146. MARGARITA XIRGU 1967-1969

 

Margarita Xirgu y su marido Miguel Ortín marcharon a Santiago de Chile el 5 de enero de 1967 hasta el 12 de febrero, para recuperar unos ahorros. Margarita escribió al respecto, en una carta a la familia: <<En Chile dejamos algo y ahora para defenderlo quizá tengamos que hacer un viaje allí. Los pueblos se defienden, no dejan salir el dinero. Sólo los gansters van y vienen libres por todas partes y por el mercado negro, que por lo visto es cosa muy útil. Si tenemos que hacer el viaje, con los gastos de hoteles y viajes ¿que nos quedará de lo ganado con tanto trabajo?>>. En Santiago se alojaron en casa de unos amigos españoles, la sra. García Adame y su esposo, con quienes habían convivido gran parte del tiempo que vivieron allí. Se trataba de un matrimonio que tenía tres hijas, la mayor de ellas casada con chileno y las otras dos solteras.

El 12 de febrero regresaron a Punta Ballena hasta el primero de marzo, en que marcharon a Montevideo para iniciar los ensayos de la comedia de Miguel de Cervantes "Pedro de Urdemalas", encargada por la Comisión de la Comedia Nacional del Uruguay y que debía estrenarse en el Teatro Solís, en un Festival Cervantino, en el 350 aniversario de su muerte, organizado por el Centro Uruguayo del Instituto Nacional del Teatro. En 1966, al iniciarse los primeros ensayos, el actor protagonista Enrique Guarnero enfermó de pleuresía, pero felizmente ya se había restablecido. En Montevideo, Margarita y su esposo Miguel se hospedaron en el Hotel Nogaró en la Plaza de la Constitución, pues habían ya dejado el alquiler de su apartamento. "Pedro de Urdemalas" es una de las comedias publicadas en "Ocho comedias y ocho entremeses" en el año 1615. Se presenta en tres actos y está escrita en verso. Su trama principal es la sátira y la vida romántica de los gitanos. Uno de ellos es Pedro de Urdemalas, pícaro, astuto, aventurero, cínico y además noble. Un adivino le había profetizado que un día llegaría a ser rey, fraile, papa, volantinero, y Pedro espera que se cumpla la profecía con toda fidelidad. En el primer acto aparece como servidor y consejero legal de un simpático alcalde rústico. Allí consigue llevar a buen fin las intrigas amorosas de unos amigos que están enamorados de las hijas de su señor. Ya en el segundo acto se enamorará de Belica, una gitanilla graciosa por la que se hace gitano. Para obtener su mano engaña a una viuda avara fingiéndose un alma evadida del purgatorio para recoger ofertas expiatorias en nombre de sus compañeros de pena. Pero Belica es nada más y nada menos que la hija de un verdadero príncipe, y tras el reconocimiento, Pedro de Urdemalas se tiene que resignar a sufrir una nueva encarnación, la de actor. En ella encuentra el equilibrio de sus facultades y el cumplimiento de la profecía, puesto que ahora puede ser rey e incluso emperador, aunque sólo sea en ficción. La comedia recoge así, de acuerdo con el ambiente, tradiciones populares, supersticiones, bailes, cantos gitanos y presenta numerosos rasgos picarescos. "Pedro de Urdemalas" se representó el 31 de marzo de 1967.

