78. WILLIAM SHAKESPEARE

 

William Shakespeare nació en Stratford-upon-Avon, en el condado de Warwickshire el 23 de abril de 1564, el sexto año del reinado de la reina Elisabet I; y fue actor, poeta y dramaturgo.

Sus padres, John Shakespeare y Mary Arden tuvieron ocho hijos de los cuales William era el tercero y el primer hombre de la familia. John Shakespeare era comerciante de lanas, pieles y guantes, además de corredor de fincas y posteriormente administrador, regidor y alcalde del Ayuntamiento. Su madre Mary Arden era la hija de un granjero y terrateniente del pueblo vecino de Wilmcote, y que había sufrido persecuciones religiosas derivadas de su confesión católica. John y Mary formaron su hogar a Henley Street, Stratford, en la casa donde William nació.

 

Casa natal de Shakespeare

 

William asistí durante seis meses a la escuela primaria y, a partir de los diez años, a la escuela secundaria en la cual le enseñaron autores latinos. Más tarde, su familia tuvo un declive económico, por lo cual Shakespeare no pudo cursar estudios universitarios. El joven William empezar a trabajar a los trece años como aprendiz de carnicero, por la difícil situación económica que atravesaba su padre, desprendido de dedicarse a la política. A los quince años, según se afirma, era ya un diestro matarife que degollaba las terneras con pompa, esto es, pronunciando fúnebres y floreados discursos. Según otro testimonio, se convirtió en maestro de escuela. El 1582, a la edad de 18 años se casarse con Anne Hathaway, de 26 años -ocho años mayor que él- y hija de un granjero; pues tenía el embarazo muy adelantado. Cinco meses tras las bodas, al 1583 tuvieron una hija, Susan, y después dos gemelos, un niño, Hamnet, que murió a los 11 años y una niña, Judith. Pero William no iba a resultar un marido ideal ni ella estaba tan sobrada de prendas como para retenerlo a su lado por mucho tiempo. Los intereses del poeta lo conducían por otros derroteros antes que camino del hogar. Asistía hipnotizado a las representaciones que las compañías de cómicos ofrecían en la Sala de Gremios de Stratford y no se perdía las mascaradas, fuegos artificiales, cabalgatas y funciones teatrales con que se celebraban las visitas de la reina al castillo de Kenilworth, morada de uno de sus favoritos.
Tuvo que abandonar Stratford el 1586, al sorprenderlo in fraganti cazando ilegalmente en las propiedades de sir Thomas Lucy, a Charlecote a orillas de Stratford, del que era el juez de paz. En consecuencia, este caballero procesó a William, quien para vengarse, escribió una sátira contra él. Este acaso primer ensayo, resultó tan agresivo que el caballero redobló su persecución, en tales términos que obligó a Shakespeare a dejar sus negocios y su familia y a refugiarse en Londres, donde se le atribuyen las siguientes ocupaciones: pasando de abogado, maestro de escuela, soldado de fortuna, tutor de noble familia e incluso guardián de caballos a la puerta de los teatros. Pasarían varios meses hasta que pudiera ingresar en los teatros el 1587 y meterse entre bastidores, primero como traspuntador o criado del apuntador, después como comparsa y más tarde como actor. Hizo muchas actuaciones teatrales, poéticas y muchas comedias porque era un buen actor.
Durante la peste de Londres de 1592, los puritanos aprovecharon para mantener cerrados los teatros hasta 1594. William se retiró a Stratford y desarrolló sus dotes poéticas. Es entonces cuando el tercer conde de Southhampton, Henry Wriothesly pasa a ser su protector y muy probablemente lo acojo durante este periodo. Su primera obra literaria fue un poema erótico titulado "Venus y Des cuenta", que data de 1593. Con la reapertura de los teatros, el 1594, *Shakespeare se asocia a la compañía de *Lord *Chamberlain, primo de la reina, integrándose a la compañía *Chamberlain's *Men o *Chamberlain's Company ofoff *Players. Este mismo año publica el segundo poema *erótico"La violación de *Lucrecia".

 


Shakespeare por Gerard Soest.

