65. EL PADRE DE MARGARITA XIRGU

 


Pere Xirgu i Martí nació en Palau Sacosta (Palau-sa-costa), antiguo pueblo del Gironès y hoy un barrio más de la ciudad de Girona. Fue hijo de Pere Xirgu, nacido también en Palau Sacosta, y de Margarita Martí, nacida en Foixà, un pueblo del Baix Empordà, a 12km de La Bisbal d'Empordà. Tuvo un hermano i una hermana , Margarita Xirgu i Martí, casada con Baldomero Massot, nacido a su vez también en Palau Sacosta. Así pues el nombre de Margarita era corriente en la família, así se llamaban la madre y la tía.

 



El pare de Margarida, Pere Xirgu i Martí.


Foto: Archivo familiar



Pere Xirgu se casó con Pepeta Subirà i Polls, natural de Breda de la comarca de la Selva. Trabajando de montador de máquinas en Molins de Rei en la fábrica textil "El Molí" nace, el 18 de juliol de 1888, el primer hijo del matrimonio, Margarita Xirgu i Subirà, en una casa humilde de la calle de Baix en el número 33. A partir de 1915, la calle se llamó Rafael Casanova, y el número de la casa donde nació fue el 83. Margarita siempre decía que nació en el año de las tres calabazas, 1888. Es bautizada con tres nombres: Margarita, Teresa y María. En 1888, fue el año de la Primera Exposición Universal celebrada en Barcelona, donde se dieron cita representantes del mundo entero para admirar esta ciudad que se desarrollaba a un ritmo vertiginoso, donde se urbanizaron barrios, ensanchaban avenidas y levantaban monumentales edificios. Siete Congresos simultáneos reunieron los más célebres hombres de la intelectualidad, la ciencia, los negocios y la economía. Mientras <<el pueblo profundo, que vive bajo la historia>> como decía Miguel de Unamuno, celebró su propio Congreso que dio origen a la fundación de la Unión General de Trabajadores (UGT). Al cabo de poco tiempo, Pere Xirgu es contratado en una empresa de Girona, y toda la familia se traslada a esa ciuidad. Viven en una casa sencilla y un poco triste en las afueras de la ciudad. En 1892 nace el segundo hijo del matrimonio, Miquel Xirgu i Subirà, que se lleva cuatro años com Margarita. En 1896, cuando Margarita tiene ocho años, la familia Xirgu Subirà se traslada de nuevo, esta vez a Barcelona. Se instalan en un piso de la calle Jaume Giralt, 36, en el corazón del barrio antiguo, casa que ya no existe y donde hoy en día constituye la ampliación de la plaza San Cugat y el Forat de la Vergonya. En invierno las calles, laberínticas y lóbregas, están llenas de barro y transpiran humedad y frío. En verano, el polvo y las moscas lo ensucian todo y acentuan la calima. Es una calle popular, de humildes obreros, con la ropa tendida en los balcones. Todo el mundo habla a gritos. Margarita se inquieta cuando oye una chica del barrio, una histérica, que se pasa todo el día gritando. Y, sobretodo, se horroriza cuando contempla el cuerpo de un vecino colgado del techo de su habitación. Es la tragedia de los pobres.

 

 

En la planta baja de esta casa de la calle Rafael Casanova, 83 de Molins de Rei, nació Margarida Xirgu.

