130. MARGARITA XIRGU 1937-1942

 

De Colombia, Margarita Xirgu y su compañía, se trasladaron a primeros de 1937, al Perú, donde ya habían actuado durante la tercera gira hispanoamericana de 1923. Fue contratada por los empresarios locales Carlos Mendívil y Autónomo Soriano, la compañía se quedó dos meses en el Perú, con un mes y medio en el Teatro Municipal de Lima, una corta temporada en el Teatro Segura, interrumpida per breves representaciones en el Teatro Marsano (Miraflores) y en el Teatro Municipal (Callao), y una gira de una semana per Arequipa. En Perú tuvo origen la campaña anti-Xirgu, organizada por colegas compatriotas de Margarita; inspirada por la envidia y la mediocridad, mal arropados por motivaciones pseudopolíticas, con objeto de menoscabar el éxito de la campaña teatral por los países del Pacífico. En el Perú gobernaba entonces el mariscal Oscar R. Benavides con un gabinete ministerial totalmente compuesto por miembros de las fuerzas armadas. Mientras que la publicación "El Comercio" comentaba solo algunas presentaciones en su sección "Teatro y Artistas", "La Crónica" y "La Prensa" cubrieron todos y cada uno de los estrenos. Las críticas cayeron especialmente sobre la aparente inmoralidad de "Yerma" y el romanticismo de "Doña Rosita la soltera" de Lorca. La velada mención a la inmoralidad de "Yerma" llevó a la compañía a incluir en un aviso comercial, el siguiente comentario: <<La obra no es inmoral pero sí de un realismo puro>>. Aparte de revelar envidias ocultas, el fondo de la crítica apuntaba a la identificación de Margarita con la Segunda República, presente en la figura de García Lorca. Esta incesante campaña contra "Margarita la roja" no la abandonó en todo su periplo latinoamericano. Nada impidió, sin embargo, que la compañía continuase una política de estrenos y reposiciones durante sus presentaciones. Todas las obras del repertorio fueron puestas en escena, por lo menos una vez. Probablemente así Margarita jugaba con dos cartas: como empresaria, acogía las demandas del público con una constante renovación y retirando las obras no rentables, y como innovadora y promotora, presentaba nuevos autores y obras, asumiendo el riesgo de no tener el teatro lleno. Las obras que formaron parte del repertorio de la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu fueron: "El auto de las donas que envió Adán a Nuestra Señora" de autor anónimo; "Las aceitunas" de Lope de Rueda; "La dama boba" y "Fuenteovejuna" de Lope de Vega en adaptación de Federico García Lorca y Cipriano de Rivas Cherif respectivamente; y "El gran teatro del mundo" de Pedro Calderón de la Barca. Del repertorio del siglo XX, cinco obras del Premio Nobel Jacinto Benavente: "La noche del sábado", "La malquerida", "La princesa bebé", "Vidas cruzadas" y "Ni al amor ni al mar" y por último "Fuente escondida" de Eduardo Marquina. Pero como el propósito principal de la gira era dar a conocer la obra de los jóvenes dramaturgos españoles, el repertorio lorquiano encabezó la temporada con cinco piezas: "Mariana Pineda", "La zapatera prodigiosa", "Bodas de sangre", "Yerma" y "Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores". De Alejandro Casona: "Otra vez el diablo" y "Nuestra Natacha". Entre las obras que representaron también figuraban varias relacionadas con la trayectoria dramática de Margarita en Europa: "Elektra" de Hugo von Hoffmansthal, "Santa Juana" de George Bernard Shaw y "Medea" de Séneca en traducción de Miguel de Unamuno e incluyó además un repertorio de obras de temática contemporánea: "Los fracasados" de Henri-René Lenormand, "Un día de octubre" de Georg Kaiser y "Como tú me quieres" de Luigi Pirandello.

 


