67.SALVADOR BARTOLOZZI

 

Salvador Bartolozzi Rubio nació en Madrid el 6 de abril de 1882, fue pintor, dibujante, ilustrador, cartelista, escenógrafo, escritor de cuentos y creador de teatro para niños.
Salvador fue el mayor de los cuatro hijos del matrimonio formado por Lucas Bartolozzi, italiano natural de Lucca -pueblo de la Toscana- que era grabador y escultor y, de la española Obdulia Rubio, natural de Villacastín (Segovia). Salvador tuvo tres hermanos: Benito, Paquita y Carlos. En los primeros años de su infancia, sus padres regentaron una humilde tienda de figurillas de escayola en la madrileña calle Campomanes. Su familia en apurada situación económica, se trasladó a una portería de la calle Claudio Coello, donde él y sus hermanos asistieron a la escuela municipal de la misma calle. Mejoró la situación familiar cuando Lucas Bartolozzi consiguió el puesto de jefe del taller de vaciado y reproducciones de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Allí ingresaron en 1897 Salvador y más tarde su otro hijo Benito, allí se formaron y más tarde le sucedieron en el cargo.
Salvador publicó sus primeros dibujos en la revista "Nuevo Mundo" cuando tenía sólo catorce años. Hizo apuntes de las calles castizas, captando con aguda psicología la expresión de los tipos humanos. En 1901 Salvador se trasladó a París con su amigo Ricardo Tejedor, donde comenzó a desarrollar su carrera de pintor, frecuentando los peligrosos ambientes de los "apaches" en los quartiers de la Belle Ville y la Villette. En esta época se propuso vivir de su arte. Carlos Batlle, de acuerdo con Salvador, firmó sus cuadros y los vendió como propios. Finalmente con su propia firma consiguió abrirse camino con el respaldo del marchante Sagot. Revistas como "L'Art decoratif", "Vita nova", "L'Art et les artistes", "Burlington magazine", "The studio" o "Vita d'Arte" le dedicaron elogiosas reseñas. El escritor Jean Lorrain le encargó la ilustración de su libro "Propos d'ames simples".
En 1906 Salvador regresó a España para visitar temporalmente a su familia, pero se enamoró y contrajo matrimonio en 1907 con Angustias Sánchez, decidiendo establecerse en Madrid como dibujante profesional. El matrimonio se instaló en la calle Castelló 6 y Salvador empezó a trabajar con su padre en el taller de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, compaginando la labor familiar de escultura y vaciado, con la realización de sus primeros dibujos para la editorial de Saturnino Calleja Fernández, donde hizo portadas e ilustraciones de cuentos. "¡Tienes más cuento que Calleja!" cuantas veces hemos escuchado esta frase, una frase muy extendida en España. Suele significar que ciertas explicaciones o disculpas que nos dan, suenan a falsas o fantasiosas. En realidad la Editorial Calleja era muy conocida por sus cuentos infantiles. Saturnino Calleja realizó dos importantes novedades en el mundo editorial de la época: publicó grandes tiradas de libros y cuentos -con muy pequeño margen de beneficio, con lo que abarató mucho los precios- e ilustró profusamente todos ellos con dibujos de los mejores artistas, logrando así unos cuentos atractivos y al alcance de los bolsillos de menor poder adquisitivo, acostumbrando a leer, con ello, a varias generaciones de niños. Por otra parte, los libros de pedagogía eran entonces escasos, malos y caros. Calleja editó otros, basados en las más modernas tendencias pedagógicas europeas, los llenó de bonitas ilustraciones -su gran lema era: Todo por la ilustración del niño- y los repartió, a veces a costa de su bolsillo, por las entonces paupérrimas escuelas de los pueblos de España.
Nació su hija Francis (Piti) en 1908 -que fue una sensible dibujante e ilustradora- y siguió publicando chistes e historietas breves en la revista "Nuevo Mundo". Empezó a colaborar con el "Teatro de Arte" de Alejandro Miquis (Anselmo González) junto a Robledano y Pellicer con la escenografía de "Sor Filomena" de los hermanos Goncourt, estrenada en el Teatro Lara el 1 de diciembre de 1908. Participó con dibujos y muñecos en el II Salón de Humoristas en la Sala Iturrioz, organizado por el crítico José Francés. Tras el nacimiento de su segunda hija María Luisa, en 1909 la familia se mudó a la calle Menéndez Pelayo 23. Por aquel entonces Bartolozzi frecuentó la tertulia del Café de Levante y conoció a Ramón Gómez de la Serna. En dicho año volvió a participar en el III Salón de Humoristas en la Sala Iturrioz. Al próximo año Bartolozzi comenzó a colaborar como ilustrador en la revista "Por esos mundos". En 1910 realizó la portada del libro "La Bailarina" de Gómez de la Serna. En 1911 realizó ilustraciones para "El cuento semanal" y en 1913 comenzó a colaborar con "El libro popular". Realizó la portada de los libros de Gómez de la Serna "Tapices" en 1913 y "El rastro" en 1914. En este año nació su tercer hijo Rafael y comenzó su relación sentimental con Carmen Eva Nelken, que firmaba sus trabajos con el seudónimo de Magda Donato y que era hermana de la periodista y escritora Margarita Nelken. Magda Donato, nacida en Madrid en 1902, comenzó escribiendo artículos y reportajes de tipo sensacionalista, que publicaba en "El Imparcial" y después se dedicó al teatro como autora y actriz. Bartolozzi se separó de la que no dejó de ser su mujer, Angustias.

