82.
ÚLTIMA CORRESPONDENCIA CON MIGUEL ORTÍN
Después
de la muerte de Margarita Xirgu, su esposo Miguel Ortín continuó
la correspondencia con la familia, cargado de soledad, tristeza y añoranza.
Para mi fue muy dolorosa la pérdida de tía Margarita, las palabras
de cariño del tío Miguel y la estimación que ella misma me
profesaba, no llegaron a compensarme del no haberla podido conocer personalmente.

Miguel Ortín en 1969.
Foto: Archivo
Xavier Rius Xirgu
Punta
Ballena 25 de agosto de 1969
<<Punta Ballena
25 de agosto de 1969
Querido sobrino Vicente: recibí
tu estimada carta de fecha 20 de julio último, en la que me acompañabas
la última liquidación recibida del Banco Hispano Americano, la que
mucho te agradecí.
Estoy pasando unos momentos bastante
deprimentes, cosa lógica y natural. Tengo aquí muchos y buenos amigos
que me han acompañado cuanto han podido y demostrado sobradamente la gran
estimación y el cariño que sentían por vuestra tia Margarita,
que constantemente recuerdo y agradezco en lo mucho que vale, pero la soledad
en que me ha dejado es muy grande. Ha sido una larga vida unida a un ser de excepción,
y que al perderlo todo gira alrededor de un círculo cerrado, pues no puedo
desligarme de la continuación de recuerdos que a toda hora y en cada momento
me vienen a la mente. Necesito, pues es indispensable para mi, pensar en un próximo
viaje, pero no podrá ser tan pronto como yo desearía, porque es
necesario realizar todas las cosas de aquí, para regresar a España
y estar junto a vosotros y toda la demás familia.
Se
están haciendo los trámites de sucesión de herencia, que
son lentos, molestos y además muy costosos. Las leyes de este país
favorecen mucho a la mujer y de momento todo queda bloqueado hasta que no se termina
la sucesión y se pagan los impuestos que son elevadísimos. Por otra
parte he tenido que enviar a España, para también iniciar la sucesión,
varios documentos como son: Partida de defunción, Certificado de casamiento,
civil y canónico, Testamento, y Poder a nombre de un abogado para iniciar
los trámites. Todo esto debidamente legalizado por los Cónsules
españoles de Chile, donde nos casamos y los demás de Uruguay.
Por
añadidura, la situación económica y política de este
país, en la actualidad no puede ser peor y las dificultades para vender
una propiedad resulta difícil, porqué la gente lo que quiere es
vender y no comprar. De cualquier manera yo he de vender la casa como sea, porque
no me siento con fuerzas para pasar otro invierno más, y quiero tratar
de poder volver a España en abril o mayo lo más tarde del próximo
año, si es que Dios me dá fuerzas para poder hacerlo, es este mi
propósito. Entonces tendremos oportunidad con todos y no será sólo
Roser y Natalia quienes le hablarán a Xavier de las dotes de su tía,
no sólo artísticas sino también humanas, pues creo que podré
hablarle como pocos podrían hacerlo.
He pasado ocho
días en cama con un catarro respiratorio - gripe y gracias a un antibiótico
y el reposo total indicado por el médico, me estoy reponiendo y ya empiezo
a hacer mi vida normal.
Recibí una carta de Natalia,
que le agradecí y que le contestaré dentro de unos días.
A
vuestros hijos, muchos besos, a Pepita vuestra madre que mucho la recuerdo y con
abrazos a Roser y a ti, se despide tu tio,
Miguel>>
Ciertamente
cuando tío Miguel regresó a España y le conocí personalmente,
me habló constantemente de tía Margarita, como me había prometido
en esta carta. Anteriormente en una carta del 13 de octubre de 1967, tío
Miguel me comunicaba que si un día regresaban juntos, tía Margarita
se encargaría personalmente de hablarme de cosas de su vida. ¡No
pudo ser! Yo crecía y ella se hacía anciana. ¡Maldito exilio!
En la misma carta tía Margarita a mi pregunta de que no sabía que
me había movido a escribirle desde mi adolescencia de los 12 años,
me respondió: <<Yo sé perfectamente porqué me has escrito.
Sabes de mi cariño lejano, inmenso. ¡Adelante!...>>. Siempre
me sentí muy querido por tía Margarita y tío Miguel, les
recuerdo con profunda devoción y estima.
Transcribo
esta carta a continuación, en cuya fecha tía Margarita se encontraba
enferma y me escribió por primera vez tío Miguel, por encargo de
ella:

Punta
Ballena 13 de octubre 1967
<<Punta Ballena 13 octubre
1967
Estimado sobrino Xavier: aunque la tia Margarita te manda
unas letras, me encarga te escriba para decirte la satisfacción y alegria
que ha tenido al recibir tu carta. Yo por mi parte te diré que cumplo el
encargo con el mayor gusto por poder comunicarme contigo por escrito por primera
vez.
Los dos estamos muy satisfechos del resultado de tus estudios
deseando que al empezar tu primer año de carrera sigas con el mismo feliz
resultado, como también en los sucesivos.
Si algún
día Dios hace que estemos con vosotros, ya no te regañará
mamá por hablar demasiado con Natalia, ya que podrás hablar con
la tía y ella será quien te cuente cosas de su vida.
Creo
que si, que puedes estar orgulloso de llevar los apellidos de Rius y Xirgu y que
tu los honrarás debidamente.
Te agradezco la felicitación
por el día de mi santo. Por separado escribo a tus padres. Con mucho cariño
te abraza tu tío,
Miguel
Yo sé
perfectamente porqué me has escrito. Sabes de mi cariño lejano,
inmenso ¡Adelante! Abraza a tus padres y hermano. Saludos a Natalia.
Margarita>>
En
la siguiente carta tío Miguel me decía -pensando en tía Margarita-
y para cuando regresara a Barcelona: <<Trataré de compensarte aunque
en una mínima parte, las satisfacciones que ella te hubiera dado>>.
¡Más no se puede pedir, en momentos tan dolorosos!
Punta
Ballena 6 de octubre de 1969
<<Punta
Ballena 6 de octubre de 1969
Querido sobrino Xavier: no puedes
figurarte cuanto he agradecido tu cariñosa carta. Ella me trae muchos recuerdos
de tu tía Margarita, la que sentía una verdadera emoción
y un gran cariño hacia ti aun sin conocerte personalmente cada vez que
-aunque no fueron muchas- recibía una carta tuya. Las mismas yo las leía
con singular frunción y consideraba, como tu dices, que también
iban ó mejor dicho venían dirigidas a mi.
Yo
mucho celebro que conserves este buen recuerdo de tia Margarita y muy de veras
lamento no hayas llegado a conocerla. Era una persona de excepción, que
con los años había llegado a un grado de comprensión humana
que era admirable. Tenía por ella un verdadero fervor y te podrás
dar cuenta de lo que ha sido para mi su desaparición física. Tengo
la absoluta seguridad de que te hubiera cautivado y de que hubieras pasado a su
lado muchas horas agradables, pero Dios ha dispuesto que no fuera asi y si tengo
fuerzas para llegar a regresar y abrazaros a todos como es mi deseo, trataré
de compensarte aunque en una mínima parte, las satisfacciones que ella
te hubiera dado.
Celebro que este verano último hayas
trabajado por las mañanas junto a papá y sobretodo que lo hayas
hecho muy a gusto. Que este nuevo curso sea para ti fructífero, con buenas
notas y que los que sigan te sean más fáciles y que puedan ser junto
a tu hermano Jorge.
A tu "yaya" Pepita, le dices
de mi parte que necesito recibir carta suya para saber que me ha tenido y me tiene
muy presente en estos momentos tan dolorosos, como yo la tuve a ella y la sigo
teniendo por el compañero inolvidable que perdió como fue tu abuelo
Miguel.
Le darás de mi parte un fuerte abrazo y que deseo me conceda
Dios la oportunidad de dárselo personalmente.
A tus
padres también muchos abrazos y a ti todo el cariño que te profesa
tu tio,
Miguel
Supongo que Natalia habrá
recibido mi carta>>.
En
la siguiente carta, tío Miguel habla de su gran amigo el Dr. Cuatracasas
y vuelve a repetirme que cuando esté en España hablaremos de las
personas ilustres que junto con tía Margarita ambos habían conocido.
Punta
Ballena 11 de febrero de 1970
<<Punta
Ballena 11 de febrero de 1970
Querido sobrino Xavier: no puedes
figurarte con cuanta satisfacción recibo tus noticias, motivadas ellas
por dos motivos, una por la que yo siento y la otra por la que le producía
a tu finada tía (q.e.p.d.) cuando le llegaba una carta tuya.
Tu
carta del 29 de diciembre recibida en días bastante tristes para mi, me
compensaron el saber de que tus padres, tu abuela Pepita, tu hermano Jorge, Natalia
y también tú, gozabais de perfecta salud.
Aquí,
como ya sabes, estamos en pleno verano y aunque el tiempo sigue muy variable,
no por eso dejan de llegar infinidad de amigos, especialmente muchos uruguayos
y también muchísimos argentinos, algunos de los cuales que yo sé
que querian mucho a tu tía y que por ese motivo me considero aun más
ligado a ellos, en cambio hay algunos que me fastidian porque tengo pocas ganas
de conversar con ellos. Me invitan también para ir a almorzar o comer en
sus casas, pero yo voy todo lo menos que puedo y unicamente puedo decirte que
a las contadas casas que he ido ha sido a la del Dr. Juan Cuatracasas, médico
catalán radicado en Buenos Aires y que tiene la casa junto a la nuestra.
Es un gran amigo y para cualquier cosa tanto él como su esposa que es argentina,
se desviven por complacerme, igual que lo hacían cuando estaba tía
Margarita.
Virtualmente tengo arreglado todo a lo que la sucesión
de herencia se refiere y podría dejar el Uruguay si tuviera solucionado
la venta de la casa. Por el momento tengo una persona interesada en la compra.
Es una familia argentina, pero no sé si llegaremos a un acuerdo: les parece
algo subido el precio y quisieran facilidades en el pago. Son al parecer personas
serias y yo trataré de ver de llegar a un acuerdo hasta donde pueda. En
fin... Dios quiera que tenga suerte.
La situación política
y económica del pais es francamente mala y los uruguayos solo piensan en
vender y no en comprar. Hay gente que gana grandes fortunas y otras que pasan
hambre. Ocurre lo que en casi todas las partes del mundo, que los ricos son cada
día más ricos y los pobres somos cada día más pobres
y tenemos que privarnos de cosas que antes podías hacer. Creo que este
es el principal motivo de la disconformidad de los jóvenes que dicen no
estar conformes con el mundo que los viejos hemos creado y ellos esperan crear
un mundo mejor. Dios quiera que asi sea.
Yo tengo interés
en realizar lo poco que aquí tengo, para si fuera posible ir a España
en el mes de abril próximo, pero para el caso de que no llegara a concretar
la venta de la casa, que logicamente es lo que más me interesa, debería
hacer el viaje y regresaría a los dos o tres meses, cosa que a decir verdad
no me gustaría, porque el viaje es largo y muy costoso, pero si no hubiera
más remedio y tengo salud para ello, no tendría más remedio.
Cuando
conversemos personalmente, ya te hablaré de personas ilustres como Benavente,
que es el que tu me citas y de muchas personalidades que junto con tía
Margarita tuvimos la satisfacción de convivir mucho con ellos.
A
tus papas muchos abrazos, también a tu abuela Pepita, besos a Jorge y a
ti y a Natalia el cariño de siempre. Tu tío,
Miguel>>
Per
fi el oncle Miguel ens va anunciar la seva arribada a Barcelona el 30 de maig
de 1970 !!.
Em comunicava també que en el primer aniversari
de la mort de la tia Margarida, el 25 d'abril se li rendiria un homenatge en el
cementiri del Buceo a Montevideo, col·locant una placa recordatoria de
la Comisión de Teatros Municipales, i que el dia abans, el 24 d'abril,
li rendirian un homenatge recordatori en el Teatre Blanca Podestá de l'Asociación
de Autores del Uruguay a les 7 de la tarda i posteriorment inaugurarian en el
mateix edifici en una Sala del Museo de Teatro y Música, que és
on la van vetllar la nit del 25 d'abril, una vitrina construïda a tal efecte
amb diversos records que van ser d'ella i una màscara mortuòria
de l'escultor Juan Zorrilla de San Martín, que li van fer poc després
de morir. A demés em comunicava que el Municipi i la Junta Departamental
de Montevideo donaria el nom seu a l'EMAD que va dirigir i va donar classes durant
vuit anys. També a Punta Ballena, gairebé enfront de la seva casa,
en la ruta balnearia que va de Montevideo a Punta del Este, que sense dubte és
la ruta més transitada de tot el país, donarian el nom de Margarida
Xirgu a una plaça.
Punta
Ballena 17 de abril de 1970
<<Punta
Ballena 17 de abril de 1970
Querido sobrino Xavier: mucho agradezco
tu carta y grandemente me satisface que hayas mejorado de grado y que estés
contento.
A papá le confirmo mi salida para España
el 29 de mayo y Dios mediante espero estar ahí en Barcelona, al día
siguiente.
Las diapositivas que tío Salvador os mostró
de aquí, efectivamente las sacó un buen amigo suyo que se llama
Juan Cid. Ahora quiero pedirte de mi parte que hagas saber a tío Salvador
que tuve noticias por unos amigos comunes que Blanca, la esposa de Cid está
enferma, que había sufrido un derrame cerebral y de que estaba internada
en un sanatorio, que aunque me dijeron que podría recuperarse no por ello
la enfermedad no deja de tener importancia. Hace varios días que nada sé
y hoy precisamente que escribo a unos amigos de Buenos Aires les pido noticias.
Ya
hablaremos de tía Margarita y mucho. Aquí también la recuerdan
mucho. El día 24 del corriente le rendirán un homenaje recordatorio
en el Teatro Blanca Podestá de la Asociación de Autores del Uruguay
a las 7 de la tarde y posteriormente inaugurarán en el mismo edificio en
una Sala del Museo de Teatro y Música, que es donde la velaron la noche
del 25 de abril, una vitrina construida al efecto con varios recuerdos que fueron
de ella y de una mascarilla que le sacaron. Al día siguiente 25 primer
aniversario de su muerte, se le rendirá un homenaje en el cementerio colocando
una placa recordatoria de la Comisión de Teatros Municipales.
El
Municipio y la Junta Departamental de Montevideo dará el nombre suyo a
la Escuela Municipal de Arte Dramático que dirigió y dio sus clases
durante ocho años. También aquí en Punta Ballena, casi enfrente
de la casa, en la ruta balnearia que va de Montevideo a Punta del Este, de donde
estamos solamente a 15 kilómetros y que sin lugar a duda es la ruta más
transitada de todo el país, darán el nombre a una plaza que por
los preparativos que veo, supongo se realizará dentro de poco.
Muchos
y grandes abrazos para ti y para todos de tu tío,
Miguel>>
Tío
Miguel comunicaba en la siguiente carta a mi padre Vicente, que sabía que
mi madre Roser Xirgu y Rico se había encontrado con Amelia de la Torre
y había influido en la recomendación que regresara el tío
a España, aunque fuera sólo por algunos meses pues no había
vendido aun la casa de Punta Ballena, ya que -como repetía muchas veces-
la situación política y económica del Uruguay era mala, y
la mayor parte de la gente lo que quería era vender y no comprar.
También
nos comunicaba que llegaría a Barcelona no el 30 sino el domingo 31 de
mayo.

