134. JOAN MARAGALL

 

Joan Maragall Gorina nació en Barcelona, el 10 de octubre de 1860 en la calle Jaume Giralt núm. 4, en el barrio de Santa Caterina (Ciutat Vella) muy cerca de dónde vivió por primera vez Margarita Xirgu en Barcelona. Joan Maragall fue poeta, escritor y dramaturgo de una sola obra.

 


Retrato de Joan Maragall, del año 1864.

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Joan Maragall fue el hijo menor, junto con tres hermanas, del matrimonio formado por Josep Maragall Vilarosal y Rosa Gorina Folchi. Su padre era fabricante textil y Joan Maragall, tras unos años de estudio, empezó en 1875 a trabajar como aprendiz en la industria familiar. Es un periodo que él mismo define como de infelicidad, puesto que fue arrancado de los libros, sólo acabar el bachillerato, para ser colocado en la industria. Fue un golpe muy fuerte para el joven Joan que empezaba a escribir poesías furtivamente, a ratos que robaba al trabajo.

En el año 1877 viajó con toda la familia, primero por España: València, Granada, Córdoba, Madrid, Zaragoza y, a continuación a Marsella y París. Joan Maragall recordaba estos viajes de su adolescencia como auténticos <<oasis de goig, dos respiros, la meva situació era insostenible; passats dos anys vingué la convicció de que jo no servia per a industrial y se'm donà a escullir carrera>>. El 22 de septiembre de 1878 publicó su primer poema "Óptica" en el periódico "Lo Nunci". Fue un periodo de definición personal, de lecturas románticas, de escribir poesías, algunas emulando la literatura barroca española, otras amorosas o simples divertimentos. De 1878 son las poesías "Al veure't l'ànima entera" y "Quan t'acostes on sóc jo". La afirmación pasaba por una cierta rebeldía, por una tendencia anarquizante y defensora del nihilismo. Joan Maragall pasó en aquellos momentos por una fase de enamoramiento propia de su edad, amando y queriendo ser amado, llegando a obsesionarse en no conseguir sus objetivos.

 

Joan Maragall a la edad de 18 años.

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El enfrentamiento con su padre, le hizo concebir para siempre la literatura como pasión y como reacción defensiva. Finalmente, tras una fuerte discusión con su padre, en octubre de 1879 dejó la fábrica textil para ingresar en la facultad de Derecho. Maragall eligió estos estudios en lugar de los de Filosofía y Letras porque estaba convencido de que era mejor estudiar una carrera con aplicación práctica. Fue en la facultad dónde tuvo la oportunidad de desarrollar su interés por las letras. Compartió con los compañeros de estudios las tertulias donde debatían sobre las lecturas, la ópera y la música. El grupo de los siete compañeros más afines se autollamaba el "Círcol", y figuraban amigos que lo serian para toda su vida cómo: Antoni Roura, Josep Maria Lloret Garrigosa o Josep Soler Miquel. Joan Maragall se instruyó en las literaturas catalana y castellana y se manifestó admirador de la literatura germánica a la cual había llegado por la traducción del poeta valenciano Teodor Llorente y su obra "Leyendas de oro", y que lo introdujo a Schiller, Heine y especialmente Goethe de quien en 1881 leyó la versión francesa de "Werther", "Faust" y "Hermann y Dorothea" mientras paralelamente, se manifestaba un <<catalanista entusiasta>> y leía "Recuerdos de viaje" de Víctor Balaguer. Inspirado en estas obras escribió el poema "Dins sa cambra" con el cual ganó su primer premio literario la Flor Natural en los Juegos Florales de Badalona de 1881. Para poder entender las obras germánicas en su lengua vernácula, usó el libro de Eugène Favre "Premières leçons d'allemand ou grammaire élémentaire et pratique de la langue allemande", aunque en 1882 decidió empezar a estudiar con un profesor particular, Jaime Sturzenegger, un bávaro que vivía cerca de los Maragall y con quien mantuvo contactos a lo largo de toda su vida. Pero lo que había empezado como una necesidad instrumental se convirtió en una actividad permanente en la vida de Joan Maragall. Estaba convencido de que traducir otras lenguas ayudaba a modernizar su propia lengua. En el momento que empezó a escribir, el catalán escrito no estaba todavía normalizado y existía una inquietud por conseguir unas reglas armonizadas que evitaran ciertas licencias tanto de los escritores como de los editores. Las traducciones, además, suponían la apertura de la literatura catalana a los contenidos y modelos de la literatura internacional y, traduciendo las mejores obras, se incorporaban los contenidos universales mejorando la formación espiritual y se marcaba el camino hacia al progreso humano.
Cuando se licenció el 27 de junio de 1884, decidió regalarse las obras de Goethe en alemán. A continuación entró a trabajar de pasante en el despacho del abogado Danés, dónde, según explicaba en una carta a Josep Maria Lloret: <<tinc poca feina i a les tardes aprofito per anar a l'Ateneu i a la nit al Liceu>>. Joan Maragall vivía sin obligaciones ni penurias económicas, dedicado a una vida relajada, rodeado de amigos, habitual de las tertulias,... en resumidas cuentas: un joven libre de responsabilidades. Inició una crisis personal porque se debatía entre lo que le pedía su espíritu romántico y la posibilidad de integrarse a la vida burguesa, marcada desde siempre por el entorno familiar. Joan Maragall recibió una formación adecuada a su condición social: aprendió inglés y alemán, aparte de francés e italiano; cursó, también, estudios de piano.