Foto: Epdlp


Firma de Shakespeare (By me William Shakespeare).

Foto Wikipedia.

 

William empezó de actor en la compañía y aunque siguió haciéndolo hasta 1603, nunca llegó a interpretar papeles principales. Sin embargo, la experiencia debió serle útil. Como Moliere, Brecht o Bulgákov, William Shakespeare fue un verdadero hombre de teatro: lo conocía desde dentro, participaba en los ensayos, presenciaba los espectáculos y concebía sus personajes pensando en actores concretos.
A partir de este momento, Shakespeare obtendrá todo un seguido de éxitos, que sus contemporáneos de mayor nivel cultural rechazar por considerar el teatro un vulgar entretenimiento. Sus primeras obras teatrales fueron cuatro dramas históricos que tenían como trasfondo los enfrentamientos civiles en la Inglaterra del siglo XV, Shakespeare siguió la línea de los dramas isabelinos de capa y espada, un estilo muy popular en la época. Estas cuatro creaciones, "Enrique VI", Primera, Segunda y Tercera parte, realizadas entre 1590 y 1592 y la historia de quien lo asesinó, "Ricardo III" estrenada en 1593, tratan de las consecuencias que para el país tuvo la falta de un liderazgo fuerte y de un proyecto nacional, debido al egoísmo de los políticos de la época. El ciclo se cierra con la muerte de Ricardo III y la subida al trono de Enrique VII, fundador de la dinastía Tudor, a la que pertenecía la reina Isabel. En cuanto a estilo y estructura, contienen numerosas referencias al teatro medieval y otras a los textos de los primeros dramaturgos isabelinos, en especial Christopher Marlowe, a través de los cuales conoció los del dramaturgo clásico latino Séneca. Esta influencia, que se manifiesta en sus numerosas escenas sangrientas y en su lenguaje colorista y redundante, es especialmente perceptible en "Titus Andronicus" realizada en 1594 y que cierra esta primera etapa dramática. Es una tragedia bárbara inspirada en Séneca, poblada de justas venganzas, que posee una puesta en escena muy detallista y es su primera obra de tema romano. También estrenó comedias como "La comedia de los equívocos" (The Comedy of errors) en 1593, basada en un tema de Plauto, que marca su faceta burlesca. Es una divertida farsa que, imitando el estilo de la comedia clásica romana, basa su interés en los errores de identidad que provocan dos parejas de gemelos y los equívocos que se producen respecto al amor y a la guerra. También en 1593 estrenó "La fierecilla domada" y en 1594 dos comedias de ingenio y elegancia artificiosas: "Los dos hidalgos de Verona" también de inspiración italiana y "Trabajos de amor perdidos" ambientada en una Navarra imaginaria.
El segundo periodo entre 1594 y 1600, marcado por su individualidad como autor teatral, se caracteriza por el aliento lírico, la profundización en el perfil histórico de sus personajes y su significación. Escribió en esta etapa algunas de sus obras más importantes relacionadas con la historia inglesa y las denominadas comedias alegres, así como tres de sus mejores tragedias: "Ricardo II" en 1595, "Enrique IV" en 1597 y "Enrique V" en 1598, que cubren un periodo de tiempo inmediatamente anterior al de su "Enrique VI". Entre las comedias de este periodo sobresale "El sueño de una noche de verano" estrenada en 1595, una obra plagada de fantasía en la que se entremezclan varios hilos argumentales, centrados respectivamente en dos parejas de nobles amantes, en un grupo de despreocupados cómicos y en una serie de personajes pertenecientes al reino de las hadas, entre los que se encuentran Puck, el rey Oberón y la reina Titania. El prodigioso dominio de Shakespeare en la versificación le permitía distinguir a los personajes por el modo de hablar, amén de dotar a su lenguaje de una naturalidad casi coloquial.
Margarita Xirgu dirige al verano de 1956, en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo "El sueño de una noche de verano", con el acompañamiento musical de la Orquesta Sinfónica del SODRE dirigida por Balde y con la participación del corazón de este instituto, dirigido por Domingo Dante. El 1 de febrero de 1957 dimite de su triple función de directora de la Escuela de Arte Dramático Municipal de Montevideo y de actriz y directora escénica de la Comedia Nacional del Uruguay, solidarizándose con los alumnos que se los vetaba de formar parte de la comisión gestora, pero sin dejar de poner en escena "El sueño de una noche de verano" de William Shakespeare y "Don Gil de las calzas verdes" de Tirso de Molina, al Teatro de Verano del Parque Rivera, porque consideró que eran compromisos ya adquiridos. El febrero de 1958 Margarita Xirgu repone "El sueño de una noche de verano" con elementos del SODRE y de la Comedia Nacional del Uruguay.