Punta
Ballena 18 d' abril de 1970
<<Punta
Ballena 18 de abril de 1970
Querido sobrino Vicente: contesté
tu última letra que venia junto con la enviada por Xavier, a quien contesto
junto con la presente.
Si el cambio en esa nueva empresa ha
sido para mejorar y estás más a gusto, mucho me alegro de ello por
ti y por todos los tuyos. Si como espero nos vemos pronto, tendremos mucho que
hablar y recordar también entre otras cosas, de horas muy dolorosas vividas,
pero no hay más remedio que sobreponerse a ellas y seguir viviendo hasta
que Dios quiera.
Hace tiempo recibí carta de Amelia
de la Torre, en la que me decía haber pasado unos días en Barcelona
y que había estado con Roser y lo que vosotros le recomendabáis
de que yo fuera para allá. No podrá ser por ahora en forma definitiva
como yo me proponía, porque no he podido vender la casa. La situación
política y económica de este país es francamente mala y la
mayor parte de la gente lo que quiere es vender y no comprar, así que tendré
que esperar y tratar de que llegue una oportunidad para ello aunque sea en condiciones
desfavorables.
Tengo el pasaje para el viernes 30 de mayo:
saldré del aeropuerto de Carrasco (Montevideo) a las 17 horas para llegar
a Madrid al día siguiente 31 a las 14.55. Ya pedí la reserva del
pasaje para salir a las 18 horas con Iberia en el vuelo 046, que debe llegar a
Barcelona a las 19. Espero si Dios quiere que los horarios se cumplirán
y que todo saldrá bien.
Grandes abrazos para todos de
tu tio,
Miguel>>
En
la siguiente carta nos explicaba el porqué no llegaría a Barcelona
hasta el domingo 31: el sábado tenía que encontrarse en Madrid con
Alberto Closas.

Punta
Ballena 19 de mayo de 1970
Punta Ballena
19 de mayo de 1970
Querido sobrino Vicente: sólo unas
breves líneas para acusarte recibo de tu carta de fecha 1º del corriente
y decirte que efectivamente la información que en aquella oprtunidad le
di a Xavier, era la buena, aunque hoy tengo que hacer una ligera modificación.
El sábado 30 fecha en que debo de llegar a Madrid, pienso quedarme allí
ese día para hablar con Alberto Closas y salir para Barcelona al día
siguiente domingo 31 a las 15 horas por avión de Iberia, que debe llegar
a las 16.
Excuso deciros los grandes deseos que tengo de veros,
pero no sin la gran pena de no regresar con vuestra tia que es lo que yo tanto
deseaba y que tanto había pedido a Dios.
Grandes abrazos
para ti y para toda la familia, de tu tío,
Miguel>>
Miguel
Ortín llegó solo, sin su querida Margarita Xirgu, a Barcelona el
domingo 31 de mayo de 1971. Hacía 22 años y más de 2 meses
que no regresaba a España, desde el agosto de 1949, en que las autoridades
españolas le devolvieron los bienes incautados a Margarita Xirgu. Su emoción
y la de toda la familia al encontrarse fue inenarrable y los llantos de alegría
y dolor inexplicables. Aunque Miguel Ortín tenia casi 80 años, no
lo parecía. Tenía una distinción que lo hacía diferente
de la mayoria de la gente. Su educación refinada y autodidácta,
hacía que se le admirase solo al conocerle.