Margarita Xirgu regresó el primero de abril a Punta Ballena, marchando el día 9 del mismo mes a Northampton, Massachusetts, para dirigir "Yerma" de Federico García Lorca en el Smith College de dicha localidad, invitada por el Departament of Theatre and Speech. El viaje lo realizó en compañía de su inseparable esposo Miguel Ortín, en un avión de la Pan American que salió de Montevideo a las 21'30h para después de una escala en Buenos Aires, ir en vuelo directo a Nueva York, donde llegaron a las 7'30h del día siguiente. Allí, permanecieron un día y a continuación salieron directamente en omnibus para Northampton, Massachusetts, cerca de Boston, en un viaje de 6 horas de duración. El Smith College de Northampton era uno de los más importantes del país, acogía a unas 3.000 alumnas de 18 a 22 años. Para la puesta en escena, la Xirgu contaría con algunas de ellas y con varios profesores, así como con algunos alumnos de otras universidades próximas. Margarita Xirgu siempre valoró mucho las actividades teatrales en la escuela y en la universidad, desde los Ateneos, las Misiones Pedagógicas con Alejandro Casona al frente, y el teatro ambulante La Barraca, dirigido por Lorca y Ugarte. De forma amorosa y asistida por su marido, fueron aleccionados sus jóvenes colaboradores. El papel de Yerma fue confiado a Pilar Barrera, una joven profesora barcelonesa, y el de Juan a Miguel Castrillo, un estudiante asturiano de económicas, procedente de una universidad próxima. Aquélla lluviosa y nevada primavera hizo que, a los pocos días de haber empezado los ensayos, Margarita cayera enferma y tuviera que ser internada en el mismo hospital del colegio, en el cual permaneció doce días en cama durante las cuales Miguel Ortín prosiguió los ensayos. Más tarde se supo que un médico amigo había desaconsejado seriamente a Margarita Xirgu aquella "excursión" a los Estados Unidos. Pilar Barrera escribiría más tarde: <<Yo fui su última Yerma. Y todavía veo a doña Margarita avanzando valerosamente bajo los copos de nieve, hacia el teatro, procurando no resbalar sobre el suelo helado, en aquella primavera tan fría de Northampton, apoyándose siempre en el brazo solícito de don Miguel Ortín>>. Las representaciones fueron un éxito, pero entre bastidores, que es donde a menudo suele urdirse la trama de la vida, quedaba inscrita para siempre esta noble realidad: la última puesta en escena de Margarita Xirgu y la febril aplicación del alumnado, cumpliendo las diferentes tareas, de acuerdo con sus inclinaciones: intérpretes, músicos, modistas, escenógrafos, decoradores, ayudantes de dirección, maquinistas, carpinteros ... en los cuales la actriz inculcó amor profundo, imperecedero, hacia una de las manifestaciones más nobles y legendarias del quehacer humano: el teatro. Al terminar las representaciones de "Yerma" que tuvieron lugar los días 12, 13 y 14, el 17 de mayo llevaron a Margarita y Miguel en coche a Nueva York, donde permanecieron hasta el día 20 donde por la noche tomaron el avión de regreso, llegando a Montevideo al día siguiente después de 12 horas de viaje. La mala salud de Margarita impidió cumplir sus planes: visitar Boston, que estaba cerca del Smith College, ir a Washington y quedase unos días en Nueva York antes de emprender el viaje de regreso. A su retorno al Uruguay, Margarita confiaría a su amigo Ángel Curotto: <<Ha sido para mí una experiencia inolvidable el encontrarme con una juventud que, dentro de la responsabilidad de los estudios, dedique tantas horas a tareas teatrales. ¡Qué atención a mis indicaciones y qué preocupación por la obra y por el amor! Las representaciones se cumplieron ante salas desbordantes, tanto en la versión inglesa como en la española ... Al terminar el ciclo, el hermano de Federico, mí viejo amigo Paco García Lorca, profesor de otra universidad americana, fue a pronunciar una conferencia sobre "Yerma", y al despedirnos, me confesaba su esperanza en que, de esos laboratorios de enseñanza escénica, salieran generaciones para quienes el teatro sea siempre una fuerza viva y eterna...>>.