Foto: La Vanguardia


Como los otros chicos y chicas del barrio, Margarita va a una escuela pública. Los cristales de las ventanas están rotos, los bancos están destrozados, la atmósfera es polvorienta y espesa. Pronto, avispada y despierta, destaca por su memoria. Es capaz de recordar lo que lee sin demasiado esfuerzo. Le gusta actuar delante de la clase. Y tampoco rehuye declamar poemas en las fiestas escolares: le encanta recitar. La señora Dolores, su maestra, se da cuenta que la pequeña tiene una aptitud muy especial para la declamación, una voz timbrada con matices variados y una expresión profunda. La maestra, emocionada por la precocidad de su alumna, le estimula la pasión latente por la lectura, le hace aprender poemas de memoria, estudiar pequeños fragmentos y recitarlos en las veladas escolares. En casa, pasa largos ratos declamando y divierte a los suyos imitando la voz y los gestos de los amigos y conocidos de la familia; cuando reciben visitas recita versos y fragmentos de obras a las amistades del padre y de la madre. O, incluso, inventa comedias, invita a los amigos y las representa encima de una mesa y unas sillas del comedor de casa. Es así como nace su indomable vocación por el teatro.
Cuando Margarita Xirgu tenía 10 años, en 1898, se produjo la denominada crisis exterior, con la pérdida de las colonias. Con la excusa de asegurar los intereses de los residentes norteamericanos en la isla de Cuba, el gobierno de Estados Unidos envió a La Habana el acorazado de segunda clase "Maine". El viaje fue más bien una maniobra intimidatoria y de provocación hacia España, que se mantenía firme en el rechazo de la propuesta de compra realizada por los Estados Unidos sobre Cuba y Puerto Rico. El 15 de febrero de 1898, una explosión iluminó el puerto de La Habana. El "Maine" habí a saltado por los aires. De los 355 tripulantes, murieron 254 hombres y 2 oficiales. El resto de la oficialidad gozaba de un baile dado en su honor por las autoridades españolas. EE.UU. acusó a España del hundimiento y declaró un ultimátum en el que se exigía a España la retirada de Cuba. EE.UU. comenzó a movilizar voluntarios antes de recibir respuesta. Por su lado, el gobierno español rechazó cualquier vinculación con el hundimiento del "Maine" y se negó a aceptar sus propuestas, declarándola la guerra en caso de invasión de sus territorios. Así comenzó la guerra hispano-norteamericana. Las tropas de Estados Unidos llegaron rápidamente a Cuba y justo cuando estaban siendo derrotadas en la batalla terrestre, la armada de los Estados Unidos destruyó dos flotas españolas, una en la Batalla de Cavite, en Filipinas, y la otra en la Batalla naval de Santiago de Cuba. El gobierno español pidió en el mes de julio negociar la paz. Santiago de Cuba se rindió el 16 de julio. Algunas cifras estiman los muertos en la campaña, que culminó con la toma de Santiago, alrededor de 600 por parte española, 250 por la norteamericana y 100 por la cubana. El 25 de julio los americanos desembaracaron en Guánica con 3.300 soldats y, de esta forma, dió inicio la campaña de Puerto Rico. Toda acción militar entre EE. UU. y España fue suspendida después de la firma del Tratado de París, el 10 de diciembre de 1898, donde se acordó la futura independencia de Cuba, que se concretaría en 1902. En virtud de este tratado España cedíó las Filipinas, Puerto Rico y Guam. Las restantes posesiones españolas en Asia (Islas Marianas, Carolinas y Palaos), incapaces de ser defendidas a causa de su lejanía y a la destrucción de buena parte de la flota española, fueron vendidas a Alemania en 1899 por 25 millones de pesetas.
Anteriormente, en 1897, aparecieron por primera vez rehivindicaciones de carácter político en Catalunya. Pedían libertad para fijar impuestos, que la lengua catalana tuviera un uso de igual a igual con el castellano en el ámbito oficial y que los cargos públicos fueran catalanes. Barcelona, a principios de siglo XIX cuenta con casi medio millón de habitantes, los tranvías eléctricos se cruzaban con los primeros automóbiles, mientras que los teléfonos eran instalados sin descanso en las casas de la floreciente burguesía. A pesar de ello, no todo era de color de rosa; muy al contrario, los contrastes se agudizaban sin parar. Desde 1900 les primeras leyes sociales, como la ley de trabajo referida a la prohibición para niños menores de 10 años, comenzaban a ser impuestas por el proletariado. En el censo de población de 1900 la estructura general era: proletariado (rural, industrial): aprox. 15 millones de habitantes; el 80% de la población; clases medias: aprox. 2 millones de habitantes, el 13,5%; la alta burguesía, aristocracia y terratenientes: aprox. 1 millón, el 5,5%.
Pere Xirgu luchó permanentemente para conquistar las reivindicaciones de su clase. Fue autodidacta, republicano federal de los de Pi i Maragall, convencido de que la cultura es el vehículo primordial para la transformación de la sociedad. Por eso reune en su casa a sus compañeros de trabajol, formando una tertulia donde lee -a este grupo de obreros analfabetos- las obras de Pérez Galdós, Tolstoi, Zola, ... como un medio para ir formando en ellos una conciencia social. Después de la lectura, comentan el texto y discuten su interpretación. En una taberna, donde Margarita va a comprar, sorprende a unos cuantos obreros reunidos en la trastienda: imprimen, a la luz de unos quinqués, unas hojas de propaganda subversiva. Uno de los obreros, que la conoce, le pide que se lo lea en voz alta. Margarita se sube a una silla y comienza a declamar el panfleto revolucionario. Lo hace con una entonación tan melodramática que deja boquiabiertos a los obreros. Le dedican la primera ovación de su vida. Una noche, pero, la sesión és interrumpida, de golpe, por un hombre que llega esperitado: lleva el terror escrito en el rostro. En seguida sus compañeros lo abrazan con afecto, conmovidos. Es otro obrero que ha sido detenido por la policia. Lleva las manos en los bolsillos; no devuelve abrazos ni mueve los brazos. Sus compañeros esperan en silencio que hable. El recien llegado deja pasar unos largos segundos interminables y, finalmente, les enseña las manos: tiene todas las uñas arrancadas, llenas de sangre.