Miguel Ortín en junio de 1970, una vez ya en Barcelona.
Foto:
La Prensa
El 3 de juny de 1970 el diari "La
Prensa" de Barcelona li va fer la següent entrevista, que s'equivocà
en el càlcul dels anys que va durar el matrimoni Ortín-Xirgu, que
van ser 28 i no 39 anys i en el lloc de residencia dels darrers anys: Punta Ballena
no Punta Bayena. En aquesta és comproba que el desig de Margarida Xirgu
fos ser enterrada al cementiri de Badalona, junt amb la seva mare i el seu germà,
encara que el seu marit preferis que el repós dels seus restes mortals,
fosin a Barcelona. També és comproba que el desig del monument a
Margarida Xirgu, iniciat per Alberto Closas, tenía com a possible ubicació
del mateix els jardins del poeta Eduard Marquina a Barcelona, que era un lloc
tranquil i plé de nens com a ella li haves agradat i finalment és
comproba que Miguel Ortín es va trobar a Madrid, on va fer escala, amb
Alberto Closas, Amelia de la Torre i Enrique Diosdado:
Titulars:
Evocación y confesiones del viudo de Margarita Xirgu. <<Mi esposa
nunca tuvo ideas políticas>> <<Era amiga de las gentes más
dispares sin reparar en tendencias ideológicas>> <<En 1949
pensamos regresar, pero temió que intentaran usarla como bandera>>.
La actriz marchó en 1936 con la intención de volver dos años
después y retirarse. En 1927 Amadeo Vives ya le pronosticó que le
harían un monumento. El traje que lució en el estreno de "Doña
Rosita la soltera" para el Museo del Teatro.
El que durante
los últimos treinta y nueve años fue marido de Margarita Xirgu se
emocionó repetidamente durante nuestra charla. Incluso hubo momentos en
que las lágrimas saltaron de sus cansados ojos. Ya está en Barcelona,
con los suyos, tras veintitantos años desde su última visita a España.
Sólo y cargado de nostalgia, quiere refugiarse donde quizá los recuerdos
son más inmediatos.
-Si, estoy contento de estar nuevamente
aquí. Pero tengo la pena de no tener a mi compañera. Es algo que
realmente me acongoja. En Barcelona permaneceré dos o tres meses porque
en Uruguay todavía me quedan asuntos por resolver. Quisiera regresar en
marzo o abril del año próximo para asentarme definitivamente aquí.
Don
Miguel Ortín está a punto de cumplir ochenta años. Pero no
aparenta más de sesenta y cinco. Su poder de evocación es inmediato,
concreto, directo.
-He pensado en trasladar los restos de Margarita,
pero resulta un trámite bastante complicado. En todos los paises imponen
un plazo bastante largo para el transporte de cadáveres. Espero traerla
lo antes posible. Sé que a ella le gustaría reposar aquí.
Sí, es posible que la enterremos con su madre y hermano, aunque yo preferiría
que reposara en Barcelona. Ahora, de momento, no puedo concretarlo de manera definitiva.
-Cuando
su esposa murió parece ser que ya tenían el propósito de
regresar. ¿Es así?
LA NOSTAGIA SIEMPRE
PUDO CON EL MATRIMONIO
-Efectivamente. La nostalgia siempre
pudo con nosotros. Pero había algo que estaba por encima de nuestros deseos.
Margarita era una mujer bastante diferente a la gente del teatro. No le gustaba
todo lo que sonara a homenaje. "Me enfermo cuando hablan de agasajos",
solía repetir. Uno de los pocos que le tributaron en su dilatada vida fue
en Madrid, al estrenar la "Santa Juana" de Bernard Shaw. Benavente le
dijo en aquella ocasión: "Acéptalo, acéptalo... porque
se trata de un autor extranjero. Es la forma que ninguno de los escritores españoles
pueda ofenderse". Tan poco le gustaban los homenajes que incluso tenía
fiebres cuando por obligación debía aceptar alguno.
Continúa
la evocación, llena de nostalgía y don Miguel Ortín habla
de su casa uruguaya en Punta Ballena; es un lugar solitario, con muchos árboles
y pocas casas. Era el rincón preferido de su esposa.
A
MARGARITA NO LE GUSTABA LA POLÍTICA
-Desde allí
seguía la vida teatral de todo el mundo. Estaba muy al corriente de lo
que se escribía y hacía. ¿Cúal fue su último
trabajo? La dirección de "Yerma" para una Universidad de Estados
Unidos. Fue en 1967, año en el que la pobre ya se encontraba bastante mal.
Pero tenía un espíritu extraordinario y cumplió lo prometido.
Después de esto no volvió a tener ánimos para hacer nada.
"Creo que ya está bien, ¿no?..." repetía con frecuencia.
Margarita dejó España en 1936 pensando regresar dos años
más tarde. "Haremos una gira por Hispanoamérica y, al volver,
me retiraré". Pero siguió trabajando. ¿Por qué
se fue de España? Tenía ganas de dejar el país por lo enrarecida
que estaba la situación. Había un ambiente particular, poco agradable.
Yo puedo asegurarle que no tenía ideas políticas y que no estuvo
afiliada a ningún partido. Es más en España, no votó
ni una sóla vez. ¿Qué ocurrió, entonces? Que era leal
a sus amigos y no podía dejar de salir con Fulano o Mengano porque estuvieran
en esta o aquella zona. Ella fue amiga del general Primo de Rivera, actuó
en Palacio docenas de veces, tenía íntima amistad con las infantas...
pero también conocía a Unamuno, a García Lorca, a Machado...
Era amiga de las gentes más diversas sin reparar en tendencias políticas.
Igual almorzaba con Benavente o Torcuato Luca de Tena que con Federico García
Lorca. Como unos la utilizaban a favor y otros en contra, resolvió irse.
Nuestro
protagonista hizo un viaje a España en 1949 para legalizar la situación
de unas propiedades que pertenecían a su esposa, entre las que figuraban
la villa de Badalona. Todos los papeles quedaron en regla y la finca fue ocupada
por el hermano de la actriz.
POR ENCIMA DE TODO,
ESPAÑOLA Y CATALANA
-Cuando volví a Uruguay y
vio mi entusiasmo, dijo: "Si quieres, nos vamos. Pero me gustaría
volver únicamente como señora Ortín" Temía que
intentaran usarla como bandera de lo que fuese.
Los años
transcurrían y crecía su nostalgia. Añoraba España,
Cataluña, Barcelona. Nunca se sintió más uruguaya que española.
-Sí,
siempre fue muy española y muy catalana.
-Y llegamos
a la idea del monumento, noticia que llegó al señor Ortín
a través de Alberto Closas y por notas de prensa publicadas en los periódicos
de Uruguay. Muerta ya su esposa, don Miguel necesitaba cada día más
de su familia lejana.
-Margarita, decía siempre que
sólo había una cosa por la que lamentaba ser actriz: porque no quedaba
un recuerdo. "Los músicos dejan sus partituras y los escritores un
libro. Pero nosotros nos vamos estériles. Al intérprete teatral
se le olvida completamente y más en esta época". Este pensamiento
lo reiteró en una conferencia. Creo que el monumento a Margarita servirá
para que la conozcan otras generaciones. Fue una vida consagrada al teatro. Esto
me hace recordar un pronóstico que le hizo Amadeo Vives en 1927. El autor
de "Bohemios" le dijo: "Usted se mojará" ¿Que
cómo veo el monumento? No sé... No tengo idea... No lo sé
bien.
Y aquí la emoción cortó sus palabras.
Era demasiada tensión.
-Alberto Closas me habló
de que él había sugerido colocarlo en los jardines del poeta Marquina,
que es un sitio tranquilo y lleno de niños. Creo que a Margarita le gustaría
ese emplazamiento.
DONACIONES AL MUSEO BARCELONÉS
DEL TEATRO
-¿Ha pensado en donar algunos recuerdos de
su esposa al Museo del Teatro?
-Sí. Días antes
de empezar mi viaje recibí una carta del director de ese centro barcelonés.
Ya he pensado una de las cosas que entregaré: el traje que Margarita lució
en el primer acto de "Doña Rosita la soltera", el día
de su estreno en el Principal Palacio, local muy próximo a las actuales
instalaciones del Museo. Incluso es bonita esa cercanía. Además
fue un diseño de Manolo Fontanals realizado por Marvel en sus talleres
de Barcelona. También proyecto entregar una mascarilla de mi esposa en
su lecho de muerte y alguna que otra cosa. Todavía no he podido pensarlo.
TODO
EL MUNDO VIENE A ESPAÑA
Margarita y Miguel se casaron
en 1941. La gran trágica había perdido a su primer marido en La
Habana cinco años antes, y conocía a Ortín desde el año
1909.
-Nos habíamos criado juntos.
El
viudo de Margarita Xirgu está con los suyos, en Barcelona, residiendo en
un piso de la calle Nápoles que debe conservarse prácticamente igual
que hace un cuarto de siglo. Don Miguel Ortín fue recibido en Madrid por
Alberto Closas, Amelia de la Torre y Enrique Diosdado. El primer día de
su estancia barcelonesa, guardó cama para prevenirse de una afonía
que no sale de encima. Aunque en momentos no pueda resistir la emotividad de su
añoranza, es un hombre lúcido, sereno y bien conservado.
-¿Qué
impresión tiene de España?
-Mire, sólo
puedo decirle que todo el mundo viene aquí. Dentro de algunos días
recibiré a un grupo de amigos uruguayos y pronto llegará un matrimonio
argentino. Sí, todo el mundo viene aquí.