El 20 de octubre de 1596 Shakespeare compró un título nobiliario para su padre, cuyo escudo aparece en el monumento al poeta, construido poco después de su muerte en la iglesia de Stratford. En 1596 estrenó "El mercader de Venecia" donde aparecen retratadas las cualidades renacentistas de la amistad viril y el amor platónico que se oponen a la amarga falta de humanidad de un usurero llamado Shylock, cuyas desdichas terminan despertando la comprensión y la simpatía del público. El 4 de mayo de 1597 ya era bastante rico y compró o hizo edificar una casa en Stratford, que llamó New-Place. En 1597 había muerto su hijo Hamnet, dejando como única y escueta señal de su paso por la tierra una línea en el registro mortuorio de la parroquia de su pueblo. Susan y Judith se casaron, la primera con un médico y la segunda con un comerciante. Susan tenía talento; Judith no sabía leer ni escribir y firmaba con una cruz. El 9 de noviembre murió su madre, Mary Arden. En 1598 la compañía de Chamberlain se instaló en el nuevo teatro The Globe, cuyo nombre se uniría al de Shakespeare para siempre. Se estrenaron a continuación "Mucho ruido y pocas nueces" y "Las alegres casadas (comadres) de Windsor" en 1599, que según la leyenda fue escrita en quince días por encargo urgente de la reina y en 1600 "Como gustéis" y "Noche de Epifanía". Dos grandes tragedias, muy distintas entre sí por su naturaleza, marcan el comienzo y el final de este segundo periodo, "Romeo y Julieta" estrenada en 1595, considerada la más renacentista de todas por recordar la novela sentimental del siglo XV, en la cual la tragedia se desarrolla a partir del protagonista y "Julio César" estrenada en 1599.

El 28 de julio de 1950 Margarita Xirgu dirige "Romeo y Julieta" en versión castellana de Marcelino Menéndez y Pelayo, con la Comedia Nacional del Uruguay en el Teatro Solís.

 


Programa de "Romeo y Julieta" representada en el Teatro Solís de Montevideo en 1950.


Hay dos obras históricas, atribuidas también a Shakespeare, que son: "Eduardo III" que se imprimió anónimamente en 1596 y "El rey Juan" que no es una tragedia histórica sino más bien una comedia negra. Esta última obra se escribió entre 1596 y 1597, pero no se imprimió hasta 1623 en el "Folio".
En esta época el gobierno prohibe que se escriban nuevas obras sobre la historia nacional, porque las considera peligrosamente alusivas al delicado momento presente. Shakespeare decide continuar con la misma temática pero situándola en Roma. Así, "Juli Cèsar", se el conflicto entre los principios éticos elevados y sus efectos trágicos. Con todas estas obras inaugura un estilo dramático nuevo: un estilo poético, refinado e ingenioso, en el cual la musicalidad del verso casi es tan importante como la acción misma. Es también un tiempo en qué los años de optimismo nacional son sustituidos por una era de cinismo y de rigidez burocrática, ambiente que Shakespeare criticará. El autor se burla de grandes valores como por ejemplo el honor, la dignidad, el amor, el respeto..., cosa que coincide con el espíritu de la época, pero que no supone una adopción del tono desengañado y escéptico de los otras dramaturgos. Así, Shakespeare optará por escribir comedias románticas dónde el amor y el ingenio triunfan sobre los peligros que los asedian Incluso el humor cambia de estilo: desaparecen las bromas obscenas y son sustituidas por un ingenio más lírico y más reflexivo.



William Shakespeare.