Margarita escribió desde Punta Ballena a su ahijada, el 30 de mayo de 1967: <<Aquí estamos pensando pasar una temporada de tranquilidad, sin ninguna preocupacion de trabajo, ya son muchos los años que tenemos y creemos haber trabajado bastante. Es por este motivo que no deseo hacer nada más, aunque en cuanto me siento bien el espíritu me engaña y me animo a moverme, pero la verdad es que las fuerzas me faltan>>. Y continuó Miguel Ortín en una carta dirigida a mis padres, fechada el 21 de julio también desde Punta Ballena: <<Queridos sobrinos Vicente y Roser: ...Nosotros de salud regular, ya que vuestra tía no acaba de recuperarse como desearíamos y sigue con fatiga y molestias en la respiración en cuanto se mueve, por poco que sea. La mejoría desde que llegamos ha sido muy poca, a pesar de los medicamentos que no ha dejado de tomar, pero con todo confiamos en que Dios nos ayudará y que saldremos adelante. Estamos en pleno invierno con lluvias, fríos y mucha humedad, lo que quiere decir que para las afecciones de pecho esto no es nada favorable. Probablemente la prensa de España se habrá ocupado de la gran crisis económica por la que está atravesando este país, lo que hace que la inflación haya llegado a preocupar seriamente a las gentes de todas las clases sociales, excepto a los ricos que estos siempre salen a flote ocurra lo que ocurra. El actual Gobierno ha tomado medidas para mejorar en lo posible la mala situación del país y esperamos que en parte lo consiga>>. Miguel Ortín escribió desde Punta Ballena, el 13 de octubre: <<Queridos sobrinos Vicente y Roser: Una huelga postal que ha durado un mes, ha trastornado toda comunicación con el exterior. Las huelgas de funcionarios y de empresas privadas se han sucedido de manera increíble. En este momento tenemos una huelga de diarios que ya lleva tres meses y medio o más y siempre dicen que se arregla, pero los diarios no salen. El malestar es general y el encarecimiento de las cosas increíble. El costo de la vida aumentó el año pasado en un 80% y en los nueve meses que llevamos del presente, según estadísticas oficiales, llegó a más del 73%. No sé al porcentaje de aumento que llegaremos a fin de año. Hace pocos días que el Gobierno decretó la Ley de "Medidas de pronta seguridad" porque ya no se podía más. Veremos en que acaba todo esto, aunque nada bueno puede esperarse... Vuestra tía se ha recuperado bastante, después de unos meses de absoluto reposo, pero no está del todo bien pues con el más pequeño esfuerzo que haga se fatiga. Esperemos quiera Dios que se vaya recuperando más>>.

 


Margarita Xirgu y su esposo Miguel Ortín, en su casa de Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu



Margarita Xirgu y su esposo Miguel Ortín, en su casa de Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu

Margarita, Miguel y su amiga Blanca Cid, en Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu


Margarita Xirgu al lado de la chimenea de su casa de Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu

Margarita Xirgu y su esposo Miguel Ortín, en el jardín de su casa de Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu

Margarita Xirgu y su esposo Miguel Ortín, en su casa de Punta Ballena en 1967.

Archivo Xavier Rius Xirgu


El 6 de marzo de 1968, Margarita Xirgu escribió a su ahijada Margarita: <<Si, estamos siempre planeando viajes, pero algunas veces por falta de salud, otras por trabajo, se quedan en proyectos nada más. Ánimo para ir y volver no tengo, el regreso sería para quedarme. Vender esta casa que disfrutamos, en parte me duele porque estoy muy a gusto en ella y además me parece que es un momento difícil, pues el país está sufriendo con las devaluaciones una crisis general que los políticos luchan y sufren por encontrar soluciones y malvenderla sería una lástima. Me recuperé de mi pasada enfermedad en el verano y ahora estoy cuidándome mucho para afrontar el invierno. Miguel está muy bien gracias a Dios, se cuida de todo y como a él todo le parece fácil, el más inesperado día tomamos el avión y os damos una sorpresa. Recibe el cariño de tu madrina, Margarita>>. Como católica practicante, Margarita Xirgu invocaba a menudo el nombre de Dios y expresaba el deseo de que la familia no se descarriara del camino cristiano, y también se escandalizaba del materialismo desbocado de la sociedad coetánea y del hecho que algunos periódicos uruguayos escribieran Dios en minúscula. Un aspecto curioso de su práctica religiosa es la gran veneración que sentía por la Virgen de Montserrat, uno de los lugares simbólicos de Catalunya que más añoraba. En las cartas familiares, desde 1951 hasta la vigilia de su muerte, la insistencia en lamentar que las circunstancias los mantenían lejos de la familia era proporcional al anhelo de ver a grandes y pequeños, de tenerlos cerca, de abrazarlos y de disfrutar de su compañía y afecto. Margarita Xirgu no perdió nunca la esperanza que algún día podría reencontrar a toda la familia, hacia la cual sentía el orgullo de saber que era trabajadora, hecha a si misma, y que -a pesar de que los nuevos tiempos empezaban a erosionar la institución- se mantenía unida.