Miguel
Ortín, tal y como había dicho, estuvo pocos meses en Barcelona,
regresó al Uruguay para poder vender la casa de Punta Ballena y continuó
escribiendo a sus familiares, desde allí.

Punta
Ballena 21 de diciembre de 1970
<<Punta Ballena 21 de
diciembre de 1970
Querido sobrino Vicente: contesto tu estimada
carta del 24 del pasado noviembre y ya en vísperas de Navidad, fin de año
y principio de 1971, para deciros que a todos os tendré muy presentes en
estos días y os deseo que los paséis con la mayor tranquilidad y
la mejor salud para bien de todos. Yo aquí espero pasarlo tranquilo, lo
más alejado que pueda de la gente y con los perennes recuerdos de los seres
tan queridos que tanta falta nos hacen. Asi que las fiestas para mi no pueden
tener aliciente alguno.
Este país sigue cada día
peor, la inflación aumenta más cada día y el malestar cunde
por todas partes y es mucha la gente que tiene miedo, asi es que la solución
que yo pueda dar a mis problemas de orden económico no podrán ser
satisfactorios de ninguna manera. En muchas ocasiones con vuestra inolvidable
y querida tía decíamos que "estamos tan acostumbrados a perder,
que sólo pedímos a Dios que nos de la resignación necesaria
para sobrellevar todos los contratiempos". Es lo que ahora pido, aunque es
doloroso que las circunstancias hayan hecho y siguen haciendo que el resultado
final, después de tanto trabajo, sacrificios y en algunas ocasiones el
privarnos de muchos gustos, tenga uno las preocupaciones de orden económico.
Que Dios me proteja y me ilumine para lo que deba de hacer.
Muy
de veras celebro que tu madre se haya recuperado para bien de ella y la tranquilidad
de todos vosotros.
Teresa agradece vuestros cariñosos
recuerdos y también tiene muchos deseos de conoceros, pues ya de siempre
vuestra tía le hablaba mucho de todos. La pobre se preocupa de mis asuntos
más que yo mismo y me dice frecuentemente "Don Miguel, no se preocupe".
Pero el preocuparse o no, no depende de uno.
Para todos, grandes
abrazos, para Roser, para vuestros hijos y la mamá Pepita, sin olvidar
a Natalia y muy especialmente para los dos de vuestro tio que mucho os quiere,
Miguel>>
Punta
Ballena 4 de febrero de 1971
Queridos sobrinos Vicente y Roser:
recibí vuestra afectuosa felicitación con motivo de las fiestas
de Navidad y Año Nuevo firmada por toda la familia, inclusive por Natalia.
A todos os quedo muy agradecido y me figuro, como es mi deseo, que pasaríais
muy bien dichas fiestas, pues son festividades que se celebran siempre con satisfacción
si pueden celebrarse con salud, rodeados de la familia. Yo no quise aceptar invitaciones
que me hicieron varios amigos y preferí pasar las fiestas en casa con tranquilidad
y sólo con el recuerdo de los ausentes.
Las cosas de
por aquí siguen igual o peor y con pocas posibilidades de que mejoren,
lo que me tiene logicamente preocupado por no saber que resolver. De todas maneras,
en el próximo mes de marzo tendré que tomar una resolución
definitiva.
Muchos cariños para la mamá Pepita,
para vuestros hijos, como también para Natalia y para los dos un gran abrazo
de vuestro tío que os quiere,
Miguel>>
Tío
Miguel seguía escribiendo y muy atemorizado por los hechos de los tupamaros
en su país.