Foto: Biografías y vidas.


A partir de 1600, William Shakespeare publica sus mejores tragedias y las llamadas "comedias oscuras o amargas". Los grandes temas son tratados en las obras de este tercer período -que abarca desde 1600 hasta 1608- con los acentos más ambiciosos, y sin embargo lo trágico surge siempre del detalle realista o del penetrante tratamiento psicológico del personaje, que induce al espectador a identificarse con él. "Hamlet" su obra más universal estrenada en 1601, refleja la incapacidad de actuar ante el dilema moral entre venganza y perdón. Va más allá de las otras tragedias centradas en la venganza, pues retrata de un modo escalofriante la mezcla de gloria y sordidez que caracteriza la naturaleza humana. Hamlet siente que vive en un mundo de engaños y corrupción, sentimiento que le viene confirmado por el asesinato de su padre y la sensualidad desenfrenada de su madre. Estas revelaciones le conducen a un estado en el que los momentos de angustia e indecisión se atropellan con frenéticas actuaciones, situación cuyas profundas razones continúan hoy siendo motivo de distintas interpretaciones. En "Hamlet" Shakespeare penetra en sus personajes hasta el punto de que éstos rebasan su propio acontecer dramático, hecho que redunda en que para algunos estudiosos ésta sea su obra más característica.
Cuando al verano de 1933 Margarita Xirgu fue a Inglaterra acompañada de Jacinto Benavente, en Londres asistieron a varias representaciones del gran drama de Shakespeare en aquellos tradicionales teatrillos, entapizados de terciopelo rojo, con un público dónde abundaban los señores y las señoras de cabellos blancos. Ella suponía que allí el "Hamlet" tomaría más prosopopeia que en ninguna parte; que lo convertiría en la más encarcarada tragedia. Descubrí todo el contrario: el estilo más simple, más desprovisto de énfasis, de pretensiones. Los intérpretes hacían pasar el famoso monólogo sin recalcarlo, sin buscar el aplauso. Y encontró que aquel "Hamlet" era más a la manera como ella se lo imaginaba. Definitivamente, le perdió el miedo. Aun así, y aunque de vez en cuando lo estudiaba, no se le apeteció de representarlo, y no fue sino al llegar en Buenos Aires que se decidí.

 

A la izquierda de la foto, junto a Margarita Xirgu hay Jacinto Benavente y los otras son su secretario Pedro Hurtado y los hijos de este Luis y Diego. La foto es del verano de 1933 a Stratford, antes de asistir al festival Shakespeare que se celebraba cada año.

Margarida Xirgu, Jacinto Benavente, su secretario Pedro Hurtado y sus hijos Luis y Diego a Stratford en el 1933.

 

Margarita Xirgu protagonizó "Hamlet" en 1938, siendo la primera actriz en interpretarlo en Argentina.

 

Margarita Xirgu protagonizando "Hamlet" en 1938 en Argentina.

Foto: MAE

 

Qué actor, qué actriz con ambiciones, no ha tentado la enigmática, indecisa figura del príncipe danés?. Para Margarita Xirgu la tentación empezó en la época en qué, con la interpretación de Electra, inauguraba su verdadero camino. Pero, todo y ser tan decidida, no se osaba enfrentar. Cuando se lo proponía, se paraba como si estuviera delante de un terreno desconocido, de una selva oscura, en la cual, debido a la naturaleza viril del personaje, su instinto femenino no le servía para evadir los peligros. Temía, entonces, al mismo tiempo, que su voz no tendría lo suficiente volumen y resultaría inadecuada. Y como que, despacio, se le robustecía, esto también la inclinaba a esperar. La desconcertaba, además, que las distintas representaciones que presenciaba resultaran tan divergentes. Las de los actores peninsulares le parecían convencionales y falsas. La más interesante que había descubierto, la de Zaconi, la encontraba sabia en exceso. Era un Hamlet que conocía la trascendencia moral y filosófica que, a través de los siglos, habían adquirido sus palabras.

-Un Hamlet de verdad -decía la Xirgu- ha de ignorar el valor, debe ser espontáneo.

