140. MARGARITA XIRGU 1954-1956

 

Los alumnos del EMAD que prosperaron, rindieron diversos homenajes a Margarita Xirgu, como es el caso de Orlando Tocce que fundó diversas escuelas de teatro, y quien le entregó una bandeja de plata el primero de enero de 1954. Este mismo año se incorporaron a la Comedia Nacional del Uruguay dos nuevos ingresados al EMAD, Jorge Triador y Eduardo Schinca, que tendrían por delante una larga carrera. Schinca sería con el tiempo uno de los directores de textos clásicos, más importante.

El 11 de febrero de 1954 Margarita Xirgu dirigió y puso en escena de nuevo, en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo, la reposición de "El alcalde de Zalamea" de Pedro Calderón de la Barca. Destacando en el papel de Pedro, Alberto Candeau y en el de Lope, Enrique Guarnero. Los bocetos de escenografía fueron de Gori Muñoz, la realización de la escenografía de José Echave y la música del maestro Vicente Ascone.

 


Programa de "El alcalde de Zalamea" con versión y puesta en escena de Margarita Xirgu.

Foto Moliné-Xirgu expo Museu de Badalona.


El 4 de abril de 1954 el Casal Català de Montevideo rindió homenaje a Margarita Xirgu, que era la madrina de la señera del casal. A punto de cumplir los 66 años Margarita trabajaba, todavía, muchísimo. A las 10h. de la mañana, después de hacer un poco de gimnasia, ya estaba en el Teatro Solís, donde se reencontraba con su marido Miguel Ortín, que ya había llegado una hora antes. La pareja también procuraba divertirse y evitar la pereza en su ocio: acudían a conciertos, cine, teatro y ópera.
El 6 de junio de 1954 la Xirgu dirigió, versionó y protagonizó el drama clásico "Macbeth" de William Shakespeare en el Teatro Solís de Montevideo. El reparto fue: Macbeth (Alberto Candeau), Lady Macbeth ( Margarita Xirgu), Banquo (Enrique Guarnero), Macduff (García Barca), Lady Macduff (Maruja Santullo), Duncan (Ramón Otero), Malcom (Horacio Preve). Brujas, damas, caballeros y fantasmas: China Zorrilla, Estela Castro, Carmen Casnell, Betis Doré, Armen Siria, Eduardo Schinca, Juan Jones, Jorge Triador, Walter Vidarte, Wagner Mautone y Cristina Lagorio. Bocetos de vestuario y escenografía: Mario Vanarelli. Decorados: José Echave. Comentarios musicales: maestro Vicente Ascone. Vestuario: Sección Femenina de la Universidad del Trabajo.
Shakespeare reunió en la obra todos los géneros teatrales: drama, tragedia, ballet, graves monólogos y mutaciones del más puro estilo cinematográfico, trucos fantasmales y horroríficos efectismos. Margarita demostró de nuevo su maestría como directora y protagonista. Xirgu-Lady Macbeth destacó en las escenas de la instigación al crimen y en el célebre monólogo de las manos ensangrentadas, aunque la obra no tuvo mucho éxito de público. Margarita estuvo muy ocupada y no pudo, como en tantas otras ocasiones, controlarlo todo: se encontró prisionera en su vestido, el cual le impidió moverse con plena comodidad.
Su hermano Miquel murió repentinamente de una embolia cerebral el 1 de julio de 1954, mientras Margarita Xirgu dirigía e interpretaba "Macbeth". Margarita quedó muy afectada por la muerte de su hermano, su estado fue de total abatimiento y se compadeció mucho de su cuñada Pepita Rico. La última vez que había abrazado a su hermano fue en 1936.

 


Mis abuelos Pepita Rico y Miquel Xirgu.