Los obreros luchaban para llevar la cultura a sus iguales y ello dio origen a sociedades culturales que organizaban bibliotecas, charlas y cuadros de aficionados al teatro. Margarita va, de tanto en tanto, a ver las compañías profesionales que trabajan en los teatros comerciales de Barcelona, o alguna compañía estranjera que actua en la ciudad de gira. La primera vez que la llevan al teatro, asiste a una representación de "Reinar después de morir" de Vélez de Guevara, interpretada por María Guerrero, y Margarita sale de allí deslumbrada. No se conforma con ser actriz, sino que quiere ser como la Guerrero. Los días de fiesta, la familia Xirgu Subirà asiste a las actuaciones de los coros de Anselmo Clavé o a las funciones de teatro de aficionados. En estos cuadros de aficionados escaseaban las mujeres, todavía poco o nada integradas a la vida social. El padre de Margarita Xirgu pertenecía al "Ateneu del Districte V". Allí este grupo de obreros quería poner en escena "Don Alvaro o la fuerza del sino" del Duque de Rivas, pero no tenían quien interpretara el papel de Curra, la fiel criada de Doña Leonor. Al final sugirieron... "y la pequeña Margarita..."; Pere Xirgu planteó sus dudas "sólo tiene 10 años, es de salud delicada…", pero... allí mismo comenzó la carrera de Margarita Xirgu en un teatro catalán de aficionados, mientras en el gran teatro europeo brillaba la trágica italiana Eleonora Duse.

Margarita alternó durante años, su trabajo en un taller de pasamanería de la calle Basea - junto a Santa María del Mar y en el que había comenzado antes de cumplir los doce años - con su pasión por el teatro, en una época donde el teatro era el espectáculo de masas por excelencia y Barcelona uno de sus mayores exponentes, con sus 20 grupos de aficionados, 12 teatros profesionales (Gran Via, Novedades, Principal, Eldorado, Romea, Tívoli, Gran Teatre del Liceu, Alcázar, Español, Eden Concert y otros dos, menos importantes, en el Paralelo), y media docena de cafés-concierto, en una ciudad que no llegaba al medio millón de habitantes.

 


Margarida Xirgu actuant de jove.

Fuente: Antonina Rodrigo

 

