127. MARGARITA XIRGU, ACTRIZ CATALANA

 


Transcripción del artículo aparecido en la publicación "El Temps" el 14 de noviembre de 1988, firmado por Josep Soler Vicens:

Xirgu, una actriz que no hacía concesiones

Dama del teatro

Innovadora, comprometida y provocadora, así era Margarita Xirgu. Su carrera, que algunos creen ligada tan sólo a Lorca y Alberti empieza, pero en Barcelona representando textos innovadores de autores catalanes, Rusiñol, Guimerà y Vallmitjana, y de extranjeros de primera fila, Zola y Wilde.

Margarita Xirgu es una actriz catalana, y no sólo de origen, también de formación y estallido profesional. Como actriz, trajo a la escena catalana de comienzos de siglo, textos innovadores de autores catalanes coetáneos a la actriz y de extranjeros de primera fila.

La "Thèrèse Raquin" de Zola, el Gabriel de "La fiaccola sotto il moggio (La llama bajo el grano)" de D'Annunzio, o "Salomé" de Oscar Wilde son textos que, a todos los niveles, rompen moldes y que en Barcelona entonces los rompieron en catalán y con la Xirgu de protagonista.

Pero es que la Xirgu estrenó a Àngel Guimerà, Juli Vallmitjana, Santiago Rusiñol, Adrià Gual, Ignasi Iglésias, o la "Nausica" de Joan Maragall.

Y muchos de estos autores escribieron sus textos dramáticos estimulados por la actriz, contando con que ella los representaría.

Juli Vallmitjana es el representante más destacado del teatro negro catalán, convive con los gitanos, se interesa por las ciencias ocultas y sus obras de teatro se ambientan en los lugares más sórdidos de Barcelona, el barrio chino es uno. "Zin-calós", de Vallmitjana, fue estrenada por Margarita Xirgu, y no era una obra de teatro fácil, ni el mundo gitano se confundía con el folklorismo de pandereta, aún así se estrenó en el Teatro Principal de Barcelona y fue todo un éxito.

La obra de Ignasi Iglésias -que en aquella misma época se programaba en París- se hace eco de las reivindicaciones sociales del momento y reclama sin tapujos justicia para los trabajadores. A Àngel Guimerà, Joan Maragall, Santiago Rusiñol o Adrià Gual no es necesario presentarlos.

Innovadora, comprometida, provocadora

Quién si los presenta y representa, es Margarita Xirgu y no es un teatro que haga concesiones a los gustos populares o a las convicciones ideológicas y morales de la burguesía que iba al teatro para ver qué vestido lucía la primera actriz.

Las burguesitas que fueron al Teatro Principal, el 5 de febrero de 1909 para ver el vestidito de la protagonista, debieron de conmocionarse cuando vieron que aquel día la primera actriz no llevaba vestidito, y es que la Xirgu hacía aquella noche "Salomé", de Oscar Wilde. Todo un escándalo, y no fue el único de su carrera. El articulista del "Brusi" del año 9 no se dejó impresionar por el loco deseo de la protagonista ni por las novedades que introducía el texto y al día siguiente jugaba con las calidades artísticas de la obra y el nombre de su traductor al catalán, Joaquim Pena: <<una representación tan penosa como su traductor>>. Un atentado al buen gusto, pura pornografía, decían los diarios de la ciudad condal.

Es cierto que la Xirgu representó textos muy diversos, románticos, teatro de costumbres, vodevil, pero para encontrar teatro escénicamente innovador, ideológicamente comprometido, provocador y que rompa esquemas no hace falta esperar a que la Xirgu conozca a Lorca o a Alberti. No haría falta, pero, y aquí es dónde llega la apropiación, la historia cultural castellana y la prensa tanto del momento como actual parece habérsela apropiado hasta el punto que al hablar de la Xirgu parece que quiere decir hablar de Lorca y la cosa llegó, y ha llegado, al extremo que más de uno seguro que todavía no sabía que la Xirgu era catalana.

Muchos quizás se pensaban que la Xirgu aprendió de actriz en los Países Catalanes y empezó a trabajar de verdad en la escena madrileña y bien pocos son los que saben que las representaciones catalanas y en catalán son de la misma categoría que las que años más tarde hizo en castellano, y que habría pasado igualmente en mayúsculas por la historia del teatro si no hubiera representado a Lorca o a Alberti.