Foto Archivo Xavier Rius Xirgu

 

En carta del 25 de julio dirigida a sus sobrinos Roser Xirgu y Vicens Rius, mis padres, Margarita Xirgu escribió: <<Queridos sobrinos Roser y Vicente: recibí vuestra noticia por el cable. No puedo reaccionar todavía, más adelante sabréis de mi. La comunicación que yo tenía con él estaba tan unida a mi corazón, que sería preciso dejar de pensar para no llorar. ¡Que Dios lo acoja en su Santa Gloria!. Rezos no le faltarán, pero se me hace imposible resignarme. Fue un hombre tan bueno. Más me parecía hijo que hermano. La pobre Pepita me da pena, cuidadla mucho; sé que lo haréis, sois jóvenes y todos unidos en el cariño de vuestros hijos, encontraréis consuelo. Espero vuestras cartas con la esperanza de que con vuestras noticias, le haremos revivir en nuestro recuerdo; no os preocupéis en escribirlas bien ó mal, contadme vuestras cosas de todos los días, de vuestra pobre madre, de vuestros hijos.
Me siento rodeada de cariño: en la misa que rezamos aquí, comulgué con un alumno a cada lado. En Chile también ruegan por él; pero vosotros sois mi sangre y junto a vosotros estaré siempre. Abrazos a Pepita y a todos.
Margarita
y su marido Miguel Ortín añadió:
Mis queridos sobrinos: tan inesperada y triste noticia, nos causó la pena que podéis figuraos. El dolor ha sido grande y más que nunca hemos sentido el estar tan lejos de vosotros. Esta idea de haber permanecido por tanto tiempo en tierras de América, nos tortura aún más. A vuestra madre, que sabemos bien lo que habrá sido este rudo golpe, nuestro cariño de siempre y decirle que compartimos su gran dolor. Fuertes abrazos de vuestro tío.
Miguel>>.

 


Programa de las 39ª y 40ª representaciones de "Macbeth" del sábado 4 de septiembre de 1954.

 