Dibujo de Margarita Xirgu durante su estancia en Lima, en 1937


Al acabar los contratos de la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu en Hispanoamérica, en febrero de 1937, Margarita deseó volver a España. Desde Madrid el 14 de febrero, el Consejo Central del Teatro de Bellas Artes, el órgano republicano, le aconsejó continuar la campaña teatral en las repúblicas americanas: <<Nos parece útil señalarle con qué placer la veríamos actuando entre nosotros: pero el Consejo entiende que su incorporación a las actividades teatrales de nuestro país, por importante que sea, no lo es tanto como la labor artística y política que puede desarrollar en Sudamérica. Sus éxitos tienen, por su valor artístico, además de su importancia intrínseca, la extraordinaria de ser usted a manera de representante de la España que lucha por su integridad>>. Margarita Xirgu acató la resolución del Consejo que presidía José Renau. El vicepresidente era Antonio Machado, el secretario Max Aub, y los vocales: Jacinto Benavente, el periodista Enrique Díez-Canedo, Cipriano de Rivas Cherif, Rafael Alberti, Alejandro Casona y ella misma, entre otros. El Consejo del Teatro se fundó para coordinar las iniciativas en la zona republicana, creó las Guerrillas del Teatro, un teatro de urgencia que presidía María Teresa León, con el objeto de impulsar las actuaciones protagonizadas por pequeños grupos de actores, para representar obras en escenarios reducidos e incluso en plazas, delante de un público formado por soldados, campesinos y refugiados de otras zonas.

La campaña desencadenada contra Margarita Xirgu fue tan virulenta que traspasó las fronteras. Antes que Margarita y su compañía llegaran a tierras argentinas, la prensa ya libraba su batalla. Edmundo Guibourg, ante las injuriosas acusaciones de las que era objeto la actriz -encaminadas a impedir su actuación en Buenos Aires- levantó su estandarte en las páginas de "Crítica". El diario rioplatense "La Vanguardia", del 25 de marzo de 1937, bajo el título de "Infame campaña", ponía en antecedentes a sus lectores: <<Bastó que se anunciase -hace ya de esto varios meses- la gira de la gran actriz Margarita Xirgu por los países americanos, para que comenzase aquí una campaña insidiosa, de misteriosa procedencia -digamos prudentemente misteriosa, aunque para muchos no lo fuera tanto- dirigida contra la gran artista, poniendo sobre el tapete una serie de paparruchas sobre la ideología de Margarita Xirgu y sus compañeros. La campaña estaba destinada a crear un ambiente incómodo a la intérprete y a provocar la reacción de los elementos cavernícolas. El infame movimiento arreció a medida que se acercaba a nuestro país la compañía y precisamente con la llegada de algunos intérpretes españoles, escapados de la tragedia. La actitud no tiene atenuante alguno. Porque no se trata de diferencias ideológicas ni sentimentales, es simplemente el temor y la envidia ante la inminente presencia en Buenos Aires de la más grande actriz de habla castellana de la actualidad. Porque Margarita Xirgu lo es por sus condiciones de intérprete, por su sensibilidad de artista y por su permanente inquietud>>. El escritor Eduardo Blanco Amor, ante la intriga urdida con vituperable saña, rompió en el mes de marzo de 1937 también una lanza en favor de Margarita: <<Se teme a Margarita Xirgu por actriz y no por política. Su venida será el ventarrón de aire puro fresco de legítimo arte español, que entrará dando aletazos por entre las bambalinas pringosas donde unas cuantas momias jubilables tratan de hacer pasar, como arte de buen curso, vacuas artesanías de panderetas o académicas cacofonías que nunca tuvieron nada que ver con el auténtico arte de España. Se teme a Margarita y a su animosa compañía de muchachas y muchachos indemnes de conservatorios apolillados, de chillidos histéricos, de latiguillos aguardentosos y de escenas de sofá: a esos muchachos y muchachas, los más de ellos bautizados y todos confirmados, por la emoción lustral de aquel torrente de arte vivo que era García Lorca, y cincelados, palabra a palabra, por todas las gubias exigentes de Rivas Cherif y lanzados, por España primero y por el mundo después, en cruzada de dignificación escénica y de autenticidad social, bajo el fraterno misterio de Margarita a quien su país nombró, con el tácito plebiscito de las muchedumbres, su exacta actriz nacional. He aquí el enemigo, la mentira consentida, o la artesanía amodorrada. El arte caudal y ancho, carne de pueblo, flor áspera y fina, nacida de la propia piel del mapa, como los hombres, las encinas y los ríos. Ése es el enemigo real>>.

La "Crítica" de Buenos Aires del 2 de abril de 1937 publicó: <<...unos cómicos españoles, de apellido tan ilustre como abrumador para la parvedad de su arte y la inexperiencia de su juventud, se habían dedicado a enrarecer el ambiente con pintorescas demostraciones fascistas y ostentosa amistad de unos llamados representantes diplomáticos de la junta facciosa de Burgos. Una noche, parte del público reaccionó contra esa invasión politiquera del terreno neutral que debe ser la escena, y en la sala estallaron unas ampollas de ácido fénico. En esas condiciones iba a debutar Margarita Xirgu. Se preparó el terreno con una campaña de infamia. Al abono abierto no acudió nadie. Pero la noche de la representación estaba el pueblo y la aristocracia. Ésta, llena de recelos y sin galas, como si ese detalle acentuara el desvío. Pero, al conjuro del arte de Margarita, se disiparon como por ensalmo las desconfianzas. Allí no quedaba más que una actriz excepcional y un público de fina sensibilidad artística rendido a su arte. No es la primera vez que Margarita reedita el mito de Orfeo>>.