Los que si lo sabían y muy bien, son nuestros abuelos, los que tuvieron la suerte de poderla ver actuar, los que incluso llegaron a hacer de comparsas en obras suyas. La Barcelona de la época la denominaba "nuestra Margarita", para ellos era suya, era un personaje de a pie, muy popular a pesar del tipo de teatro que representaba.

Para llegar aquí no fue necesario que la Xirgu estrenara en Madrid. Pero para que en Madrid fuera famosa sí, que fue necesario que se pasara al castellano. La prensa madrileña de los años 20 empezó a apropiársela como actriz suya, como la actriz que a partir de entonces empezaba a innovar la escena española. La etapa anterior parecía contar bien poca cosa.

Homenaje a la catalanidad

Actriz castellana ya para todo el mundo, o española, en junio del 31 tiene la oportunidad que se le rinda homenaje a su catalanidad en pleno parque del Retiro de Madrid. Aquel año Margarita Xirgu estrena "Fermín Galán" de Alberti, una obra de clara filiación republicana que provocó uno de los escándalos más sonados en la villa y corte. Pues bien, un domingo cuando la Xirgu paseaba por el parque del Retiro, una madrileña, ofendida por la representación, le clavó una bofetada y la tildó, no podría ser de otra manera, de "catalana de mierda". La anécdota, en este sentido, es mucho más que una anécdota y ejemplifica bien claramente cuales son los límites en algunas ocasiones de las apropiaciones castellanas>>.


El 23 de abril de 1917 se le entregó a Margarita Xirgu, en Barcelona, un documento firmado por la Comisión "Pro Teatre Català" en el cual se le pedía que realizara una semana de teatro en catalán, para callar algunas voces que decían que la Xirgu no tenía ya ningún interés por el teatro en catalán. Se desconoce si Margarita, pudo resolver todas las dificultades para poder volver a representar las obras en catalán que le pedían, pues hacía falta encontrar en muy poco tiempo: actores, teatro, decorados, figurines,... cambiar la agenda de compromisos y un millón de cosas para representar de nuevo aquellas obras, ya estrenadas en su día.

El 10 de octubre de 1933 nombran a Margarita Xirgu hija predilecta de la ciudad de Barcelona, teniendo en cuenta la meritoria actuación de la actriz que tantos días de gloria ha procurado para el teatro. Le entregan el título, el alcalde Jaume Aiguadè i Miró y el secretario Josep Mª Pisuñer, en presencia de Enric Borràs y otros miembros de la compañía Xirgu-Borràs.

El domingo 22 de octubre de 1933, Margarita Xirgu a instancias de Enric Borràs fue proclamada hija adoptiva por la corporación municipal de Badalona. En el salón de sesiones del Ayuntamiento, atestado, tuvo lugar el acto, en el que también se entregaron a Margarita y a Enric Borràs la Medalla de la Ciudad. Presidió la sesión, el alcalde Josep Casas i Costa, que estuvo acompañado, en la mesa presidencial, por Mariano Solá, teniente de la Guardia Civil y Pere Sánchez, en representación del Sometent.

El 4 de enero de 1934, Carles Capdevila escribía un artículo publicado en las páginas de "Mirador", en que las dos figuras más populares del teatro de qué disfrutaba Catalunya, resultaba que habían dedicado, paradójicamente, muy poco tiempo al teatro en catalàn: Enric Borràs había consagrado una tercera parte de los 50 años de vida escénica; Margarita Xirgu, por el contrario, había invertido sólo 8 años, de los 27 de actuación artística profesional continuada. O dicho de otro modo, la Xirgu hacía 19 años que estaba inmersa en el teatro castellano, desde su ingreso en el Romea durante la temporada 1906-1907 y hasta su incorporación -por no moverse más- a la escena española en 1914.