Margarita Xirgu escribió a mi madre, desde Punta Ballena el 19 de marzo de 1968: <<Mi muy querida Roser: hace mucho tiempo que no sé de vosotros. Hoy estaréis rodeando a vuestra madre y felices, así lo deseo y se lo pido a San José bendito, que la salud no falte en la familia. Tengo mucho interés en saber como le va a Xavier en la Universidad de Barcelona; habrá sentido el cambio, naturalmente, pero así se van haciendo hombres; le dirás que me escriba, me encantaría recibir noticias directas suyas. ¿Puede ir y volver a Badalona con facilidad? Estamos bien de salud, tanto Miguel como yo; con el verano me he repuesto mucho, el otoño acostumbra a ser bastante bueno y con la ayuda de Dios esperamos defendernos de los fríos. Hacemos proyectos de viajes que no se realizan y vamos viviendo. ¿Como está Natalia?. Nos acordamos mucho de ella. Pregúntale si se ha olvidado del viaje a Áfica, aún siendo ella andaluza, me parece que los moros no le hacían mucha gracia. En las carreteras pasamos algún susto. Le darás un abrazo de nuestra parte, también para Vicente y todos vosotros con todo mi cariño, Margarita>>.
Aunque recibiera la aprobación del público y de la crítica por la interpretación de personajes difíciles, Margarita Xirgu me confesaba -con el propósito, naturalmente, de contagiarme el espíritu de superación- que nunca quedaba lo suficiente satisfecha de su trabajo: << Punta Ballena, 29 de abril de 1968. Querido sobrino Xavier: me encantó tu carta. Aunque de lejos, siempre os he tenido presentes, el porvenir tuyo y de Jordi me preucupa un poco, como el de toda la juventud. Sois la esperanza de un mundo mejor. Tu carrera es de las más difíciles, pero confío que irás venciendo todas las dificultades. A mi siempre me gustaron los personajes difíciles y aun recibiendo algunas veces la aprobación de público y crítica, nunca quedaba satisfecha de mi trabajo, porqué conocía lo insondable del personaje y la dificultad de poder y saber transmitirlo al público. Las fotos me gustaron. La yaya está preciosa y sonriente, dale un fuerte abrazo de mi parte. Tus padres también y en contínua luna de miel, como deben ser los matrimonios. Jordi estupendo. Muy bien tomadas todas. Te adjunto un recorte con el que estoy de acuerdo y sigamos contigo...>>

 

 

El 31 de mayo de 1968 Margarita escribió a su ahijada desde Punta Ballena: <<Como te decía en una de mis anteriores, no me siento capaz de ir y venir de Europa, como antes cuando era joven y hemos decidido el regreso absoluto; pero da bastante que hacer, pues como llevamos fuera tantos años, nos instalamos como para siempre. Antes de quedarme en España quisiera ir a Roma, por ahora este es nuestro proyecto; de modo que así os abrazaría a todos, conocería a los chiquitines (que voy perdiendo la cuenta de cuantos son) y si Dios nos da salud, después de Italia, nos quedaríamos definitivamente en España>>

Margarita se lamentába de la confrontación política entre países que abocaba a nuevas guerras o a la deshumanización progresiva, como lo demuestra esta carta desde Punta Ballena del 17 de septiembre de 1968: <<Mi muy querida ahijada Margarita: De salud estamos tanto Miguel como yo relativamente bien, pero el invierno y los desagradables incidentes que se han desarrolado en Montevideo, me quitaban toda gana de hacer nada. Ahora parece que vamos entrando en la normalidad, se acaba el invierno y solo piensan los que mandan en el turismo próximo después de carnaval y el invierno próximo será peor. Estamos en la era espacial, lo terrestre no importa y el hombre menos... De nuestra vuelta no te puedo decir nada. Este país pasa por un momento pésimo. No podemos malvender esta casa en que estamos y que es bastante buena, con un jardin esplendido, veremos.... Teresa saldrá con nosotros, perdió a su padre en Chile y ya es como de la familia, te manda saludos>>.