En abril de 1937, procedente del Perú, Margarita Xirgu presentó su temporada en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, con obras cómo: "Doña Rosita la soltera", "Bodas de sangre", "Yerma", "La zapatera prodigiosa" y "Mariana Pineda", de Federico García Lorca; "Medea", de Sèneca en traducción de Unamuno; "Fuenteovejuna", de Lope de Vega en adaptación de García Lorca; "El gran teatro del mundo", de Calderón, y "Santa Juana", de Bernard Shaw, entre otros. Margarita interpretaba a los protagonistas junto con Amelia de la Torre (la novia en "Bodas de sangre"), Pedro López Lagar (Leonardo en "Bodas de sangre" y Delfin en "Santa Juana"), Eloísa Cañizares, Amalia Sánchez Ariño y Enrique Álvarez Diosdado, entre otros.
El 4 de mayo de 1937 Margarita Xirgu llegó con el avión "Santa Silvia" de la compañía Panam al aeropuerto de Morón de Buenos Aires, a las 14:30h, procedente de Santiago de Chile trás una escala en Mendoza. La recibieron un gran número de amigos, periodistas, admiradores y curiosos. La Xirgu manifestó: <<Le debo a Buenos Aires mí consagración como intérprete de teatro castellano. En el año 1913, cuando me trajo a Buenos Aires el inolvidable Faustino da Rosa, en el escenario tradicional del Odeón, yo acababa de abandonar el teatro catalán y me tocaba actuar ante el público argentino cuando aún no lo había hecho en Madrid. Buenos Aires fue así la ciudad que me consagró, que me dió el espaldarazo que luego me abriría las puertas de Madrid...>>...<<No sé cómo agradecerles esta demostración. Digan ustedes que estoy realmente emocionada por la forma en que he sido recibida... este primer saludo de mis amigos de Buenos Aires es tanto más conmovedor para mí, cuanto que él permite comprobar que también aquí habré de contar con la cordial generosidad con que a través de toda mi gira se me ha distinguido...>>. A la pregunta capciosa sobre la orientación política de su repertorio, respondió: <<Obedezco a un criterio amplio, abarcante y humanamente comprensivo. Nada de dogmatismos cerrados. Creo que el teatro de Galdós y de sus contemporáneos era más tendencioso que el actual. Hay gentes que no quieren comprender eso. Si mi labor respondiera a una orientación, lo declararía sin reticencias ni medias palabras. En ese caso, mi cartelera ostentaría un puño crispado, lo cual no impide que viva abrumada por el increíble asesinato de Lorca>>. Margarita Xirgu comentó al periodista Pablo Suero, el 4 de mayo de 1937 en Buenos Aires: <<Pero a mí nadie me decía nada de Federico... Me dejaban con mis sueños... No he podido creer en su muerte. No cabe en mi imaginación que se hayan atrevido a dar esa orden de matar a Federico... ¿Por qué, si era una criatura maravillosa que no hacía daño a nadie y que nos convertía la vida en una cosa de magia...? ¿Usted ha conocido algo semejante a Federico...? Embriagaba como el vino ¿Quién puede haberse atrevido a disponer su muerte? ¿Y por qué y para qué...? Nadie me dice nada. Su hermano me prometió darme noticias. Pero nada me ha dicho hasta ahora...>>.

 

Dibujo de Guevara de Margariya Xirgu a la llegada a Buenos Aires el 1937

 

