95. MAX REINHARDT

 

Maximilian Goldman nació en Baden, Austria, el 9 de septiembre de 1873, fue director de teatro, productor y director cinematográfico.
Hijo de un comerciante judío, se hizo llamar Max Reinhardt y estudió Economía en Salzburgo y Arte Dramático en Viena. Adquirió y reconstituyó la compañía teatral "Deutsches Theater", dirigiéndola en una primera etapa que abarcó desde 1905 hasta 1919. Durante esa época, se formaron en su compañía actores y futuros directores de cine tan notables como F.W. Murnau, William Dieterle, Max Schrecko y Emil Jannings. En este primer período puso en escena obras de autores, como Oskar Kokoschka, Henrik Ibsen, William Shakespeare o Bertolt Brecht, entre otros.
Max Reinhardt realizó en 1910 el film "Sumurûn". En 1911 Ernst Lubitsch (1892-1947) se incorporó al "Deutsches Theater" de Reinhardt haciendo papeles de carácter, para pasar a protagonizar seguidamente cortometrajes cómicos en 1913 y a dirigirlos en 1914, obteniendo un éxito inmediato en su doble faceta de actor y director, pero sin dejar de actuar para Reinhardt. En 1942 Lubitsch realizó el film "Ser o no ser", una de las mejores comedias de la historia del cinema.

En 1912 Max Reinhardt realizó la película "Das mirakel". En 1913 filmó la película "Die insel der seligen" y en 1914 completó el díptico iniciado un año antes con el film "Eine venezianische nacht", donde intervinieron actores como Alfred Abel o Erika de Planque y que sobre todo pretendió ser un primer acercamiento a la dirección cinematográfica. En este primer período dirigió sus primeras películas en las que expuso sus ideas acerca de la representación artística. Sus filmes fueron innovadores en el uso de la música, de escenarios increíbles, gran cantidad de extras, primeros planos de los actores y una nueva forma de actuación que huía del naturalismo. Seis años después, la adaptación de un fragmento de "Ricardo III", según la obra de William Shakespeare, protagonizado por Conrad Veidt, cerró estas incursiones tras las cámaras de Reinhardt durante el periodo del cine mudo.
Fue miembro fundador en 1920, junto con Richard Strauss y Hugo von Hofmannsthal, del Festival de Salzburg. Max Reinhardt, captó la esencia de Salzburg y de sus calles angostas, inspirándole en la creación del festival, que incluía ópera, teatro, ballet y música clásica. "Toda la ciudad es un escenario" fue la frase por él pronunciada con motivo de la celebración del festival, en el que llegó a utilizar montajes grandiosos, como los de la misma catedral.
Reinhardt tuvo una importancia vital en la renovación del teatro moderno. Opuesto al naturalismo, produjo y dirigió obras teatrales y más tarde películas con decorados espectaculares, escenas de masas y música. Impulsó el expresionismo tanto en el teatro como en el cine germanos, creando formas impresionistas mediante el uso de la luz. El juego de luces y sombras, tamizadas por cortinas, así como unos imaginativos decorados, le sirvieron para crear una continua sensación de movimiento que expresaría las tensiones internas de la obra dramática. Ese contraste violento de tinieblas y claridad posibilitaría también la creación de una atmósfera densa, donde los actores se expresarían mediante la mímica y la gestualidad del cuerpo, antes que a través del simple recitado enfático del texto. Hay que destacar que el impulso de renovación de Reinhardt le llevó a confiar los bocetos de diseño de decorados, al pintor noruego Eduard Munch. Munch diseñó, entre otros, los decorados de la obra "Los dobles" de Henrik Ibsen. El teatre expressionista va afavorir l'aparició d'una nova concepció de la posada en escena, els decorats i la direcció. El seu objectiu era crear un quadre escènic perfectament unificat per a augmentar l'impacte emocional sobre el públic. Entre els directors de teatre expressionista més destacats cal citar també a Erwin Piscator, i al rus Vsiévolod Meyerhold. La influència de la pintura i el teatre expressionista també es va deixar sentir en el cine, que va accentuar els seus aspectes fantàstics i onírics.

