144: MARGARITA XIRGU 1957-1959

 

Los miembros del Consejo Departamental de Montevideo no admitían que hubiera organismos que escaparan a su control y urdieron una sorda ofensiva contra la Comisión de Teatros Municipales. Era ésta la única entidad con dos netos rasgos esenciales: su autonomía y su apoliticismo. Lo uno y lo otro habían hecho posible la ingente labor cultural realizada. El 30 de enero de 1957 se produjo una dimisión colectiva y solidaria, con carácter irrevocable, de la citada Comisión, que el Consejo pareció ignorar. Pasado mes y medio se aceptaron las renuncias y se redactó otro estatuto. La aparición de delegados nacionales y representantes de teatros independientes en un organismo municipal provocó la indignación de la Comedia Nacional del Uruguay al verse excluídos y dimitió también colectivamente, fundando su actitud en su adhesión a la labor realizada por la Comisión renunciante y por considerar un agravio, en el orden profesional, la integración de la nueva Comisión, de la cual se excluía, por añadidura, al gremio de actores. Se adhirieron a la dimisión: Josefina Díaz, profesora y actriz; Ángel Curotto, el alma máter de la gestión, y Margarita Xirgu, en su triple función de directora del EMAD, de actriz y de directora escénica de la Comedia Nacional del Uruguay. En su carta de dimisión fechada el 1 de febrero de 1957, Margarita proclamó compartir las razones de la renuncia del elenco oficial de la Comedia Nacional. La decisión de Margarita, además del cese en los cargos, comportaba la renuncia a dirigir las obras "El sueño de una noche de verano" de William Shakespeare y "Don Gil de las calzas verdes", de Tirso de Molina en adaptación de José Ricardo Morales, cuyo ensayo estaba ya en curso. La representación de las dos obras estaba anunciada en el teatro de verano del Parque Rivera, de Montevideo, y en el festival de Arte Dramático de Mar del Plata en la República Argentina. Sin embargo, la Xirgu y sus compañeros reconsideraron el compromiso contraído con anterioridad a la ruptura, y decidieron llevar a cabo las actuaciones en las fechas previstas y en los escenarios citados.

Al otro lado del Plata, los periodistas trataron de obtener testimonios de primera mano sobre el conflicto entre las autoridades y la Comedia Nacional del Uruguay. Margarita Xirgu respondió: <<No hubo tal conflicto. Lo que en verdad sucedió es que los actores aspiraban a ocupar un puesto en la nueva Comisión, para no seguir enterándose por los diarios de tales o cuales designaciones... Renunciaron y, como yo no puedo olvidar que soy una "cómica", hice causa común con mis compañeros... Eso es todo>>. La noche del primero de febrero, autoridades y actores rindieron un homenaje de despedida a Margarita Xirgu, en el vestíbulo del Teatro Solís. Margarita, al final, encontró conveniente retirarse de la Comisión de Teatros Municipales que se había creado el 12 de noviembre de 1949, no por conveniencia, sino por afecto y compañerismo. Una temporada sin hacer nada le haría muy bien a la Xirgu, pues en el riguroso invierno le molestaba un poco salir por la mañana para dar los cursos del EMAD. El Uruguay era entonces un país esencialmente democrático. Lo gobernaba un colegiado que se componía de nueve miembros, o sea nueve presidentes. Tampoco tenían alcalde, sino Junta Departamental y por razones políticas la Comisión de Teatros Municipales renunció, aunque en principio no le fue aceptada la renuncia, y sólo cambió a su presidente, cuando Justino Zavala Muniz (el verdadero creador del organismo) pasó a ser Consejero del Colegiado de la nación ó sea Presidente y como no se podía ser presidente de dos puestos al mismo tiempo, nombraron presidente de la nueva Comisión a Ovidio Fernández Ríos. Fue un asunto político, minado por pequeñas envidias y vanidades. Por aquel entonces Margarita y Miguel Ortín, su esposo, poseían un terreno en Punta Ballena o Portezuelo, en el municipio de Maldonado (Punta del Este), a 128 km de Montevideo, y empezaron a edificar una casa para los fines de semana y temporadas de descanso.

De la puesta en escena de "El sueño de una noche de verano" de William Shakespeare en el teatro de verano del Parque Rivera, de Montevideo, se tienen noticias directas por Josep Pla. El escritor catalán, paseando un día por Montevideo vio en los porches del Teatro Solís el anuncio de la obra. Fue una sorpresa para él, descubrir que tenía a la Xirgu tan cerca, cuando la creía residente en Chile, al otro lado de los Andes, y, además, comprobar que su ilustre paisana actuaba de directora, y, sin pensárselo más... <<allí me dirigí y quedé deslumbrado -escribiría más tarde- por la naturaleza, por la inmensa calidad de la obra, que se dio con la música de Mendelsshon... y por la maravillosa representación que de la obra se hizo>>. Cuando se expansionó ante Margarita, ésta respondió: <<Fem el que podem!>> El escritor de Palafrugell, que no conocía personalmente a Margarita exclamó: <<¡Estupenda señora es Margarita Xirgu! Pequeña, nerviosa, con ojos de una vivacidad extraordinaria, trabajadora infatigable, simpática, acogedora, capaz de coger al vuelo las más sutiles finezas de espíritu, toda sensibilidad, de una raza estupenda. ¡Qué curiosa personalidad!. Es una mujer que por el mero hecho de estar en su lugar, crea a su alrededor un ambiente, un clima. Naturalísima, de una sencillez perfecta, sin rastro alguno de afectación, totalmente extraña al menor rastro de cabotinaje teatral y a lo que presupone cuando se piensa en una actriz; hablando de una manera pausada, lenta, deliberadamente matizada, sin vanidad alguna, humilde. Margarita Xirgu, sin el menor esfuerzo, suscita permanentemente, en su contorno, un clima. Esta clase de personas son raras, apenas abundan>>.

