120. MARGARITA XIRGU 1929-1930

 

Margarita Xirgu representó el 11 de enero de 1929 en el Teatro Fontalba de Madrid "El corazón manda" de Francis de Croisset y al día siguiente "Primerose" de Gaston Armand de Caillavet y Robert de Flers, traducida por José Ignacio Alberti.

A principios de 1929 los actores madrileños preparaban un homenaje a Jacinto Benavente, debido a que poco tiempo antes le habían prohibido el estreno en el Teatro Eslava del drama "Para el cielo y los altares", cuya acción se centraba y se desenvolvía entre frailes, ministros y reyes. Un religioso, con fama de santidad, cura a un príncipe enfermo. Más tarde, cuando el reino se ha convertido en república, es elevado a los altares. El gobierno del general Primo de Rivera creyó percibir en la obra gérmenes revolucionarios. Cuando, tiempo después, el dictador leyó el drama y no vislumbró en ella peligro alguno para su política, se hizo pública una nota aclaratoria y reivindicativa. Aprovechando la publicidad del suceso, se publicó en folletín, en el periódico "Informaciones" y una editorial imprimió el original. Ese incidente había dado lugar, por medio de la prensa, a un plebiscito en torno a las obras del premio Nobel para designar la más popular. Resultó elegida: "Los intereses creados". La Junta Directiva del Sindicato de Autores nombró un comité femenino para preparar el homenaje. Lo integraban las actrices: Margarita Xirgu presidenta del Sindicato, Loreto Prado, Leocadia Alba, Carmen Moragas, Catalina Bárcena, Pepita Díaz de Artigas, Carmen Díaz, María Palou, Irene López Heredia, Amparo F. Villegas, Consuelo Hidalgo, Antonia Herrero, Selica Pérez Carpio, María Lacalle, Dorín de Disso, Eloísa Muro, Adela Calderón, Blanca Pozas y Célia Gámez. A última hora la Xirgu se vio obligada a renunciar a tomar parte en el acto, por su mala salud.

La Compañía Dramática de Margarita Xirgu se presentó en Albacete desde el 9 de febrero de 1929 hasta el 14 del mismo mes. Las obras representadas fueron: "Barro pecador", "Novelera" y Cristalina" de los hermanos Álvarez Quintero, "La ermita, la fuente y el río" de Eduardo Marquina, "El estudiante de Vich" de Josep Maria de Sagarra, "Más fuerte que el amor", "La noche iluminada", "La mariposa que voló sobre el mar" y "¡No quiero, no quiero!" de Jacinto Benavente, "Fedora" de Victorien Sardou y la adaptación de la novela de Juan Valera por Cipriano de Rivas Cherif "La reina del mundo: Pepita Jiménez". La compañía estaba integrada por las actrices: Carmen Carbonell, Aurora García Alonso, Eugenia M. Illescas, María Larra, Pascuala Mesa, Julia Pachelo además de Margarita Xirgu como primera actriz y directora de la compañía y los actores: Alfonso Muñoz como primer actor, Fernando Fresno, Julio Gallego, José García, Francisco López Silva, Salvador Marín de Castro, Miguel Ortín, Luis Peña, Fernando Porredón y Elias Sanjuán. En una carta del 24 de febrero de 1929, Margarita confió a su amiga Pepita Juvé: <<Estuve bastante enferma en Madrid y cuando pude salir vine a Busot, cerca de Alicante, para reponerme, y he pasado sin trabajar un mes. Afortunadamente pude reanudar mi trabajo en Albacete el día 9 del corriente y voy encontrándome cada día un poco más fuerte>>. Días antes había escrito a su sobrina y ahijada Margarita: <<Estoy casi bien, pero la tos no se va del todo>>. Soñaba ya con el descanso en Font Romeu y añadía: <<... Este año me hace más falta que nunca>>. Pero antes le esperaba una serie ininterrumpida de actuaciones por provincias. Hasta primeros de marzo estará en Alicante. Luego va a Alcoy. Desde esta ciudad le detalla a su Margarideta los proyectos inmediatos: <<Aquí termino mañana, voy lunes, martes y miércoles a Gandía; jueves vuelvo aquí a dar una última función. Desde el 14 al 19: Teatro Romea de Murcia. Del 20 al 24: Teatro Circo de Cartagena>>. Después a Sevilla. La primavera sevillana celebraba fiesta por partida doble: la Feria de abril y la inauguración de la Exposición Iberoamericana. Con este motivo se tradujeron tres obras portuguesas. La primera, "Entre fiestas" de Carlos de Selvagen, que Margarita estrenó en el Teatro Cervantes, en la función de gala del día de la apertura de la exposición. Las otras fueron "Inimigos" de Victoriano Braga y "A conspiradora" de Mendoza Álvez.