 

Fotografía de Magda Donato.

Foto: Escritores Cine Mexicano


Bartolozzi trabajó en 1914 como publicista para la casa "Floralia" y comenzó a colaborar en el semanario "La esfera" y en "La novela de bolsillo". También en el mismo año frecuentó la tertulia de Rafael Calleja hijo de Saturnino, el cual le nombró director artístico de la Editorial Calleja en 1915. En dicho año colaboró en los semanarios "España" y "La ilustración española y americana", fue uno de los fundadores de la tertulia del Café Pombo juntamente con Ramón Gómez de la Serna y participó en el III Salón de Humoristas en el Salón de Arte Moderno, que a partir de entonces fue uno de los habituales de los Salones.

 

"La tertulia del café Pombo" óleo de José Gutiérrez Solana.

Foto: Museo Reina Sofia


Integrantes de la Tertulia del Café Pombo.

Foto: Museo Reina Sofia

 

1 Tomás Borrás (Madrid 1891-1976). Periodista, comediógrafo, novelista y autor de cuentos. En 1966 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura Miguel de Cervantes y, en 1967, con el Nacional de Periodismo.
2 Manuel Abril (Madrid 1884-1943). Escritor, periodista y crítico de arte.
3 José Bergamín (Madrid 1895-San Sebastián 1983). Poeta, crítico, ensayista y autor teatral. Dirigió la revista "Cruz y Raya". Exiliado tras la Guerra Civil, dirigió en México la Editorial Séneca.
4 José Cabrero. Pintor santanderino. Único de los personajes retratados por Solana sobre el que apenas se dispone de datos. Entre sus amigos se contaban Francisco Iturrino y Paco Durrio. Colaboró en la "Revista de Santander".
5 Ramón Gómez de la Serna (Madrid 1888-Buenos Aires 1963). Escritor y creador de un género bautizado por él mismo con el nombre de "greguerías", cultivando además otros géneros literarios.
6 Mauricio Bacarisse (Madrid 1895-1931). Poeta, novelista y ensayista. En 1931 fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura.
7 José Gutiérrez Solana (Madrid 1886-1945). Pintor y autor literario. Su estilo pictórico, muy ligado al expresionismo, estuvo directamente inspirado en los pintores españoles del
Siglo de Oro. Su estética participó, en cierto sentido, de la visión pesimista que de la España de la época poseían los miembros de la Generación del 98.
8 Pedro Emilio Coll (Caracas 1872-1947). Escritor venezolano. Perteneciente al movimiento modernista, fue autor, sobre todo, de cuentos.
9 Salvador Bartolozzi.