 


Retrato de Joan Maragall.

Foto Edu Bcn

 

En 1886 se hizo socio del Ateneu Barcelonès, donde se relacionó con los escritores Josep Yxart, Joan Sardà, Narciso Oller,... De octubre de 1885 a mayo de 1886 escribió las primeras "Notes autobiogràfiques" que son breves anotaciones sobre su vida particular e íntima, y que, por su sinceridad, constituyen un documento de valor inapreciable para comprender la actitud espiritual de su obra y de su vida. Este primer fragmento es una meditación sobre la situación personal del poeta. Con ocasión de haber cumplido los 25 años hace una revisión y un análisis de su vida: conmemora melancolicamente su niñez; nos habla de su preocupación amorosa en la búsqueda del ideal femenino; de sus sueños de gloria (<< i fins he cregut que un dia el món tindria interès a conèixer les vicissituds de la meva existència!>>); del ideal que para él constituye la belleza en sus tres formas de naturaleza, arte y amor; de la inquietud de si llegará algún día a ser un verdadero artista o será siempre, debido a su carácter indolente, un diletante; de su anhelo de felicidad,... Pero en el fondo, tenía una gran seguridad en su vocación poética y una gran fe en la vida. El ambiente universitario, los compañeros, la nueva forma de vida fueron para él una revelación, el hallazgo de algo que deseaba ardientemente encontrar: <<això fou per a mi com una terra de promisió, com si entrés en una pàtria, després d'una absència gairebé inmernorial>>. Y este primer fragmento lo termina Maragall con un gesto de expectación ante la vida, el amor y el arte. En 1886, su padre explicó en una reunión familiar que tenía problemas económicos por unas inversiones fallidas. Ante la grave situación, sufrió una crisis que le hizo perder la autoestima como apoyo familiar. Joan Maragall, como único hijo varón, se vio forzado por su familia a intervenir, cogiendo las riendas de la situación y renunciar a la cómoda vida anterior. Pero, además, supuso un golpe para el joven despreciativo de las convenciones sociales y amante de la naturaleza y la belleza que tuvo que entrar en contacto con un mundo que desconocía y que le repugnaba, llegando a manifestar: <<Renego de la societat, del progrés, del diner, de l'educació, del dret, de la moral i de qui va inventar totes aquestes porqueries>>. El último párrafo de las "Notes autobiogràfiques" marca claramente su sentimiento del momento que vivía: <<Aquí acaba la meva joventut. Una obra de geni, lo "Werther", me convertí de noi en jove. Un fet, la pèrdua de la meitat de la fortuna de casa, me converteix de jove en home. Edat la més hermosa de la vida, adéu per sempre! Ilusions d'amor y de glòria, adéu siau>>.

Esta primera etapa de escritor y poeta, denominada a menudo como "vitalista", destaca por poemas llenos de vitalidad y energía, como también lo fue el epistolario con Josep Maria Lloret. Joan Maragall sufre una crisis de juventud que acaba cuando pueden confluir las inclinaciones naturales y los valores espirituales: es el amor a la mujer real el que acaba la turbulenta, incoherente, pero riquísima actitud del hombre que ha dejado de ser un niño. La mujer es definida cómo: <<el receptacle perfecte o la conjunció on s'encarnaven i prenien realitat els somnis i les divagacions>>. Se conocen dos amores previos al de la que seria su esposa: Amanda, con quien coincidiría en el Liceo y a la cual dedicaría frases apasionadas en el epistolario que mantenía con su amigo Josep Maria Lloret, además de ser la destinataria de su poema "A dues violetes"; y la otra fue Teresa Ferran, una veraneante de Puigcerdà. El 30 de abril de 1888 publicó su primer poema importante, "L'oda infinita", obra que contiene su teoría poética. Este mismo año veraneando en Puigcerdà conoció a Clara Noble Malvido, nacida en 1872 y hija de un comerciante inglés y de una dama andaluza. Sería su futura esposa, aun cuando en aquel momento sólo la veía como lo que era, una adolescente de dieciséis años.