Lo que si es bien cierto, es que Margarita Xirgu fue una gran catalanista como lo demuestran las reiteradas colaboraciones que tuvo en el exilio con los diferentes Casals Catalans de Sur América y como presidenta de Jocs Florals, como los de Chile. Con respecto a su vínculo con los exiliados catalanes, Margarita Xirgu guardó un agradecimiento profundo por la acogida fervorosa que le dispensaron y por los homenajes con qué la distinguieron los compatriotas residentes en Chile, Argentina, Cuba, Perú, Mexico y Puerto Rico que la recibieron con los brazos bien abiertos: <<la gran actriz del teatro catalán Margarita Xirgu, ayer, la más alta figura de la escena catalana, hoy>>, tal y como indicaba "Ressorgiment" en la publicación del V-1937 en Buenos Aires. El saludo a la gran actriz catalana iba acompañada del deseo que gozara de una buena estancia y de mucho éxito, pero también del ruego amable que regresara al teatro catalán.

En 1937 los críticos teatrales de Montevideo ofrecieron a Margarita un homenaje, y en la escala que hizo Pau Casals, que viajaba a Buenos Aires, visitó a la Xirgu. Al enterarse del homenaje que le dedicaban los críticos uruguayos, se unió al acto. Poco tiempo después, Pau Casals y Margarita Xirgu fueron nombrados Delegados del Gobierno Catalán en el Exilio, en México y en Montevideo, respectivamente.

Durante el verano de 1938, Margarita Xirgu mantuvo contacto oficial con los dirigentes del Sector de los Espectáculos Públicos de Catalunya. Así, a raíz de un afectuoso cablegrama en qué Miquel Espinar, presidente de la Comisión Interventora de Espectáculos Públicos de la Generalitat de Catalunya, se interesaba por la salud de la actriz, que había sufrido una grave afección pulmonar, Margarita Xirgu le respondía agradeciéndoselo. Como muestra de admiración y de reconocimiento a la actriz, la Comisión Interventora de Espectáculos Públicos del gobierno catalán quiso organizar, en 1938, un solemne homenaje a Margarita Xirgu, pero la precipitación del desenlace fatídico de la guerra lo hizo imposible.

El 12 de septiembre de 1938 Margarita Xirgu colaboró con el Casal Català de Buenos Aires, representando en el Teatro Ateneo "Maria Rosa" en homenaje a Àngel Guimerà. El 4 de diciembre del mismo año, volvió a colaborar con la misma entidad, representando en el Teatro Politeama "Mar i cel" también del mismo autor, en una función en provecho del Hogar del Actor Viejo de Barcelona.

El 16 de mayo de 1943, Margarita Xirgu presidió el consistorio de los Jocs Florals de la Llengua Catalana en Santiago de Chile, organizados por la Agrupación Patriótica Catalana en el Teatro Municipal de la capital chilena. Entre los moderadores, había los escritores Cèsar August Jordana y Xavier Benguerel. Eran también algunos de los ganadores, de primera fila: Josep Carner por "Nabí" (premio Fastenrath), Josep Ferrater Mora por "Les formes de la vida catalana" (premio Concepció Rabell) y Domènec Guansé por "Ruta d'América" (premio extraordinario de Prosa). Margarita Xirgu entregó la Flor Natural que Pere Quart obtuvo por "Infinita fortuna de la sang...", proclamó la Reina de los Juegos Florales y leyó el poema "Al Crist vora la mar" de Carner, merecedor de la Viola d'Or i Argent. El acto se cerró con "Els segadors" y la "Canço nacional de Xile", interpretados por el Orfeó Català. La fiesta acabó con la tradicional cena de los Juegos celebrado en el Hotel Crillon, en homenaje a la Reina y a los poetas premiados. En su discurso presidencial, Margarita Xirgu apuntó la significación de un renacimiento exiliado: <<Si todavía hay alguien que crea que los catalanes somos una gente malhumorada y arisca, yo le diría: "Mirad: cuando queremos afirmar nuestra presencia, cuando queremos que se nos escuche, ya lo veis: organizamos una Fiesta". Y la fiesta de hoy no hace más que continuar la larga hilera resplandeciente de las fiestas de nuestros ayeres gloriosos. No es, ciertamente, culpa nuestra, que nuestras mejores fiestas hayan topado a menudo con extrañas incomprensiones de las que precipitan la ruta que va de la alegría a las lágrimas, ni que la fecunda aspiración a la alegría creadora se haya visto lanzada al abismo de la desolación. Y es, ciertamente, una semilla de fiesta la que sirve al corazón mismo de la desdicha más profunda. Un deseo tenaz -esencia y nervio de una raza que no se da-, vencedor de todo mal agüero, hace que en la pérdida sentimos ya el inicio del recobramiento y en la tiniebla de la muerte divisamos ya la gloria de una resurrección>>.