 


Salvador Bartolozzi y a la derecha Ramón Gómez de la Serna.

Foto Ramón Gómez de la Serna.net


En 1916 Bartolozzi obtuvo el primer premio en el Concurso de la Perfumería Gal para el anuncio del jabón Flores del Campo y el segundo premio en el Concurso del semanario "Blanco y Negro". En el mismo año participó en el I Salón de Humoristas de Barcelona.

 


Cartel premiado de Salvador Bartolozzi.

Foto: "El País"

 

Salvador Bartolozzi inició en 1917 la publicación de sus cuentos de Pinocho y comenzó a colaborar en el semanario "Blanco y negro". En 1917 realizó la portada del libro "Senos" de Gómez de la Serna. Introdujo las novedades estéticas europeas en la ilustración gráfica española, consagrándose junto a Rafael de Penagos, como el artista más influyente de una brillante promoción de dibujantes.

 


Dibujo de Pinocho.

Foto: Patanteatro



En 1918 realizó la portada del libro "El circo" de Gómez de la Serna. Este mismo año consiguió el segundo premio en el Concurso de Carteles del Baile de Máscaras del Círculo de Bellas Artes y en 1919 el primer premio. Ante las protestas de algunos socios, por voluntad del autor del cartel, "La destrozona" no se presentó en calles ni teatros. También en 1919 obtuvo el primer premio en el Concurso de Carteles de la revista "Los Ciegos". Participó en el Concurso de Portadas de la revista "Nuevo Mundo", adquiriendo la publicación, cuatro originales de sus envíos. Obtuvo un gran éxito en el Salón de Humoristas con sus muñecos de trapo y recibió el primer premio en el Concurso de Muñecas Artísticas organizado por Floralia. En 1920 obtuvo el segundo premio en el Concurso de Carteles del Baile de Máscaras del Círculo de Bellas Artes. Bartolozzi participó, en 1921, en el ciclo de conferencias organizado con motivo del VII Salón de Humoristas y colaboró en las publicaciones "Los Lunes" de "El imparcial" y "Buen humor". También colaboró en la colección "La novela semanal". Su lenguaje empezó siendo simbolista y modernista, llenando de sensualidad los temas amorosos, de elegancia y de carácter los personajes de la burguesía o de los barrios suburbiales. Pasó en los años veinte a un lenguaje art déco y de vanguardias, sus viajes a París y a Alemania -donde había sido enviado en 1922 por la Editorial Calleja- influyeron. Comenzó a colaborar en la colección "La novela de hoy" y obtuvo el primer premio en el Concurso de Carteles de la Caja Postal de Ahorros y el primer premio en el Concurso de Carteles del Marqués del Mérito, realizando también el cartel para las Fiestas de Primavera de Sevilla. En 1923 obtuvo el tercer premio en el Concurso de Carteles del Círculo de Bellas Artes y participó en la tertulia de Los Humoristas.
Recibió en 1924 el premio extraordinario de la I Exposición Nacional de Juguetes y participó en la Exposición de Dibujantes Españoles en el Círculo de Bellas Artes de Murcia. Para la Editorial Calleja creó en 1925 el semanario infantil "Pinocho" dirigido por él y donde colaboraron K-Hito, Manuel Abril, Antonio Robles, Rafael de Penagos, Tono de Lara, Echea, ... Barlolozzi desarrolló las aventuras del personaje creado por Carlo Collodi (Le aventure di Pinocchio), de una forma muy personal. El Pinocho de Bartolozzi llegaría a superar en popularidad al original, y se convirtió en el personaje infantil más característico en la España de los años 20. En estas nuevas aventuras, el autor realizó un particular ejercicio de intertextualidad a partir de referencias a los grandes clásicos de los relatos de aventuras, combinadas con el humor basado en la sucesión de situaciones absurdas y la complicidad con el lector, obtenida gracias a las continuas interpelaciones y explicaciones del narrador.