Asimismo, durante este primer período Max Reinhardt creó la "Kammerspiele" (Teatro de cámara): representaciones teatrales en originales decorados intimistas para un reducidísimo grupo de espectadores. El fin era que éstos pudieran captar hasta los gestos más sutiles de los actores. Esto era algo realmente innovador que exigía una gran preparación de los actores. Por ello, la compañía de Max Reinhardt era punto de referencia para la formación de actores. En Àustria utilizó plataformas giratorias y llevó el escenario a la sala. Personajes y escenarios se presentaron de una manera distorsionada, con la intención de producir un gran impacto emocional.

 

Retrato de Max Reinhardt.

Foto Wikipedia


El "Deutsches Theater" (Teatro Alemán) y el "Kammerspiele" (Teatro de Cámara) son dos salas contiguas en el centro de Berlín, muy cerca de Friedrichstrasse y de Unter den Linden, en un barrio que durante la división de la ciudad estaba casi derruido por estar junto al muro, muy cerca del Reichstag -el Parlamento alemán-. Desde 2006 cuenta también con un pequeño teatro en la planta baja, el "Box & Bar". El "Deutches Theater" se construyó en 1850. Su nombre actual lo recibió en 1883, y desde entonces el teatro ha hecho historia. Otto Brahm lo convirtió en el Olimpo del naturalismo e impuso autores como Gerhart Hauptmann, August Strindberg y Arthur Schnitzler. Bajo la dirección de Max Reinhardt, el "Deutsches Theater" se caracterizó a partir de 1905 por sus escenificaciones conmovedoras de obras clásicas. Heinz Hilpert consiguió llevar la casa con un programa clásico-humanista durante la dictadura nacionalsocialista. La lista de los célebres artistas que pasaron por esta sala es larga y llega hasta 1933, cuando Max Reinhardt tuvo que emigrar por el nazismo. En 1949, bajo la dirección artística de Wolfgang Langhoff, Bertolt Brecht y Helene Weigel fundaron el "Berliner Ensemble" como compañía residente del "Deutsches Theater". Legendarios son también los montajes de directores de la talla de Benno Besson, Alexander Lang o Heiner Müller durante la época de la dictadura comunista. Precisamente fueron actores del "Deutsches Theater" los que ayudaron a organizar el 4 de noviembre de 1989 la manifestación en Alexander Platz, en vísperas de la caída del muro -ya se sabe: el oportunismo político de los artistas- en protesta y exigencia de la libre circulación de personas por parte de los ciudadanos orientales. Poco después de las 23h del jueves 9 de noviembre de 1989, después de emitir por las cadenas de radio y televisión occidentales la noticia "El muro está abierto", aun sin órdenes oficiales y bajo la presión de las masas, el paso de la Bornholmer Straße de Berlín, levantó la barrera y el resto de pasos fueron abriendo su paso en cadena. Al ser retransmitido por televisión en directo, todavía más ciudadanos orientales salieron a la calle y se dirigieron a las fronteras. El viernes 10 de noviembre cantidades ingentes de personas seguían atravesando la frontera, ya sin control. Se había producido la caída del muro de Berlín.

 

Xavier Rius Xirgu delante del Deutsches Theater en el 2009.

Archivo Xavier Rius Xirgu


Detrás de la fachada neoclásica en la calle Schumann, el "Deutsches Theater" dispone actualmente de tres escenarios: la Casa Grande con aproximadamente 600 plazas en una sala con personalidad propia y ambiente de 1850, restaurada con su configuración histórica en virtud de un plebiscito celebrado en Berlín que se decantó por esta opción; el "Kammerspiele" con unas 230 plazas, decorado en 1906 por el mismo Max Reinhardt con un diseño moderno y el "Box" inaugurado en 2006 -una caja negra compacta, en el hall del "Kammerspiele"- con 80 plazas para vivir un teatro a flor de piel, nuevos textos y temas actuales.