La Comedia Nacional del Uruguay representó dirigida por Margarita Xirgu, siguiendo los planes establecidos, del 1 al 13 de marzo, en el Festival de Teatro que se celebró en el Teatro Auditorium, en Mar del Plata en la República Argentina , la comedia "Don Gil de las calzas verdes" de Tirso de Molina en adaptación de José Ricardo Morales.

 


Programa de "Don Gil de las calzas verdes" dirigida por Margarita Xirgu.

Foto Moliné-Xirgu

 

El 9 de abril de 1957, Margarita Xirgu marchó a México desde Buenos Aires -con un vuelo de 19 horas de duración, después de una escala en Lima- invitada por la Unidad Artística del Bosque y el Instituto de Bellas Artes, para actuar en el Teatro Bosque durante tres meses, representando las obras lorquianas "Bodas de sangre" y "La casa de Bernarda Alba". En el aeropuerto de México un grupo de amigos esperaron a Margarita, entre ellos su ex director artístico Cipriano de Rivas Cherif. Habían transcurrido veinte años desde que se separaron, precisamente en tierras mexicanas. Fue en julio de 1936, Margarita proseguía sus actuaciones por Hispanoamérica, y Rivas Cherif regresaba a España. La Xirgu llegó a México un poco cansada. La recibieron con mucho cariño. Los primeros días sintió la altura, los 2.300 metros sobre el nivel del mar, acostumbrada como estaba, durante siete años, a vivir junto al mar en el Uruguay. Se hospedó con su marido en una casa de Ciudad de México, en la calle Ribo Ebba, número 53 del 2º departamento.

Una de las actrices que iba a trabajar con Margarita en "Bodas de sangre" en el papel de la novia, Ofelia Guilmain, dijo: <<Soy feliz... Se ha realizado el sueño de mi vida: interpretar a García Lorca y trabajar con y a las órdenes de Margarita Xirgu>>. Otro de los actores Ignacio López Tarso declaró: <<Ha sido una agradable sorpresa conocer a doña Margarita Xirgu. Pensaba que se había quedado en el teatro antiguo y me he encontrado con una señora que ha evolucionado maravillosamente. Es una actriz y una fantástica directora de teatro moderno. Tiene una gran práctica y sabe manejar las pausas, que es una de las cosas más difíciles en el teatro. A todo esto se añade su finura, una dulzura... Es muy actriz y muy espiritual y es de una sencillez maravillosa. Un ejemplo para los actores jóvenes y también para los viejos. En los ensayos es dulce y enérgica a la vez. Conservaré el haber trabajado con doña Margarita como el recuerdo más agradable de mi vida de actor>>. Entre tantos otros, Margarita tuvo un espectador de excepción: Indalecio Prieto, el líder socialista español exiliado que dijo: <<... desde 1936 hemos tenido que olvidarnos de las inclinaciones personales para dedicarnos a otros "pasatiempos" mucho más importantes>>. Indalecio Prieto declaró: <<Corresponde a Cataluña la gloria de haber proporcionado a la emigración republicana española, las dos figuras egregias con que ésta cuenta: Pau Casals y Margarita Xirgu. Pero mientras Casals necesitó únicamente ir superando su arte para universalizarse, a la Xirgu le fue indispensable, además de depurar el suyo, destruir el obstáculo que la lengua catalana constituye para expresarse en castellano, al que transmiten un acento duro quienes primeramente hablaron aquélla. La purísima dicción castellana de Margarita Xirgu le ha ayudado considerablemente en su ascensión hasta el pináculo de nuestras actrices trágicas, especialidad donde qualesquiera exageraciones amenazan constantemente el armonioso equilibrio de la acción y donde voz y ademán han de tener más finas matizaciones que en los parlamentos y diálogos de comedias de tono llano>>. Como actuaron junto a Margarita Xirgu en "Bodas de sangre", Aurora y Loyda Molina, Indalecio Prieto evocó el recuerdo de su padre Manuel Molina Conejero, diputado socialista y gobernador civil de Valencia, fusilado al terminar la Guerra Civil.

Álvaro Custodio creyó tener para México la autorización de la Sociedad de Autores Españoles para presentar en exclusiva la obra "Bodas de sangre". Margarita se limitó a hacer este comentario: <<Es la primera noticia que tengo, pero si dicho señor quiere su exclusiva está bien, pero creo que en arte no existen exclusivas y que, por el contrario, debemos pugnar por exponer profusamente todo lo que sea teatro bueno>>. Pero ¿qué significaba aquel incidente al lado de las inmensas satisfacciones que gentes de la más variada procedencia y condición le proporcionaban hora tras hora? Por ejemplo, la reacción de los actores jóvenes, que cuando supieron que la actriz sólo permanecería tres meses en México. No faltó quien dijo: <<Bueno, también fue a Uruguay por dos meses y ha estado allí siete años. A lo mejor aquí ocurre lo mismo>>. Margarita, al enterarse, se limitó a sonreír, y dijo a sus entusiasmados compañeros: <<Todo puede ser... ya que mi vida artística y mis ambiciones ya están colmadas. Ahora sólo tengo el deseo de enseñar lo que he aprendido, de transmitirlo a mis discípulos, de forjar nuevos valores teatrales. Es una deuda que tengo con el teatro, al que debo tantas satisfacciones y tantas emociones>>.

 


Díaz Indiano, Luis Lomelí, Margarita Xirgu y Nacho López Tarso agradecen el aplauso, al final del tercer acto de "Bodas de sangre", en 1957.