En carta, del 30 de septiembre, dirigida a mis padres, Margarita escribió: <<Mis queridos sobrinos Roser y Vicente: ya supondréis que en estos días, hemos pensado mucho en vosotros y muy especialmente en vuestra madre Pepita. Confiemos, que poco a poco, puesta nuestra fe en Dios, recobraremos la resignación necesaria... Hay aquí elecciones en el próximo noviembre y se presentan reñidas, pero parece ser que nunca pasa nada grave. Reina sumo respeto por la libertad y los derechos de cada cual. Siento con la misma ansia que antes el deseo de regresar, pero como hemos permanecido tantos años, hemos contraído compromisos de amistad que se nos hace imposible romper; según el cauce que tome la política quizá nos será fácil regresar en marzo próximo o antes. Bien sabe Dios que cuando salí de España en enero de 1936 no suponía que estaría fuera tanto tiempo. Un año o año y medio creíamos que duraría nuestra gira. Los tiempos son inseguros y aún hoy mismo en Europa, sólo se habla de armamentos y bomba atómica. Estados Unidos las podrá proporcionar baratas muy pronto. Cuando todos estemos desintegrados, serán felices>>.
A mediados de octubre empezaron los exámenes en el EMAD. Margarita siguió teniendo a su cargo a los alumnos de segundo y tercer año. En noviembre de 1954 Margarita Xirgu volvió a dirigir "El alcalde de Zalamea", en el escenario del Teatro Solís, en homenaje a la UNESCO que se reunió en Montevideo y en este mismo año, Paolo Grassi visitó el EMAD siendo director del "Piccolo Teatro di Milano", felicitando efusivamente a Margarita por su labor al frente de la Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo.
En 1955 renunció Nelly Mendizábal e ingresaron en la Comedia Nacional del Uruguay, Omar Giordano, Susana Triador, Cristina Lagorio y Wagner Mautone; los dos últimos actores ya habían participado en las representaciones de "Macbeth". El 3 de febrero de 1955 Margarita dirigió "Fuenteovejuna" de Lope de Vega, en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo con la apertura compuesta por el músico gallego Bernardo Freire. En abril de 1955 Margarita y la Comedia Nacional viajaron a Santiago de Chile, donde representaron "El abanico" de Carlo Goldoni dirigida por la Xirgu; con tanto éxito que nunca se había hablado tan y tan bien de los uruguayos en Santiago de Chile. Otras fuentes aseguran que dicha estancia en Chile, que duró 23 días, se realizó en abril de 1954, un año antes. El 13 de mayo el actor Héctor Cuore debutó en el Teatro Solís dirigiendo la obra "Dios te salve" de José Pedro Bellán y el 16 de junio, el también actor Alberto Candeau debutó en el Teatro Solís dirigiendo la obra "Despierta y canta" de C. Odets, confirmando su prosperidad y mayoría de edad en el teatro.
El 13 de junio Margarita escribió a su ahijada y sobrina Margarita Xirgu Rico: <<Mi destino se alejó por más tiempo del que yo creía de España y ahora no sé que hacer... tengo miedo a sufrir, si hago el viaje. Quizá en la próxima Navidad me anime. Demos tiempo al tiempo>>. El 17 de junio de 1955, Margarita Xirgu dirigió, en el Teatro Solís de Montevideo, la obra "Calor y frío o La idea del señor Dom" de Ferdinand (Fernand) Crommelynck con traducción de Roberto A. Tálice. La protagonista fue Estela Castro junto con China Zorrilla, Estela Medina y Armen Siria. Los actores que participaron fueron: Horacio Preve, Eduardo Prous, Enrique Guarnero y Juan Jones. La escenografía fue de José Echave.
Otros alumnos del EMAD de Margarita, demostraron su valía como directores teatrales: el 22 de junio debutó como director Enrique Guarnero en la obra de Luigi Pirandello "Todo sea para bien" y el 19 de agosto debutó también como directora China Zorrilla en "Fin de semana" de Noel Coward.
El 7 de octubre de 1955, la Xirgu dirigió la comedia novelesca de intriga y enredo "Don Gil de las calzas verdes" de Tirso de Molina, en el Teatro Solís. El 14 de octubre, después del golpe de estado contra Perón, Margarita escribió a su cuñada Pepita, viuda de Xirgu: <<Los de Buenos Aires vienen al Uruguay y los de aquí van allá y todo son abrazos y alegría. Salvo para los que se acogieron a Perón, que ahora les va bastante mal. A una famosa actriz [Lola Membrives, que Margarita llamaba "La Membranas"] le han tirado verdura a escena y huevos pasados. Tuvo que terminar su temporada. Una noche tuvo que dormir en el teatro, si es que pudo dormir. A mi, me deja todo ello muy fría. No se odiar. Esa actriz que recibió el obsequio verduril, nunca fue mi amiga; mejor dicho, me ha odiado siempre y me ha hecho todo el mal que ha podido, afortunadamente pudo poco. Supongo que ahora la tendrán que padecer los públicos de España. ¡Que Dios la perdone!>>.

El 19 de noviembre de 1955, Margarita dirigió la reposición de "Fuenteovejuna" de Lope de Vega y el 29 del mismo mes la reposición de "Tartufo" de Molière en el Teatro Solís. En 1956 se incorporaron a la Comedia Nacional del Uruguay, Israel Hendler, Ana María Palumbo y Elena Zuasti.

 

Margarita Xirgu y Vicente Ascone, director de la Orquesta Municipal de Montevideo, en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo.

Foto Teatro Solís

 

En 1956 Margarita Xirgu cumplió sus bodas de oro con el teatro, con 68 años de edad. Este año la Comedia Nacional del Uruguay, junto con Margarita, actuó en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires. El 20 de abril Margarita dirigió e interpretó "La Celestina" de Fernando de Rojas en versión de José Ricardo Morales. Acompañaron a esta obra, cinco obras más: el 5 de abril "Barranca abajo" de Florencio Sánchez, que inició la temporada oficial del Teatro Nacional Cervantes, el 12 de abril "Tartufo" de Molière, el 5 de mayo "Nuestro pueblo" de Thorton Wilder con la actuación extraordinaria de Orestes Caviglia, el 15 de mayo "Oficio de tinieblas" ó "La sonrisa" (según otras fuentes) del uruguayo Antonio Larreta y el 22 de mayo "El abanico" de Carlo Goldoni.