Punta
Ballena 4 de febrero de 1971
12 de marzo de
1971
<<Viernes 12 de marzo de 1971
Queridos
Vicente y Roser: por la carta que os dirigí el 4 de febrero, la que me
ha sido devuelta, porqué como vereis no sé donde tendría
la cabeza en aquel momento, porqué me olvidé poner el nombre y el
número de la calle.
Os supongo enterados de los acontecimientos
que a diario vienen ocurriendo en este país. Liberaron a un diplomático
brasilero hace poco, por cuyo rescate la Sra. consiguió reunir 250.000
dólares. Hace pocos días dejaron en libertad un ingeniero agrónomo
después de más de siete meses de cautiverio, porque tuvo un ataque
cardíaco y los propios tupamaros lo llevaron y lo entregaron a los enfermeros
del Hospital Británico, en una camilla. A parte del Embajador Británico
en Montevideo que lo secuestraron hace más de dos meses, el martes de esta
semana secuestraron llevándoselo de su casa, al Procurador General de la
República. Le dijeron a la Sra. en el momento de llevárselo, que
después de unas horas de interrogatorio lo dejarían en libertad.
Pero hasta el momento no se ha sabido nada más. Todo esto, a parte de los
dos o tres asaltos diarios, algunos de ellos de lo más espectaculares.
Yo estoy tratando de ver lo antes que pueda salir, sea como sea, aunque la situación
sea de lo más desfavorable para mis intereses.
Abrazos
para todos de vuestro tío,
Miguel>>
Por
fin tío Miguel nos anunció su regreso definitivo a Barcelona el
9 de julio de 1971, acompañado de la mujer de compañía chilena
que tan bien había cuidado a tía Margarita y a él mismo.

Punta
Ballena 6 de juny de 1971
<<Punta Ballena 6 de junio
de 1971
Queridos sobrinos Vicente y Roser:
recibí vuestra estimada carta del 29 de abril. Por vuestra hermana Margarita
tuve noticias de la delicada intervención que tuvieron que hacer a vuestro
hermano Salvador y me figuro las inquietudes que habreis pasado, pero felizmente,
aunque ya sé que la recuperación será larga, lo más
importante es que no sufra y que llegue a curarse completamente. Ya podreis figuraros
cuanto lo deseo por él y por el bien de todos. Las sobrinas Pilar y Ramona
me escribian dándome cuenta de que ellas seguian informándose del
estado de Salvador por conversaciones telefónicas sostenidas con vuestra
madre Pepita.
Estoy preparando mi
partida con Teresa para el 8 de Julio próximo y la verdad es que ya tengo
ganas de que llegue esa fecha porque esto se ha puesto de lo más desagradable.
Son tantas las cosas que a diario ocurren que la carta se haría interminable
y si Dios quiere ya tendremos oportunidad de hablar de ello.
He
de llevar conmigo unos baúles y unos cajones con libros y alguna cosa que
no quiero dejar y que deseo conservar. Tengo el problema de que el piso de la
calle Nápoles es muy pequeño y he pensado que momentáneamente
si en vuestra casa, en el garage pudieran quedar por poco tiempo, me gustaría
poder dejarles allí. Son 10 bultos, que amontonados creo no ocuparían
mucho lugar. De algunas cosas tengo que deshacerme de ellas enseguida, pues llevaré
algo destinado al Museo del Teatro que el actual Director me pidió para
una sala que quieren dedicar a vuestra tía y yo desde luego todo lo que
pueda perpetuar su recuerdo lo donaré con agrado. Seguramente podría
dejar los citados bultos en un guarda muebles, pero como tendré que ir
retirando las cosas de poco en poco, creo que no tendría la misma libertad
que el poder hacerlo en vuestra casa. Si hubiera alguna dificultad, esperaría
resolverlo a mi llegada.
Mis más
cariñosos abrazos a vuestra madre, también a vuestros hijos, y a
vosotros de vuestro tío,
Miguel>>
De
nou la trobada de Miguel Ortín amb la família va ser molt especial
i jo vaig gaudir de la seva presencia reiterades vegades, doncs a les normals
visites s'hi afegien les degudes a la retirada d'objectes per ell dels baguls
que va portar de l'Uruguai a casa nostra, entre ells el vestit i complements de
"Doña Rositala soltera" donats al Museu del Teatre, ubicat llavors
al palau Güell, situat al barri del Raval de Barcelona al carrer Nou de la
Rambla, des de 1954 fins el seu trasllat definitiu en el 1996.

Vestido
de "Doña Rosita la soltera" primer acto, donado por Miguel Ortín
al Museo del Teatro.
Foto: Col·lecció
d'escenografia de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

Miguel
Ortín veraneaba en La Garriga, en casa de unos primos de sus sobrinas Pilar
y Ramona. Acostumbrado a comunicarse por carta con nosotros, escribía:

La
Garriga 9 de agosto de 1971
<<La Garriga 9 de agosto
de 1971
Queridos sobrinos Vicente y Roser: si no os causó
ningún trastorno, porque igual podría dejarlo para otro día,
me gustaría ir a veros el próximo sábado 14 del corriente.
Siento
que Vicente tenga que molestarse en venir a buscarnos a Teresa y a mi a La Garriga,
que podría ser sobre las 10 de la mañana y por la tarde traernos
de nuevo. Es mucha molestia, pero si podeis tened paciencia.
Una
cosa quiero pediros y es que no os preocupeis por la comida, comeremos lo que
sea y sólo advertiros que comemos de todo, sólo unicamente que a
Teresa no le gusta el pescado.
Cualquier inconveniente avisadme
con unas letras aquí en La Garriga, c/Canónigo Colell, 10.
Abrazos
a todos y hasta pronto. Vuestro tío,
Miguel>>

Teresa
y Natalia en Centelles, en casa de Eveli Prat y de Margarita Xirgu y Rico.
Archivo
Marta Prat Xirgu