 


Margarita Xirgu leyendo en Santiago de Chile, su discurso como Presidenta de los Juegos Florales de la Lengua Catalana, el 16 de mayo de 1943.

Foto Biografia Domènec Guansé.

 

El valor simbólico de la fiesta de los Juegos Florales en el exilio, lejos de la patria, fue el eje central de un discurso que acababa con las sentidas palabras siguientes: <<en la nación catalana, quizás más que en ninguna otra, el verbo es el núcleo irreductible, la esencia íntima y suprema. Al hablar catalán, sentimos toda la gloria pasada y futura de Catalunya y toda la heroica tortura presente en Catalunya. Vemos todo el que hemos perdido y sabemos que no lo podemos perder. Se ha dicho muchas veces que el lenguaje es el alma de Catalunya. Esta Fiesta lo repite, con la alegría de poder decir libremente aquello que sólo se puede decir en voz baja, como un terrible secreto, en los hogares atormentados de la Patria. Terrible es nuestra pérdida; pero nuestra desdicha grita al esfuerzo, no a la queja. Todo el destino de Catalunya se endereza en la inexpugnable expresión de nuestra alma>>.

El Casal Català del Uruguay le rindió continuados homenajes.

 


Margarita Xirgu en un acto del Casal Català de Montevideo.


Foto AGADU MCD.Homenaje a la Xirgu a 40 años de su muerte. Abril-Mayo 2009

 

Homenaje a Margarita Xirgu del Casal Català de Montevideo el 4 de abril de 1954

Cena y homenaje del Orfeó Català a Margarita Xirgu, en Mexico D.F. el 17 de julio de1957


Homenaje del Casal Català en Punta del Este

 

Margarita Xirgu fue nombrada por Josep Tarradellas, presidente de la Generalitat en el exilio <<delegada general>> del gobierno catalán en la República Oriental de la Uruguay, con residencia en la ciudad de Montevideo. La designación se hizo efectiva en México el 12 de agosto de 1959, de acuerdo con el que preveía el artículo 1º del Decreto de la Presidencia, del 12 de mayo de 1956, publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya, del junio del mismo año, sobre los nombramientos de delegados generales y especiales en Catalunya y en los territorios dónde la emigración catalana lo justificaba. La delegación tenía como finalidad <<promover y coordinar las tareas que lleven a cabo las organizaciones catalanas o constituidas por catalanes y nacionales de la República de la Uruguay>>.

Como ya había hecho en otras ocasiones, en una prueba más de la fidelidad que rendía a sus compatriotas, los exiliados catalanes, Margarita Xirgu asistió a la celebración de los Juegos Florales de Catalunya en Buenos Aires, el 11 de septiembre de 1960. La fiesta de la literatura catalana del exilio tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la universidad de la capital argentina, con la presencia de un público entusiasta y fervoroso. El banquete, que se celebró en el salón grande del Hotel Alvear, atestado, a 400 pesos argentinos por cubierto, presentó una gran brillantez, porque los catalanes -sobre todo las señoras- asistieron con vestidos elegantes.

 

Carta enviada por Margarita Xirgu a su ahijado Ángel Miguel Ayestarán, sobrino de los Curotto, donde le escribe una frase simpática en catalán

Ángel Miguel Ayestarán


Foto dedicada de Margarita Xirgu a la Casa de Catalunya, el 6 de septiembre de 1964 en Montevideo.

Arxivo germans Xirgu

 

En el 1966 el Casal Català de Buenos Aires le hizo un homenaje y al teatro de esta asociación le dieron el nombre de Margarida Xirgu, tal y como se lo conoce hoy en día.

David Xirgu,sobrino nieto de Margarita, delante del Teatro Margarita Xirgu en Buenos Aires

 


Algunos textos han sido extraídos de: "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet i Boreu


XAVIER RIUS XIRGU

 

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