Su trigésimo aniversario representó un punto de inflexión, y casi de obsesión, por no haber formalizado una relación amorosa estable, tras su ruptura con Teresa Ferran. Maragall empezó una relación epistolar con Clara Noble y se preocupó de enderezar su vida profesional y personal. Entró a trabajar en el despacho del abogado Brugada y, cuando se resignaba a ser un abogado de segunda, encontró trabajo een el año 1890, en el "Diario de Barcelona" como secretario de redacción de Joan Mañé Flaquer, dónde publicaría más de doscientos artículos en castellano sobre literatura, política, temas sociales y abriéndose una nueva perspectiva profesional. Este trabajo representó su profesionalización como escritor. Su colaboración con el "Diario de Barcelona" entre 1892 y 1903 se concretó en 248 artículos, desde dónde consiguió infiltrar las ideas modernistas a una burguesía conservadora.

En la primera etapa (1860-1890) de religión de la belleza, Maragall evolucionó de ser un niño plenamente católico a un rechazo a la adolescencia y una recuperación panteista de raíz romántica en su juventud. Su religión era una exaltación de la naturaleza, el arte, el amor y la belleza: en definitiva, una religión romántica y estética, al tiempo que rechazaba la burguesía a la cual pertenecía.

Después de unos meses de noviazgo formal se casó, el 27 de diciembre de 1891, con Clara Noble. Con motivo de su boda, se hizo una colección de toda su obra, propia o traducida, que bajo el nombre de "Poesias" y en una edición limitada de 100 ejemplares, le regalaron sus amigos: Enric Buxaderas, Jeroni Buxareu, Emili Clausolles, Joan Gubern, Francesc Matheu, Narcís Oller, Josep Ribas, Anton Romaní, Víctor Sanpere, Joan Sardà, Josep Soler, Josep Ventayol y Josep Yxart. El matrimonio fue el resultado de un enamoramiento apasionado y muy diferente a otras propuestas, más interesadas, que le empezaba a hacer su familia. Marcharon de viaje de boda a Niza, Montecarlo, Florencia, Pisa, Génova y Marsella. La pareja se instaló en un piso de la calle Roger de Llúria, núm. 2. En los años inmediatamente posteriores, el trabajo de periodista se impuso progresivamente a la de abogado. El 22 de octubre de 1892 se estrenó como redactor en el "Diario de Barcelona" con el artículo "El Paraguay" y este mismo año es ya citado por Josep Yxart cómo: <<un dels poetes que trenca amb la poesia dels certàmens i escriu de manera individual i moderna>>. También en 1892 escribió "Pirinenques", una obra con fragmentos decadentistas, y este mismo año participó en la Fiesta Modernista de Sitges dónde dio a conocer fragmentos de un artículo sobre Nietzsche, del cual fue el introductor en Catalunya. En verano, de vacaciones en Sant Joan de les Abadesses, escribió los poemas "La vaca ciega", que se publicaron dos años más tarde en "L'Avenç".

Aceptó, el 13 de abril de 1893, el nombramiento de miembro numerario de la Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona y unos meses más tarde fue testigo presencial de la bomba del Liceo. Maragall al llegar a casa vio a su mujer dando el pecho a su primera hija, Helena, nacida aquel mismo año, y a partir de esta imagen escribió "Paternal" que llega a ser una optimista declaración de fe en la bondad última de la vida, y la afirmación de la inocencia sobre los intereses políticos, el odio y el miedo. De hecho, la fuerza del poema consiste, no en el simple contraste entre la vida pública y la privada, sino en la asociación entre dos tipos de barbarie: la de la violencia civil y la del niño inocente. En 1893 publicó en la revista "L'Avenç" el artículo sobre Nietzsche leído en parte en Sitges y que fue su primer artículo en catalán, firmándolo con el pseudónimo de "Pamphilos". Posteriormente colaboró con la revista "L'Avenç" como traductor y poeta; y buena parte de su obra fue editada mediante esta publicación. De este mismo año es el poema "Excelsior", que también proviene del vitalismo nietzschiano. Habla del rechazo al inmovilismo ideológico y proclama el viaje inacabable, abierto a todo lo nuevo, un programa de vida, no perder el norte, la búsqueda de un objetivo, insistiendo en el viaje mismo, el movimiento continuo.