 

Distribución de asientos del "Deutsches Theater".

 

En el "Deutsches Theater" se siguen representando mayormente obras clásicas, entre ellas "Fausto" de Goethe, "Don Carlos" de Schiller, "Emilia Galotti" y "Minna von Barnhelm" de Lessing, "Sueño de una noche de Verano", de Shakespeare, "La Orestia" y "Los Persas" de Aischylos, así como "Medea" de Eurípides. La casa pudo celebrar grandes éxitos con "Tío Wanya" de Antón Chechov y la tragicomedia berlinesa de Gerhart Hauptmann "Las Ratas". Pero no se engañe nadie: Las escenificaciones son modernas, muy modernas, a veces chocantes. El programa del "Kammerspiele" se dedica sobre todo al drama moderno y contemporáneo, entre otros "El viaje de un largo día hacia la noche" de Eugene O'Neill, "En el trineo de Arthur Schopenhauer" de Yasmina Reza, "Sobre animales" de Elfriede Jelinek o "Pornografía" de Simon Stephens.

 

Distribución de asientos del Kammerspiele.

Foto Llibrepensador

 

Los trabajos escénicos de Max Reinhardt han pasado a la historia, por su enorme capacidad para crear formas impresionistas mediante el uso de la luz, contraviniendo la práctica habitual basada en el naturalismo y por el cobijo otorgado al revolucionario movimiento expresionista que más tarde daría sus principales frutos en el terreno cinematográfico. Suponiendo uno de los recursos más importantes del expresionismo, el contraste entre la luz y las sombras. De golpe un personaje se queda a oscuras excepto su rostro (o un objeto en concreto) con la finalidad de enfocar la atención del espectador que recicla el mensaje en forma de siniestro presagio o de inquietante amenaza. Por esta técnica Max Reinhardt fue considerado el precursor de los llamados "magos de la luz".

 

Busto de Max Reinhardt delante del Deutsches Theater.

Archivo Xavier Rius Xirgu


Tras esta primera época, Max Reinhardt pasó a dirigir el "Grosse Spielhaus", entre 1920 y 1924. Aquí puso en escena obras de Bertolt Brecht tales como "Tambores de noche". Sus enseñanzas y métodos influyeron en directores, como por ejemplo Robert Wiene, cuya película, "El gabinete del doctor Caligari", se considera uno de los primeros exponentes del nuevo movimiento artístico expresionista. Tras esta breve etapa en la "Grosse Spielhaus", regresó al "Deutsches Theater" que volvió a dirigir desde 1924 hasta 1932. Sus puestas en escena del teatro más vanguardista, siguieron influyendo enormemente en el cine y teatro alemanes.

En 1923 se incorporó a la compañía teatral de Max Reinhardt, antes de convertirse en famoso director cinematográfico, el vienès Otto Preminger. Permaneció hasta 1926, año en que Reinhardt fundó el Teatro de la Comedia de Viena. El escenógrafo preferido de Margarita Xirgu, Sigfrido Burmann, fue también discípulo de Max Reinhardt, dejando patente el expresionismo en las representaciones de la Xirgu durante la larga época en que se responsabilizó de sus escenografías. Margarita Xirgu fue una renovadora del teatro moderno y gustó de seguir las inclinaciones más actuales de la época como las de Max Reinhardt, utilizando en la puesta en escena de sus representaciones caracteres expresionistas, en lugar del vigente naturalismo.

Max Reinhardt contrató en 1924 a Bertolt Brecht como dramaturgo del "Deutsches Theater". Marlene Dietrich se presentó a las clases de Reinhardt, pero éste desconfió de sus facciones y de su rubio cabello. Dos años después volvió a verla y se quedó fascinado. Marlene, pese a ese célebre admirador, debería aun realizar un meticuloso trabajo de fondo, como actriz de reparto y en modestas funciones teatrales.