 

Revista "Pinocho" de Editorial Calleja.

Foto: Minotauro

 

En 1925 obtuvo el segundo premio con un cartel realizado en colaboración con Tono de Lara en el Concurso de Carteles Ceregumil Fernández y también realizó el cartel del Congreso Internacional de Oleicultura y Exposición Olivícola Nacional. Obtuvo la tercera medalla en la Exposición Nacional de Artes Decorativas de 1926 y realizó con la colaboración de Francisco López Rubio, la escenografía tipo art-déco de "Un héroe contemporáneo" de Claudio de la Torre estrenada el 16 de mayo en el Teatro Fontalba y que fue su primera incursión como escenógrafo. A continuación participó en el grupo "El cántaro roto" de Valle-Inclán y Rivas Cherif. También en el mismo año realizó las escenografias de "Ligazón" de Ramón María del Valle-Inclán con un efectivo juego de luces y armoniosa estilización del decorado y de "La comedia nueva o El café" de Leandro Fernández de Moratín en colaboración una vez más con López Rubio, con una excelente sensación de época en trajes y decorados. Participó en el Salón de Estampas de Madrid, organizado por la U.D.E (Unión de Dibujantes Españoles). En 1927 una vez más con la colaboración de Francisco López Rubio realizó la escenografía de "La cantaora del puerto" de Luis Fernández Ardavín con 10 decorados distintos de pintura escenográfica. La obra fue estrenada en el Teatro Fontalba, el 27 de marzo, por la Compañía de Margarita Xirgu y a continuación fue contratado como escenógrafo por la Compañía de Irene López Heredia, dirigida por Ricardo Baeza, en la que realizó las escenografías: de "Un marido ideal" de Oscar Wilde -estrenada el 20 de diciembre de 1927- en la que destacó el lujo y la modernidad de los decorados, de "Lady Frederick" de Maugham -estrenada el 28 de diciembre- siguiendo el estilo art déco, de "La máscara y el rostro" de Chiarelli y de "El caballero de Varona" de Jacinto Grau, estrenada el 18 de febrero de 1928 en el Teatro Tamberlik de Vigo. En estas fechas realizó envíos para la Exposición de la U.D.E. en Nueva York y elaboró el cartel de Fiestas de San Fermín.

 

Salvador Bartolozzi.

Foto: Sol

 

Salvador Bartolozzi en 1928 abandonó la Editorial Calleja, e inició una nueva serie de aventuras para el público infantil, las "Aventuras de Pipo y Pipa" seres también fundamentales en la historia creativa del artista y que se publicó en el primer número del semanario "Estampa". Después se editaron como cuentos independientes hasta llegar a 16 tomos, donde al igual que en las ilustraciones de los "Cuentos de Andersen", editados en 1936, su estilo se hizo más geometrizante e influído por la muñequería rusa, de Munich, ... En la creación de héroes infantiles son notorias la primacía y la originalidad de Salvador Bartolozzi a la hora de recurrir tanto a muñecos como a niños para esa función. Con ese primer recurso dio origen a su genial recreación, en lo literario y en lo plástico, de Pinocho y con el segundo, a Pipo, en una no menos curiosa versión del prototipo caballeresco. La aceptación popular de las aventuras protagonizadas por el muñeco de madera, justificó la incorporación de otro muñeco, Chapete, a aquella serie publicada por Calleja como valioso coprotagonista que permitía el juego de un simpático antagonismo. Dibujó más de cuarenta y eran libros de aventuras divertidas en lugares insólitos, desde Marte a China, en los que la imagen de Pinocho correspondía a la consolidada en Italia por el célebre Pinocho de Carlo Collodi. Pero a diferencia de su homónimo, éste era sensato y prudente, y Chapete era el enredador y perdedor, aunque conseguía hacerse simpático. La sencillez marcaba el estilo narrativo de Bartolozzi, con descripciones donde predominó la frase corta, la adjetivación sobria y precisa, sin incurrir en excesos ñoños o en "infantilizaciones" inadecuadas en el lenguaje.
En 1928 Bartolozzi obtuvo un gran éxito por su escenografía de "El señor de Pigmalión" de Jacinto Grau estrenada el 18 de mayo en el Teatro Cómico, aportando su peculiar estilo colorista e ingenuo, con un magnífico escenario y una pintoresca representación de los muñecos. En la escenificación de la obra representada por la Compañía de Pepita Meliá-Benito Cibrián, se acercó al concepto de estilización difundido por los "Ballets rusos" de Sergio Diaguilev. En el mismo año realizó la escenografía de "Orfeo" para el "Teatro experimental Caracol" que dirigía Cipriano Rivas Cherif y que se estrenó el 24 de diciembre en la Sala Rex donde logró convertir dos metros de tablado en un grandioso escenario. Como tantas otras ocasiones la mezquindad de medios y pequeños o poco profundos escenarios fue lo habitual. También recibió en el mismo año el tercer premio en el Concurso de Carteles del Círculo de Bellas Artes. Se fundó el "Teatro Pinocho" en 1929 y realizó su primera temporada en el Teatro de la Comedia, configurando un concepto absolutamente moderno del entretenimiento infantil, obteniendo un éxito en su tiempo indiscutible.