En 1894, después de vivir tres años en la calle Roger de Llúria, se trasladaron al Paseo de Gràcia, núm. 64 (actualmente núm. 20) y nació su segunda hija Maria. Este mismo año ganó la Englantina en los Juegos Florales de Barcelona con el conocido poema "La sardana", que Margarita Xirgu grabaría en Buenos Aires y que tantas veces recitaría, como en 1932 en el Teatre Grec de Montjuïc de Barcelona, en un festival a beneficio del Hospital de la Esperanza; o el 20 de junio de 1934 en la sesión extraordinaria organizada por la Asociación de la Prensa de Badalona; o tantas veces en Sur América, en los Casals Catalans de diferentes países. Este mismo año y algo influido por la moda del momento, entró en un periodo decadentista del cual destacan, como su título indica las "Estrofes decadentistes". En el año 1895 es nombrado secretario del Ateneu Barcelonès y en esta condición fue testigo del primer discurso de inauguración del curso, realizado en catalán por Àngel Guimerà. También en 1985, publicó el libro "Poesies", editado por "L'Avenç", que, considerado como muy innovador, obtuvo una acogida favorable de la crítica. La colección "Poesies" está estructurada en tres partes: "Claror", "Pirinenques" y "Tríptic de l'any", con "L'oda infinita" como prólogo y "Excelsior" como epílogo. Este año se publicó "La vaca ciega" en "L'Avenç", un poema que se incluye dentro la temática de la naturaleza, uno de los temas capitales en la poesía de Maragall. En el libro se puede observar la vertiente decadentista propia de los inicios del Modernismo, que el autor rechazó posteriormente en favor de un vitalismo optimista, influido por Nietzsche, por el cual entendió la poesía como fuente de salud y energía.
El éxito continuó con la obtención de la Viola de Oro y Plata en los Juegos Florales de Barcelona, en 1896, con "El mal caçador" y este mismo año otra vez se trasladaron de vivienda, esta vez a la calle Consell de Cent, núm. 344 y nació su tercera hija Eulàlia. En esta etapa Maragall empezó a desarrollar un catalanismo diferente de la Renaixença que se emparejaba con el vitalismo. Se manifestó un Maragall dual, que Gaziel describe con su teoría del "doble fondo", una figura desarrollada a raíz de unas palabras del mismo Maragall, donde manifestaba: <<La vida, contemplada per sobre i en total, és hermosa: la vida, viscuda, és trista>>, para explicar cómo aparecen en su obra unos textos de procedencia más bien externa e intelectual -los comentarios de actualidad en el "Diario de Barcelona"- y otros procedentes de una fuente más profunda y íntima, los textos más religiosos. Joan Maragall en su colaboración semanal, como articulista, habló sobre la ciudad, habló sobre política próxima e internacional, habló sobre costumbres y sobre los nuevos inventos. Tuvo una clara vocación didáctica intentando guiar la burguesía barcelonesa, falta de inquietudes culturales, y esto es lo que a Maragall le molestaba extraordinariamente.

 


Joan Maragall con su esposa Clara Noble. Año 1896.

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El 1897 se suicidó su amigo Josep Soler Miquel, que lo había entroncado con el idealismo de las últimas generaciones románticas junto con Joan Sardà y Maragall quedó muy afectado. En el año 1898 publicó sus "Tres cants de guerra": "Els adéus", "Oda a Espanya" referido al desastre colonial y la crisis que se derivó, y "Cant del retorn", iniciándose un proceso de ruptura con España. Maragall tradujo una amplia selección de obras de Goethe, Novalis y Nietzsche, y así como clásicos como Homero y Píndaro. A estos trabajos más voluminosos hace falta añadir las múltiples traducciones de canciones populares de Mendelssohn, Brahms o Schumann, y poesías de Eichendorff, Daudet, Lamartine o Reinick. Las primeras traducciones de Goethe fueron publicadas entre 1888 y 1891 en la "Il·lustració Catalana", continuando en "L'Avenç" hasta su cierre en 1893. En aquel momento, Maragall estaba trabajando en canciones para el Orfeó Català dentro del programa en el que se encontraban traducciones de piezas de Wilhelm Müller, Reinick, Friedrich Rückert, escenas del "Parsifal" de Wagner y alguna coral de Bach. En el año 1898 publicó en "Catalònia" sus traducciones de Nietzsche y "Ifigènia a Tàurida" de Goethe, que posteriormente editó en libro en la Biblioteca L'Avenç y que se representó en sesión del Teatre Íntim, bajo la dirección de Adrià Gual, en los jardines del Laberinto de Horta. La escenificación tuvo una especial importancia porque la gente de los ambientes más pudientes de la sociedad catalana se diera cuenta de la validez de la lengua catalana en obras de gran entidad cultural.