Pepeta
Rico, cuñada de Margarida Xirgu, Eveli Prat, Ramona neboda de M. Ortín
y Miquel Ortín en la casa de Centelles
arxivo
Marta Prat Xirgu
Teresa, la buena mujer de compañía
de los Ortín-Xirgu no pudo adaptarse a la vida de Barcelona y al final
regresó a su país con su familia. Miguel Ortín cambió
de piso en elverano de 1973 y marchó de la calle Nápoles de Barcelona,
para ir muy cerca a la calle Sicília 117-121, 3º 1ª. En aquellas
fechas pasaba junto con sus dos sobrinas los meses de julio, agosto y septiembre
en una casa de Centelles a la calle San Miguel de los Santos, 3.
En
diciembre de 1974, Alicia la Sra. Curotto escribió a la abuela Pepita preocupada
por la salud del tío Miguel Ortín, que pasaba un fuerte resfriado.
.
Montevideo,
diciembre 22/1974
<<Montevideo, diciembre
22/1974
Sra. Pepita de Xirgu
Mi estimada
señora: Soy la señora Alicia de Curotto, que tuve el honor y el
placer de estar en su casa y almorzar con Uds, hace ya unos años. Fuimos
mi esposo y yo recomendados y mandados por la muy querida e inolvidable Margarita
(q. e. p. d.). Siempre los recordamos con simpatía y gratitud a Uds. y
sus apreciables hijos. Le escribo ésta porque desde hace un mes y medio
no recibimos noticias de don Miguel Ortín. Mi marido, que le quiere mucho,
está muy alarmado de su silencio. Ha escrito varias cartas a la calle Sicilia,
117 y no ha recibido ninguna respuesta. Tememos por la salud de don Miguel, nuestro
amigo entrañable, y le rogamos nos mandé decir si le pasa algo,
o es el correo el culpable de tantos días sin noticias.
Don
Miguel escribe todas las semanas, por eso estamos tan extrañados.
Le
ruego señora que nos conteste.
Saludamos a Ud. con afecto,
lo mismo a sus hijos y nietos y deseamos para toda la familia un próspero
y feliz año nuevo y muy felices Pascuas. Suya con afecto,
Alicia
R. de Curotto
Americo Vespucio 1419
Montevideo
Uruguay
A
la segunda quincena del mes de junio de 1975, Pedro Pausas M. de Rivas Presidente
de la "Peña Carlos Lemos", nombró en la "Terraza
Martini" Socio de Honor de la peña a Miquel Ortín, pero como
estaba delicado de salud, recogió la medalla conmemorativa el amigo de
ambos Antonio Clapés. En el mismo acto fueron nombrados también
socios de honor el periodista Pablo Vila San-Juan, el Dr. José Mª.
Colomer y la actriz Coralina Colom.
Miguel
Ortín murió a la edad de 87 años en su casa de Barcelona,
el 8 de mayo de 1978. Todas las viviendas heredadas por él de Margarita
Xirgu, a su muerte fueron heredadas por los sobrinos Xirgu que aun vivían:
Margarita, Roser i Miquel Xirgu i Rico, cumpliendo la voluntad de su tía
que tanto los quiso.