En la cabecera de una carta que recibí de tía Margarita, fechada el 22 de octubre de 1968, 6 meses antes de su muerte, hablaba con entusiasmo de los astronautas. Se refería al viaje del Apolo VII, que había sido lanzado el 11 de octubre. Le siguieron posteriormente, el Apolo VIII en diciembre de 1968, el Apolo IX en marzo de 1969, el Apolo X en mayo y, finalmente, el Apolo XI en julio de 1969. No llegó a verlo ya que su muerte se produjo el 25 de abril de 1969 y el alunizaje, en el que Neil Amstrong y Edwin Buzz Aldrin pisaron la luna en el Mar de la Tranquilidad, formando parte junto al astronauta Michael Collins de la tripulación del Apolo XI, se produjo el 20 de julio del mismo año, a escasos dos meses de la muerte de Margarita. El programa Apolo empezó en julio de 1960, cuando la NASA anunció un proyecto a continuación de las misiones Mercury, que tenía como objetivo el sobrevuelo de astronautas alrededor de nuestro satélite para localizar una zona de alunizaje; para lograr un vuelo a la luna y garantizar el regreso de toda la tripulación, fuera de peligro, a la tierra. En la citada carta además quedan claras también otras ideas vanguardistas: <<La vida es lucha,...No creo en los políticos,...las mejores son lentas,...sólo se dan prisa en cobrar los impuestos,...estar cerca del árbol no deja ver el bosque,...los sentimientos humanos no tienen mucha variación a través del tiempo,..>> o, <<Los autores modernos son más metafísicos y psicoanalíticos que los clásicos>>. Dado el valor de estas ideas, reproduzco el texto de la carta íntegramente: <<Punta Ballena, 22 de octubre de 1968: 11dias en el espacio!!!
Descienden los astronautas. Muy pronto viajaremos a la luna. Muy querido Xavier: recibí tu carta que me encantó. Solo te pido que no pidas disculpas por contestar con la rapidez que uno desea. Tienes estudios que cumplir y también es natural que te diviertas con buenos amigos y tu hermano Jorge, que hasta que no vaya a la Universidad contigo, sentirá tu falta de compañía. Así, queda entendido que me escribirás cuando puedas y te parezca, sin excusas. Creo que se debe estudiar con ánimo y disciplina, pero si por alguna causa te fallan esas dos asignaturas, no por eso hay que desilusionarse. Seguir adelante y con más brío. Eso debes hacer. La vida es lucha. Desde aquí, con mi imaginación, te sigo en tus idas y venidas desde tu casa a la facultad; para vosotros se acerca el invierno, al regreso de la Universidad al descender del tren, debe hacer mucho frío y para llegar a tu casa, el trozo de la rambla y la oscuridad del pont d'en Butifarreta deben ser molestos. ¿Pusieron el alumbrado? Y ¿la cloaca?. No creo mucho en ningún Municipio. Siempre son lentas las mejoras. Solo se dan prisa en los impuestos. Muy apreciables me parecen tus opiniones sobre la juventud, más teniendo en cuenta que tu perteneces a ella. Estar cerca del árbol no deja ver el bosque; me gustaría mucho poder charlar contigo. Siempre proyectamos viajes, veremos... Natalia, como buena andaluza, me habrá adornado mucho en sus cuentos, le dás un cariñoso abrazo con las gracias de mi parte. Si sigues leyendo obras teatrales, haciendo buena selección, claro está, verás que en las obras teatrales de todos los tiempos está contenido el universo entero y los sentimientos humanos a través de los tiempos no tienen mucha variación. Los autores modernos son más metafísicos y psicoanalíticos. Algunos autores del teatro moderno me gustan mucho. No quiero darte más la lata. Abraza a tus padres y hermano, saludos a Natalia y con un cariñoso y muy apretado abrazo de tu tio Miguel, recibe el cariño de tu tía abuela, Margarita. Para tu abuela Pepita con mi cariño van los abrazos>>.
En el mes de diciembre de 1968 Margarita fue visitada por un ginecólogo de Montevideo, que iba a pasar algunos fines de semana en una casa que tenía frente a la playa, cerca de la casa Xirgu de Punta Ballena. Después de verla, dijo que felizmente no veía nada importante, lo cual era muy bueno ya que una operación a su edad resultaría algo peligrosa. Como se trataba de una gran autoridad como médico, la verdad es que tranquilizó muchísimo a Margarita. Le indicó unos lavajes, pero sin obtener ningún resultado satisfactorio. Margarita Xirgu pasó el mes de febrero de 1969 muy mal, con falta de salud y con molestias vaginales, lo que provocó que se planeara su internamiento en una clínica -el mismo sanatorio donde la operaron de la vesícula- cuatro o cinco días a partir del 7 de abril, para que los médicos le hicieran una revisión general. Efectivamente el 7 se internó en el Sanatorio Larguero, porqué su salud se venía quebrantando cada día más y se veía desde hacía mucho tiempo que sus fuerzas físicas se iban debilitando, mucho antes incluso de su viaje a EE.UU., aunque se mantenía con gran espíritu y en ciertos momentos, por la mañana, decía: <<me encuentro muy bien>>. Tenía un gran decaimiento general, un gran cansancio en cuanto se movía, adelgazó muchísimo y aunque con bastantes molestias no tenía fuertes dolores. En casa generalmente se encontraba bien, cuando se sentía mal del pecho y el médico le recetaba algunos antibióticos mejoraba, pero las molestias de un flujo y algunas veces con un poco de sangre seguían y más bien empeoraban. En el mismo día