 

Chapete y Pinocho.

Foto: Imaginaria


El "Teatro Pinocho" hizo temporada en 1930 en el Teatro Español. Para la Compañía de Margarita Xirgu Bartolozzi hizo la escenografía de "Fortunata y Jacinta" de Benito Pérez Galdós, estrenada el 16 de octubre de 1930 en el Teatro Español de Madrid, con un expresionismo naïf y realizando bellas estampas al recrear el Madrid castizo y literario de la novela de Galdós. También para la Compañía de Margarita Xirgu hizo la escenografía de "La calle o Escena de la calle" de Elmer L. Rice en adaptación de Juan Chabás, estrenada el 14 de noviembre del mismo año y en el mismo teatro, con un empleo expresivo de la luminotecnia, una inmejorable disposición de aparatos de sonido (motores, sirenas, aviones, ...) y representando una calle de los suburbios de Nueva York donde un complejo entramado de andamios y estructuras de madera, permitían a los actores asomarse por las ventanas de la fachada del edificio. Bartolozzi hizo también la escenografía de la versión de cámara de "La zapatera prodigiosa" de Federico García Lorca para el "Nuevo Caracol" que dirigía Rivas Cherif y que estrenó Margarita Xirgu el 24 de diciembre de 1930 en el Teatro Español. Dio un sentido infantil, popular y burlesco al decorado y a la indumentaria que recordaban a los realizados por Picasso para "El sombrero de tres picos". Los decorados fueron tan notables, como lo habían sido, para las obras de Federico García Lorca, los decorados de Fernando Mignoni y los figurines de Rafael Barradas de "El maleficio de la mariposa" estrenada el 22 de marzo de 1920, los decorados de "La niña que riega la albahaca" y "El príncipe preguntón" de Hermenegildo Lanz estrenadas el 5 de enero de 1923, los decorados y figurines de "Mariana Pineda" de Salvador Dalí estrenada el 24 de junio de 1927 en el Teatro Goya de Barcelona por Margarida Xirgu, los decorados de Fontanals y Ontañón junto con los figurines de Monfort de "Bodas de sangre" estrenada el 8 de marzo de 1933, por la compañia de Josefina Díaz de Artigas en el Teatro Beatriz de Madrid, los decorados que fueron realizados en los talleres Burmann- y los figurines de "Bodas de sangre" de José Caballero por la primera representación hecha por Margarida Xirgu a Barcelona el 22 de noviembre de 1935 en el Teatro Principal Palace los decorados y figurines de "Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín" de Santiago Ontañón estrenada el 5 de abril de 1933, los bocetos diseñados por Lorca y realizados por Burmann de los decorados de la "versión de cámara" de "La zapatera prodigiosa" estrenada el 24 de diciembre de 1930 en el Teatro Español de Madrid por Margarida Xirgu, los decorados y figurines de Manuel Fontanals de la versión completa de "La zapatera prodigiosa" estrenada por Lola Membrives el 18 de marzo de 1935, los decorados de Manuel Fontanals de "Yerma" estrenada el 29 de diciembre de 1934 y los decorados de Sigfrido Burmann, los figurines femeninos de Manuel Fontanals y los figurines masculinos de Manolo Muntanyola de "Doña Rosita la soltera o El lenguaje de las flores" estrenada el 12 de diciembre de 1935, ambas estrenadas por Margarita Xirgu.