Enric Prat de la Riba refundó "La Veu de Catalunya" como órgano de la Liga Regionalista a principios de 1899, ofreciéndole la dirección a Maragall, pero a la que éste renunció. Este mismo año se instalaron en la que seria la vivienda definitiva y que ha llegado a ser la casa solariega de la alcurnia Maragall y actual Casa Museo; y nacieron sus cuarta y quinta hijas Clara y Anna. El 5 de mayo de 1900 murió su padre y él sufrió una fuerte depresión. Su mujer Clara decidió ponerlo en manos del doctor Robert, quien le recomendó desconectar de la vida urbana y que se trasladara a Cauterets, en Francia. En el año 1900 apareció, en la revista "Catalònia", el primer fragmento de "El Comte Arnau" y "L'Avenç" le publicó "Visions & Cants", el segundo poemario que le consolidaba como poeta y en qué aportó mitos y himnos. Contribuyó decisivamente a la recuperación del catalanismo a través de unos géneros que afectan a la colectividad (cantos, himnos y canciones), y también a través de su propia poética, dinamizando la lengua y arrinconando formas demasiadas complejas. Empezó su distanciamiento del Modernismo y llegó a ser un escritor de fama reconocida. Este mismo año hizo un viaje a Madrid y a otros lugares de Castilla. En Madrid entró en contacto con intelectuales castellanos, con los cuales mantuvo una intensa relación epistolar durante el resto de su vida. También en el año 1900 nació su sexto hijo Josep y murió el hermano de su amigo suicidado tres años antes, Joan Mañé Flaquer. Hacia el 1900 Maragall aceptó los valores morales y, al mismo tiempo, fue capaz de sentirse libre de los dictados de las propias ideas y de abrirse a todo lo que le llegaba.

La etapa (1890-1901) de exaltación de los fuertes, Maragall se integró en la sociedad burguesa, aceptando acríticamente el catolicismo como parte de su nuevo orden, pero sin hacer bandera de ello. Escribió muy poco sobre cuestiones religiosas. Progresivamente, fue incorporando el ideario juvenil: <<d'anar sempre més enllà; anar sempre més amunt>> que materializó en su "Excelsior". Poéticamente, Maragall expresó su fidelidad a una religión cósmica no institucionalizada.

En los primeros años del nuevo siglo, Maragall todavía delicado por la muerte de su padre, vio cómo perdía también a su madre en 1902 y este mismo año nació su séptimo hijo Joan Antoni. La amistad con Pijoan no empezó hasta este mismo año. Los amigos no solamente lo estimulaban, sino que también lo apartaban: <<del seguiment de les pròpies conviccions>>. La actitud de Maragall era: <<prompta a l'entrega i a la renúncia, a la serenitat i a la nostàlgia>>. El 11 de septiembre de 1902 publicó "La nueva patria", un artículo por el cual fue procesado. Este hecho y la publicación de "San Jorge, patrón de Cataluña", "Sentimiento catalanista" y "El trágico conflicto" le supusieron una enfrentamiento con el nuevo redactor del "Diario de Barcelona" y Maragall abandonó en 1903 la redacción, durante unos años. Este mismo año, en julio, fue elegido Presidente del Ateneu Barcelonès, pronunciando su discurso con "l'Elogi de la paraula", donde desgranaba su teoría de la "palabra viva" y dónde elogiaba la palabra y el poder que tiene para expresar todo el pensamiento. Maragall vivió la transición de la Renaixença al Noucentisme, de la primera había heredado el floralismo y el retoricismo, pero hizo una defensa de la espontaneidad y de la búsqueda de la simplicidad. Rechazaba la grandilocuencia y perseguía una naturalidad emanada de la experiencia personal. Acercaba el lenguaje a la habla coloquial, desatándose de límites formales, convirtiéndose en un exponente de vitalismo, contrario al simbolismo que había reducido la dimensión social de la poesía. La "palabra viva" se opone a las palabras vanas con la fuerza espontánea de la sinceridad, lejos de la retórica y conectada con el habla popular, con el "català que ara's parla". Con todo, la defensa de la espontaneidad de Maragall no va emparejada a la improvisación ni a la renuncia a la corrección, porque Maragall revisaba muy a fondo sus poemas. Como expresaba Agustí Bartra Lleonart: <<La poesia per a ell, és inspiració total, troballa estremida de la realitat o somni profètic, es a dir, una realitat futura acostada a la realitat. Aconsegueix integrar en una forma apol·línia l'emoció de la seva temporalitat transcendent, les seves càlides veritats humanes, la seva sorpresa davant la vida i la mort>>. Para Manuel de Montoliu de Togores, la palabra "viva" es: <<l'expressió completament cristal·litzada; és l'expressió sorgint prenyada encara de lo inexpressable, eixint a la llum encara sagnant i palpitant del part dolorós, mostrant encara l'arrel càlida que la lliga indissolublement a l'entranya tenebrosa on es complerta la misteriosa concepció, a l'antre insondable de l'esperit, que ha estat visitat i fecundat per un miracle. La "paraula viva" d'en Maragall, no és l'expressió, es una super-expressió, en que el verb, encara en ignició, se volta i s'embolcalla a sí mateix d'una aureola d'irradiacions i fluids impalpables i irreductibles a l'anàlisi dels laboratoris on se manipula la paraula humana>>. En 1903 nació su octavo hijo Ernest.