En 1928 Reinhardt obtuvo su primer gran éxito con "Dreigroschenoper" ("La ópera de tres reales"), según libreto de John Gay y música de Kurt Weil, de la que en 1943 publicó una versión novelada. En esta obra, así como en "Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny" ("Prosperidad y caída de la ciudad de Mahagonny") en 1930, comenzó a teorizar la concepción del teatro, que en una primera etapa llamó épico, y mucho más tarde dialéctico. Mientras tanto había publicado en 1927 la colección poética "Taschenpostille" ("Sermonario de bolsillo"), "Hauspostille" ("Sermonari doméstico") y había colaborado con el director Erwin Piscator.

 

Sello de la RFA con el retrato de Max Reinhardt.

Foto Wikipedia


Se conservan 17 cartas y 7 fotografías, resultado de la correspondencia de George Bernard Shaw con Max Reinhardt, como documento testimonial de la época. Max Reinhardt también creó instituciones escénicas tan prestigiosas como el "Volksbühne" de Berlín o el "Theater in der Joseftadt" de Viena.

Antes de 1933, en que ascendió Adolf Hitler al poder, Max Reinhardt por su origen judío y rechazo frontal al nazismo, emprendió un largo exilio por Inglaterra, Francia e Italia que desembocó finalmente en los Estados Unidos, donde fundó, además de una compañía de teatro, una escuela de arte dramático polivalente -teatro, cine y radio- muy apreciada por los actores norteamericanos, denominada "The Max Reinhardt Workshop of Stage, Screen and Radio" que mantuvo abierta desde 1930 a 1941. Numerosos actores germanos que emigraron también a los Estados Unidos huyendo del nazismo, se unieron a su compañía teatral.
Recibido como uno de los creadores más importantes de la historia del teatro, la Warner en 1935 puso en sus manos la posibilidad de adaptar la famosa obra de Shakespeare "Sueño de una noche de verano" al cine. Reinhardt la acababa de llevar a los escenarios de Estados Unidos, en un espectáculo al aire libre concebido para 25.000 espectadores. Realizó la película y fue su verdadera aportación al mundo del cine, codirigiendo el film junto a su discípulo William Dieterle. Las descomunales proporciones de la iniciativa teatral del "Sueño de una noche de verano", merecieron un presupuesto similar en su traslación al celuloide, así como un reparto a la altura de tamaña magnificencia: Dick Powell, James Cagney, Olivia de Havilland, Mickey Rooney y Kenneth Anger. Pocas veces la industria de Hollywood había puesto tantos medios en un debutante, por mucha fama que le precediera como creador en otros campos, y menos en alguien que había hecho del claroscuro y de la estética tenebrista un rasgo primordial de su estilo. Pero lo cierto es que la Warner dispuso un centenar de bailarines para encarnar los silfos del bosque, mil técnicos especialistas en distintas áreas, dos platós de rodaje, e incluso aguantó pacientemente que las primeras ocho semanas de rodaje arrojasen como saldo un material por completo inservible para la proyección. El resultado final fue un largometraje de cuatro horas y media, que por problemas evidentes de distribución tuvo que reducirse a la mitad. Este fracaso económico no se vio compensado por la nominación al Oscar en la categoría de mejor película, de modo que Max Reinhardt clausuró con "El sueño de una noche de verano" su acercamiento al cine.

 


Retrato de Max Reinhardt.

Foto Dartmouth


Max Reinhardt continuó trabajando en el teatro y en su escuela hasta su muerte en Nueva York, el 31 de octubre de 1943, a los 70 años de edad.

 

Algunos textos han sido extraidos de "Max Reinhardt" de Wikipedia y de Biografías y Vidas.

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

álbum de fotos


volver

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.