de su internamiento empezaron la revisión con análisis de sangre, orina, esputos, etc., a parte de varias radiografías. Todo ello se venía estudiando con el Dr. Bosch, quien la operó de vesícula, comunicándole los resultados a medida que se iban haciendo los exámenes. Encontraron en el pecho una reactividad en las lesiones antiguas y descubrieron que habían aparecido bacilos, aunque con medicamentos modernos se podía combatir esa enfermedad, y el tísiólogo que la estaba viendo, planeó un tratamiento que podría seguir con toda tranquilidad en Punta Ballena. El cardiólogo le hizo un electrocardiograma y encontró que el corazón estaba en buenas condiciones. El miércoles 9 la vio el mismo ginecólogo que la había visto en Punta Ballena, con más detención y decidió entonces que había que hacer una pequeña intervención, para poder hacer un examen concreto de lo que tenía. El día 17 a las 8h de la mañana se llevó a cabo, con una pequeña dosis de anestesia general para extraerle lo necesario para el examen. Cuando el sábado 20 el Dr. Bosch tuvo el resultado del patólogo, le comunicó a Miquel Ortín que éste había sido poco satisfactorio y le dijo: <<Hay dos caminos a seguir, uno volver a Punta Ballena para seguir haciendo la vida que hacía. Su estado de salud empeoraría cada día más, aumentarían las molestias y los dolores, hasta esperar el final a muy corto plazo. Otro, era intentar la operación con el riesgo consiguiente, pero con cierto optimismo de que saliera bien>>. El esposo de Margarita contestó con todo el dolor de su corazón, que optaba por la operación, pues estaba convencido de que Margarita se decidiría también por ella. El Dr. Bosch agregó: <<En una situación análoga, si se tratase de mi madre o de mi mujer, yo haría la operación, porque de la otra manera, el final sería horrible>>. Se decidió la operación para el jueves 24 a las 7h de la tarde y dos días antes el Dr. Bosch habló con Margarita y le dijo con palabras más suaves y convenientes, lo que los médicos pensaban respecto a la operación y sin un momento de titubeo, contestó que ella era también partidaria de la operación. Se realizó la intervención y los médicos quedaron satisfechos del resultado de la misma. Margarita pasó la noche relativamente bien con las molestias propias del postoperatorio. Durante la mañana del 25 la vieron los médicos, pero sobre las 12h del mediodía un síncope la abatió y ya no pudieron reanimarla los médicos presentes, que trataron por todos los medios de salvarla. La noticia corrió como reguero de pólvora. Los corresponsales internacionales, los periodistas y las radios reclamaron detalles sobre la confirmación de la noticia.
Margarita Xirgu fue trasladada del Sanatorio Larguero a la Asociación General de Autores del Uruguay, el AGADU, donde se realizó el velatorio y por la que desfilaron miles de admiradores y amigos. Una bandera catalana cubría el féretro. Los amigos, los alumnos, los antiguos compañeros se turnaron junto al féretro. Cuatro jóvenes del Casal Català, con sus trajes típicos catalanes y sus estandartes, montaron guardia en la pequeña sala del Museo del Teatro del Agadu, alternando su emocionado y silencioso homenaje con el que el público, y especialmente sus viejos alumnos, le tributaban permanentemente. Los más íntimos deshacían su emoción en la mirada tierna, en la caricia apenas insinuada, en el llanto indisimulado, en el sencillo homenaje de una flor abandonada sobre el féretro. Un gran Cristo de bronce elevaba su mensaje de amor y esperanza, a la cabecera del féretro. Sostenido por los actores y amigos Ángel Curotto, Alberto Candeau, Pedro López Lagar, José Luis Zorrilla de San Martín, Orlando J. Casiraghi, Eduardo Schinca y Dumas Lerena, el féretro inició su lento camino. Luego de una breve ceremonia en la capilla del Cementerio del Buceo de Montevideo, el cortejo se detuvo un momento antes de entregar el cuerpo a la tierra, en el panteón de la Sra. del Dr. Bosch, que le ofrecieron con una gran generosidad. Un representante del Casal Català, cuyos jóvenes abrían la marcha ataviados con sus trajes catalanes, dijo unas palabras, a las que siguieron las de Estela Castro, en nombre de sus ex alumnos y de los actores de la Comedia Nacional del Uruguay. Eduardo Prous habló por la Asociación de Autores y un compatriota de la actriz en nombre de la Casa de España, y de la familia García Lorca, explícitamente. Y por fin, César Indarte, en nombre de la Escuela Municipal de Arte Dramático. Mientras el féretro descendía definitivamente y la bandera catalana era recogida, un imponente silencio cayó sobre el soleado mediodía montevideano. De pronto, una voz inolvidable se alzó, perdiéndose entre los álamos. Margarita estaba recitando su postrer poema. Alguien había colocado junto al panteón un grabador portátil para provocar el recuerdo emocionado. Las gargantas se anudaron. Los ojos aparecieron brillantes y enrojecidos. La voz de Margarita Xirgu era ya leyenda.
El 26 de abril, la mañana siguiente de la muerte de Margarita Xirgu, los escultores José Luis Zorrilla de San Martín -padre de la actriz China Zorrilla- y Luis Ricobaldi terminaron una máscara mortuoria de Margarita Xirgu, iniciada poco después de morir y que se expone y custodia actualmente el Teatro Solís de Montevideo.