La presentación de Margarita Xirgu ante el público bonaerense tuvo lugar el 5 de mayo de 1937, el día siguiente de haber llegado a Buenos Aires, debutando en el Teatro Odeón con la obra de García Lorca "Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores" que obtuvo un clamoroso éxito, estando en cartel hasta el 22 de junio. Antes de dar comienzo la representación, Margarita, a través de las ondas de Radio Rivadavia, y desde su mismo camerino, saludó al público bonaerense, presentada por Edmundo Guibourg. En el reportaje radiofónico participaron el escritor Alfonso Reyes, embajador de México, y Jiménez de Asúa, como encargado de la embajada española. Cerró la emisión la actriz, recitando algunos fragmentos de la obra que iba a representar aquella noche. La prensa de Buenos Aires destacaría unánimemente la fervorosa y sostenida ovación que acogió la salida a escena de Margarita. El estreno vino precedido de una violenta batalla en su contra, por los partidarios de Franco. No obstante, fue un nuevo éxito que Margarita agradeció a su público: <<Muchas gracias. Pero estos aplausos de hoy no han de ser para mí, sino para él, que era una criatura genial. Vosotros que le estimabais, vosotros que le estimáis, si de verdad queréis recordarlo, hablad de su obra a vuestros hijos, habladles de la vida del poeta. Pasaremos nosotros, pasaré yo, pero la obra del poeta quedará para vosotros, para vuestros hijos, para la inmortalidad>>.

 


Programa de la temporada de teatro de 1937 en el Teatro Odeón de Buenos Aires.

Foto cedida Marçal Font i Espí.


En el 2º Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado en Madrid, Valencia, Barcelona y París, desde mayo hasta julio de 1937, Margarita Xirgu fue homenajeada como "avanzada" antifascista en el frente americano. Enseguida, silenciosos y enconados, hubo dos bandos: la Membrives y la Xirgu. A la entrada de un teatro en Buenos Aires se podía leer en los carteles: <<Lola Membrives en "Bodas de sangre", de Federico García Lorca, el gran poeta español asesinado por los rojos>>. La prensa informaba que Lola Membrives en dos semanas había organizado y tomado parte en cinco festivales: <<... en provecho de los mercenarios que ametrallaban Madrid>>, y adulaba servilmente al final de cada acto al estilo fascista, con vivas al caudillo Franco. La vedette española Rosita Rodrigo en aquella triste y gesticulante retaguardia de los escenarios bonaerenses, no sólo saludaba al estilo fascista, sino que denunció a cinco actores compatriotas, por el hecho de estar sindicados. Y ella misma se comprometió a pagarles el viaje para que fuesen entregados a las autoridades fascistas de Burgos.
El diario madrileño "La Voz" en junio de 1937 publicó: <<La López Heredia ha pedido en Buenos Aires que se le aplique a Margarita Xirgu la ley de represión del comunismo. Margarita ha debutado ya en Buenos Aires. A pesar de la oposición de todos sus compañeros de farándula hispana; a pesar de todos los pesares, la temporada del Odeón ha arrancado con muy buen pie. No ya artísticamente, que ello estaba descontado, sino materialmente. Parece, por las trazas, que esto de Buenos Aires va a ser una repetición de lo de México. La Xirgu ha tenido uno de sus éxitos que se olvidan difícilmente. Allí la esperaban con verdadera curiosidad. Todas las obras de Lorca tuvieron una acogida triunfal. En el bosque de Chapultepec, Margarita representó después "Elektra". Y fue tan grande la impresión que la obra y la intérprete produjeron, que la Xirgu tuvo que reponer la obra en su teatro, donde llenó la sala un día y otro día. El mismo fenómeno que con "Medea" se dio más tarde con "Santa Juana". ¿Algo excepcional? Tal vez. Desde luego, eso no ocurre, desgraciadamente, en nuestro clima...
-¿Y en los países americanos?
-En La Habana, el público llenó constantemente el teatro de Margarita. Lo mismo ocurrió en Bogotá. Donde no sucedió eso, fue en Lima. Lima sigue siendo todavía la España de los virreyes, la España colonial de Felipe IV. Pero hoy es, además de eso, la España de Felipe Sassone y de doña María Palou. El señor Sassone preparó al público y, claro la buena sociedad limeña no asistió al estreno de Margarita. ¡Ah!, cada uno hace honor a su historia y a su nombre>>.