 

Cartell de les representacions de la Comedia Nacional del Uruguay en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires.

Foto Teatro Solis CIDDAE

De izquierda a derecha: Andrés Romero crítico del diario "La Nación" de Buenos Aires, Alicia Rodríguez Romero esposa de Ángel Curotto,Teresa Pradas de Bertot, señora de Andrés Romero y Margarida Xirgu en el papel de la Celestina.

Foto Ángel Ayestarán


La expectación despertada por "La Celestina" fue inenarrable. Desde muchos días antes, las localidades estuvieron agotadas. La intelectualidad porteña y la española estuvieron allí. Llegada la hora, el público que no pudo conseguir entradas se agolpó ante las puertas del teatro. La representación fue televisada, y lo fueron también las sesiones siguientes, pero las gentes querían ver a la Xirgu en carne y hueso. Margarita, en una decisión desinteresada, ordenó que abrieran las puertas del hall y las de la calle, a fin de que el público estacionado en la acera pudiera entrar y seguir, en lo posible, la representación. Los cronistas detallaron así la salida a escena de Margarita: <<Se alza el telón. A poco, aparece en escena Margarita y la sala se viene abajo. El público, en pie, deja hablar a las manos, un mar de aplausos que en oleadas sucesivas dura varios minutos a pesar de los repetidos intentos de la actriz para contenerlos. Hay gente llorando. Toda la sala parece un solo, inmenso, corazón. Cuando cesa la ovación, las palabras de Margarita, iniciando su papel, salen temblorosas, como mojadas en las lágrimas del agradecimiento>>. Al finalizar la obra, cuando el crítico de la revista bonaerense "¡Qué!" entró en su camerino, se encontró con una mujer exhausta. Margarita le dijo: <<¿Sabe usted?, yo no tengo fuerzas; soy algo muy débil en la vida real. Apenas me alcanzan todas mis energías para la vida de mi personaje. Sería maravilloso poder huir como el frailecico Jerónimo. Pero la función debe continuar. Por eso el actor debe estudiar duramente hasta convertir su cuerpo en una máquina perfecta y sensible. Pero ¡ay de aquel a quien la gracia le falte! Nunca hará teatro de verdad>>. Miguel Ángel Asturias, escribió: <<Y echó a andar en "La Celestina". Margarita Xirgu se creció en su rol y nos dio una creación en la que se mezclan la hipocresía llevada a la maestría y toda la flor del arrepentimiento. No sólo en la palabra, sino en la gráfica elocuencia de sus gestos, ademanes y posturas, en sus silencios, en sus miradas, en las murmurantes telas de sus vestidos, en su "mal amor", la ternura tiene un sentido profundamente trágico. Es el caso del "mal hijo", en casa de hijos buenos. Y esa ternura subterránea, dolorida, de alas quebradas, fluye por toda la pieza, y se adentra en el alma y deja el sabor de moral y arrepentimiento que el autor se propuso>>. China Zorrilla dijo: <<Margarita resultaba alucinante con la cicatriz en la cara y una perversidad, una picardía y una vitalidad inenarrable. Cuando la vieja alcahueta incitaba a Pármeno: "Retózala en esta cama... quedaos, adiós, que voime sólo porque me haceis dentera con vuestro besar y retozar. Que aún el sabor de las encías me quedó; no lo perdí con las muelas". Era la frase más intensamente sensual que yo le he oído en el teatro. Con una cosa de sugerencia animal, casi. Esas cosas que tenía Margarita que se te ponían los pelos de punta. Ella estaba mordiendo, oliendo, tocando, todo con esa y otras frases como: "Besaos y abrazaos, que a mí no me queda otra cosa sino gozarme de verlo">>.