 


Ejemplar de "Pepita Jiménez" de Cipriano de Rivas Cherif, basada en la novela de Juan Valera. Año V, nº 183, 23 de febrero de 1929.

Foto I.E.S. Juan Antonio Fernández Pérez de Melilla

 

De Sevilla Margarita Xirgu se trasladó a Granada, donde era muy querida. Sus actuaciones fueron acogidas con sincero entusiasmo y sentida admiración. El 26 de abril se presentó en el Teatro Cervantes con la comedia "Más fuerte que el amor" de Jacinto Benavente. El repertorio estaba formado por las obras: "La noche iluminada", "La princesa bebé", "¡No quiero, no quiero!" y "La mariposa que voló sobre el mar" también de Jacinto Benavente; "Novelera", "Cristalina" y "Barro pecador" de los hermanos Álvarez Quintero; "La reina del mundo: Pepita Jiménez" la adaptación de la novela de Juan Valera de Cipriano de Rivas Cherif; "La vida es más" y "La ermita, la fuente y el río" de Eduardo Marquina; "Primerose" de Gaston Armand de Caillavet y Robert de Flers traducida por José Ignacio Alberti; "Fedora" de Victorien Sardou; "La niña de Gómez Arias" de Calderón de la Barca; y como no: "Mariana Pineda" de Federico García Lorca. García Lorca había llegado a Granada para asistir al estreno de su obra. A pesar de la expectación que existía en Granada por conocer la obra de su poeta, aún no se había presentado el drama en el escenario de los hechos. La víspera del estreno el cronista de "El Defensor de Granada" escribía: <<¿Sería preciso añadir que esta jornada representa para los granadinos un verdadero acontecimiento?>>. A Federico le producía <<verdadera tristeza>> ver su nombre por las esquinas de las calles de su Granada: <<Parece como si me arrancaran mi vida de niño -decía- y me encontrase lleno de responsabilidad en un sitio donde no quiero tenerla nunca y donde sólo anhelo estar en mi casa tranquilo, gozando de reposo y preparando obra nueva. Bastante suena mi nombre en otras partes. Granada ya tiene bastante con darme su luz y sus temas y abrirme la vena de su secreto lírico>>. En Granada la estatua de Mariana Pineda se yergue en el centro de la plaza de su mismo nombre. En 1929 la rodeaban un cuartel, el barrio de la Virgen de las Angustias, aristocrático y devoto; la Manigua, lugar de sórdidos prostíbulos, y el Teatro Cervantes. Desde el pedestal de su estampa la heroína vio desfilar aquella noche a una Granada entusiasta que le rendía entrañable homenaje en la obra de su universal poeta. El estreno del drama levantó en la ciudad un indescriptible revuelo. El crítico Narciso de la Fuente escribió: <<Obra adentrada plenamente en el teatro poético, la belleza de los versos, plasmados en el más emotivo ambiente de bellísimas imágenes, compendia con inseparable acierto el tema episódico, dando nueva vida a la humanidad de los personajes que intervinieron en la real tragedia y escenificándose con un colorido acierto>>.

