Margarita Xirgu

 

 

47. MARGARITA XIRGU EN BREDA

 

La madre de Margarita Xirgu, Pepeta Subirà y Polls, así
como también sus abuelos Tomàs Subirà y Magdalena Polls, y su
padrino Beneit Colominas i Ayfà, un buen alfarero, eran naturales
de Breda. Sus abuelos habían tenido tierras. Unos tíos suyos, pequeños hacendados, todavía vivían.
Es en Breda, en el hogar de sus tíos, donde pasó los únicos días felices de la infancia y de la adolescencia.

 

Retratos de Margarida Xirgu

fotos "Francisco Sanz de Gabilondo" cedidas por su nieto Pedro José Sanz Roselló


Margarita Xirgu mucho joveneta.

Foto archivo familiar hermanos Xirgu

 

De constitución frágil era, sin embargo, un pequeño demonio. Le gustaba más
jugar con chicos que con chicas. Hacía de jefa de grupo y, más decidida que todos, los ganaba cuando jugaban a subirse por los árboles.
Su madre, disimulando una sonrisa, la reñía:
- ¿Tú también te has subido?
-Sí, también!
-Eso no está bien para una niña. ¡Pareces un chico!
Recordándolo, al cabo de muchos años, Margarita comentó:
- Suerte he tenido, yendo por el mundo, de ser un poco chico!

 


Foto aparecida en la portada del semanario "La Escena Catalana" en
1907.

Foto biografía F. Foguet

foto Biblioteca Nacional de España

 

Eso de haber sido un poco chico, es decir, tener carácter, mostrarse
decidida en momentos difíciles, no dejarse dominar, no le disminuía
los instintos femeninos - como es vió en sus más altas creaciones
escénicas - ni disminuía su natural ternura. Precisamente de pequeña, las muñecas le desvelaban una ilusión inefable.
Y, como los recursos de la familia eran escasos, la madre le confeccionaba muñecas, con puñados de ropa y otros materiales caseros.
Una de las que le apañó, fue a base de un calabacín. La pequeña prodigaba, con una teatralidad innata, tanta ternura en aquel muñeco tan estrafalario, que sus padres, emocionados, decidieron comprarle una muñeca de verdad la noche de Reyes.
Cuando por la mañana Margarita se encontró al lado de sus zapatitos una muñeca con cara de porcelana, ojos azules y pelo rubio, quedó maravillada.
Pasado el momento de éxtasis, temblando de emoción, corrió a comunicar la gran noticia a su padre, que todavía dormía:
- ¡Papá, papá! ... ¡Mira qué me han traído los Reyes!
Él, sin acabar de despertarse, sin ni darse cuenta de la niña ni de la
muñeca, se le giró de espalda diciéndole:
- ¡Déjame en paz!
Margarita, en verse así despreciada, al ver que su gozo inmenso no era compartido como esperaba, sintió encendérsele una llamita en la sangre. Encolerizada, cogiendo la muñeca por las piernas, le rebotó la cabeza contra la pared.
Eso no sucedía en Breda, sino en Gerona donde vivía con sus padres, ya que el cabeza de familia, Pere Xirgu, allí trabajaba.
En Breda, sólo pasaba breves temporadas estivales, líricos paréntesis paradisíacos de la niñez.
Cuando Margarita tiene ocho años, la familia Xirgu Subirà se traslada a Barcelona. Antes de cumplir los doce años, empieza a trabajar en un taller de pasamanería, al lado de Santa Maria del Mar.
Simultáneamente, Margarita empieza a pisar las tablas en el teatro.

Margarida Xirgu actuando de muy jovencita en la obra "Estil imperi" de Josep Burgas.


Foto MAE

foto: El meu avi

 

En la escena, como si una llamarada la invadiera la jovencita Margarita, de quince años, escuálida y no muy atractiva, se transfigura completamente: los ojos le brillan, la voz toma fuerza y el gesto se vuelve pasión.

 


Retrato de Margarida Xirgu de 1911.

Foto Museo Nacional de Teatro de Almagro


Margarita Xirgu de joven.