Foto Prensa mexicana

Margarita Xirgu caracterizada de madre en "Bodas de sangre", recibiendo el aplauso del público.

Foto Prensa mexicana


La prensa mexicana publicó después de la representación de "Bodas de sangre": <<19 veces se corrió el telón...! La expectación causada por el debut de Margarita Xirgu, estuvo sobradamente justificada con el brillante y legítimo triunfo que obtuvo la gran actriz, la noche del viernes. Todo el esplendor que se podía esperar de la reaparición de la gran actriz española Margarita Xirgu en México, quedó el viernes por la noche ampliamente superado. Fue una noche inolvidable de arte para los que asistieron, fue sobre todo, para Margarita Xirgu, una noche, también inolvidable, de triunfo y de emoción. Estaba el Teatro del Bosque lleno hasta los topes. No había sitio ni para un alfiler. Desde el jueves por la mañana, quedaron totalmente agotadas las localidades. Si el teatro hubiese tenido un cupo cuatro o cinco veces mayor, se hubiese llenado igual. Centenares de personas ávidas de gozar el arte exquisito de la eximia actriz, tuvieron que regresar a casa. Antes de empezar la función, era imposible dar un paso en el vestíbulo, adornado por cierto con las múltiples ofrendas florales que amigos y admiradores enviaron a Margarita. En primera fila del lunetario tomó asiento la primera dama, acompañada de distinguidas señoras de la mejor sociedad capitalina. Presentes asimismo estuvieron el licenciado Ángel Ceniceros, Secretario-Ministro de Educación, y otros altos funcionarios del Gobierno. Allí estaba además toda la plana mayor del INBA, con el licenciado Álvarez Acosta y el escritor Celestino Gorostiza al frente. Luego, esparcidos en la sala, las más destacadas figuras de las artes y las letras. Muchos artistas de cine y teatro: María Félix, Julián Soler y esposa, Antonio Badú, Laura Hidalgo, Alberto Mendoza, Pin Crespo, Carmen de Lirio, Chula Prieto, Fina Basser, Aida Carrasco, etc. La colonia española estaba en muy buena proporción, que los catalanes, compatriotas de Margarita, reforzaron considerablemente. Vimos a la señora viuda de Manuel Aznar; el arquitecto Bernardo Giner de los Ríos, Secretario General del Gobierno de la República en el exilio; el escritor Paulino Masip, con su esposa; a la ex-actriz catalana Emma Alonso de Costa, con su teatrófilo esposo Dalmau; a los arquitectos y decoradores Esteban Marco y Eduardo Robles; al escenógrafo Manolo Fontanals, viejo amigo de Margarita, junto con su esposa Diana; al veterano periodista barcelonés Francisco Aguirre, con su esposa Magda; al eminente oculista doctor Rivas Cherif y a su hermano Cipriano, quien fuera por muchos años uno de los más fieles e inmediatos colaboradores de la homenajeada... No es posible establecer una lista completa, ni siquiera aproximada, de los asistentes.

¿Hay que hablar de "Bodas de sangre", la obra lorquiana con que Margarita Xirgu se presentó? Pasaran los años, y por muchos que pasen no decrecerán nunca la fuerza y la poesía de esta tragedia, donde en forma tan fatalista se desencadenan las pasiones y se erige la muerte en dueña y señora. Margarita Xirgu interpreta en esta obra el papel de madre, personaje elevado por ella a la más alta cumbre de la emoción, después de que Josefina Tapias -otra artista catalana-, más bien Josefina Díaz de Artigas lo creara en Madrid, cuando la estrenó en el Teatro Beatriz, en 1933. Al levantarse el telón, la madre está sentada en una silla, de espaldas al público. Estalló entonces la primera ovación de la velada. Muy conmovida, Margarita Xirgu se levantó para agradecer aquella demostración inicial de afecto, que se repitió después constantemente. Sigue Margarita Xirgu siendo la misma incomparable actriz que los mexicanos aplaudimos en 1936. El tiempo no hizo mella en su arte. Sus palabras, sus gritos, sus asombrosas pausas, penetran profundamente a cada momento en el alma de los espectadores. Desde la primera escena, se adivina, se percibe en "Bodas de sangre" el dramático final, con aquel amargo "¡Bendito sea Dios, que nos tiende juntos para descansar!", y aquellas impresionantes vecinas enlutadas, y aquellos desgarradores ayes que lanza la madre, al pedir quedar sola con su llanto. ¡Cuánta belleza y cuánto dolor!

Dejemos por unos instantes de lado a Margarita, que fue la excelsa actriz de siempre y, digamos en seguida que la obra -con la muy ligera excepción del cuadro primero del acto tercero, o sea, el del bosque- salió redondeada, perfecta. Todo el mundo parecía en escena sentir el influjo de Margarita. Causó verdadera admiración Aurora Molina en su papel de la mujer de Leonardo, y Ofelia Guilmain estuvo también admirable en el de la novia. López Tarso tuvo ráfagas brillantísimas, pero hubo ocasiones en que le faltó digamos gitanería. Pero no sería justo andar escudriñando detalles. En conjunto, estas "Bodas de sangre" fueron y serán festejadas con devoción y entusiasmo. La excelente escenografía de López Mancera realzó todavía más -si ello es posible- el valor de la obra y de la interpretación. La gran sensación, la esperaba el público de Margarita, y ella la produjo. El final del segundo acto fue ya algo difícil de describir. Ninguna comparación, sin embargo, con el apoteósico final del tercero. Diez y nueve veces tuvo que ser corrida la cortina, entre los "¡bravo!" y aplausos que hubiérase dicho no iban a extinguirse nunca más. Mujer fuerte, de extraordinario temple, hizo Margarita esfuerzos para contener sus lágrimas. No así muchos espectadores, a quienes vimos llorar de verdad. <<En la historia de mi larga carrera de actriz -nos dijo Margarita- esta velada de hoy, esta amorosa acogida de México, tendrá que ser una de las páginas más brillantes; una página hacia la que se inclinará siempre con marcada preferencia mi recuerdo...>>.