La salud de Margarita Xirgu se volvió a resentir. Al llegar a Granada desde la templada Sevilla encontró mal tiempo. Sierra Nevada dejaba sentir su proximidad con un frío intensísimo, como ella misma contaba a su familia desde el Hotel Casino Alhambra Palace, en una carta fechada el 4 de mayo de 1929: <<Me encontraba muy bien en Sevilla pero al llegar aquí hizo un tiempo horroroso: lluvia, granizo, nieve muy cerca, que se dejó sentir por un frío intensísimo y me parece que ha sido a este cambio tan brusco el poco de malestar que siento. Creo que no será nada, pues vuelve a hacer calor>>. Por esos días la colonia catalana festejó la fiesta de Montserrat y Margarita asistió con ellos a una misa que celebró un paisano. No obstante <<el poco malestar>> que sintió Margarita, estaba contenta. Los jóvenes vanguardistas de la cultura y el arte del Café Alameda, organizaron un homenaje a Margarita Xirgu y a Federico García Lorca, el 5 de mayo de 1929 con motivo del estreno de "Mariana Pineda" en el Teatro Cervantes de Granada, con un banquete en el Hotel Casino Alhambra Palace, entre los que se encontraban: Manuel de Falla, Fernando de los Ríos, Antonio Gallego Burín, Ángel Barrios, José María Rodríguez Acosta, Manuel Fernández Montesinos, Hermenegildo Lanz, Gómez Arboleya,... Cerró el acto Federico que ensalzó el arte de la actriz y entrañable amiga:<<Públicamente y en Granada, donde duerme su sueño de amor mi distinguida heroína, he de manifestarle mi agradecimiento y expresarle de manera fría y razonada la profunda admiración que siento por su labor en el teatro de nuestro país; porque ella es la actriz que rompe la monotonía de las candilejas con aires renovadores y arroja puñados de fuego y jarros de agua fría a los públicos adormecidos sobre normas apolilladas. Margarita tiene la inquietud del teatro, la fiebre de los temperamentos múltiples. Yo la veo siempre en la encrucijada de todas las heroínas, meta barrida por un viento oscuro donde la vena aorta canta como si fuera un ruiseñor. Son tres mil mujeres mudas las que la rodean: unas llorando, otras clavándose espinas en los senos desnudos, algunas pretendiendo arrancar una sonrisa a su cabeza de mármol, pero todas pidiéndole su cuerpo y su palabra... Por eso se vistió de Mariana Pineda. En la muchedumbre de las sombras poéticas, Mariana Pineda venía pidiendo justicia por boca de poeta. La rodearon de trompetas y ella es una lira. La igualaron con Judith y ella iba en la sombra buscando la mano de Julieta, su hermana. Ciñeron su garganta partida por el collar de la oda, y ella pedía el madrigal libertado. Cantaban todos el águila que parte de un aletazo la dura barra de metal y ella balaba mientras, como el cordero, abandonada de todos, era sostenida tan sólo por las estrellas. Yo he cumplido mi deber de poeta oponiendo una Mariana viva, cristiana y resplandeciente de heroísmo frente a la fría, vestida de forastera y librepensadora del pedestal. Margarita ha cumplido su deber de actriz llenando con su voz y su gesto apasionado la bella sombra desgraciada, médula y símbolo de la libertad. Los dos damos las gracias más efusivas por este cordial homenaje. Yo con un poco de vergüenza. Éste es el tercer o cuarto banquete que me ofrecen por este motivo, y me parece demasiado. Mi drama es obra débil de principiante, y aun teniendo rasgos de mi temperamento poético, no responde ya en absoluto a mi criterio sobre el teatro... Si algún día, si Dios me sigue ayudando, tengo gloria, la mitad de esta gloria será de Granada, que formó y moldeó esta criatura que soy yo: poeta de nacimiento y sin poderlo remediar. Ahora más que nunca necesito del silencio y la densidad espiritual del aire granadino para sostener el duelo a muerte que sostengo con mi corazón y con la poesía. Con mi corazón, para librarlo de la pasión imposible que destruye y de la sombra falaz del mundo que lo siembra de sol estéril; con la poesía, para construir, pese a ella, que se defiende como una virgen, el poema despierto y verdadero donde la belleza y el horror y lo inefable y lo repugnante vivan y se entrechoquen en medio de las más candentes alegrías. Mil gracias otra vez. Mil gracias a la maravillosa intérprete de Mariana Pineda y gracias en nombre de ella a vosotros>>.

