionante. La tarde, suave y luminosa, cae hacia poniente.

 

Margarida Xirgu y Enric Borràs en Medea

 

Apenas ver aparecer Medea, el silencio es maravilloso. La Xirgu saca fuerzas de la su constitucional flaqueza física. Lo favorecen las excelentes condiciones acústicas del teatro. Los espectadores quedan atrapados por la furia de Medea. Cuando ya oscurece, el resplandor del incendio con que acaba la obra atrae a unas cigüeñas que habían hecho nido en el puente romano no muy distante del teatro y sobrevuelan el espacio escénico, como si fueran atraídas por los hechizos de Medea. La Xirgu se da cuenta que el vuelo circular de los enormes pájaros encima de ella aumenta la belleza del espectáculo y se esfuerza en dirigir los círculos que trazan armonizándolos con las propias actitudes. El mejor momento es el efecto fulminante de la escena final: el carro de fuego empujado por dragones simbólicos, los ramos iluminando la noche y los actores deambulando por el espacio antiguo ... El público revienta en aplausos clamorosos.

Más de 3.000 personas asistieron a la representación de 'Medea' en 1933

Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

 

El reparto de actores fue:

La Nodriza: Amalia Sánchez Ariño.
Creonte: Alberto Contreras.
Jasón: Enric Borrás..
El Missatjer: Pedro López Lagar.
Primer Coreuta: Enrique Álvarez Diosdado.
Segundo Coreuta: Enric Guitart.
Medea: Margarida Xirgu.

 

La Xirgu con Cipriano Rivas Cherif, Enric Borràs y Matilde Muñoz redactora diario Crónica, 2 de julio de 1933 en el parador de Mérida.

foto festival de Mérida

La Orquesta Filarmónica, aumentada con un corazón de sopranos, tenores y barítonos, interpretó la mùsica de escena, la adaptación de Gluck, oberturas de Ifigenia y de Alcestes y trozos escogidos de Orfeo. Los figurines del vestuario utilizados eran de Miquel Xirgu, hermano de la actriz. Los detalles ornamentales, de Sígfrido Burmann y Piti Bartolozzi. El asesor literario y artístico, Rivas Cherif.

Margarita Xirgu interpretando"Medea".

Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

 

Miguel de Unamuno escribe en "El Sol": <<En este teatro romano de Mérida, desenterrado al sol, se ha representado la tragedia Medea, del cordobés Lucio Anneo Séneca. La desenterré de un latín barroco para ponerla, sin cortes ni glosas, en prosa de paladino romance castellano, lo que ha sido también restaurar ruinas. Pretendí con mi versión hacer resonar bajo el cielo hispánico de Mérida el cielo mismo de Córdoba, los arranques conceptistas y culteranos de Séneca, pero en la lengua brotada de las ruinas de la suya. El suceso mayor se ha debido a la maravillosa y apasionante interpretación escénica de Margarita Xirgu, que en este atardecer ha llegado al colmo de su arte. Sobre el escenario de piedras seculares, bajo el cielo de ocaso, se cernía pausadamente una cigüeña, la misma de hace veinte siglos>>

 

Cartell de Manuel Muntanyola (Barcelona 1.935)

 

El ayuntamiento de Mérida nombra a Margarita Xirgu y a Enric Borràs, hijos adoptivos de la ciudad.

Nomenament oficial de fill adoptiu de Mérida a Enric Borràs.

Foto: Museu de Badalona. Arxiu d'Imatges. Fondo Enric Borràs i Oriol

Teatro romano de Mérida

foto Albert Prats Prat

El éxito de Medea en Mèrida no se apagó como la llama de un momento. Margarita Xirgu la representó, aunque con no tanta espectacularidad, en el teatro griego de Montjüic, en la plaza de la Armería del Palacio Real madrileño, en el pórtico del palacio Anaya de Salamanca y, después, en muchos otros lugares en versión escenográfica de cámara a cargo de S. Burmann, como en el teatro Español de Madrid el 28 de octubre de 1.933.

Escenario y público en la Plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, antes de la representación de Medea con escenografía de Sigfrido Burmann.

Foto Colección Archivo General de la Administración.


Margarida Xirgu durante la representación de Medea en el Teatre Grec de Barcelona, en setiembre de 1933.

Foto Colección Institut del Teatre de Barcelona.

Antoni Capdevila, Margarida Xirgu, el Presidente de la Generalitat de Catalunya Francesc Macià, Enric Borràs, los concejales de Cultura Ventura Gassol i de Finanzas Carles Pi i Sunyer, y Cipriano Rivas Cherif, entre otros, después de la representación de Medea el 14 de setiembre de 1933, 3 meses y 10 días antes de la muerte de Francesc Macià.


Foto Colección Archivo General de la Administración.

 

"Medea"de Séneca en versión de Unamuno. Margarita Xirgu y Enric Borràs en la Plaza de la Armería de Madrid, en 1933.

Fuente: ADE, nº77, octubre de 1999.

"Medea"de Séneca en versión de Unamuno, estrenada en el Teatro Romano de Mérida. El maestro Capdevilla, Enric Borràs y Margarita Xirgu, el 14 de setiembre de 1933, en el Teatre Grec de Barcelona

Fuente: ADE, nº77, octubre de 1999.

Teatre Grec de Barcelona

Colección Institut del Teatre de Barcelona.

‘Medea’ en Hispanoamérica

Margarida Xirgu i Miguel de Unamuno

 

Xirgu- Unamuno- Borràs

Archivo casa museo Unamuno Salamanca

Homenaje a Margarita Xirgu de las clases obreras emeritenses (18-7-1933)

Frase firmada por Margarta Xirgu.

"Aplicar las formas antiguas al pensamiento moderno es arte noble y delicado". Margarita Xirgu

Foto festival de Mérida


Los textos han sido copiados de las biografías "Margarida Xirgu"de Domènec Guansé, "Margarida Xirgu. Una vocación indomable"de Francesc Foguet i Boreu, "Margarita Xirgu y su teatro"y "Margarita Xirgu. Una biografía"de Antonina Rodrigo.

 

XAVIER RIUS XIRGU

álbum de fotos

 

Libro sobre Medea a raiz del festival de Mérida 28 de abril 2008

Libro sobre Medea

 

volver

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.