Asistieron también al debut, catalanes como: Max Aub, Volía Beristain, el licenciado Álvarez Acosta y señora, Gloria Cansino y Xavier Rojas. También asistieron, entre otros, la señora Beatriz Velasco de Alemán, Julieta Palavicini de Soler, Andrés Soler y la bailarina Ana Mérida.

 

Recorte de la prensa mexicana del regreso de Margarita Xirgu a México con "Bodas de sangre"


Por el 15 de mayo ya se hallaban en la tercera semana de "Bodas de sangre" y siguió el éxito de público. Durante el mes de julio pidieron a Margarita que hiciera "La Celestina", pero el proyecto no se llevó a cabo. El Orfeó Català de la capital mexicana homenajeó a Margarita Xirgu el 17 de julio de 1957, con motivo de las exitosas representaciones de "Bodas de sangre" y "La casa de Bernarda Alba" de García Lorca, que dirigió e interpretó en el Teatro Bosque bajo los auspicios del Instituto Nacional de Bellas Artes. En uno de los actos más concurridos del centro, Margarita Xirgu fue recibida por el consejo directivo en pleno y, después de asistir a la actuación de la sección coral y de baile, con canciones y danzas populares catalanes, Margarita recitó las poesías "El filador d'or" de mossèn Cinto Verdaguer y "La sardana" de Joan Maragall; siendo resarcida con larguísimas ovaciones. Durante el banquete, que concitó numerosas adhesiones, los parlamentos de Rafael Trueta, Pere Bosch Gimpera y Roc Boronat ofrecieron la fiesta homenaje a Margarita Xirgu, la cual, un poco confundida ante tantos halagos, agradeció encarecidamente las muestras de admiración y volvió a recitar "La sardana". Al día siguiente Margarita aquejada de gripe, fue visitada por el médico catalán Folch y Pi, que le ordenó reposo y trastornó sus planes, pues habiendo terminado el 14 de julio el compromiso contraído, su propósito era empezar a preparar la obra "El zoo de cristal" de Tennesse Williams para iniciar las representaciones el 2 de agosto y continuar con una breve actuación de quince días de despedida de México, para después ir a Guatemala y a El Salvador, regresando de nuevo a México en los primeros días de setiembre, para asistir a los Jocs Florals que se celebraban desde el 8 hasta el 12 de septiembre, tomando finalmente el avión de regreso a Montevideo vía Buenos Aires, con una sola escala en Lima y un cambio de avión antes de llegar al Uruguay, el 12 de septiembre por la noche. Como pronto le llegó la noticia del asesinato del Presidente de Guatemala, el coronel Carlos Castillo Armas, el 26 de julio, declinó dar representaciones teatrales en ese país debido a la obvia intranquilidad reinante.

Margarita Xirgu el 7 de agosto escribió a su asistenta Natalia Valenzuela y le avanzó en la carta que en mayo de 1958 seguramente podrían hacer, ella y su esposo Miguel, el anhelado viaje de regreso a España. Le decía: <<Salí en enero del año 36, es hora ya de pensar en el regreso, pero... Nos hemos edificado una casa para nuestro descanso. Disfruto de mi jubilación en Uruguay. Estas gentes de aquí nos quieren y los compromisos de trabajo hacen que se vaya alejando la fecha del regreso. Pero no por falta de cariño a la tierra ni a la familia>>.

 

Natalia Valenzuela Fornells, asistenta de Margarita Xirgu a partir de 1931 durante cuatro años.

Archivo Jordi Rius Xirgu

 

