Margarita Xirgu

 
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40. MARGARITA XIRGU ANTIFASCISTA CONVENCIDA

 

Margarita Xirgu no fue militante de Acción Republicana, ni del Partido Republicano Radical, ni de Izquierda Republicana, ni tampoco del Frente Popular. Margarita sólo era militante del teatro.
Pero evidentemente sus inclinaciones eran republicanas, como lo demuestra la carta que envió a su hermano Miquel Xirgu:
15 de abril de 1931
Mí querido hermano: Ya tenemos República. ¿Sabrán los hombres defenderla?.
Ayer, después de echada mí carta anterior, me dijeron que en telégrafos ondeaba ya la bandera republicana, que a las tres de la tarde había tomado posesión el gobierno provisional. Llegué al teatro y me dijeron que a las cinco se proclamaría la República desde el balcón del Ministerio de la Gobernación. Dejé el auto y a pie me fui a dar vueltas por la Puerta del Sol. No quise perderme el espectáculo. La plaza estaba llena, las bocacalles que afluyen en la Puerta del Sol, atestadas de gente. El momento fue de una emoción intensísima. Desde las cinco hasta las seis y media que salió el Gobierno en el balcón con la bandera republicana, el oleaje iba en aumento. Muchas personas, muchos curas, no se veía maldad en nadie, ni rencor; sólo una gran alegría y en muchos ojos lágrimas. Yo me pregunto: ¿toda esta gente era republicana?. Hoy han declarado fiesta nacional. Las muchachas llevan lazos rojos. Carruajes llenos de banderas rojas y republicanas, canciones y coplas, griterío ensordecedor. A mi la cabeza ya no me resiste más. Hoy me parece una carnavalada. ¡Quiera Dios que mañana vuelva toda esa gente a trabajar!. Hasta ahora no hay más que alegría, pero si se torciera, el gesto de esa gente daría miedo. En palacio, desde antes de salir el rey, está la bandera republicana. El gentío por plazas y calles es enorme. Los monumentos todos están con banderas republicanas. Isabel la Católica, en la cruz, levanta también la bandera. ¿Pobre señora, ¿quién se lo iba a decir?!. En mí, la curiosidad puede más que el miedo y quiero verlo todo.
El auto nuestro sirvió para llevar desde la casa de Miguel Maura a Gobernación, a algunos miembros del Gobierno provisional. Miguel, el chófer, dijo al volver: "¡Me gustaría que me hubieran visto en Barcelona"!. El negocio mío, nulo. Ayer por la tarde ingresamos ochenta pesetas. Del brazo estoy mejor.
Margarita

Abundando en lo que se ha dicho, la Xirgu grita más de una vez: ¡Viva la República!. El primer grito se produjo días más tarde de proclamarse la República, Margarita saludó a Manuel Azaña en las puertas del Teatro Muñoz Seca con un: ¡Viva la República!
El 19 de mayo de 1931 en una carta desde el Hotel Nacional de Madrid, dirigida de nuevo a su hermano, refiriendose a "Fermín Galán" de Rafael Alberti, dice: "Tengo en mí poder dos actos y el primer cuadro del acto tercero, faltan dos cuadros, el del fusilamiento y el de la proclamación de la República ... Si volviera la monarquía tendría que irme con mi compañía al extranjero. La suerte está echada. ¡Viva la República!"

La Xirgu es condecorada por el Gobierno de la República. En 1.932 con motivo de las fiestas de la República se celebró en el Teatro Español de Madrid una función de gala, en la que se representó un entremés de Quiñones de Benavente y el auto "El gran teatro del mundo", de Pedro Calderón de la Barca; en un entreacto Margarita Xirgu recibió junto a Enric Borràs la "insignia de la encomienda de la Orden de la República Isabel la Católica" de manos de Azaña; otras fuentes aseguran que la entrega se produjo en un entreacto de "Yerma" el 2 de febrero de 1935, también en el Teatro Español.
La amistad con los hermanos Lola y Cipriano Rivas Cherif, como también con Manuel Azaña, la condicionan con sus inclinaciones republicanas.
Margarita Xirgu tampoco es militante socialista, pero sus preferencias son de izquierdas, apoyando siempre a los más desvalidos. El 20 de octubre de 1932 la Xirgu participa en el festival artístico celebrado con motivo de XVII Congreso de la UGT.