El 23 de junio de 1937 Margarita Xirgu estrenó en el Teatro Odeón de Buenos Aires "Yerma" de García Lorca y después de numerosas representaciones, la obra pasó al Teatro Smart donde se hizo centenaria. Margarita viajó a continuación de Buenos Aires a Santiago de Chile, afirmando el 5 de julio de 1937 en la publicación "Mundo Uruguayo" que: <<Le habían adjudicado, sin razón, ideales políticos extremos y que nada más pertenecía a un único partido político: el que se podia formar con los amigos de García Lorca, el partido de los amigos de Federico>>. El 29 de julio de 1937 la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu debutó en el Uruguay con "Doña Rosita la soltera" en el Teatro 18 de Julio de Montevideo.Hacía tres funciones: matiné (15:30h), Vermouth (18h) y Nit (21:15h).Los críticos teatrales de Montevideo ofrecieron a Margarita un homenaje y al enterarse de dicho homenaje Pau Casals, se unió al acto visitando a Margarita en la escala que hizo en su viaje con destino a Buenos Aires. Poco tiempo después, Pau Casals y Margarita Xirgu fueron nombrados Delegados del Gobierno Catalán en el Exilio, en México y en Montevideo, respectivamente. Durante el verano Margarita Xirgu ofreció al público de Montevideo su último repertorio, formado por: "Elektra" de Hofmannsthal (30 de agosto); "Santa Juana" de Shaw (2 de agosto); "Como tú me quieres" de Pirandello (4 de agosto) "Los fracasados" de Lenormand (31 de agosto) "La dama boba" de Lope de Vega en versión de García Lorca (11 y 29 de agosto);"Bodas de sangre"(5 de agosto), "Yerma", (13 de agosto y obteniendo 15 representaciones consecutivas) "Mariana Pineda" (24 de agosto) y "La zapatera prodigiosa" de Lorca (30 de agosto); "Otra vez el diablo" de Casona (11 de agosto); "De muy buena familia" (15 de agosto) y "Noche del sábado" de Benavente ( 28 de agosto), entre otras obras. En una entrevista al rotativo "Mundo Uruguayo", Margarita manifestó: <<Cuando llegué a Buenos Aires no podía hablar un rato sin ponerme a llorar>> por el dolor que la había torturado desde su llegada a América, primero con la muerte de su marido en La Habana y a continuación con la muerte de Federico, al que quería como a un hijo.

 


Programas de las representaciones de Margarita Xirgu en Montevideo, en agosto de 1937.

Foto Moliné-Xirgu expo Museu de Badalona

 

Después de una pequeña gira por el interior de la República Argentina, Margarita Xirgu reapareció en el Teatro Smart de Buenos Aires, el 14 de octubre de 1937. El nombre de Margarita Xirgu apareció en el manifiesto de adhesión al Gobierno Español, que la intelectualidad española y catalana firmó en noviembre de 1937.

El 23 de diciembre de 1937, Margarita estrenó en el Teatro Smart "Cantata en la tumba de Federico García Lorca" de Alfonso Reyes, embajador de México en Buenos Aires, con música de Jaime Pahissa. Las actrices y actores principales fueron: Margarita Xirgu en el papel de la madre, Alberto Contreras en el papel del padre, Isabel Pradas en el de la hermana y Amelia de la Torre en el de la novia.

 

Margarita Xirgu y su compañia después de la representación de "Cantata en la tumba de Federico García Lorca"

 

Margarita continuó con obras como: "Como tú me quieres" de Pirandello, "Intermezzo" de Giraudoux, "Asmodeo" de Mauriac, "Angélica" de Leo Ferrero y "Hamlet" de Shakespeare, siendo la primera actriz que lo protagonizó en Argentina, interpretando a Hamlet y Amelia de la Torre a Ofèlia. "Hamlet" fue puesta en escena en la versión de María Lejárraga -el negro de Gregorio Martínez Sierra-. El actor Pedro López Lagar defraudado por no haber él interpretado Hamlet, se desvinculó de la compañía. El 26 de diciembre llegó el final de la temporada en Buenos Aires para la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu.

 

Dibujo de Ángel de la Fuente de Margarita Xirgu interpretando Hamlet

 

A principios de 1938 Margarita Xirgu inició, en la ciudad de Jesús María, el rodaje del film "Bodas de sangre" de Edmundo Guibourg que se finalizó a principios de junio. La compañía fue la Industrial Filmadora Argentina, la música era de Juan José Castro, los decorados de Rodolfo Franco y los figurines y la ambientación de Victorina Durán. El reparto estaba a cargo de Margarita Xirgu como protagonista, Amelia de la Torre, Pedro López Lagar y Enrique Álvarez Diosdado, en los primeros papeles. Según explicó Guibourg: <<El epílogo resultó todo un problema porque yo había reducido los versos del "cuchillito" a una frase. Margarita no lo admitió, me abandonó la filmación de exteriores en Córdova de Tucumán y hube de ceder a que dijera el parlamento completo, como en el teatro>>.

 

Margarita Xirgu recitando "El cuchillito" en la película "Bodas de sangre" de 1938.

Foto film Edmundo Guibourg.