Jacinto Benavente lo alentaba a interpretarlo:

-Atrévase- le decía- Mejor o peor, siempre hace honor a un actor o a una actriz haber interpretado Hamlet.

Margarita Xirgu volvió a representar "Hamlet" -también protagonizado por ella- en Chile el 1939 junto con un repertorio casi igual que el 1937.


A la muerte de la reina Elisabet (Isabel l) en 1603, Jacobo I, hijo de María Estuardo y rey de Escocia desde 1567, se convirtió también en rey de Inglaterra y adoptó la compañía de Chamberlain que bajo su protección se nombró King's Men. A pesar del cambio de nombre y de protector, el teatro mantuvo su carácter público: hicieron representaciones para todo el mundo, incluso para la corte. Las obras de Shakespeare fueron representadas en la corte del rey Jacobo I, como antes lo habían sido en la corte de la reina Isabel I, con mayor frecuencia que las de sus contemporáneos, y se tiene constancia de que sólo en una ocasión estuvo a punto de perder el favor real. Fue en 1599 cuando su compañía representó la obra de la deposición y el asesinato del rey Ricardo II, a petición de un grupo de cortesanos que conspiraban contra Isabel I, encabezado por un ex-favorito de la reina, Robert Devereux, y por el conde de Southampton, aunque en la investigación que siguió al hecho, la compañía teatral quedó absuelta de toda complicidad.
Otra tragedias de Shakespeare son "Otelo" el moro de Venecia, estrenada en 1604, que representa la crueldad gratuita de los celos y "El rey Lear" estrenada en 1605, que describe las consecuencias de la irresponsabilidad y los errores de juicio de Lear, dominador de la antigua Bretaña, y de su consejero, el duque de Gloucester. El trágico final llega como resultado de entregar el poder al hijo malvado y no al bondadoso. Como contrapunto, la hija, Cordelia, pone de manifiesto un amor capaz de redimir el mal por el bien, pero ella muere en un final sobrecogedor. La idea de que el mal se destruye a sí mismo, sin embargo, se ve reforzada por el funesto destino de las hermanas de Cordelia y del oportunista hijo del duque de Gloucester.
"Antonio y Cleopatra" estrenada en 1606, otra de sus grandes tragedias, se centra en la pasión del general romano Marco Antonio por Cleopatra, reina de Egipto, glorificada por algunos de los versos más sensuales de toda la producción shakespeariana. "Macbeth" estrenada también en 1606, en cambio, describe el proceso de un hombre esencialmente bueno que, influido por otros y debido también a un defecto de su propia naturaleza, sucumbe a la ambición y llega hasta el asesinato. A lo largo de la obra, Macbeth, por obtener y, más tarde, retener el trono de Escocia, va perdiendo su humanidad hasta llegar al punto de cometer todo tipo de imperdonables actos por la cruel tentación del poder.
El 6 de junio de 1954 Margarita Xirgu dirige, versiona y protagoniza "Macbeth" en el Teatro Solís.

 


Margarita Xirgu y Alberto Candeau interpretando "Macbeth" en el Teatro Solís.

Foto: CIDDAE Teatro Solís.

 

Shakespeare en "Macbeth" reunió todos los géneros teatrales: drama, tragedia, ballet, graves monólogos y mutaciones del más puro estilo cinematográfico, trucos fantasmales y horroríficos efectismos.

 

Margarita Xirgu interpretando Lady Macbeth en 1954.

Foto: CIDDAE Teatro Solís.

 