El 6 de octubre de 1935, con motivo del primer aniversario de la Revolución de Asturias, la sección de Literatura y Bellas Artes del Ateneo Enciclopédico Popular, en colaboración con otros ateneos de Barcelona, organizó una conferencia-recital de Federico García Lorca, con la participación de Margarita Xirgu, presidenta honraría de la citada entidad cultural desde el 3 de agosto de 1932. Cuando el poeta acabó su recital, apareció en el escenario la Xirgu vestida con los colores republicanos, los espectadores puestos de pie, acogieron a Margarita con una ovación interminable. Al final pudo recitar "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías", la última obra de Lorca.
Un día antes de acabar la temporada de 1935 en el Teatro Barcelona con "Yerma", la Sección Femenina del Partido Republicano de Izquierda del distrito décimo, la nombró Presidenta Honoraria de la entidad, por ser una ciudadana leal.

 



El 23 de octubre de 1935 se celebra una función popular de "Fuenteovejuna" de Lope de Vega en homenaje a la Xirgu y con la asistencia de Lorca, pero en realidad a beneficio de los prisioneros por los sucesos revolucionarios de octubre de 1934. Lluís Companys, Presidente de la Generalitat y los Consejeros Vallesca y Comorera, desde el penal del Puerto de Santa María, le envían flores a Margarita y desde el penal de Cartagena, Ventura Gassol, Martí Barrera, Esteve y Maestros le envían un telegrama que dice: "De corazón y de pensamiento con Usted, hermana nuestra".

 

Ejemplar del poema "La mort de l'ós" de Ventura Gassol dedicado a Margarita Xirgu desde el penal de Cartagena, el 6 deenero de 1936.

Archivo Jordi Rius Xirgu


En julio de 1936 todos los diarios del mundo anuncian el estallido de la guerra y la revolución española. Un mes después, se hace pública la trágica noticia que conmueve el alma de las letras internacionales: los fascistas han asesinado a Federico García Lorca, la madrugada del 19 de agosto de 1936. En las puertas de los teatros donde actúa la compañía Xirgu se cuelga una gran fotografía del poeta y en todas las representaciones se guardan unos cuantos minutos de silencio en su recuerdo. El vil asesinato de Lorca tiñe de tragedia la vida artística y la intimidad de Margarita Xirgu. Se convierte en la sacerdotisa de la liturgia lorquiana: hasta su muerte, incluirá las obras de Federico como base de su repertorio. Cada representación es un homenaje al poeta.
Margarita Xirgu se convierte en la embajadora de la República en las castigadas tierras del sur de América. Son días de exaltación partidista, de dolor democrático por la guerra española, preludio de la Segunda Guerra Mundial. Margarita resiste las pérfidas acometidas de los sectores recalcitrantes, filofascistas. Encuentra, en cambio, la comunión del público que se identifica con la lucha democrática. La posición de la Xirgu a favor de la República legítima y democrática irrita los sectores fascistas.
En el frente sudamericano, Margarita Xirgu mantiene una intensa campaña antifascista. En una representación de "Fuenteovejuna" de Lope de Vega, en el Teatro Smart de Buenos Aires, replica la ofensiva fascista, en la escena de las imprecaciones: repudia los nombres de Francisco Franco y Emilio Mola, reivindica su solidaridad con los combatientes que luchan por la libertad y por la democracia, y proclama abiertamente su fe en la victoria de la República.
Afligida por la tragedia española, recuerda con amargura el asesinato de Lorca. Se compadece de que hayan muerto "el milagro de Espanya", el poeta de quien ella había sido el hada buena. Fuera de la escena, es una mujer dolorida que no puede esconder la pena que la reseca por dentro. Recuerda con tristeza su país, que sufre una guerra cruel provocada por los sectores reaccionarios.
En un interrogatorio de la policía de Buenos Aires, el comisario le pregunta si es partidaria del gobierno comunista de Valencia. Ante esta interpelación tan imparcial, Margarita Xirgu se defiende lal mar de bien: "De momento, el gobierno de mi país no es comunista; además, sólo hay un gobierno legítimo y, por tanto, da igual el hecho de que esté en Valencia o en cualquier otro sitio". El comisario vuelve con el trece son trece: quiere que firme un papel en que se le atribuye la frase: "dice estar al lado del gobierno que preside el general Azaña". La respuesta de la Xirgu es contundente e incisiva: "Yo no puedo firmar eso, porque no lo he dicho. El señor Azaña no preside ningún gobierno. Es el jefe del Estado, el presidente de la República y no es general porque en mi país no es necesario ser general par presidir la República. En fin, a fin de que estén ustedes tranquilos, les diré que Margarita Xirgu es muy poca cosa, pero que lo poco que es, está siempre al servicio de lo mejor; ahora con el gobierno de la República, porque representa dignamente el pueblo. Y nada más ".