 

Desde principios de abril hasta el 26 de mayo de 1938 en que se despidió la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu, se representaron en el Teatro Odeón: "Fuenteovejuna" de Lope de Vega, "Prohibido suicidarse en primavera" de Alejandro Casona y "La malquerida" de Jacinto Benavente, siendo estas dos últimas obras las elegidas para el día de la despedida en sus funciones de las 18:15h y 22:15h respectivamente. El reparto de la comedia en tres actos "Prohibido suicidarse en primavera" fue: Margarita Xirgu (Chole), Amelia de la Torre (Alícia), Amalia Sánchez Ariño (la dama triste), Cándida Losada (Cora Xako), Enrique Álvarez Diosdado (Fernando), Alberto Contreras hijo (Juan), Alberto Contreras (Doctor Roda), Alejandro Maximino (Hana), Miguel Ramírez (el amante imaginario), José Cañizares (el padre de la otra Alícia), con decorados de Manuel Fontanals realizados por Germen Gelpi y Mario Vanarelli.

 

Programa de "Prohibido suicidarse en primavera" del 26 de mayo de 1938 en el Teatro Odeón.

Foto Moliné-Xirgu expo Museu de Badalona

 

El reparto del drama en tres actos "La malquerida" fue: Margarita Xirgu (la Raimunda), Amelia de la Torre (la Acacia), Amalia Sánchez Ariño (la Juliana), Eloísa Vigo (doña Isabel), Cándida Losada (Milagros), Antonia Calderón (la Fidela), Emilia Milan (la Engracia), Eloísa Cañizares (la Bernabea), Teresa Pradas (la Gaspara), Esteban (Enrique Álvarez Diosdado), Alberto Contreras hijo (Norberto), Gustavo Bertot (Faustino), Alejandro Maximino (el tío Eusebio), José Cañizares (Bernabé) y José Navarro (el Rubio). Las entradas para las funciones vespertinas y de noche se pagaron a 3$ argentinos, cada una.

 

Programa de "La malquerida" del 26 de mayo de 1938.

Foto Moliné-Xirgu expo Museu de Badalona

 

El nombre de Margarita Xirgu apareció en el manifiesto de adhesión al Gobierno Español, firmado en 1938 como ya había figurado también en el manifiesto premonitorio "Contra la guerra y el fascismo, para la cultura y la libertad" del año 1935. Desde América, la Xirgu envió mensajes de apoyo, se adhirió a los homenajes dedicados a Lorca, colaboró en campañas de solidaridad y, sin ambigüedades, tomó partido a favor de la República. Con motivo de los bombardeos que sufrió Madrid, suscribió la condena al fascismo integrada en el Frente de Acción para la Defensa de la Cultura con el manifiesto que fue el acta de nacimiento de la Sección Catalana de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, a la que pertenecía Margarita Xirgu y con motivo de los salvajes bombardeos que también sufrió Barcelona en marzo de 1938, Margarita manifestó públicamente su dolor y su condena. Su ayuda a las colonias de niños refugiados de España, fue también incansable.

A continuación Margarita Xirgu y su compañía pasó al Teatro Smart de Buenos Aires donde representó: "Como tú me quieres" de Luigi Pirandello, "Intermezzo" de Jean Giraudoux, "Asmadeo" de François Mauriac, "Hamlet" de Willianm Shakespeare y "Angélica" de Leo Ferrero en versión de Cipriano de Rivas Cherif, que fue estrenada el 10 de agosto con música de Jaime Pahissa y con un himno revolucionario con letra del poeta Pablo Neruda, pues se trataba de un drama satírico contra el fascismo, estrenado por la Compañía Pitoëff, en París, el octubre de 1936.

El 12 de setiembre de 1938 Margarita Xirgu representó, en el Teatro Ateneo en colaboración con el Casal Català de Buenos Aires, "Maria Rosa" de Àngel Guimerà en provecho de los niños catalanes refugiados y el 4 de diciembre del mismo año "Mar i cel" en el Teatro Politeama, en homenaje al autor y en provecho de la Llar de l'Actor Vell de Barcelona, una vez más en colaboración con el Casal Català de Buenos Aires.

Gregorio Marañón que se había marchado de España, escribió el 23 de marzo de 1939 a Margarita Xirgu: <<Ahora nos encontramos errantes los dos, sin saber ni usted ni yo lo que nos depara el destino. Pero yo, de éste sólo espero una cosa: que los motivos profundos de la estimación de los hombres y de las mujeres no se turben por la tempestad de los días>>.