 

 

Escenografías realizadas por Salvador Bartolozzi para "Fortunata y Jacinta" en sus 7 espacios o cuadros dramáticos: el hogar de Maximiliano y Fortunata, una habitación en casa de doña Guadalupe, el comedor de la vivienda de doña Guillermina, el comedor de la familia Santa Cruz, el cuarto de la casa de vecindad donde agoniza Mauricia, la sala de visitas de las Micaelas y la habitación de la Cava de San Miguel. Archivo Jordi Rius Xirgu.

 


Figurines de Estupiña y doña Barbarita realizados por Salvador Bartolozzi para "Fortunata y Jacinta".

Archivo Jordi Rius Xirgu.

Cartel de "La calle" con Margarita Xirgu como protagonista.

Foto: Archivo Festival de Mérida.

 

De los mejores escenógrafos de la época, se destaca la maestría técnica de Burmann, el oficio de Mignoni, la fantasía desbordante de Fontanals, la radical modernidad de Barradas y la originalidad y frescura de Bartolozzi. En 1930 Bartolozzi comenzó a colaborar en el diario "Ahora" y publicó la historieta "Daysy, la mecanógrafa fatal". El "Teatro Pinocho" pasó a representarse en 1931 en el Teatro Muñoz Seca y en este mismo año Bartolozzi realizó con gran éxito la escenografía de "Farsa y licencia de la reina castiza" de Ramón María del Valle Inclán, estrenada por la Compañía de Irene López Heredia y Mariano Asquerino, el 3 de junio, en el Teatro Muñoz Seca de Madrid. Bartolozzi realizó, para esta obra, unos decorados fantásticos y caricaturescos, de tono grotesco, de farsa de muñecos humanos y unos trajes de la época isabelina, exagerados y graciosos, completamente imaginarios confeccionados por Rosina. La caracterización de los protagonistas también fue supervisada por él, empleando un maquillaje muy expresivo con pómulos, ojos y labios pintarrajeados con buscado exceso. Junto con "El señor de Pigmalión" y "La zapatera prodigiosa", "Farsa y licencia de la reina castiza" termina la particular trilogía del teatro de títeres para mayores de Salvador Bartolozzi. Así mismo publicó "Las aventuras de Chanquete y Carrasclás" en el diario "Ahora". Bartolozzi hizo también los decorados y figurines de "Clavijo" de Goethe estrenada el 22 de marzo de 1932 en la celebración del centenario de su muerte, por la Compañía de Margarita Xirgu en el Teatro Calderón bajo la presidencia del Ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos y el presidente Alcalá Zamora. Margarita Xirgu no intervino en la obra, ocupando los papeles de protagonistas Pilar Muñoz y Alfonso Muñoz, pero si recitó 4 poemas en el acto. Salvador Bartolozzi en esta ocasión utilizó el método del escenario dividido y simultáneo donde se sucedían los cuadros, ya a la derecha ya a la izquierda, estando el otro lado cubierto con cortinas. El "Teatro Pinocho" pasó en 1932 al Teatro Avenida y Bartolozzi realizó con mucho éxito la escenografía de "El otro" de Miguel de Unamuno, estrenada el 14 de diciembre de 1932 en el Teatro Español por la Compañía Xirgu-Borràs. Bartolozzi supo crear en este drama un espacio opresivo de simplicidad casi ascética y lúgubre; otorgando un papel fundamental a la iluminación: plasmando en el escenario el conflicto de luces y sombras que desarrollan los protagonistas de la obra.