 

Retrato de Joan Maragall fotografiado en 1903 por Pau Audouard.

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En los primeros años del siglo XX, el nacionalismo se configuraba sobre todo en una corriente concreta de cariz conservador, católico y tradicionalista. Maragall se identificó, no sin cierta resistencia íntima, con esta línea ideológica dominante. En 1904 en la edición de homenaje "Artículos", expresó a menudo posiciones cercanas a las de los dirigentes de la Liga Regionalista, y acostumbró a comentar los textos pastorales del obispo Torras i Bages. Este mismo año ganó la Flor Natural en los Juegos Florales de Barcelona con la poesía "Glosa" y fue proclamado Mestre en Gai Saber al haber ganado más de tres premios en los Juegos Florales. Publicó "De les reials jornades" en "L'Avenç" y el libro "Les disperses". También se editaron "l'Elogi de la paraula" y sus traducciones de Goethe "Eridon i Amina" y "La Margarideta". En 1905 retomó la colaboración con el "Diario de Barcelona", aunque un año más tarde volvió a tener discrepancias con la dirección y dejó de trabajar en el periódico. Por otro lado, continuó elaborando las traducciones del escritor alemán Novalis. En el ámbito político, Maragall rehusó la oferta de Enric Prat de la Riba y de Francesc Cambó de ser candidato a diputado en las cortes, convencido de que su camino no era la política. En 1905 nació su noveno hijo Guillem.

En mayo de 1906 publicó "Haidé" y la colección de poemas "Enllà", dónde aparece la segunda parte de "El comte Arnau" y dónde se observa un tono más atenuado respeto a la exaltación de obras anteriores y se concentra en su vertiente naturista. Con este libro ganó el premio Fastenrath, en los Juegos Florales de Barcelona. Unos meses más tarde intervino en el Congrés de la Llengua Catalana leyendo el discurso "En pro de les varietats dialectals". Conoció a Unamuno en Barcelona e iniciaron una fructífera amistad (su epistolario se publicó en 1951). Unamuno dedicó a Maragall "La Oda a la catedral de Barcelona" aparecida en "La Vanguardia" y tradujo por primer vez al castellano "La vaca ciega" de Maragall. Aunque Maragall se dio cuenta que su Iberismo no tenía partidarios ni en Lisboa, ni en Madrid, ni casi tampoco en Catalunya, estaba convencido de que la Federación Ibérica era el único camino de salvamento. En el artículo "El ideal ibérico" aparecido en 1906, coetáneo del "Himno ibérico", desarrollaba y razonaba las ideas que le servían de base: la integridad de la patria. Para Maragall, la "patria ibérica común", como él decía, habría de ser la unión política de las diversas patrias naturales o lenguas peninsulares: Federación de Portugal, Castilla, Vasconia y Catalunya. Para entender el posicionamiento español sobre el catalán, manifestaba: <<L'entestament dels castellans de que no s'escrigui en altra llengua que no sigui la castellana, ni s'en parli més que en castellà, obeeix a la seva lleugeresa de caràcter i a la seva egoista mandra, que li són comunes amb els francesos, que s'entesten que el seu idioma sigui llengua universal>>. Entre 1904 y el 25 de febrero de 1906 tuvo una colaboración continuada con la "Il·lustració Catalana" con un total de veintidós artículos. En 1906 nació su décimo hijo Raimon.