En 1937 los críticos teatrales de Montevideo ofrecieron a Margarita un homenaje, y en la escala que hizo Pau Casals, que viajaba hacia Buenos Aires, visitó a la Xirgu. Al enterarse del homenaje que le dedicaban los críticos uruguayos, se unió al acto. Poco tiempo después, Pau Casals y Margarita Xirgu fueron nombrados Delegados del Gobierno Catalán en el Exilio, en México y en Montevideo, respectivamente.

 

Margarita Xirgu y Pau casals

La foto está extraída de la biografía de Antonina Rodrigo.

 

Homenaje de la prensa de Montevideo a Margarita Xirgu el 1 de setiembre de 1937.

Foto Arxiu Nacional de Catalunya.


El diario la Humanidad de Buenos Aires publicaba en mayo de 1938, en un artículo sobre Catalunya al nuevo mundo: <Xirgu, y los músicos Jaume Pahissa y Pau Casals, embajadores de arte, de cultura y de civilización, han estado en tierras americanas nuestros representantes y los representantes de la República. Han sabido exteriorizar con tacto, discreción y fervor nacional su identificación con el esfuerzo de Catalunya y de los otras pueblos ibéricos ... La única actriz peninsular que, a través de su actuación ha ensalzado la democracia ibérica y los valores espirituales de los pueblos hispánicos, ha sido Margarita Xirgu>>.

Margarita se plantea suspender los contratos que tiene en América y volver a Barcelona para inaugurar una temporada oficial. Cree que su deber es permanecer, en estos momentos, en contacto con el pueblo. Desde Madrid, el Consejo Central del Teatro el 14 de febrero de 1937, considera que es más conveniente que continúe en América: "Nos parece útil señalarle con qué placer la veríamos actuando entre nosotros, pero el Consejo entiende que su incorporación a las actividades teatrales de nuestro país, por importante que sea, no lo es tanto como la labor artística y política que puede desarrollar en Sudamérica. Sus éxitos tienen, por su valor artístico, además de su importancia intrínseca, la extraordinaria de ser usted; a manera de representante de la España que lucha por su integridad". La Xirgu disciplinada, acata la resolución del Consejo Central del Teatro de Bellas Artes que presidía José Renau, el vicepresidente era Antonio Machado, el secretario Max Aub, y los vocales: ella misma, Jacinto Benavente, Enrique Díez-Canedo, Cipriano Rivas Cherif, Rafael Alberti y Alejandro Casona, entre otros. El Consejo del Teatro se fundó para coordinar las iniciativas en la zona republicana, creó las Guerrillas del Teatro, un teatro de urgencia que presidía María Teresa León, con el objeto de impulsar las actuaciones protagonizadas por pequeños grupos de actores, para representar obras en escenarios reducidos e incluso en plazas, delante de un público formado por soldados, campesinos y refugiados de otras zonas.
En el 2º Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado en Madrid, Valencia, Barcelona y París, desde mayo a julio de 1937, Margarita Xirgu es homenajeada como "avanzada" antifascista en el frente americano. Su nombre aparece en el manifiesto de adhesión al gobierno, que la intelectualidad española y catalana firma primero en noviembre de 1937 y después en 1938; como ya ha figurado también en el manifiesto premonitorio "contra la guerra y el fascismo, para la cultura y la libertad" del año 1935. Desde América, la Xirgu envía mensajes de apoyo, se adhiere a los homenajes dedicados a Lorca, colabora en campañas de solidaridad y, sin ambigüedades, toma partido a favor de la República. Con motivo de los bombardeos que sufre Madrid, suscribe la condena al fascismo integrada en el Frente de Acción para la Defensa de la Cultura con el manifiesto que fue el acta de nacimiento de la Sección Catalana de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, a la que pertenecía Margarita Xirgu y con motivo también de los salvajes bombardeos que sufre Barcelona en marzo de 1938, Margarita manifiesta públicamente su dolor y su condena. Su ayuda a las colonias de niños refugiados de España, es también incansable.
En 1941 el "tribunal de Responsabilidades Políticas" del gobierno del dictador Franco, condena en Margarita Xirgu a la confiscación de todos sus bienes y el extrañamiento a perpetuidad. Ella, estando en Chile, se entera el mismo año por la prensa que difunde la noticia por todos los países de América.
El franquismo censuró su nombre en teatros, diarios y libros de texto. Se convirtió en una persona "expulsada, expropiada, expoliada y explotada"