 

De izquierda a derecha: Cipriano de Rivas Cherif, Margarida Xirgu y Salvador Bartolozzi.

Foto Cuadernos El Público


También en 1932 realizó la escenografía de "La Dolores" ópera con libreto de Tomás Bretón basándose en la obra teatral de Feliú y Codina; para la temporada del Teatro Lírico Nacional dirigida por Cipriano Rivas Cherif y que se estrenó el 31 de mayo en el Teatro Calderón. A continuación fue el escenógrafo del grupo "Compañía Dramática de Arte Moderno" dirigida también por Rivas Cherif, representando el 17 de diciembre de 1932 en el Teatro Cervantes la adaptación de la novela de Dostoiewsky "Crimen y castigo" firmada por Ignacio Alberti y J. Chacón Enríquez, con unos magníficos decorados sintéticos de Bartolozzi en los que predominaban un tono de misterio y pesadumbre. Además fue escenógrafo de la Compañía Josefina Díaz de Artigas-Manuel Collado, realizando las escenografías de "Barrios bajos" de Luis Fernández Ardavín estrenada el 29 de diciembre de 1932 en el Teatro Avenida, "Eva Quintanas" de Manuel Linares Rivas estrenada el 14 de enero de 1933 en el Teatro Beatriz y "Melo" de Henri Bernstein estrenada el 20 de abril de 1934 en el Teatro Cómico, en la que se alabó la escenografía y la rapidez en el cambio de los 11 cuadros que tiene la obra. Bartolozzi participó en el verano de 1932 en el proyecto de la "Escuela de Arte Dramático" de Rivas Cherif y realizó el cartel del Seguro de Maternidad para el Instituto Nacional de Previsión.


Bartolozzi hizo la escenografía con sencillez e ingenuidad de "El estupendo cornudo" de Crommelynck en versión española de Augusto D'Halmar y Antonio Espina con la dirección de Rivas Cherif y que se estrenó el 14 de enero de 1933 en el Teatro Cervantes. La participación de Bartolozzi en la "Compañía Dramática de Arte Moderno" fue su última presentación escénica en un teatro de cámara madrileño, aunque siguió vinculado al "Teatro Escuela de Arte" -al T.E.A. de Cipriano Rivas Cherif- organizando la formación de decoradores y figurinistas junto con Victorina Durán, Pedro Lozano y su hija Piti Bartolozzi. El director y el escenógrafo habrían de reunirse en el exilio en octubre de 1947, en una función en homenaje al Presidente de la República de México Miguel Alemán Valdés, organizada por la "Unión de Intelectuales Españoles" que tuvo lugar en el Teatro Bellas Artes de México con el último montaje de Bartolozzi y Rivas Cherif "La vida es sueño" de Pedro Calderón de la Barca. Salvador Bartolozzi en 1933 realizó las últimas funciones con el "Teatro Pinocho" en el Teatro Beatriz. Con "Pinocho vence a los malos" representada por la Compañía Josefina Díaz de Artigas-Manuel Collado, comenzó la serie de comedias escritas en colaboración con Magda Donato que ya compartía con él su vida. Obtuvo el primer premio en el Concurso de Carteles de Vinos y Licores Barbier, participó en la I Exposición de Arte Revolucionario de Madrid, lo eligieron jurado del Concurso Miss Madrid y participó como Rey Blanco en la cabalgata de Reyes de Madrid junto con los escritores Antonio Robles y Ramón Gómez de la Serna, que repartieron juguetes y libros de cuentos entre los niños de las escuelas.

 

Cabalgata de Reyes de 1933. Ramón Gómez de la Serna, Salvador Bartolozzi y Antonio Robles .

Foto: Calle Lepanto.