El 30 de julio de 1939, Margarita Xirgu dirigió el estreno de la versión musical de "Bodas de sangre" del compositor gallego Juan José Castro, en el Servicio Oficial de Difusión Radio Eléctrica (SODRE) de Montevideo. Al acabar la temporada en la capital uruguaya, en agosto de 1939, la Compañía Dramática Española Margarita Xirgu llegó a Rosario, en tierra argentina. Un mes más tarde se hicieron representaciones en el Teatro Municipal de Mendoza y en octubre llegó a Santiago de Chile. En octubre de 1939, la Xirgu tuvo una recaída de su delicada salud, la mala salud de hierro de siempre, y decidió establecerse en Santiago de Chile, pensando retirarse del teatro definitivamente, tal como le dijo a Cipriano de Rivas Cherif: <<...no quiero hacer pública mi decisión porque si recobro la salud, yo sé que no voy a poder vivir mucho tiempo alejada del teatro>> como así fue. La compañía se dispersó. La Xirgu había alquilado una casa de campo rodeada de huerta, una chacra como dicen los chilenos, y empezó a recuperar la salud. Margarita reía cuando explicaba que el colono propietario del terreno, proclamaba que con la Xirgu había llegado la desgracia a sus tierras, por la tontería de haber arrancado ella de la huerta un alcachofera pensando que era un "cardo picudo". Por aquel entonces Margarita descansaba, leía, escuchaba música clásica por la radio y alguna que otra vez, montaba a caballo.

El Juzgado Civil Especial del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Barcelona empezó, el 19 de julio de 1940, la instrucción del expediente 1044 contra Margarida Xirgu Subirà. La maquinaria represiva del régimen franquista se activó de acuerdo con la aplicación de la ley del 9 de febrero de 1939, de responsabilidades políticas. Además de los datos que ofrecían un oficio del Ayuntamiento de Barcelona, un informe de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona y otro oficio de la Guardia Civil de Barcelona para documentar los bienes de los que gozaba la Xirgu, había también, entre otros papeles, los certificados de numerosas sucursales bancarias que, excepto la Banca Arnús y el Banco Hispano-Americano, consignaban que Margarita Xirgu, en agosto de 1940, no tenía ningún tipo de depósito activo. En la Banca Arnús, con sede en la plaza de Catalunya de Barcelona, la Xirgu se gozaba de un remanente de 115,80 pesetas y el Banco Hispano-Americano, en la sucursal barcelonesa, se disponía de un saldo de 582,12 pesetas de la cuenta corriente, otro de bloqueado de 467,04 pesetas, un depósito de valores de 5.000 pesetas y 15 obligaciones del Ayuntamiento de Madrid. El 14 de octubre de 1940, la sede en Madrid del Banco Hispano-Americano confirmó el administrador general de los bienes intervenidos por el Juzgado Civil Especial de Responsabilidades Políticas (JCERP) los depósitos de valores que, a nombre de la "inculpada", figuraban intervenidos en las cajas de la sucursal del banco: un título de la serie C, de deuda amortizable al 3%, emitido en 1928, por valor de 5.000 pesetas nominales, y las 15 obligaciones del Ayuntamiento de Madrid, en el 5%, emitidas en 1918, por valor de 7.500 pesetas nominales. Naturalmente, todo ese dinero quedaban retenidos a disposición del juez instructor.

En abril del 1941 Margarita Xirgu se casó con su gran amigo Miquel Ortín en Santiago de Chile. Ortín había participado en la odisea teatral de la actriz desde los ensayos de "Joventut de príncep", de Wihelm Meyer Forster, en el Teatre Principal de Barcelona en 1909. Se instalaron en el barrio acomodado de la capital, llamado Los Condes, en un chalet en la calle Renato Sánchez que llamaron "El Sauce", árbol que Margarita plantó y que a los pocos meses se le comía la casa que decoró el escenógrafo, el "gordo", Santiago Ontañón. Pronto la casa se convirtió en una tertulia de intelectuales, chilenos y españoles. Ontañón fue uno de los que forzaron a la Xirgu a volver al teatro, fundando la Escuela de Arte Dramático, con carácter particular en principio, en una de les dependencias del Teatro Municipal, cedida por el Municipio de Santiago. El primer ayudante que la Xirgu tuvo, además de su marido Miquel Ortín, fue sin duda Santiago Ontañón. Otros colaboradores fueron el actor Edmundo Barbero, escritor y periodista de "La Libertad" de Madrid; Antonio Lezama que daría clases de Literatura Dramática; y José Ricardo Morales, joven refugiado malagueño, que fue Jefe del Departamento de Cultura de la Federación Universitaria de Valencia, dónde estudió derecho y dirigió "El Buho", el teatro estudiantil similar a "La Barraca" de Lorca y Eduardo Ugarte.