Completan este tercer período: "Troilo y Cressida" estrenada en 1602, "Coriolano" estrenada en 1608 y "Timón de Atenas" estrenada en 1608. Las dos comedias de este periodo son también algo oscuras: "A buen fin no hay mal principio" estrenada en 1602 y "Medida por medida" estrenada en 1604; tienen en común, además, el hecho de cuestionar la moral oficial. La última es más sombría que muchos de sus dramas. Entre 1598 y 1603 Shakespeare escribió la comedia "Bien está lo que bien acaba".
Las obras que Shakespeare escribe a principios del siglo XVII reflejan un estado de ánimo perplejo, un humor muy negro y una falta de claridad extraña, tanto en el tema como en la estructura, como si el dramaturgo hubiera perdido parcialmente el control de sus recursos habituales. Inspirándose en el severo primitivismo del Deuteronomio, los legisladores puritanos prohibían la presencia de mujeres en la escena. Las Julietas, Desdémonas y Ofelias de Shakespeare fueron encarnadas por jovencitos bien parecidos de voz atiplada, ascendidos a Hamlets, Macbeths y Otelos en cuanto les despuntaba la barba y les cambiaba la voz. Entre 1600 y 1610 Shakespeare no dejó de estar en el candelero con sus príncipes impelidos a acometer lo imposible, sus monarcas de ampuloso discurso, sus cortesanos vengativos y lúgubres, sus tipos cuerdos que se fingen locos y sus tipos locos que pretenden llegar a lo más negro de su locura, sus hadas y geniecillos vivaces, sus bufones, sus monstruos, sus usureros y sus perfectos estúpidos. Esta pléyade de criaturas capaces de abarrotar cielo e infierno, le llenaron la bolsa.

 

Figurín de Desdémona de "Otelo" realizado por Miquel Xirgu en 1933. Archivo Xavier Rius Xirgu

 

Retrato de William Shakespeare.

Foto: Biografías y vida.


La compañía de Chamberlain inauguró una pequeña sala cubierta en 1608, la Blackfriars, con una entrada más elevada y para un público más selecto. Financieramente, la compañía funcionaba como una sociedad anónima de la que Shakespeare fue uno de sus más importantes accionistas. Debido a la buena administración, su posición económica se afirmó aun mas: compró varias propiedades en Londres y en Stratford e hizo distintas inversiones, entre ellas algunas agrícolas.
Prohibidos por un ayuntamiento puritano que los consideraba semillero de vicios, los teatros se habían instalado al otro lado del Támesis, fuera de la jurisdicción de la ciudad y de la molestia de sus alguaciles. La Cortina, The Globo, El Cisne o Blackfriars no eran muy distintos de los corrales hispanos donde se representaba a Lope de Vega. La escenografía resultaba en extremo sencilla: dos espadas cruzadas al fondo del proscenio significaban una batalla; un actor inmóvil empolvado con yeso era un muro, y, si separaba los dedos, el muro tenía grietas; un hombre cargado de leña, llevando una linterna y seguido por un perro, era la luna. El vestuario se improvisaba en un rincón de la escena semioculto por cortinas hechas jirones, a través de las que el público veía a los actores pintándose las mejillas con ladrillo en polvo o tiznándose el bigote con corcho carbonizado. Mientras los actores gesticulaban y declamaban, los hidalgos y los oficiales, acomodados a su mismo nivel sobre la plataforma, les desconcertaban con sus risas, sus gritos y sus juegos de cartas, prestos a lucir su ingenio improvisando réplicas y a echar a perder la representación si la obra no les complacía. En torno al patio, las galerías acogían a las damas de alcurnia y los caballeros. Y en el fondo de "la cazuela", envueltos en sombras, sentados en el suelo entre jarras de cerveza y humo de pipas, se veía a "los hediondos", el maloliente pueblo.

El 1608, el autor Richard Burbage obtiene la licencia por actuar en un espacio cerrado. Shakespeare no sigue el camino marcado por sus contemporáneos con respecto a los estilos nuevos que este cambio favorece. En lugar de los dramas realistas y sátiras urbanas de moda, empieza a cultivar un nuevo género, el romance: mezcla de tragedia, comedia y drama lírico, copiando efectos habituales de las mascaradas lujosas de la corte, como por ejemplo, coreografías, bailes, maquinaria que permito elevaciones, apariciones, etc. El cuarto periodo comprende las principales tragicomedias románticas, "Pericles, príncipe de Echo" estrenada en 1608 se la primera y tiene un final feliz en el que se entrevé la posibilidad de la reconciliación .