Foto Instituto de Arte Hispánico. Archivo Masía

 

Malos alimentos, exceso de tensión nerviosa, no eran condiciones
propicias para fortalecer una constitución de natural frágil. Sus padres se la miraban con inquietud.
Un resfriado persistente que no acababa de curarse contribuyó a alarmarlos.
En 1905, con diecisiete años, los padres de Margarita la envían a Breda, de nuevo al hogar de sus tíos, para que se repusiera.
Pero, en el infantil paraíso de antaño, se había introducido una serpiente.
Un comisionista que, sin ni saber exactamente de quién se trataba, hablaba de forma equívoca de las actividades artísticas de aquella Margarita adolescente, diciéndole al tío de la chica:
- Os habéis metido en casa a una comedianta, y ya os arrepentireis!
Margarita oyó las palabras infamantes. Hecha una furia, la jovencita sale en defensa de su dignidad herida. El tío intenta calmar a la sobrina y excusa a su conocido porque, en el fondo, no sabe que habla de una jovencita.
Para mirar que hagan las paces, el tío los compromete a bailar juntos en las veladas del casino.
La sala de baile estaba llena. Margarita hizo unos cuantos pasos de vals con el comisionista.
El objetivo no era otro que la gente los viera juntos para disipar cualquier murmuración.
Margarita sonreía bailando, mientras internamente se le renovaba la indignación contra el hombre que la había herido en su dignidad.
El esfuerzo por mostrarse amable de mala gana le resultaba tan violento que, al volver a su silla, se sentía encendida.
El corazón le latía con furia. Un sabor acre le subió a la boca.
Al secarse los labios, el pañuelo quedó manchado de sangre. La diagnosis fue alarmante: una hemóptisis. El médico del pueblo la atendió con diligencia y se fue recuperando poco a poco.
Tardará bastante a restablecerse del todo y tendrá que hacer largos periodos de descanso y de calma.
El doctor Baltasar Pijoan y Soteras y el tisiólogo Lluís Sayé, consiguen afortunadamente cicatrizar la lesión pulmonar de Margarita.

 


Margarita Xirgu a los 20 años en 1908.

Foto biografía F. Foguet


Margarita Xirgu en 1908.

Foto biografía A. Rodrigo

foto Biblioteca Nacional de España

Retrato de juventud de Margarita Xirgu.

Foto Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona

Margarita Xirgu.

Foto CIDDAE. Teatro Solís

fotos MAE

Pero en la temporada 1909-1910, al planear la gira de verano por Cataluña, que era lo que más la cansaba (fondas mediocres, teatros encerrados, camerinos sórdidos...), la Xirgu es aconsejada por el doctor Pijoan para que dedique un tiempo de descanso, de nuevo en Breda, pues su salud no es buena.

 


Amadeu Mariné - la actriz catalana MARGARIDA XIRGU-obra Carta al promés (1911)

Fotos MAE Institut del Teatre de Barcelona

foto Biblioteca Nacional de España

Retrato de Margarida Xirgu 1909

Foto biografia F. Foguet

foto MAE

Margarita Xirgu interpretando"La dama de les camèlies" de Alexandre Dumas hijo, en 1910.

Foto: Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

Margarita Xirgu interpretando"La dama de les camèlies"

foto: El meu avi

foto MAE

Retrato de Margarida Xirgu del 1910.

Foto Museo Nacional de Teatro de Almagro

Retrato de Margarida Xirgu del 1911.

Foto Museo Nacional de Teatro de Almagro

Margarta Xirgu 1911.

Foto: Un segle per a les dones

fotos MAE

Retrato dedicado de Margarita Xirgu del 1913.

Retrato dedicado de Margarida Xirgu, del 1913

Foto Museo Nacional del Teatro de Almagro


Retrato de Margarita Xirgu 1914

Foto biografia F. Foguet


Baldomero Massot era natural de Palau-Sacosta (Gironès) como el padre de Margarita, y estaba casado con su hermana, Margarita Xirgu y Martí, que fue la madrina de la actriz. El hijo de Baldomero Massot se casó con Neus Creix, a la que dedica la siguiente foto.


Margarida Xirgu del 10 de diciembre de 1921 con 33 años y dedicada a su prima.

Foto archivo familiar Laura Prats

 


Algunos textos han sido sacados de la biografía "Margarida Xirgu" de Domènec Guansé

 

XAVIER RIUS XIRGU

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