En el mes de juliol Margarita se fue a descansar a Font Romeu. El 4 de septiembre de 1929 la Compañía Dramática de Margarita Xirgu representó en el Teatro Benavente de Llanes, en Asturias, las obras: "La ermita, la fuente y el río" de Eduardo Marquina, "Más fuerte que el amor" y "La princesa bebé" de Jacinto Benavente y "Marianela" de Benito Pérez Galdós, adaptada por los hermanos Álvarez Quintero. El 22 de noviembre de 1929 Margarita Xirgu representó en el Teatro Español de Madrid "El estudiante de Vich" de Josep Mª de Sagarra traducida por Joaquín Montaner. Del 21 al 24 de febrero de 1930 la Compañía Dramática de Margarita Xirgu representó las obras "Campo de armiño" y "Rosas de otoño" de Jacinto Benavente, "Los fracasados" de Henri-René Lenormand en traducción de Joaquín Montaner, "Mariana Pineda" de García Lorca y "Santa Juana" de George Bernard Shaw. Integraban la compañía las actrices: Margarita Xirgu, Eugenia M. Illescas, Encarnación López Sevilla, Pascuala Mesa, Mimi Muñoz, Pilar Muñoz, Julia Pachelo, Josefina Santaularia, Eloísa Vigo y los actores: Alfonso Muñoz, Luis Alcaide, José Cañizares, Benito Cobeña, Luis Echaide, José García, Manuel Gómez, Alejandro Maximino, Miguel Ortín, Luis Peña y Fernando Porredón.

 

Retrato de Margarida Xirgu aparecido en prensa

 

La Compañía de Arte Moderno, de teatro independiente, dirigida por Cipriano de Rivas Cherif, se presentó en la temporada llamada de San Juan de 1930 en el Teatro Romea de Barcelona, con el drama de honor "La moza del cántaro" de Lope de Vega. Margarita Xirgu, desde un palco, asistió a la representación -con una disposición escénica novísima- y le entusiasmó el tratamiento que Rivas Cherif dio a la pieza. Al día siguiente lo invitó a pasar el día en su casa de Badalona, frente al mar, y le propuso la dirección de su compañía. El 26 de julio de 1930 Margarita Xirgu representó en el Teatro Español de Madrid "La dama de las camelias" de Alexandre Dumas hijo.

 

Retrato de Margarida Xirgu del 1930.

Foto Institut del Teatre de Barcelona

 

Al iniciar la temporada de 1930-1931 en el Teatro Español -que empezó el 13 de septiembre de 1930 y terminó el 24 de febrero de 1931-, el nombre de Rivas Cherif apareció en la cartelera, al pie de la lista de la compañía, lugar que ocupaba el cargo de director en la época. Margarita representó la comedia "La niña de Gómez Arias" de Pedro Calderón de la Barca adaptada por Eduardo Marquina, que había respetado el espíritu original de la obra, conservando toda la sutileza poética y lo fundamental de la construcción calderoniana, pero confiriéndole un aliento nuevo y un ritmo dinámico, más acorde con la sensibilidad de la época. Es ésta una particularidad del teatro clásico que personificó Margarita: la fidelidad a los textos originales, muy diferente a María Guerrero que represento versiones nada respetuosas, cortando escenas, añadiendo trozos nuevos y reduciendo a unidad los actos, compuestos originariamente por cuadros rápidos. Margarita Xirgu no evitó las refundiciones, pero con respeto al texto original, no limitando el cambio de lugar en un mismo acto y declamando sin desaforada ampulosidad con armonía y naturalidad. La Xirgu pasó largas horas en el Museo del Prado y se inspiró en el colorido, en la gracia, en el ambiente de los grandes maestros de la época. Modernizó y transformó los escenarios. ¡Fuera armatostes de cartón pintarrajeado, bambalinas y bastidores! Simplificó la tramoya, conservando sólo los elementos estrictamente necesarios. El escenario desnudo. Bastaban unos motivos que sugerían el ambiente. Esto supuso una auténtica revolución, en un tiempo en que el realismo se nutría de cachivaches que invadían materialmente los escenarios. La limpieza fue general. Hizo desaparecer también la concha del apuntador. Su labor se limitaba a ayudar a los actores durante las horas de ensayo, ya que las obras no se representaban hasta que no se sabían de memoria.