En la tercera etapa (1901-1906) de un neoespiritualismo modernista, Maragall hace un llamamiento a recuperar las dimensiones espirituales del ser humano, tratando en sus escritos las cuestiones religiosas desde una óptica muy convencional. Mantiene un distanciamiento de los que representaban l'ortodoxia (Torras i Bages y Gaudí). Empieza a elaborar una poética con una reflexión claramente religiosa, describiendo, incluso, experiencias místicas vividas.

A partir del año 1907, Maragall volvió a vivir una fuerte crisis personal y entró en una fase de relativa pasividad. Este periodo se caracterizará por una: <<transfusió de corrents de dintre a fora i de fora a dintre>>, que constituyó una: <<osmosi espiritual>>. En esta época Maragall sufrió momentos de depresión debido a la incomprensión que sentía y sufrió también con el avance del Noucentisme. En 1907 se publicó el opúsculo "l'Elogi de la poesia" que expone su teoría de la "palabra viva", de corte romántico, por lo cual la emoción pura, la espontaneidad y la sinceridad son elementos indispensables de la poesía. Este mismo año nació su undécima hija Elvira. El 5 de mayo de 1908 publicó el artículo "Visca Espanya", toda una definición de su interpretación de una España integradora y respetuosa con sus pueblos. Su crisis personal se agravó por los hechos de la Semana Trágica, del 25 de julio al 2 de agosto de 1909. Cuando sucedió se encontraba Maragall en Caldetes, y así que pudo volver a Barcelona, recorrió con su amigo Josep Pijoan los lugares afectados. Maragall decidió hablar mediante sus escritos. El primero de septiembre de 1909 apareció en "La Veu de Catalunya" el artículo "Ah! Barcelona", donde acusaba sutilmente a la ciudadanía de Barcelona, mirando de despertar la conciencia colectiva. Como que habían detenidos, algunos de dudosa culpabilidad, escribió el 10 de octubre "La ciutat del perdó" donde Maragall hacía una crítica feroz a la burguesía dominante y les pedía que exigieran el indulto de Francesc Ferrer Guardia y de otros detenidos; Prat de la Riba, director de "La Veu de Catalunya" impidió su publicación debido al compromiso que tenía con el Presidente Maura. Finalmente, escribió el artículo "La iglésia cremada" inspirado en el fuerte impacto que le causó la asistencia a una misa dentro de una de las iglesias que habían sido quemadas. Hace un discurso crítico hacia al distanciamiento entre la institución y el pueblo, con una progresiva identificación con los posicionamientos de la burguesía, manteniendo, por ejemplo, barreras culturales como la utilización del latin, o la ostentación de la riqueza de los templos. El artículo describe un imaginario sermón crítico, hecho por el cura a los feligreses; describe a continuación la reacción entre los bienpensantes -nombre con que se conocía a los burgueses lectores de "La Veu de Catalunya"- y de como resonarían las palabras del sermón, unas palabras que de hecho ya estaban en el aire de hacía tiempo; acaba criticando directamente la falsa piedad de la burguesía. Una posición compartida con sectores críticos de dentro la Iglesia, como en el caso del jesuita Ignasi Casanovas Camprubí, quien también se pronunció a raíz de los hechos. Maragall, indignado pide que la burguesía catalana asuma las responsabilidades que le atañen en el asunto. Maragall recuperó el individualismo y el vitalismo de las primeras épocas. Nunca estuvo vinculado a ningún partido ni se involucró en política, aun cuando usó sus artículos en el "Diario de Barcelona" y en "La Veu de Catalunya" para expresar sus ideas políticas. En 1909 nació su duodécimo hijo Gabriel y publicó el libro "Elogi de la poesia".

En 1910, ya totalmente dedicado a la creación literaria, sólo ejerció de periodista cuando lo tentaba un hecho importante de la actualidad o un gran movimiento de opinión. Además, en Caldetes, acabó la tragedia en verso "Nausica", la única obra de teatro que escribió, basado en la Penélope de "La Odisea" de Homero y que Margarita Xirgu representó varías veces en 1912 y comienzos de 1913. En 1910 murió su amigo Antoni Roura. El 10 de octubre de 1910, fecha en que cumplía Joan Maragall los 50 años, se publicaron las segundas "Notes autobiogràfiques", un segundo fragmento, muy breve, que es una respuesta a las dudas y preguntas de su juventud: la vida ha sido benévola para Maragall, que se creía tan débil. Todo se ha cumplido: el amor, la gloria la posesión de la belleza, la seguridad personal y Maragall, con la misma sinceridad de antes, afirma que es un hombre afortunado, una pura criatura de la providencia divina.