Sus "Sonetos", publicados en 1609, pero escritos, en su mayor parte, unos diez o quince años antes y que habían estado circulando en forma de manuscrito desde bastante tiempo atrás, le valieron la reputación de brillante poeta renacentista. Los 154 "Sonetos" describen la devoción de un personaje que a menudo ha sido identificado con el propio poeta, hacia un atractivo joven, cuya belleza y virtud admira, y hacia una oscura y misteriosa dama de la que el poeta está encaprichado. El joven se siente a su vez irresistiblemente atraído por la dama, con lo cual se cierra un triángulo, descrito por el poeta con una apasionada intensidad que, no obstante, no llega a alcanzar los extremos de sus tragedias, sino que más bien, tiende al refinamiento en el análisis de los sentimientos de los personajes. Muchos intentaron encontrar en estos poemas claves de la vida interior de Shakespeare, pruebas de su presunta homosexualidad, afirmando que el joven galán de los sonetos o, tal vez, la "dama morena" no era otro que el conde de Southampton, Henry Wriothesly, mecenas del autor, a quien le había dedicado sus dos primeras obras poéticas. No se sabe con certeza quién era el objeto de la adoración secreta del poeta. Sus únicas referencias personales comprensibles y claras son menudencias: que sufría de insomnio, que le gustaba la música, que reprobaba las mejillas pintadas y el uso de las pelucas.
En 1610 se estrenaron la tragicomedias románticas "Cimbelino" y "El cuento de invierno", que muestran una curiosa incursión de elementos novelescos y pastoriles en su teatro, sin duda bajo la influencia de la nueva generación de dramaturgos como Francis Beaumont o John Fletcher. La última obra es considerada universalmente "La tempestad" aunque fue escrita en 1911. Hay otras dos obras cuya autoría parcial suelen atribuírsele, ya que según todos los indicios fueron escritas en colaboración con el joven Fletcher, éstas fueron: el drama histórico "Enrique VIII" estrenada en 1612 y "Los dos nobles parientes" estrenada en 1613, que es la historia de dos jóvenes caballeros enamorados de una misma dama.

 


Retrato de William Shakespeare.

Foto: Biografías y vida.


Alrededor de 1613, es decir a los cuarenta y ocho años de edad, en pleno poder de sus facultades mentales y en el cenit de su carrera, Shakespeare rompió abruptamente con el teatro y cansado y quizás enfermo, se retiró a su casa de New-Place dispuesto a entregarse en cuerpo y alma a su jardín y resignado a ver junto a él cada mañana, el adusto rostro de su mujer. En el jardín plantó la primera morera cultivada en Stratford, mientras invertía en bienes inmuebles de Londres la fortuna que había conseguido amasar. Sus últimos años transcurrieron como los de un respetado hidalgo rural: participaba en la vida social de Stratford, administraba sus propiedades y compartía sus días con sus familiares y vecinos.
Murió según una leyenda después de una borrachera y según otra leyenda -registrada casi medio siglo después- a consecuencia de un banquete celebrado en compañía de su colega Ben Johnson. Contradice a esta historia el hecho de que un mes antes de su muerte, dictara su testamento rubricándolo con una firma temblorosa que permite imaginar que ya se encontraba enfermo. William Shakespeare murió el 23 de abril de 1616 según el calendario juliano o el 3 de mayo del mismo año según el calendario gregoriano, en Stratford-upon-Avon a los cincuenta y dos años. El 23 de abril de 1616 es una fecha que quedó marcada en negro en la historia de la literatura universal por la luctuosa coincidencia con la muerte de Cervantes en Madrid, aunque es muy probable que ninguno de los dos oyera hablar del otro. Shakespeare fue contemporáneo de Miguel de Cervantes, que murió sólo diez días antes que el literato inglés pero casualmente coincidiendo en fecha, el 23 de abril, por la diferencia de calendarios usados. William Shakespeare fue enterrado en el presbiterio de la iglesia de Stratford, no por su gloria literaria sino porque en 1605 había comprado una participación de los diezmos de la parroquia de Stratford.