El 6 de diciembre de 1901 estalló la huelga de la metalúrgica, a la que pertenecía el padre de Margarita Xirgu - cerrajero de oficio y montador de máquinas - reclamando la jornada de 9 horas y el descanso dominical. Frente a la represión y al no entendimiento con la patronal, recaudaban por la calle la solidaridad pel proletariado barcelonés. Rapidamente se sumaron a la huelga otros sindicatos y cien mil vaguistas se unieron a la huelga general que paralizó Barcelona. Se multiplicaron los choques de piquetes de obreros con el ejército, con un saldo de 40 muertos y 200 heridos. El gobierno decretó el estado de sitio. La huelga se extendió de Bilbao a Málaga, de Sevilla a San Sebastián, hasta alcanzar a toda España, que seguía sin encontrar el camino para salir de la crisis del 98. En 1902, durante diversas jornadas, tuvieron lugar reuniones masivas con la participación de obreros de todos los sectores. No obstante, la huelga fue debilitándose progresivamente. A esta situación contribuyeron, por un lado, el sebotaje abierto por parte del partido Socialista que llegó incluso a bloquear los fondos de solidaridad recogidos por las Trade Unions britàniques y, por otro lado, la pasividad de las sociedades de tendencia anarquista.
En 1903 se creó el Instituto de Reformas Sociales y en 1904 se creó la ley de accidente y del descanso dominical. Entre 1902 y 1907 se sucedieron 11 gobiernos y una inestabilidad, incluso en las mismas filas de los partidos. Alfonso XIII firmó la constitución de 1902 a los 17 años. Pero la situación para los obreros no mejorará.
Siendo Margarita aún joven, se integra en la Companyia d'afeccionats de Gent Nova de Badalona. Muerta de sueño , porque pasa las noches ensayando, se levanta de madrugada para ir al taller de pasamanería. Mientras trabaja de galonera, repasa mentalmente los pasajes de su papel. Una vez finalizada la jornada laboral, cena deprisa para no perder con su madre en tranvía de ida. Terminados los ensayos ha de correr para alcanzar el último tranvía, de regreso. Ama el teatro y odia la miseria que la rodea. Pero en el mismo instante que se alza el telón y las luces iluminan el escenario todos los sufrimientos se desvanecen. Penetra en el reino de la belleza. Margarita, por esta época, actua tambien, entre otros, en el Ateneu de l'Esquerra de l'Eixample i en el Niu Guerrer.
Con apenas diecisiete años, Margarita se enamora de Josep Arnall i Melero, Pepito, un joven estudiante huérfano, que tambien hace teatro de aficionados, despues de conocerse con ocasión de que él le llevara una chistera a su hermano, actor en el Ateneu donde actuaba Margarita. Por conveniencias sociales, la familia y el tutor de Josep no quieren saber nada del noviazgo. Margarita es de origen obrero y, en cambio, el joven es hijo de unos adinerados tintoreros. Los obstáculos son evidentes pero el amor los supera. El 28 de junio de 1905, durante las fiestas de Sant Pere, Margarita y Josep interpretan juntos el diálogo "Un cop de teles" de Antoni Ferrer i Codina. Se trata de una velada a beneficio de Margarita, como primera dama joven del Ateneu Obrer del distrito segundo, en la calle Mercaders, 38. Completaban el cartel las obras "Joventut" de Ignasi Iglesias, y Mossèn Janot de Angel Guimerá.
En 1906, Pere Xirgu se había quedado sin trabajo como consecuencia de una huelga. No Había intervenido en su organización ni participaba en la dirección del sindicato. Por esta razón cuando, al inegrarse junto al resto de obreros a su trabajo, fue despedido por huelguista sufrió un disgusto enorme y contrajo una afectación cardiaca.
Este mismo año, Émile Zola seguía estando de moda y su naturalismo producía, a partes iguales, una oleada de fervorosos entusiastas y de acérrimos adversarios. Pocos autores generaron tanta polémica. Su obra "Teresa Raquin" fue traducida al catalán por Rafael Moragas y un grupo de aficionados dirigidos por Juli Vallmitjana decidió llevarla a escena. Con Vallmitjana, formaron una compañía integrada por actores aficionados como Purquet i Font y tres actrices: Maria Morera (professional) y las hermanas Eulália y Trini Guitart. El escenario estaba a punto: el Cercle de Propietaris de Gracia de la calle Esmeralda, futura sede del Teatro Íntimo de Adrià Gual. Siete dias antes del estreno de "Teresa Raquin", Eulalia Guitart, que interpretaba el papel de la protagonista, se vió obligada a abandonar. Por qué? Versión oficial: la actríz sufrió una hemóptisis, un vómito de sangre, como el que tuvo Margarita Xirgu en Breda en el verano de 1905. Versión oficiosa: la dama no quería desvestirse en escena (en la obra, Teresa, casada ya con su cómplice, se quita el vestido de boda y se queda en corpiño y enaguas). Era el fracaso del proyecto, pero alguien sugirió: "...en la calle Santa Rosa hay un grupo de aficionados donde actua una joven que promete...". Se referían a Margarita. Vallmitjana y Moragas no se lo piensan dos veces: A la mañana siguiente, domingo, se plantan en el teatrillo de la calle Santa Rosa. Allí representan "María del Carmen" de Josep Feliu i Codina, protagonizada por aquella jovencita. Cuando termina la función, Vallmitjana y Moragas exponen a la joven el objeto de la visita: necesitan una actríz para representar el papel principal de "Teresa Raquin". Margarita se resiste: "Verán ustedes - les dice -. Yo no soy más que una aficionada. Hago de galonera... Naturalmente que me gustaría mucho trabajar en un escenario como el Cercle de Propietaris de Gràcia... Ustedes no se lo creerán... Les estoy muy agradecida, pero no me atrevo. Una cosa es trebajar con aficionados... Y si quedo mal delante de los señores de Barcelona que subirán a Gracia y vendrán a los Propietarios? No, no... Se lo agradezco de todo corazón, pero no puedo... tengo demasiado miedo". Vallmitjana y Moragas insisten. Saben demasiado bien que si acepta salvan el estreno. Le enseñan la obra. Ella exclama: "Pero, si esto es larguísimo!" Y, después de una pausa, pregunta por el nombre de la protagonista. Margarita no se decide. Había deseado una oportunitat así, pero todo resulta extremadamente precipitado y el papel la intimida. Tendrá que desestimar el ofrecimiento. Sus dudas aumentan cuando Vallmitjana y Moragas, desmereciendo el arte de la diplomacia, le comentan que el cónsul de Francia ha prometido la asistencia al estreno y que el crítico Emili Tintorer, de la revista "Joventut", ha escrito una conferencia expresamente para el homenatge a Zola. "Pobre de mi! Pero si yo, señores, no soy más que una aficionada... Pero si yo no sé hacer comedias" exclama Margarita. Los ojos de la actríz brillan impresionados. Dado que el vestuario corre a cargo de cada actor pregunta si se necesitan muchos vestidos para representar la obra. No, sólo un vestido negro, una falda y una blusa. Es todo lo que tiene. Vallmitjana le ofrece cuatro duros de sueldo para el estreno. "Pero, Dios mío, si yo no me atrevo...", vuelve a implorar. Le redondean a cinco. No, no es por el dinero: si no fuera porque los necesita para sobrevivir, no le interesan. Hasta aquel momento solamente ha actuado en sociedades de barrio. El resto de días, haciendo galones, gana un jornal de cuatro pesetas, y los domingos, en el teatro le ofrecen diez. "Teresa Raquin" se estrena el 4 de octubre de 1906. A los 18 años, Margarita Xirgu entra en el teatro semi profesional por la puerta grande; éste era el rol que, un par de años antes, había interpretado con enorme éxito Eleonora Duse. El público puesto en pie le dedica una gran ovación. La prensa da su beneplácito coincidiendo en que su actuación de "Teresa Raquín" es admirable. La "Revista Europa" es la primera en marcar una de las características que la caracterizaron; el periodista redactaba: "Lo que más me impresionó fue su voz dulce, suave, cálida, desgarradora según la escena, siempre harmoniosa, sin arrebatos declamatorios". A pesar de este éxito, los modestos ingresos familiares, dado que su padre seguía parado, no le permitieron abandonar el taller de pasamanería, hasta que el 8 de diciembre de 1906 es contratada por la Companyia Catalana del Teatre Romea, debutando con "Mar i cel" de Angel Guimerá. Antes, durante el mes de noviembre Margarita interpretó "Maria Rosa" de Angel Guimerá en el Centre Republicà del Teatre y a finales de mes "Gent de platja" y "El pati blau" de Santiago Rusiñol, en el Foment Instructiu de la barriada de Sant Antoni.
Pere Xirgu muere en 1907 y Margarita se convierte en la cabeza de familia, a sus 19 años, haciendose cargo de su madre y de su hermano que sólo tenía quince años.