La Cámara de senadores de la XL Legislatura, el 6 de mayo de 1969, por unanimidad, expresaba la gratitud del Estado uruguayo: <<a la eximia actriz, catalana universal, presencia impalpable, de aquel trozo de arte maravilloso de la Madre Patria, cuya trascendencia y proyección repartió por el mundo y por nuestro Uruguay>>. Dijo el señor Hierro Gambardella, ex-ministro del partido "colorado": <<Hace pocos días falleció en nuestro país una eximia actriz y una gran mujer, como lo fue Margarita Xirgu. Era catalana, se había formado artísticamente en el gran teatro dialectal de Cataluña, antes de acceder a la universalidad del teatro castellano. En su muy primera juventud entró en el Madrid de Benavente, componiendo, con otras grandes figuras de la escena, la imagen de un nuevo teatro español que, retomando las esencias mismas del Siglo de Oro, se proyectaba, empapado de tierra, hacia la universalidad. La década del 30 llevó a Margarita Xirgu a ser la exponente de un teatro mojado de poesía, empapado de tradición y, sin embargo, proyectado en la más fina esencia del alma humana. Me estoy refiriendo al inmortal teatro de Federico García Lorca. Ella fue la intérprete preferida y dilecta del gran poeta granadino. Nadie en la lengua española ha dicho los desolados versos fatalistas del gran brujo, como los dijo Margarita Xirgu. La recuerdo en un viejo teatro cuando, para asombro de todos, fue la primera mujer del teatro contemporáneo que expresó el mágico milagro de Hamlet. Nadie que haya vivido aquellas horas puede olvidar el monólogo inmortal de la duda, dicho por aquella catalana universal>>. El ex-ministro del partido "blanco", señor Rodríguez Camusso, que se expresó a continuación, dijo entre otras cosas: <<Queremos sumar nuestra voz de homenaje a las manifestaciones vertidas ante la desaparición de ese hálito magistral, de aquella presencia impalpable, de aquel trozo del arte maravilloso que la Madre Patria repartió por el mundo y que tocó también a nuestro Uruguay>>, y terminó sumándose a todo lo expuesto por el anterior orador. Finalmente, la ex-Alcalde de Montevideo, señora Roballo, quiso completar la moción presentada, solicitando que el Senado se pusiera de pie. Por unanimidad se aprobaron las dos mociones y todos los senadores se levantaron, guardando unos instantes de silencio como tributo póstumo a Margarita Xirgu. El Ministerio de Educación y Cultura, cumpliendo lo dispuesto por el Senado de la República, se hizo cargo de los gastos del sepelio. Sus restos descansaron en la ubicación 123 bis, en el panteón familiar del doctor Luis M. Bosch del Marco, médico que con abnegado afecto la atendió hasta el último momento. Por resolución de la Junta Departamental de Montevideo, el Intendente municipal Óscar Rachetti dispuso que la Escuela Municipal de Arte Dramático, de la que Margarita fuera fundadora-directora, llevase el nombre de Escuela Municipal de Arte Dramático Margarita Xirgu. También una de las calles de Montevideo, lleva el nombre de la Xirgu.
El primer domingo de mayo se rindió un homenaje a Margarita Xirgu en la Iglesia de Tierra Santa, celebrando una misa por su eterno descanso. Asistieron al acto el matrimonio Alicia y Ángel Curotto. La iglesia estaba muy iluminada y llenísima de gente. Había orquesta y coro. Hablaron largamente de Margarita, siempre en el altar mayor, Miguel Oneto y Enrique Guarnero leyeron también unas letras que habían escrito los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero sobre Margarita. Fue muy emocionante. Maruja Santullo, al recitar Garcia Lorca, lloraba. En la iglesia estaba toda la sociedad de Montevideo, fue una demostración de lo que se la queria, y quan merecidamente. Había también gente de la Embajada de España. La Comisión de Relaciones Públicas de la Asociación Argentina de Actores prepararon un acto de homenaje a Margarita en el Teatro San Martin de Buenos Aires, en el que tomaron parte artistas de allá y también del Uruguay. En el teatro del Centre Català de Buenos Aires, que desde hacía mucho tiempo llevaba el nombre de Margarita Xirgu, también preparó en estos días un homenaje.