Margarita Xirgu no fue comunista sino claramente republicana, como lo resalta en una entrevista en Buenos Aires el julio de 1939 hecha por el pintor Ramón Subirats: <Lenin era un hombre de mucho talento; pero no creo en el pueblo ruso... No olvide que el que está sucediendo ahora allí es fruto de la cultura que elaboran los hombres del siglo pasado... Nada no se improvisa... Hay, actualmente, muchos intereses en juego que claman contra un solo nombre: "comunismo"! No obstante, el argumento es otro. Hay mucho dolor en el mundo... Mucha gente que sufre... Por qué esta obstinación a desviar lo esencial del problema y echar el muerto a una palabra que se quiere darle significado destructivo? La conciencia clama al cielo!... Y yo tengo fe absoluta! En el asunto de España soy governista. Y no paso porque sea amiga personal de Azaña, sino porque me siento republicana. Cuando ocho meses antes de la guerra, salí de la península, ya se notaba este antagonismo. La gente se odiaban unos a otras... Todo lo que ha pasado flotava en el ambiente... Se presentía algo horrible ya. Aquí nos miramos con malos ojos a los leales, verdad?>>


 

El 27 de mayo de 1952 las autoridades españolas le devuelven los bienes. Su hermano Miquel Xirgu que es profesor del Instituto del Teatro desde 1.945 habla con su director Guillermo Díaz-Plaja y le convence para hacer las gestiones oportunas con los organismos oficiales, para autorizar el retorno del exilio de la Xirgu. Pero cuando todo parece arreglado, el 26 de agosto de 1.949 aparece un artículo en el diario "Arriba" también reproducido en "La Vanguardia Española", firmado por el periodista fascista César González Ruano, que enfría los deseos de Margarita. En "El Correo Catalán", el crítico José María Junyent recuerda que "en una época estuvo desgraciadamente ligada con elementos marxistas y no tuvo manías a matizar de rojo su labor escénica". Margarita Xirgu conviene con su marido Miquel Ortín que haga él solo el viaje, pues tiene miedo de que intentaran utilizarla como bandera de lo que fuera, ya que quiere volver solamente como señora Ortín. Finalmente a finales de agosto, Ortín viaja solo a Madrid y se entrevista con las autoridades españolas. La casa de Badalona no vuelve a manos de la familia de Margarita Xirgu hasta el 21 de enero de 1953.

Margarita Xirgu fue nombrada por Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio <<delegada general>> del gobierno catalán en la República Oriental del Uruguay, con residencia en la ciudad de Montevideo. La designación se hizo efectiva en México el 12 de agosto de 1959, de acuerdo con lo que preveía el artículo 1 º del Decreto de la Presidencia, del 12 de mayo de 1956, publicado en el Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña, de junio del mismo año, sobre los nombramientos de delegados generales y especiales en Cataluña y en los territorios donde la emigración catalana lo justificaba. La delegación tenía como finalidad <<promoure y coordinar las tareas que lleven a cabo las organizaciones catalanas o constituidas por catalanes y nacionales de la República de l'Uruguai>>. Una vez configurada la delegación de la Generalitat presidida por Margarita Xirgu, Tarradellas agradecerle esto, con su solemnidad habitual, en una carta fechada en Saint-Martin-le-Beau, el 8 de abril de 1960: << Es un gran honor que nos haga con su patriótica determinación de ayudar a nuestras tareas encaminadas a posibilitar la libertad de Cataluña. Estoy seguro de que su gran y merecido prestigio, no sólo entre los catalanes, sino también querido y admirado por otros pueblos, su vida al servicio de un arte y de unos sentimientos que tanto le honran, será un estímulo constante para a todos aquellos que luchamos por el triunfo de nuestros ideales. Por eso os digo de nuevo muchas gracias y que los aciertos que todos aspiramos a obtener nos lleven la libertad, la paz y el bienestar>>.

De hecho, si Margarida Xirgu se limitó a enviar al muy honorable afectuosas postales navideñas, el presidente en el exilio actuó con el sentido institucional que le caracterizaba y envió, a la presidenta de la delegación uruguaya, diversas misivas e informes en que le exponía confidencialmente las gestiones, las entrevistas y los contactos que llevaba a cabo para mantener la dignidad de la institución y su representatividad internacional. Lo que si es cierto, es que Margarita Xirgu fue una gran catalanista como lo demuestran las reiteradas colaboraciones que tuvo en el exilio con los diferentes casales catalanes de Sur América y como presidenta de juegos florales, como los de Chile.

Algunos textos han sido extraídos de la biografía de Francesc Foguet y de su libro "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena".


XAVIER RIUS XIRGU

 

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