Así pues, los tres meses que Margarita Xirgu iba a permanecer en México se alargaron a cinco. Al terminar su actuación en el Teatro del Bosque pasó al nuevo Teatro Fábregas, para dar a conocer el 30 de agosto la obra "El zoo de cristal" de Tennesse Williams, que ya había estrenado hacía diez años en Buenos Aires. En la trama, abandonada por su esposo Amanda Wingfield se consuela con los recuerdos de su anterior y más elegante forma de vida en Blue Mountain, cuando era perseguida por sus pretendientes. Su hijo Tom, un poeta que trabaja en un almacén, desea vivir aventuras y escapar de la sobreprotección de su sofocante madre. Y Laura, su lisiada y tímida hija, tiene su animales de cristal y sus recuerdos en los cuales refugiarse. Amanda busca desesperadamente un esposo para su hija. Sin embargo, cuando el tan esperado pretendiente realmente llega, las ilusiones románticas de Laura terminan rompiéndose en miles de pedazos. Retratando la silenciosa desesperación de los años treinta, "El zoo de cristal" con su evocación a la nostalgia por los tiempos pasados, a la soledad y a los amores perdidos, refleja sobre todo la necesidad humana de soñar. A Margarita le gustaba esta obra. Se rebelaba contra la opinión tan generalizada de que era una pieza deprimente y declaró: <<¡De ningún modo! En "El zoo de cristal" todo el mundo huye de la realidad cruel; cada cual vive en un mundo especial de ensueño. La madre está siempre apegada a sus lejanos recuerdos; el hijo, a la aventura; la hija, a sus figuras cristalinas. Todos los miembros de esa familia han hallado un escape a la triste realidad; todos actúan llevados por la fantasía>>. Cipriano Rivas Cherif -en agosto de 1957- vio así a su vieja y entrañable compañera, convirtiéndose sus palabras en la nota del catálogo de mano de dicha obra: <<Pocas veces como de Margarita Xirgu se puede decir de un actor, de una actriz, con respeto a una obra, que "la hizo", que "la hace". Sus interpretaciones, inolvidables siempre, la convierten, a través del tiempo, en colaboradora de Guimerà, de Galdós, de Benavente, de Marquina, de Valle-Inclán, de García Lorca, de Casona, de Alberti. Esa maestría es más evidente en sus versiones de los clásicos y de las obras extranjeras en lengua castellana; precisamente porque su personalidad, profundamente catalana, mediterránea y pirenaica, pone un acento lírico, más comunicativo y universal, en el particularísimo ascético de Castilla; mientras que en el traducir una comunión hispánica las formas características de las mismas pasiones humanas, para definidos ambientes propicios en una sensibilidad que puede parecernos ajena, si en las diferencias circunstanciales, sin menoscabo de lo esencial, reduciéndolas en nuestro sentir. Esa generalidad, esa comprensión sentimental de su arte humanísimo, se ha depurado en la gloria de los años de Margarita Xirgu en el grado que confiere al gran actor, en la gran actriz, la categoría del artista creador: del escultor, del pintor, del músico, del arquitecto, del poeta en fin. Y en el inicio nadie quizá mejor que yo puede advertir esta ascensión de Margarita Xirgu, al cabo de veinte años de haber dejado la dirección de la compañía por motivos ajenos a nuestro mutuo afecto y que, paradójicamente, más nos han unido que separado en la responsabilidad de una representación ideal, que excede los límites estrictos de un escenario y con extrañarnos de los que nos pertenecen, nos da el gran teatro del nuevo mundo>>.

En los Jocs Florals que se realizaron el 8 de septiembre de 1957 en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, Margarita Xirgu fue sólo miembro del comité de honor, junto a Agustí Bartra, Emma Alonso, Rómulo Gallego, Lluís Nicolau d'Olwer, Carles Pellicer, August Pi-Sunyer, Alfons Reyes o Antoni Maria Sbert, entre otros. Aunque seguramente ella no asistió al evento, en el "discurs de gràcies" -un elogio en toda regla de los representantes más eximios de la cultura y de las letras catalanas exiliados-, el licenciado Miguel Álvarez Acosta tuvo unas palabras laudatorias para Margarita, que había llegado a los escenarios mexicanos <<desde la punta austral de América>> como <<otra luz mediterránea [...] entrañablemente nuestra, con la generosidad en la mano y el talento en la palabra>>.

De regreso ya en el Uruguay, Margarita y su esposo, Miguel Ortín, fueron a Punta Ballena para ver la casa, la cual ya estaba muy adelantada y pensaron que de no haber ningún contratiempo podrían habitarla en diciembre para pasar una temporadita, además de los fines de semana. La casa fue diseñada por el arquitecto Guillermo Jones Odriozola, siguiendo los detalles especificados por la misma Margarita, antes de irse de gira por Chile. El lugar era precioso, con pinos, eucaliptos, madroños, castaños, encinas, álamos, naranjos...en fin el yugoslavo Antonio Dionisio Lussich Griffo, hacía muchos años convirtió un arenal en un frondoso bosque con muy buen gusto. En octubre regresaron a Montevideo, muy contentos, el matrimonio Curotto de su viaje a Barcelona y felices de habernos conocido a mi familia y a mi mismo, en Badalona.

El 6 de diciembre de 1957 apareció en el semanario "La Voz de Badalona" la primera entrega del artículo "La Xirgu quiere volver" firmado por Del Arco que decía: <<En agosto de 1950, hice un viaje por América del Sur. No fuí a nada concreto; me atrae todo lo que no conozco y prefiero ver a que me lo cuenten. Cuando llegué a Montevideo sólo una persona me interesaba directamente: Margarita Xirgu. La busqué y la encontré. Pasé una tarde completa en animada charla. De aquella entrevista, no publiqué absolutamente nada. Me pidió que así lo hiciera. Me limité a dar cuenta de su existencia así: "En el mejor teatro de Montevideo -lo que sería el teatro principal de cualquier capital- en el Teatro Solís que es de la Intendencia Municipal -algo así como el Ayuntamiento-, en la gran fachada, hay un gran luminoso con el nombre de Margarita Xirgu. Ella es la directora de la escuela de actores y bajo su dirección se representan las obras en el primer coliseo del Uruguay. Fuí a verle naturalmente. Margarita Xirgu magnífica conversadora, recorría tierras, paisajes, recuerdos, ligando siempre su profesión y su razón de ser. La labor realizada en varias Repúblicas sudamericanas ha dejado huella: Lope, Calderón, Rojas y tantos autores nuestros, se conocen ahora mejor gracias a ella. Me consta que las llamadas de diversos países de este continente, que reclaman sus servicios, son muchas; pero me atrevo a decir que el día menos pensado Margarita Xirgu estará entre nosotros en España...". Recuerdo que le dediqué un libro mío "El personaje en el bolsillo" y en la dedicatoria, escribí poco, más, o menos: "Con la promesa de Margarita Xirgu de concederme la primera entrevista en España". Han transcurrido siete años y aun no ha venido, pero tengo notícias de que cada día está más decidida a venir. Y como considero que ha prescrito el plazo, voy a recordar aquella tarde que pasé con nuestra célebre actriz>>.