En su testamento fechado el 25 de marzo de 1616, nombró como heredero principal al marido de su hija mayor, Susan, legó valiosos objetos de oro y de plata a su otra hija, Judith y dejó a su mujer "su segunda mejor cama". Nadie ha podido descifrar el significado verdadero de tan extraño legado, que a su vez, dice mucho del cariz del matrimonio del poeta. Además dejó algunas cosas también a tres actores: Richard Burbage, John Heminges y Henry Condel.
Sea como fuere, siempre se ha considerado a Shakespeare como una persona culta, pero no en exceso, y ello ha posibilitado el nacimiento de teorías según las cuales habría sido tan sólo el hombre de paja de alguien deseoso de permanecer en el anonimato literario. Francis Bacon, Edward de Vere, Walter Raleigh, la reina Isabel I e incluso su misma esposa, Anne Hathaway, fueron los candidatos propuestos por los especuladores estudiosos, a ese ficticio Shakespeare. Según otra teoría, su amigo el dramaturgo Christopher Marlowe habría sido el verdadero autor: no habría muerto a los veintinueve años, en una pelea de taberna como se creía, sino que logró huir al extranjero y desde allí enviaba sus escritos a Shakespeare. Ciertos aficionados a la criptografía creyeron encontrar, en sus obras, claves que revelaban el nombre de los verdaderos autores. En consonancia con las carátulas teatrales, fue dividido en el Seudo-Shakespeare y en Shakespeare el Bribón. Bajo esta labor de mero entretenimiento, alentaban un curioso esnobismo: un hombre de cuna humilde y pocos estudios no podía haber escrito obras de tal grandeza. A ello ha contribuido también el hecho de que no se disponga en absoluto de escritos o cartas personales del autor, quien parece que sólo escribió, aparte de su producción poética, obras para la escena. Afortunadamente, con el transcurrir de los años, ningún crítico serio, menos dedicado a injuriar que a discernir, más preocupado por el brillo ajeno que por el propio, ha suscrito estas anécdotas ingeniosas.
A Voltaire y a Tolstói, por ejemplo, les irritó no la persona del poeta (o su origen plebeyo), sino su obra, que es lo contrario a todo orden clásico, regla artística o realismo formal. Es la misma libertad: verbal, dramática, emocional. Se expresa con veloces imágenes, en una misma obra salta años, países y mares, cambia azarosamente los hilos de la trama y alterna el tono cómico con el trágico. Su obra es la perenne inquietud y su perspectiva, el infinito. Hace caso omiso de los cánones de la composición porque obedece a unas leyes más importantes y atávicas que las de la unidad de tiempo o de lugar. Nadie logró inmortalizar a tantos personajes como ese dramaturgo llamado William Shakespeare.

De hecho, la reputación actual de Shakespeare se basa, sobre todo, en las 38 obras teatrales de las que se tienen indicios de su participación, bien porque las escribiera -en total dieciseis comedias, once tragedias y nueve dramas históricos- modificara o colaborara en su redacción -tres comedias-. Aunque hoy son muy conocidas y apreciadas, sus contemporáneos de mayor nivel cultural las rechazaron, por considerarlas, como al resto del teatro, tan sólo un vulgar entretenimiento.
Sus compañeros de The Globe, siete años más tarde en 1623, le rindieron homenaje al publicar sus obras completas, el "Folio", que comprende 18 títulos. Este libro ha acabado siendo la base de todas las ediciones y representaciones posteriores de su obra, y en último término, de su inmortalidad. Las publicaciones sueltas se conocen como Quartos, que también son 18. Las 36 constituyen, en lo fundamental, los escritos aceptadas como pertenecientes al autor y en los que se basa su reputación. Shakespeare publicó en vida tan sólo 16 de los escritos que se le atribuyen.

En torno a 1860, al tiempo que culminaba su obra "Los miserables", Victor Hugo escribió desde el destierro: <<Shakespeare no tiene el monumento que Inglaterra le debe>>. A esas alturas del siglo XIX, la obra del que hoy es considerado el autor dramático más grande de todos los tiempos, era ignorada por la mayoría y despreciada por los exquisitos. Las palabras del patriarca francés cayeron como una maza sobre las conciencias patrióticas inglesas; decenas de monumentos a Shakespeare fueron erigidos inmediatamente.


Algunos textos han sido extraídos de Wikipedia, Epdlp, Biografía y vidas,...

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

àlbum de fotos

volver

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.