Joan Maragall en el jardín de la casa de la calle Alfons XII, con su esposa y su hija Eulàlia.

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En 1911 nació su decimotercero y último hijo Jordi. Maragal cofundó este año la Secció Filològica de l'Institut d'Estudis Catalans (IEC), desde dónde pidió dinero para la creación de la Biblioteca de Catalunya. Este año también publicó "Seqüències", impresa por "L'Avenç", que representaría la poetización de las leyendas populares y que contiene la tercera y última versión del mito de "El comte Arnau": la de la redención a través de la renuncia. "Seqüències" además contiene "El cant espiritual" -en el que algunas estrofas suyas figuran en el pedestal del busto de Margarita Xirgu, situado frente la casa en que nació en Molins de Rei-, y la "Oda nova a Barcelona" que es un exponente de una nueva sociedad en construcción. Es un texto que fue iniciado como una clase de actualización de la oda verdagueriana, al compás majestuoso de los alejandrinos. A medio escribirla, aconteció la Semana Trágica, con el estremecimiento que representó, particularmente para Maragall. Se rompe, entonces, el ritmo pausado y majestuoso del poema para dar paso a un seguido de versos rotos, que se encadenan apresuradamente, con aire acusador y se cierra el poema con una declaración de barcelonismo. En el año 1911 empezó a traducir los "Himnes Homèrics" que fueron publicados póstumamente por el Institut d'Estudis Catalans.

La última etapa (1906-1911) de relación con la eternidad, Maragall sitúa su obra en una reflexión sobre el origen y la finalidad religiosa del hombre. Hacía un llamamiento a sus coetáneos a una fe viva y reflexiona a fondo sobre la relación entre tiempo y eternidad. Concluye que los humanos deben convertir todos los instantes en eternos, logrando una reconciliación del más allá con el más acá.

 


Retrato de Joan Maragall.

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Su obra poética es la vertiente literaria más conocida, si bien destaca su importante producción en prosa, con más de 450 textos, entre artículos, ensayos, discursos, semblanzas biográficas y prólogos. Con todo, confesaba un mes antes de su muerte, en una carta dirigida a Pere Bosch Gimpera el 18 de noviembre de 1911, sus dificultades para entender el habla alemana. Cayó enfermo en el mes de noviembre de este mismo año y dos días antes de morir, pidió ser vestido con el hábito de Sant Francesc y el 20 de diciembre de 1911, con sólo 51 años, murió en Barcelona. Había cogido una extraña enfermedad diagnosticada como fiebre de Malta, aunque la fiebre no se presentó hasta los últimos días, todo y guardar cama desde comienzos de diciembre. Sus últimas palabras fueron: "Amunt, amunt!...".

 

Estatua de Joan Maragall Gorina, en el Parc de la Ciutadella, obra de Eusebi Arnau, colocada el 14 de mayo de 1913.

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Su esposa Clara Noble Malvido murió el 26 de abril de 1944. Uno de sus sobrinos, Josep Lleonart Maragall, siguió la huella de su tío, y fue un muy buen escritor y poeta, pese a que en su obra se nota quizás demasiado el estilo de su tío. Su nieto es el exPresidente de la Generalitat de Catalunya Pasqual Maragall Mira.

Las principales ediciones de las obras completas de Joan Maragall se publicaron los años 1912-1913, 1929-1930, en 1947, y en 1960.

Su casa familiar, en la calle de Alfons XII de Barcelona, aloja el Archivo Joan Maragall, un centro patrimonial dónde se conserva información del autor. Disponer de los escritos originales, notas o correcciones de artículos es un privilegio que hace falta agradecer a la ejemplar dedicación de su familia. De hecho, fue la familia quien se encargó de la primera publicación de las obras completas, a cargo de la Editorial Gustavo Gili. A la vez, su familia es otra parte importante de su legado. Clara Noble y sus hijos lucharon por perpetuar la memoria del poeta. De él heredaron el interés por el país y por la cultura; fueron políticos, filósofos, escritores, pintores, escultores, todo perpetuando la alcurnia.

Algunos textos ha sido extraídos de Joan Maragall: Vikipèdia y Escriptors Catalans


XAVIER RIUS XIRGU

 

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