A continuación Margarita Xirgu estrenó "La prudencia en la mujer" de Tirso de Molina, revisado y en parte refundido por Cristóbal de Castro, y con decorados y figurines de vestuario diseñados por el hermano de la actriz, Miquel Xirgu. El 16 de octubre de 1930 Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Español la novela escénica en tres actos "Fortunata y Jacinta" de Benito Pérez Galdós centrada en siete cuadros: la compra de Pituso, doña Lupe la de los pavos, el convento de las Micaelas, el marido y don Juan, Severiana y Mauricia la dura, Guillermina virgen y fundadora y Maxi reside en las estrellas. Las escenografías realizadas por Salvador Bartolozzi para "Fortunata y Jacinta" se basaron en los 7 espacios o cuadros dramáticos mencionados y dieron como resultado los siguientes cuadros: el hogar de Maximiliano y Fortunata, una habitación en casa de doña Guadalupe, el comedor de la vivienda de doña Guillermina, el comedor de la familia Santa Cruz, el cuarto de la casa de vecindad donde agoniza Mauricia, la sala de visitas de las Micaelas y la habitación de la Cava de San Miguel. La crítica resaltó la capacidad de Antonio Soler, Díez G. de las Amarillas y Enrique López Alarcón en extraer de sus elementos dramáticos, una acción refundida, y en lo posible dar a estos salientes episodios, una concatenación y unidad temática.

 

Escena de "Fortunata y Jacinta" de 1930.

Foto internet


Puntual llegó la cita del Tenorio. Doña Inés, pura y simple, según la Xirgu, conservaba en la actriz el aroma de ingenuidad, la inocencia y el candor que son clave del personaje. Cada año repetía el milagro de emocionar, como sólo una actriz de su talla podía hacerlo, a un público que se sabía de carrerilla aquellos versos cumbre de su papel.

 

Margarita Xirgu interpretando a doña Inés en "Don Juan Tenorio".

Foto Marçal Font i Espí

 

Margarita Xirgu el 14 de noviembre de 1930 estrenó en el Teatro Español de Madrid "La calle" de Elmer L. Rice en adaptación de Juan Chabás. El escenógrafo Salvador Bartolozzi empleó expresivamente la luminotecnia, utilizó una inmejorable disposición de aparatos de sonido (motores, sirenas, aviones, ...) y representó una calle de los suburbios de Nueva York donde un complejo entramado de andamios y estructuras de madera, permitían a los actores asomarse por las ventanas de la fachada del edificio. El 12 de diciembre Margarita Xirgu representó "La borrachera del sabio" de Francis de Curel traducida por Eduardo Marquina.

El 22 de diciembre de 1930, Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Español la más prodigiosa dramaturgia sacramental de nuestros clásicos: "El gran teatro del mundo" de Calderón de la Barca, precedida el día 20 de "El auto de las donas que Adán envió a Nuestra Señora", de autor anónimo. El éxito del auto de Calderón fue clamoroso. Desde que el telón descubrió la grandiosidad de los decorados de Sigfrido Burmann, los aplausos resonaron espontáneos y entusiastas. La puesta en escena de "El gran teatro del mundo" suponía una novedad, y no sólo por tratarse de una obra que llevaba mucho tiempo alejada de los escenarios, sino por la hondura moral de sus simbólicos personajes.