 

En 1934 colaboró con Manuel Fontanals en los decorados de la zarzuela "El joven piloto" de Juan Telleria y libreto de Miquelarena y Bolarque, estrenada el 7 de diciembre en el Teatro Calderón. Los figurines de la zarzuela fueron realizados solamente por Bartolozzi. Los espectáculos teatrales para niños se trasladaron al Teatro María Isabel. En 1936 realizó con el cineasta Adolfo Aznar, la película de dibujos animados "Pipo y Pipa en busca de Cocolín". La Guerra Civil le sorprendió en Barcelona desde donde se trasladó a Valencia, perdiendo su casa de Madrid y todas sus pertenencias. Algunas obras suyas de cierta denuncia social, fueron expuestas en Barcelona durante la Guerra Civil.

 

"Aventuras de Pipo y Pipa" firmadas por Donato y Bartolozzi y publicadas en "La Farsa" en 1936.

Foto: Antiqbook.

 

Bartolozzi fue designado vocal de la "Comisión del Teatro de Niños" en 1938, por decreto del Gobierno de Madrid. En 1939 huyó con Magda Donato a Francia, logrando llegar a París donde les acogió el dramaturgo Claude A. Puget y trabajó en proyectos de radio y cine como "Pinocho au pays du bonheur". Cuando el país galo fue invadido por Alemania en 1940, Bartolozzi huyó, por Niza a Casablanca, desde donde logró llegar al puerto de Veracruz el 19 de noviembre de 1941. Bartolozzi respaldado por la popularidad de sus cuentos en México, consiguió trabajo en programas radiofónicos, ilustró cuentos infantiles, dirigió los espectáculos para niños del Teatro Bellas Artes de la capital y realizó la película de dibujos animados "Aventuras de Pinocho y Cucuruchito" en 1942. Más tarde enfermó de cáncer bucal, del que consiguió restablecerse. Durante su estancia en México fue decisiva su actividad escenográfica. Trabajó en la Secretaría de Educación Pública en la sección de Teatro del Departamento de Bellas Artes (INBA) realizando decorados y figurines para representaciones en el Teatro Bellas Artes, donde se llegó a representar durante más de siete años algunas de sus obras infantiles más conocidas, como "Pinocho en el país de los cuentos". A partir de 1943 colaboró junto a Magda Donato en el periódico "La Mañana" en la sección titulada "Para los niños", donde volvieron a aparecer las "Aventuras de Pipo y Pipa". Desarrolló una importante labor plástica en el campo de la escenografía y en el tratamiento de tipos populares mexicanos. En 1945 ilustró la Colección de Cuentos de Perrault. De este mismo año fueron también "Beltrán y el avestruz" y "Beltrán y el camello", dos obras de Paul Gilbert editadas por la Compañía General de Publicaciones de México, y los tres tomos de "El Libro de las mil y una noches", un texto traducido del árabe por el Doctor J. C. Mardrus, publicado por Empresas Editoriales, S.A. y reeditado en varias ocasiones, todas ellas siempre ilustradas por Bartolozzi. En 1946 recibió el premio Ariel de oro de la Academia de Cine de México, por los figurines de la película "Pepita Jiménez". Realizó la exposición de dibujos "Madrid en el recuerdo" en 1949 y recayó en su enfermedad, reproduciéndose el cáncer en su labio. Murió en Ciudad de México el 9 de julio de 1950. Ante su tumba, le rindió póstumo homenaje su amigo, el escritor Antonio Robles. Bartolozzi, como tantos exiliados deseaba volver a Madrid. Su mirada nostálgica de su querida ciudad estaba en numerosos y magníficos dibujos, que se expusieron en la Librería Cristal de México y en Buenos Aires y fueron enviados en valija diplomática a Madrid. Sus hijos hicieron donación de ellos al Museo Municipal de la ciudad. Su compañera Magda Donato murió en México D.F. en 1966.


Algunos textos han sido extraídos de la Tesis de David Vela Cervera


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