Lamentablemente no poseo entera la siguiente entrega del 13 de diciembre de "La Voz de Badalona", en la que Del Arco declaraba: <<Ella tenía la casa de Badalona y quería ir allí directamente a su regreso, pasándo en dicha casa un tiempo antes de volver a aparecer en escena. "Badalona no está lejos de Barcelona -me dijo Margarita- y necesito esta distancia". Aunque estaba firmemente decidida a regresar a España, temía reaparecer de pronto sin aclimatización previa>>.

 

Artículo de "La Voz de Badalona" de Del Arco.

Archivo Xavier Rius Xirgu


Artículo de "La Voz de Badalona" de Del Arco.

Archivo Xavier Rius Xirgu

Fotografía que acompañaba al artículo de Del Arco, en la que aparezco a la derecha con mi abuela Pepeta Rico Mingarro, viuda de Miquel Xirgu, y mi hermano Jordi Rius Xirgu, delante de la casa de Santa Madrona 118, en Badalona.

Foto La Voz de Badalona


Margarita repuso, en febrero del año 1958, la comedia en cinco actos en verso y en prosa "El sueño de una noche de verano" de William Shakespeare con elementos del SODRE y de la Comedia Nacional del Uruguay. En abril fue invitada por la Dirección Nacional de Cultura de la República Argentina, para una puesta en escena de "La casa de Bernarda Alba" de García Lorca, en el Teatro Nacional Cervantes junto con la gran actriz Milagros de la Vega. Días antes había recibido una carta del poeta catalán Josep Carner en la que le ofrecía dos obras suyas inéditas: "Cop de vent" y "Misterio de Quenaxhuata o El ben cofat i l'altre": <<Me permito, en esta carta, darle el nombre del primer personaje que le vi crear: era al principio de su jovencísima aparición en el hogareño Teatro Romea, representando "La campana sumergida". ¡Deliciosa, inolvidable hada! La que hoy necesito que sea, para que decida cuál ha de ser el destino de este tal vez arriesgado propósito mío. Y si el texto, que ya debe de estar en sus manos, no es más que el fruto de una especie de ilusión, ¿a qué manos podría ser confiada una creación ilusoria que no fuera la de una Rauntendelein... Merced a la diligencia de Domènec Guansé habrá llegado a su poder una versión castellana de mi "Cop de vent", el cual, exceptuando un jurado que lo premió en su primera forma, nadie conoce ni en catalán ni en castellano. La lectura de esta obra no dura mucho. Supongo que usted debe estar muy atareada, pero pienso que a veces hasta los más agobiados de tarea tienen, de pronto, una especie de oasis; quiero decir: una especie de súbita, celestial suspensión de las prisas cotidianas. A esto obedece que, pese a que reconozco que mi obra no es más que un ensayo, me inclina, posiblemente, a esperar que el cielo, un día u otro, le concederá una tregua. Supe demasiado tarde, y por conductos indirectos, no muy bien informados, que le había interesado mi "Misterio de Quenaxhuata". Un día, ya afincado en Europa, se me ocurrió adaptar aquella obra a lo que a mí, pobre pecador, me parecía teatro. Ahora que, gracias al excelente Domènec Guansé, dispongo de su dirección, me complacería darle a conocer, cualquier día, "El ben cofat i l'altre", editado en Perpiñán. Al fin y al cabo, si yo me decidí a tal ajuste, la responsabilidad recae en usted, que tan cariñosamente honró mi texto>>.

En Buenos Aires Margarita se hospedó en el Hotel California, en Talcahuano 1038, iniciando los ensayos de "La casa de Bernarda Alba" con la Comedia Nacional del Uruguay, dirigiendo la obra y interpretando el personaje de Bernarda. Fueron dos meses de trabajo, mientras en Punta Ballena se construía ya el jardín de su casa. Margarita decía: <<Piscina no hace falta, el mar está cerquisima. En traje de baño se sale de casa para bañarse. La playa es de las más hermosas que conozco>>. El 3 de agosto de 1958 escribió a su ahijada, Margarita Xirgu Rico: <<Si conocieras nuestra casa de Punta Ballena te gustaría, y la playa es grande, enorme, preciosa. La casa tiene una chimenea enorme y el cuarto de dormir otra. Instalación eléctrica y todo muy moderno. En invierno se podrá vivir en ella>>.

Terminadas las representaciones de "La casa de Bernarda Alba", Margarita Xirgu dirigió en el Teatro Colón de Buenos Aires, en agosto de 1958, la ópera de Juan José Castro "La zapatera prodigiosa" por un compromiso de amistad al que no se pudo negar y además se trataba de una obra de Federico, como dijo la misma Margarita. Dicha ópera ya la había dirigido en el teatro S.O.D.R.E. hacía ya algunos años. El 6 de septiembre terminó su compromiso y marchó a Punta Ballena inmediatamente. El 11 de octubre escribía a la familia: <<He pasado unos dias descansando en Punta Ballena y estoy completamente repuesta del trabajo de este invierno. Ahora, lo de descansar del todo se me hace muy difícil. Me ofrecieron un contrato de nueve sesiones para la television y lo he firmado ya. Es en muy buenas condiciones y me ha tentado. Una audición o acto por semana, de modo que empezando el próximo 4 de noviembre se terminaran el 30 de diciembre. En Buenos Aires naturalmente, aqui no tenemos todavía television. Después nos iremos otra vez a Punta Ballena. La casa ha quedado preciosa y el jardín lo mismo. Se puede vivir en ella aún en invierno porque tiene dos chimenes que marchan primorosamente. La del hall calienta toda la casa y la del cuarto de dormir es deliciosa, podré pasar todos los meses de verano, enero, febrero y marzo, y quedarme más tiempo. Ahora ha hecho algunos dias frío y lluvia y lo he pasado estupendamente bien. El 21 del corriente saldremos para Buenos Aires, donde me hospedaré durante dos meses en el Hotel California. Son tres obras las que voy a dar. Se ha de ensayar bastante y como alguna de las obras escogidas la tengo un poco olvidada, tendré que estudiar fuerte>>.