 

Decorado del "Auto de las donas que envió Adán a Nuestra Señora" de autor anónimo, realizado por Miquel Xirgu y representado en el Teatro Español de Madrid en 1930.

Fondo familiar Xavier Rius Xirgu

 


Decorado del "Auto de las donas que envió Adán a Nuestra Señora" de autor anónimo, realizado por Miquel Xirgu y representado en el Teatro Español de Madrid en 1930.

Fondo familiar Xavier Rius Xirgu

 

Decorado del "Auto de las donas que envió Adán a Nuestra Señora" de autor anónimo, realizado por Miquel Xirgu y representado en el Teatro Español de Madrid en 1930.

Fondo familiar hermanos Xirgu Cortacans

 

Por Navidad el Coliseo municipal no presentó la tradicional comedia de magia. El 24 de diciembre de 1930 Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Español con la compañía experimental "El Caracol", que dirigía Cipriano de Rivas Cherif, la farsa violenta en dos actos "La zapatera prodigiosa" de Federico García Lorca. La obra constituía una recreación de un tema tradicional en el teatro español, el del viejo y la joven, que Federico presentaba desde una nueva perspectiva: la posibilidad de la existencia del amor por encima de diferencias de edad y carácter. Margarita Xirgu asumió el papel principal y el propio Lorca el papel del Autor, quien abre la representación con la lectura del prólogo, vestido con una llamativa capa de estrellas. Configuraron el resto del reparto: Alejandro Maximino (Zapatero), Matilde Fernández (Niño), José Cañizares (Alcalde), Femando Porredón (Don Mirlo), Fernando Venegas (Mozo), Julia Pachelo, Mimí Muñoz y Pascuala Mesa (Vecinas). El autor también colaboró en el montaje de la obra, dirigida por Rivas Cherif, y en las ambientaciones musicales y plásticas. Las canciones seleccionadas por García Lorca para la representación fueron: "Anda jaleo", "Si tu madre quiere rey", "Mariposa del aire, que hermosa eres" y "La señora zapatera". Los decorados y figurines fueron diseñados por Federico, realizados por Salvador Bartolozzi y los decorados construidos en los talleres Burmann. Tanto los bocetos para el decorado, como los dibujos originales de los figurines, quedaron en paradero desconocido. Quince años después, en su celda de la cárcel de Santoña, Rivas Cherif escribió un breve comentario sobre esta farsa violenta: <<Un género de andalucismo más entrañable, más hondo, que en las comedias de los Quinteros, vive y alienta perdurable y actual (una vestidura anacrónica, entre el XVIII y el XIX) en la mejor comedia de Federico García Lorca para mí, "La zapatera prodigiosa", de un estilo tan clásico, que hay que buscarle su antecedente más inequívoco en "La locandiera" de Goldoni, que traducí hace años con el titulo de "La posadera" y cuya lectura recomiendo al novel>>. La obra gustó, divirtió y emocionó con el juego, perfectamente combinado, de sus distintos planos. El decorado y los trajes, con buscadas puerilidades de factura y colores chillones, movió a pensar en estampas populares, y hasta en ese papel picado de los vasares andaluces. El escenario prejuzgó en algún sentido la acción, y la atmósfera creada en su desarrollo, asociando lo plástico como un elemento más. La obra tuvo 33 representaciones seguidas, constituyendo así un éxito discreto en Madrid. Lorca llamó a esta versión de "cámara", en la cual la farsa adquiría una mayor intimidad.

 



Caricatura de "La zapatera prodigiosa" de García Lorca de 1930, realizada por Fresno

Margarita Xirgu protagonitzando la "La zapatera prodigiosa"

 

Algunos textos han estado extraídos de la biografía: "Margarita Xirgu y su teatro" y "Margarita Xirgu. Una biografía" de Antonina Rodrigo.

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

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