 

Margarida Xirgu interpretando una obra no identificada.

Foto Institut del Teatre de Barcelona


En 1909 otra explosión social sacude Barcelona, la historia la conocerá como "La setmana tràgica". Fue la respuesta popular masiva contra el embarco de tropas a Marruecos y en ella se expresan, de nuevo con fuerza, la solidaridad activa de clase, la extensión de las luchas y la toma de la calle para manifestarse; todo ello a partir de la iniciativa directa de los obreros sin ningún tipo de convocatoria o planificación previa. Se unen la lucha económica y la lucha política. Por un lado, la solidaridad de todos los sectores obreros con la huelga del téxtil, principal industria catalana; por otro lado, el rechazo a la guerra imperialista personificada en la movilitzación contra el embarco de soldados para la guerra contra Marruecos. Bajo la influencia disolvente del republicanismo burgués - encabezado por el famoso demagogo Lerroux - el movimento degenera en actos violentos estèriles, la expresión más espectacular de los cuales fue la quema de iglesias y conventos. Todo ello es aprovechado por el gobierno para desencadenar otra de sus brutales oleadas de represión, que adquirió formas especialmente bárbaras y sádicas.

 

 

En 1912 Margarita Xirgu crea su propia Compañía, transformándose en empresaria. A partir de ahora será ella quien escoja su repertorio.

 

Margarida Xirgu interpretando una obra no identificada.

Foto Institut del Teatre de Barcelona

Retrat juvenil de Margarida Xirgu

foto Museo Nacional del Teatro de Almagro



Algunos texots han sido extraidoss de "Margarida Xirgu. Una vocació indomable" de Francesc Foguet i Boreu.

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

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