 

Margarita Xirgu interpretando "La Celestina".

Foto Teatro Solís

 

El reparto de "La Celestina" fue el siguiente: Celestina (Margarita Xirgu), Melibea (China Zorrilla), Areúsa (Estela Medina), Lucrecia (Estela Castro), Alisa (Armen Siria), Calisto (Horacio Preve), Sempronio (Alberto Candeau), Pármeno (Enrique Guarnero), Pleberio (Ramón Otero), Tristán (Eduardo Schinca), Sosia (Walter Vidarte), un criado (Omar Giordano) y otro criado (Wagner Mautone). Los decorados y vestuarios fueron de César Martínez Sierra. La escenografía fue a cargo de Enrique Lázaro. Los vestidos de época fueron confeccionados por la Sección Femenina de la Universidad del Trabajo de Montevideo. Los fragmentos musicales fueron a cargo de Jaume Pahissa. Pocos fueron los cambios comparados con la representación del 28 de octubre de 1949, cuando Margarita Xirgu recibió el ofrecimiento del Presidente de la Comisión de Teatros Municipales del Uruguay, Justino Zavala Muniz, para dirigir e interpretar "La Celestina" en el Teatro Solís, con la Comedia Nacional de Uruguay. Los personajes de Areúsa y Elicia fueron en aquel entonces interpretados por Margot Cottens y Maruja Santullo respectivamente, y los fragmentos musicales a cargo del maestro J. Casal Chapí, el resto todo quedo igual.

Después de la función Margarita fue visitada, en su camerino, por el Contra Almirante Issac Francisco Rojas, Vicepresidente de Argentina y por el Embajador de Uruguay Sr. Mateo Márquez Castro, que le dieron muestras de admiración y afecto.

 

Homenaje a Margarita Xirgu, en Buenos Aires, en sus bodas de oro con el teatro.

Foto Teatro Solís

 

El público de Buenos Aires mostró de nuevo a Margarita, cuanto la quería. Sus representaciones fueron un total éxito, tanto de crítica como de público.

 

Magarita Xirgu y a su lado su marido Miguel Ortín, en el homenaje recibido en Buenos Aires.

Foto Teatro Solís

 

A los 68 años Margarita Xirgu era todavía una mujer llena de alegría, que desarrollaba una gran actividad, en la que destacaba su magisterio, ejercido con amorosa vigilancia, discretamente, sin ostentación de ningún género. Con motivo del homenaje que le dedicó la prensa de Argentina, la periodista Isella Rusell escribió: <<... grande y menuda, de inteligencia penetrante y nervios asustadizos -actriz valiente y mujer tímida-, tiene la obstinación de los realizadores. Esta mujer es una gloria tan mujer, que me admira su otoño remansado y diligente a la vez, ese dominio de la vida, que se va adquiriendo a medida que los años van añadiendo y quitando a una. ¡Los años! Esa amenaza que pudiera ser un drama, por mujer y por actriz. Y, más que por eso, por lo otro, muy explicable. Y no, Margarita Xirgu los lleva inteligentemente, sin ocultarlos, que es el mejor medio para que no se repare en ellos. Le van bien los cabellos grises con su lozanía espiritual y la expresiva y singular mirada de la Madre de "Bodas de sangre", o de Lady Macbeth, hoy, es la misma de la versátil Magda de Sudermann, de la truculenta Theodora o de la trágica Elektra, de Hofmannsthal, de su juventud. Y recapitulando sus valores positivos, no hablando ya de sus condiciones artísticas, sino sus fueros hermanos, su enorme cultura, su aristocracia del alma, su inteligencia y su sensibilidad. Proclamo una vez más lo que tantas veces he comprobado en ella, y que la hace acreedora a todo respeto. El decoro de su vida>>.

 


Homenaje a Margarita Xirgu, en Buenos Aires, en sus bodas de oro con el teatro.