El 10 de julio de 1941, el Tribunal de Responsabilidades Políticas de Barcelona dictó finalmente una sentencia en la que imponía a Margarita Xirgu, como <<responsable política de hechos graves>>, las sanciones de <<pérdida total de bienes, inhabilitación para cargos de toda clase a perpetuidad, y extrañamiento, también perpetuo, del territorio nacional>>. Margarida Xirgu durante su estancia en Chile se enteró de la sentencia el mismo año 1941, por la prensa que difundió la noticia por todos los países de América. A pesar de la resolución condenatoria de la sentencia del Tribunal de Responsabilidades Políticas de Barcelona, el expediente siguió abierto. La Administración de Propiedades y Contribución Territorial de Barcelona manifestó a la Comisión Liquidadora de Responsabilidades Políticas que los padrones de fincas correspondientes a 1942 confirmaban que la "inculpada" tenía registrada una finca de la calle de Aragón y que, a nombre de su marido, figuraba también una finca situada en la calle Manso, núm. 34, en el Eixample, con un líquido imponible de 5.793 pesetas y 1.524,49 de contribución anual, y otra finca en la calle Torrijos, núm. 30, en Gràcia, con un líquido de 3.789 y una contribución anual de 249,28 pesetas.

Después de la fundación de la Escuela de Arte Dramático de Santiago de Chile, Margarita estrenó, el 20 de junio de 1941 en el Teatro Municipal de Santiago, la obra "El enfermo imaginario" de Molière, con el primer grupo de alumnos y con Edmundo Barbero en el papel de Argan y Eduardo Naveda -uno de los más sobresalientes alumnos- en el de Tomás Diaforius. Un mes más tarde, en septiembre, dirigió "El paquebote Tenacity" de Charles Vildrac con el segundo grupo de alumnos. Los primeros papeles estuvieron a cargo de sus discípulos, mientras que Margarita interpretó un papel de extra, de los que no aparecen en los repartos. A la primera promoción de actores, pertenecían dos catalanes: Jorge y Alberto Closas. Alberto había sido ya presentado a Margarita, en 1940, por el escenógrafo Santiago Ontañon.

El gobierno chileno encomendó a Margarita Xirgu, para celebrar el cuarto centenario de la fundación de la ciudad de Santiago -que se había producido el 12 de febrero pasado- la puesta en escena del drama histórico "San Martín" de Eugenio Orrego Vicuña. El papel del héroe lo interpretó el actor Juan Carlos Croharé, Margarita interpretó el personaje de Gregoria Matorrás y Edmundo Barbero encarnó a don Bernardo O'Higgins, el Director Supremo de Chile. El reparto de la obra, el más grande conjunto que se había visto hasta entonces en Chile, lo integraban otros actores profesionales, pero sobre todo los alumnos de la escuela de Margarita, entre ellos Jorge y Alberto Closas.

 

Margarita Xirgu y Alberto Closas intérpretes de "San Martín" de Eugenio Orrego Vicuña


Por entonces, Margarita Xirgu también estrenó obras como: "El bello Indiferente" de Jean Cocteau o "Cuento de abril" de Ramón María del Valle-Inclán, o las obras de dramaturgos chilenos como: "¡Que vienen los piratas!" de Santiago del Campo o "Nocturno" de Gloria Moreno.

En 1942 la Escuela de Arte Dramático de Santiago de Chile quedó vinculada al Departamento de Extensión Cultural del Ministerio de Educación, dependiendo de la Universidad de Chile, convirtiéndose así pues en pública la Escuela de Arte Dramático.

La labor de Margarita Xirgu cambió el anacronismo tanto escenográfico como suntuario que imperaba en el teatro chileno de aquella época. Pedro Mortheiru dijo al respecto: <<Los actores inventaban cosas en el escenario, se oía al apuntador, los decorados eran de papel, de un mal gusto atroz y casi siempre eran los mismos aunque cambiara la obra, las candilejas seguían siendo la forma única de iluminación, los vestuarios eran improvisados por cada actor,...>>.

 

Algunos textos han sido extraídos de: "Margarita Xirgu y su compañía en Lima: Una apuesta teatral moderna" de Gustavo von Bischoffshausen H. y de las biografías: ""Margarita Xirgu y su teatro" y "Margarita Xirgu. Una biografía" de Antonina Rodrigo y de: "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet i Boreu.

 


XAVIER RIUS XIR
GU

 

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