Archivo
Antonio y Ramon Clapés
El 10 de mayo de
1978 Antonina Rodrigo publicaba en La Vanguardia el siguiente artículo,
dónde la última jodo té como texto de pie de la misma, que
se trata de la interpretación de La dama de las camèlies"
de Alexandre Dumas hijo cuando otras fuentes indican que se trata de Zazá
de Pierre Berton y Charles Simon. El que se absolutamente falso, se que en aquellas
fechas de 1910 contrajeron matrimonio, pues el 22 de septiembre de aquel año
Margarita Xirgu se casó con Josep Arnall y Melero y no fue hasta el abril
del 1941, en que se casó con su amigo y segundo amor, Miquel Ortín.
Hace falta decir que el último Yerma a EE.UU. fue el 1967 y
no -como dice el artículo- el 1966:
HA
MUERTO EL ACTOR MIGUEL ORTÍN. Marido de Margarita Xirgu
A
los 87 años ha muerto el actor Miguel Ortín, fiel compañero
y el mejor testigo de la vida y la carrera artística de Margarita Xirgu,
su mujer. Miguel Ortín, desde su Zaragoza natal llegó en Barcelona
en 1892, a los dos años de edad. Sus padres, inmigrantes, se instalaron
en el Pueblo Nuevo, en la carretera de Mataró. El niño Miguel cursa
estudios primarios y apenas entrado en la adolescencia empieza a trabajar, como
ocurría cono la case totalidad de los hijos de familias modestas.
Barcelona
ha sido siempre una ciudad de arraigada tradición teatral, y en aquella
época el teatro ocupaba, como espectáculo de masas, el lugar que
hoy tienen el cine, el fútbol o la televisión. Los ateneos y las
sociedades recreativas polarizaron y encauzaron durante muchos años las
actividades culturales de la clase obrera barcelonesa. Los había en cada
barriada y disponían de biblioteca, de coros, y danzas populares y de un
cuadro teatralcompuesto miedo aficionados. En el Pueblo Nuevo existía entonces
una grande actividad teatral. Miguel Ortín recordaba que, muy busca de
su casa, en la carretera de Mataró, había tres cafés-teatro:
A hace falta Enric, que era el más antiguo; A hace falta Enric pequeño
y La Flor, que <<estaban rodeados miedo una plétora de sociedades
recreativas, cada una de ellas cono su respectiva sala de fiestas>>. En
este ambiento, su afición al teatro se despertó muy pronto. A los
catorceaños, tras asistir a una representación del Tenorio,
de Zorrilla, decidió ser actor.
No tardó
en incorporarse al elenco de A hace falta Enric, que dirigía el actor profesional
Juan Pons. Estaba formado miedo jóvenes obreros queensayaban de noche,
tras su dura jornada de trabajo en las fábricas y los talleres de Pueblo
Nuevo y de San Martín, ofreciendo un programa distinto cada sábado
y domingo. Los únicos que percibían un sueldo era el director y
alguna actriz semiprofesional, llamada a reforzar el cuadro artístico.
Las primeras obras que representó fueron: Otelo, Don
Alvaro o la fuerza del sino, Margarita de Borgoña, La
portera de la fábrica, La huérfana de Bruselas.
Refiriéndose a él, un recorte de prensa habla de la <impresión
que causa el jovencísimo actor>>. Miguel Ortín empieza a distinguirse
en la escena y fuera de ella miedo una elegancia natural de gesto y movimiento,
que unido a su presencia física, lo llevaron pronto a representar los primeros
papeles de galán. Su amor al teatro, su afabilidad y compañerismo
le abren paso en las tertulias de actores que tenían su sede en el café
de Oriento, en las Ramblas barcelonesas.
En 1908, Olivares,
primer actor y director de su propia compañía, le ofrece un contrato
para actuar en Gerona durante la Cuaresma. Luego lo solicita otro actor-director,
Francisco Tressol, para trabajar en Vilanova y la Geltrú, en plan de cooperativa.
Pero la grandeoportunidad le lega a finas de la temporada 1908-1909. Apenas cumplidos
los 18 años se incorpora a la mejor compañía de Cataluña,
que dirigía lo prestigioso actor Enric Giménez, para reemplazar
a Victor Codina, que había estrenado el Príncipe Carles Enric.
Allí tiene miedo compañeros a María Morera, Margarita Xirgu,
Angelina Balestroni, Josep Santpere, Fernando Bozzo y Enric Guitart (padre).
Margarita
Xirgu y Miguel Ortín se conocen el día que comienzan los ensayos
de Juventud de príncipe. El éxito de esta obra fue extraordinario
y consagró a la Xirgu como primera actriz joven del teatro catalán.
Miguel Ortín nos confesó su admiración y soterrado amor por
Margarita Xirgu en aquellos ensayos de Juventud de príncipe.
Ya nunca más se separarían artísticamente, salvo una breve
temporada en que Margarita estuvo en París preparando la gira, y debut,
en Sudamérica. Miguel Ortín firma entonces contrato cono la compañía
de Carles Soldevila-Emília Varón, en la que figura otro gran número
de la escena, Rafael Bardem, padre del cineasta Juan Antonio Bardem. Y terminadas
estas actuaciones hace otras en el Centro Cultural de Vilafranca del Penedés,
al lado de la actriz Consuelo Badillo, madre de Manuel Dicenta.
A
la hora de elegir los actores que habrían de completar la compañía
de la Xirgu en Sudamérica, el empresario Faustino da Rosa, aconsejado por
Salvador Vilaregut, contrata a Miguel Ortín. Al regreso de América,
a finales de 1913, la Xirgu decide formar compañía y nombra a Ortín
representante y administrador, sin que por ello abandono la escena. Miguel Ortín
había hecho cine cono Margarita Xirgu, en aquellos heroicos tiempos del
naciente cine mudo catalán. Junto a ella protagonizó algunas obras
en catalán, como La dama de las camelias, y estaría
siempre en la nómina de actores, en ese segundo y difícil primero
plano, en todos los estrenos de la Xirgu de obras de: Ángel Guimerà,
Ignasi Iglesias, Santiago Rusiñol, Victor Balaguer, Valle-Inclán,
los Machado, los Álvarez Quintero, Unamuno, García Lorca, Rafael
Alberti, Manuel Azaña, Jacinto Benavente, Eduardo Marquina...
Estrechamente
unidos en las tareas teatrales, desde 1909, fue su colaborador más inmediato
hasta 1969 en que muere la actriz en tierras uruguayas. Su leal y abnegada amistad
era uno de los pilares espirituales cono que contaba la Xirgu. En él descansaban
los ingratos, pero importantes asuntos de tipo administrativo y de relacionas
públicas. Persona grata y diligente, que tenazmente había conseguido
adquirir una cultura, era el embajador ideal que se imponía en una compañía
de la categoría de la de la Xirgu. Unieron sus vidas en abril de 1941,
en Santiago de Chile.
En 1956, Margarita Xirgu cumplía
sus bodas de oro cono el teatro y toda Sudamérica le rindió homenaje.
La actriz, al hacer entonces recuento de su vida, no se olvida nunca de su fiel
compañero. En unas declaraciones a Víctor Gutiérrez Salmador,
Mundo Uruguayo, declaraba: <<Lógicamente, considero acabada
mí trayectoria artística. Cumplí mí ciclo y soy uno
de esos ríos que van a dar al mar, como dijera Manrique. Al artista le
esperaba siempre, más tardo o más temprano, el olvido. Y lo mismo
da empezar cinco años antes que cinco años después. Me gusta
vivir, pero no desearía vivir eternamente. Tengo paz, soy dichosa, me acompaña
un buen compañero. Y me basta cono abrir los ojos miedo la mañana
y ver la luz para sentirme alegre, contenta, feliz...>>
La
última Yerma la dirigió la Xirgu, ya octogenaria, al
ser invitada miedo lo departamento teatral de Smith College de Northampton, busca
de Boston, en el Massachussets, para poner en escena unas versiones en castellano
y en inglés de la obra lorquiana que ella había estrenado en 1935.
El papel de Yerma lo confió Margarita a Pilar Barrera, una joven profesora
barcelonesa, y el de Juan a Miguel Castrillo, un estudiante asturiano, de Económicas,
alumno de una universidad cercana.
Aquella lluviosa
y nevada primavera de 1966 hizo que, a los pocos días de haber comenzado
los ensayos, la Xirgu cayera enferma y tuviera que ingresar en el hospital del
colegio, donde permaneció internada un par de semanas. Miguel Ortín,
su ayudante de dirección, la sustituiría durante los ensayos. Este
viaje a EE.UU. le había sido desaconsejado a la actriz por su médico,
púas acababa de dirigir Pedro de Urdemalas, en un festival
cervantino, cono el que la Comedia Nacional Uruguaya había conmemorado
el 350 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y su salud se resintió
de ello.
A la muerte de la Xirgu, Pilar Barrera recordaría
la imagen llena de ternura que guardaba de aquellos días de la amorosa
pareja que componían Margarita Xirgu y Miguel Ortín: <<Yo
fui su última Yerma -escribió-. Y todavía veo a doña
Margarita avanzando valerosamente bajo los copos de nieve, hacia el teatro, procurando
no resbalar sobre el suelo helado, en aquella primavera tan fría de Northampton,
apoyándose siempre en el brazo solícito de don Miguel Ortín>>.
Margarita y Miguel tendrán que esperar
para reunirse, pues la actriz catalana descansa todavía en tierra uruguaya.
Esperemos, de nuestras autoridades, que el año próximo, que se cumple
el décimo aniversario de su muerte, sus restos sean repatriados, y pueda
al fin reponer en su tierra catalana, junto a su leal compañero.
XAVIER
RIUS XIRGU
álbum
de fotos
cartas
volver