Foto Teatro Solís


A mediados de mayo, organizado por la Agrupación de Intelectuales Demócratas Españoles, se celebró en Montevideo otro homenaje a Margarita Xirgu, por celebrar sus bodas de oro con el teatro, al que asistió medio millar de personas, integradas en todas las entidades culturales y artísticas del país, entre las que destacaron: la Comunidad Gallega, la Asociación de Promotores Teatrales Argentinos y la Comisión de Teatros de Montevideo. Ofreció el homenaje Alejandro Casona, el cual tras glosar la vida escénica de la Xirgu, desde que arrancó de Cataluña con su bandera de poesía y conmovió al mundo de habla castellana, dijo: <<A Margarita no se le puede encuadrar en una bandería ni en una nacionalidad determinada. Eso sería encerrarla en los estrechos límites de un partido o de una geografía. Catalana, española, americana, sólo puede pertenecer al mundo ancho de la cultura, de la libertad y de la democracia, porque en arte lo verdaderamente patriótico es ensanchar su nombre fuera de las fronteras nacionales. El arte teatral es un arte mayor, es siempre un arte para el pueblo, y lo milagroso es hacerse escuchar por todo un pueblo, como Shakespeare, Molière y Cervantes, y esto lo ha conseguido Margarita>>. Al terminar Casona su ofrenda, Rafael Alberti recitó tres poemas, tras advertir que no iban dedicados a la actriz, sino a los tres grandes amigos de Margarita: Machado, García Lorca y el pueblo español. Luego, Claudio Sánchez Albornoz, ex-rector de la Universidad Central, a su vez, glosó aquel pareado de Santa Teresa que dice: <<Vivir la vida de tal suerte, que viva quede en la muerte>>.

 


Homenaje a Margarita Xirgu.

Foto Teatro Solís

 

El 8 de junio de 1956 la Comedia Nacional repuso en el Teatro Solís "Barranca abajo" de Florencio Sánchez y el 12 de junio "Tartufo" de Molière con puesta en escena de Margarita Xirgu.

 


Programa de las 135ª y 136ª representaciones, en el Teatro Solís, de "Tartufo" con puesta en escena de Margarita Xirgu, el jueves 14 de junio de 1956.

Foto Teatro Solís

 

En el mismo teatro, el 19 de junio, la Comedia Nacional del Uruguay dio la reposición de "Oficio de tinieblas" de Antonio Larreta y el 22 de junio "El abanico" de Carlo Goldoni. En la celebración del primer centenario del Teatro Solís (1856-1956), la Comedia Nacional representó también "La Celestina" de Fernando de Rojas en versión de José Ricardo Morales.

El 21 de setiembre de 1956 en doble función con "El pelo de la dehesa" de Manuel Bretón de los Herreros, Margarita Xirgu dirigió "¡Oh, qué apuros!, o sea: La inauguración del Teatro Solís" capricho cómico de Francisco Xavier de Acha, en conmemoración del centenario de la inauguración del teatro.

 

 

También en setiembre, Margarita drigió la puesta en escena de la ópera del maestro Juan José Castro, “Bodas de sangre”, que se estrenó en el Teatro Colón de Buenos Aires.