Desde el 4 de noviembre hasta el 30 de diciembre de 1958, Margarita Xirgu, a los 70 años, grabó para la televisión argentina "La casa de Bernarda Alba", de Federico García Lorca junto con Milagros de la Vega y Violeta Antier y a continuación "La dama del alba", de Alejandro Casona, dentro del ciclo "España y su teatro", ambas bajo la dirección de Narciso Ibáñez Serrador. De su experiencia frente a las cámaras cinematográficas, no quedó muy satisfecha Margarita, de ahí la razón de su reiterada negativa a actuar en televisión. La última oportunidad surgió la temporada anterior en 1957 en México, donde la actriz se abstuvo de visitar el magnífico Palacio de la Televisión para no tener que negarse de nuevo, ante la insistencia que la mortificaba. Pero en el Uruguay fue visitada por uno de los mejores directores de TV: <<...luego, en Uruguay, una visita inesperada, una joven y entusiasta figura que brilla con toda justicia en la TV argentina -manifestó Margarita a Héctor Decombe-, me hizo reflexionar sobre el particular. Utilizó para ello mil sútiles argumentos y, poquito a poquito, me hizo nutrir de la fortaleza necesaria para el rubicón de mi madurado asentimiento. Me refiero a Narciso Ibáñez Serrador, mi director en esta aventura que, lejos de mi juventud, me permite llegar ante tantos espectadores y a lugares tan apartados con el mismo cariño, con el mismo afán que siempre me ha merecido el público a quien tanto le debo>>. Y así se enfrentó con <<...aquel monstruo de un ojo implacable que me seguía por todo el estudio>> diría Margarita. La Xirgu debutó con Ibáñez Serrador en televisión y de alguna manera lo apadrinó, ya que se negó a ser dirigida por otro que no fuera Chicho. Margarita con él grabó también para la TV Argentina, todo el repertorio de García Lorca y obras como "La loca de Chaillot" de Jean Girodoux o "El zoo de cristal" de Tennessee Williams, según algunas fuentes no contrastadas. Según indicó Miguel Ortín a Domènec Guansé, se grabaron entre noviembre y diciembre de 1958, tres obras: “La casa de Bernarda Alba”, “La loca de Chaillot” y “La dama del alba” en nueve audiciones.

Margarita escribió a su ahijada el 27 de noviembre desde el Hotel California de Buenos Aires: <<Querida Margarita: recibi tu carta. De salud seguimos bien. Las audiciones de televisión, dicen que son un éxito, que soy muy fotogénica en fín muchos elogios. A mi me pone un poco nerviosa el día antes, el mismo día y un día después ó sea tres días de nervios. Pongo mucho cuidado quizás demasiado. Estoy contenta, lo pagan bien. El 30 de diciembre es mi última audición. Dios mediante, pensamos salir directamente en avión a Punta Ballena, el aereodromo está á pocos kilometros de nuestra casa y nos librerá de la fatiga de la ciudad. El plan mío es de descansar una larga temporada. Veremos... Si Dios nos dá salud quizá hagamos el viaje. Me detiene, la publicidad que temo darán a mi regreso. Quiero volver sin comentarios y eso, es muy difícil, pero en fin..... veremos. Te mandaré fotos de la casa, es muy moderna y muy bonita. Nuestra jubilación en el Uruguay, (muy bien ganada) hace que nos ( ? ) allí, ya America es nuestra patria, sin que dejemos de querer a la de verdad>>.

La revista "Telemensaje" de Buenos Aires publicó el 10 de diciembre de 1958 una foto de Margarita Xirgu protagonizando en televisión "La casa de Bernarda Alba" de Federico García Lorca y un artículo en el que proclamaba que Margarita intuyó que el buen teatro tenía un vehículo magnífico en la televisión para llegar a todos los públicos, mediante el cual la cultura podría penetrar en las clases trabajadoras, despertando su sensibilidad artística: <<La señora Xirgu ha encontrado en la televisión un cauce distinto para su arte excelso e incomparable. Sus personajes se renuevan al conjuro del movimiento de las cámaras, que recogen fielmente cada expresión de su mímica extraordinaria... Si bien la Xirgu advertía en los estudios la falta de "... ese silencio tan peculiar del público del teatro, que establece la comunión espiritual entre intérpretes y espectadores">>.

 

Margarita Xirgu interpretando "La casa de Bernarda Alba" en la TV Argentina.

Foto Moliné-Xirgu


En 1959 Margarita Xirgu interpretó la parte recitada de la cantata "Llanto por Ignacio Sánchez Mejías" del compositor francés, de ascendencia española, Mauricio Ohana en el SODRE-Estudio-Auditorio de Montevideo, basado en el poema del mismo título de Federico García Lorca. La obra, según el poema original, se divide en cuatro partes: "La cogida y la muerte", "La sangre derramada", "Cuerpo presente" y "Alma ausente". La cantata se había estrenado ya en la Sorbona, el 22 de mayo de 1950, bajo la dirección del director y compositor francés Georges Deberme. Nueve años después se daba a conocer en Montevideo y Margarita Xirgu era requerida para la parte recitante. En esta ocasión la orquesta fue dirigida por Jacques Bodmer y actuaron como recitante Margarita Xirgu, como barítono Manuel Cuadros Barr, como clave Mercedes Olivera, acompañados del coro femenino del SODRE dirigido por Jaime J. Airaldi.