El 19 de octubre la Comedia Nacional representó, en el Teatro Solís, "El profanador" de Thierry Maulnier según traducción de Francisco Javier, dirigida por Margarita Xirgu. A continuación el 16 de noviembre Margarita volvió a interpretar a la madre en "Bodas de sangre" de Federico García Lorca, en el veinte aniversario de su muerte. Sus alumnos del EMAD celebraron un acto poético en el Paraninfo de la Universidad, consagrado exclusivamente a las obras del poeta granadino. Cerró el acto Margarita, recitando un poema inédito que Federico le dedicara en 1935. Mientras tanto en París se preparaba un homenaje a García Lorca, en el 20 aniversario de su muerte, en el que intervendrían Picasso, Ludmila Pitoeff y María Casares. La gran actriz gallega, afincada en París desde 1936, escribió estas palabras a la Xirgu: <<Recuerda usted mejor que nadie que pronto se cumplirán los veinte años de la muerte de Lorca, habíamos pensado organizar un acto conmemorativo, pero a mí me parece que después de todo lo que aquí se ha hecho, tendría interés verdadero, organizar un doble homenaje al poeta y a la actriz que nos lo reveló, y representar algunas veces una obra de Lorca en español, dirigida e interpretada por Margarita Xirgu. ¿Qué opina usted?>>. A Margarita le gustó la idea, en especial porqué París estaba más cerca de España que Montevideo. El 28 de octubre de 1956 la periodista de "El Día" de Montevideo, Alba Medina, le pidió a Margarita Xirgu que le explicara el misterio lorquiano, respondiéndole rápida, como herida: <<No hay tal misterio, yo le llamo liturgia. Recuerde "Yerma">>. El 16 de noviembre de 1956 se cumplieron las 50 representaciones de "Bodas de sangre" hechas por la Comedia Nacional del Uruguay.

En el otoño de 1956, en que en el Uruguay era primavera, Margarita y su marido Miguel Ortín volvieron a pasar otro fin de semana con la familia del Dr. Joan Cuatrecasas, en Punta Ballena. En Navidad de este mismo año, después de los exámenes del EMAD, volvieron a pasar sus vacaciones en casa de sus amigos de Punta Ballena. Margarita y Miguel no sospechaban entonces que Punta Ballena sería el lugar donde crearían, más tarde, su último hogar.

Al Teatro del Casal de Catalunya de Buenos Aires, mientras lo presidía Joan Rocamora, le dieron el nombre de Teatro Margarida Xirgu, en el foier se colocó una inmensa foto de la Xirgu y lo inauguraron la misma Margarita, Luisa Vehil y Alberto Closas.

 

Platea y escenario del Teatro Margarida Xirgu de Buenos Aires.

Foto Moliné-Xirgu

Foto que preside el foier del Teatro Margarida Xirgu de Buenos Aires. Debajo, sus sobrinas nietas Esther y Judith Xirgu Cortacans.

Foto Moliné-Xirgu



Teatro Margarida Xirgu de Buenos Aires, situado al lado del Casal Català.

Foto Xavier Rius Xirgu


Margarita dirigió, en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo, la comedia romántica "Sueño de una noche de verano" de William Shakespeare con acompañamiento musical de la Orquesta Sinfónica del SODRE dirigida por Lamberto Baldi y con la participación del Coro de este Instituto, dirigido por Domingo Dante. En 1956 Margarita fue felicitada cariñosamente por Jean Louis Barrault -que era director de la Compañía Renaud-Barrault- por su labor al frente de la Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo y ofreció una conferencia en el EMAD. En aquellos días, Ángel Curotto y su esposa Alícia Rodríguez se habían convertido ya en amigos entrañables de Margarita y su marido.

 

Representación de "Sueño de una noche de verano" en el Teatro Municipal de Verano del Parque Rivera de Montevideo.

Foto Teatro Solis CIDDAE

 

El 20 de diciembre de 1956, Margarita Xirgu comunicó al periodista Víctor Gutiérrez Salmador, de la publicación "Mundo Uruguayo": <<Lógicamente considero acabada mi trayectoria artística, Cumplí mi ciclo y soy uno de esos ríos que van a dar al mar, como dijera Manrique. Al artista le espera siempre más tarde o más temprano, el olvido. Y lo mismo da empezar cinco años antes, que cinco años después. Me gusta vivir, pero no desearía vivir eternamente. Tengo paz, soy dichosa, me acompaña un buen compañero. Y me basta con abrir los ojos por la mañana y ver la luz, para sentirme alegre, contenta, feliz...>>.

Algunos textos han sido extraídos de las biografías: "Margarita Xirgu y su teatro" y "Margarita Xirgu. Una biografía" de Antonina Rodrigo y de: "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet i Boreu.

 

XAVIER RIUS XIRGU

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