Margarita escribió, el 15 de julio, desde Montevideo, a su ahijada: <<Queridísima Margarita: Despues de tantos años de vivir demasiado intensamente rodeada de gentes, me encanta esta soledad relativa de ahora, digo relativa porque a veces nos trastorna tanto visiteo. Pero en invierno y con las lluvias de este año, se ha conseguido vivir tranquilamente y en reposo, sin planes, sin proyectos. Aquí está haciendo un invierno de mil diablos, lluvias, vientos y frio. Aprovecho el día que sale el sol para salir un poco, pasaremos aquí lo que queda de mes y todo agosto, después nos iremos para Punta Ballena. Todo lo que plantaron allí vive, plantaron arboles grandes y cesped precioso. Ahora estaran haciendo alguna plantación más. Las plantas de interior de la chimenea, del living, también estan preciosas y en este viaje llevaremos más. Siempre hay que comprar algo. Lástima que no pueda disfrutarla con la familia, como sería mi mayor felicidad>>.

La Xirgu fue nombrada por Josep Tarradellas, Presidente de la Generalitat de Catalunya en el exilio, Delegada General del Gobierno Catalán en la República Oriental del Uruguay, con residencia en la ciudad de Montevideo. La designación se hizo efectiva en México el 12 de agosto de 1959, de acuerdo con el que preveía el artículo 1º del Decreto de la Presidencia del 12 de mayo de 1956, publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya del junio del mismo año, sobre los nombramientos de delegados generales y especiales en Catalunya y en los territorios dónde la emigración catalana lo justificaba. La delegación tenía como finalidad: <<promover y coordinar las tareas que lleven a cabo las organizaciones catalanas o constituidas por catalanes y nacionales de la República del Uruguay>>.

 


Margarita Xirgu en 1959.

Foto Teatro Solís

 

El 29 de agosto de 1959 Margarita Xirgu escribía desde Montevideo: <<Queridos sobrinos Evelio y Margarita: ... Aqui todo lo contrario; se esta despidiendo el invierno con lluvias y vientos e intensos fríos, pero nosotros a mediados de septiembre nos iremos a Punta Ballena, empieza ya pronto la primavera y aquello estará hermoso. Estaremos allí mes y medio; volveremos aquí para prepararnos para el verano. Lejos de la familia que es lo triste, pero tenemos la suerte de tener buenos amigos que nos visitan mucho... No soy buena ama de casa, pues nunca he intervenido mucho en ella, pero tengo a Miguel que se ocupa de todo y a una buena muchacha chilena, Teresa; yo valgo poco. Si Dios nos da salud y tengo buenas noticias de todos vosotros, no deseo más>>. Y continuó escribiendo Miguel Ortín desde Montevideo el 18 de octubre: <<Queridos sobrinos Evelio y Margarita: Esperamos que pronto tendremos una oportunidad para que puedan tomar unas fotos de la casa de Punta Ballena y poder enviaroslas para que os déis cuenta de como es. Es del tipo moderno: en el exterior gran parte de muros de piedra y grandes ventanales desde lo alto hasta el piso. En el living, que es bastante grande, una enorme chimenea, también hay muros de piedra y la pared frente la chimenea, lisa, pintada de color rojizo. Tiene un dormitorio principal con baño completo, dentro del mismo ambiente y otra chimenea pequeña y alta, cuyo fuego se ve desde la cama en invierno, un gran ventanal y una puerta de vidrios que tienen salida al jardín. Hay otro dormitorio con la misma orientación que el anterior, con dos camas y la misma salida independiente al jardín, con cuarto de ducha y servicio completo junto a dicho dormitorio. Para el servicio tenemos otra habitación, también muy simpática, con ducha y demás, dentro de la misma como si fuera un pisito. Una cocina espléndida de grande y bonita, con un cuarto despensa forman el complemento de la casa. Entre el living y la cocina está el comedor, que queda también muy agradable y aunque no tenemos auto, el garaje de la casa tiene capacidad para dos coches. Desde todos los lugares de la casa se ven los árboles y desde la parte sur, se ve el mar que lo tenemos muy cerca y con una de las playas más bonitas de este país. Tenemos un total de 2.370 metros cuadrados y aunque ahora se esta edificando mucho en este balneario, nunca tendremos los vecinos demasiado cerca. Como tenemos además agua corriente y electricidad, tenemos la comodidad del agua caliente a toda hora tanto en los baños como en la cocina. Es muy cómoda para vivir en ella; sólo tiene el inconveniente de que está muy lejos de Badalona y Centellas. Ahora estamos en tratos para vender la casa de Santiago de Chile y en cuanto esta operación se relice y organicemos nuestros asuntos económicos, aunque no sean una fortuna ni mucho menos, escribiré a Evelio dándole cuenta detallada de como están, por si un día nos ocurriera algo a vuestra tía y a mi, y estéis enterados vosotros de nuestra situación. A mediados de la semana próxima nos iremos a Punta Ballena así que podeis escribirnos allí>>.

 

El living con la chimenea de la casa de Margarita Xirgu en Punta Ballena.

Foto David Xirgu

Letreros de la puerta de la casa de Punta Ballena

Jardín de la casa de Margarita Xirgu en Punta Ballena.

Foto David Xirgu

 

Los últimos años de la vida de Margarita Xirgu discurrieron pensando en su anhelado viaje de regreso a Barcelona y en la paz de su refugio atlántico de Punta Ballena, aunque nunca su retiro fue absoluto.

 


Algunos textos han sido extraídos de las biografías: "Margarita Xirgu y su teatro" y "Margarita Xirgu. Una biografía" de Antonina Rodrigo y de: "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet i Boreu.


XAVIER RIUS XIRGU

 

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