El 6 de mayo de 1969 el "Diario de Barcelona" publicó la siguiente necrológica: <<Funeral, en Madrid, por el alma de Margarita Xirgu. Por iniciativa de Pepita Díaz y María Fernanda Ladrón de Guevara, un grupo de actrices, en el que, entre otras figuran María Guerrero, Asunción Sancho, Amelia de la Torre, Isabel Prada, María Paz Molinero, Mary Carrillo y Pilar Muñoz, organizan en Madrid un funeral por el alma de la eximia actriz Margarita Xirgu, fallecida recientemente en Montevideo. Las honras fúnebres se pretende sean efectuadas, lo antes posible, en la iglesia madrileña de San Sebastián. Al mismo tiempo, se ha invitado a todas las compañías dramáticas que actúan en Madrid a que, en el curso de la representación, guardar un minuto de silencio seguido de un aplauso, en memoria de la gran artista desaparecida, como lo hizo Asunción Sancho, en el Teatro Reina Victoria, donde actúa, el mismo día de recibirse la infausta noticia del óbito de Margarita Xirgu>>.



El 24 de mayo de 1969 el "Diario de Barcelona" publicó la siguiente necrológica: <<Funeral por el alma de Margarita Xirgu. A iniciativa de Festa, ayer por la mañana se celebró una misa en sufragio del alma de la que fue eminente actriz, Margarita Xirgu Subirà, en el Santuario de Nuestra Señora de Pompeya. La ceremonia fue oficiada por el superior del santuario, padre Miguel de Juneda, figurando en la presidencia: el padre Hilario de Arenys, don Tomás Roig y Llop presidente de Festa, don Joaquín Ortín familiar de la finada y don Manuel Doménech directivo de Festa. Entre los numerosos asistentes, se encontraban representantes de las entidades artísticas y culturales de nuestra ciudad, así como compañeros de la ilustre finada. Entre otros vimos al presidente del Real Círculo Artístico el Vizconde de Güell, don Bartolomé Alsina por el Instituto del Teatro, don José Fonts de la "Peña Colla-Fonts", don Octavio Saltor, don José María Poblet, don Juan Capri, así como representación de la Mutualidad de Artistas y de la "Peña Carlos Lemos". Entre las damas, además de los familiares vimos entre otras a Montserrat Carulla, Roser Coscolla y a Elvira Jofre>>.

 


El día que la Compañía Nacional María Guerrero de Madrid llegó para actuar en el Teatro Solís de Montevideo, la misma tarde fueron al cementerio y depositaron una corona de flores en la tumba de Margarita Xirgu. En este acto habló una actriz uruguaya que había actuado mucho junto a Margarita y el acto resultó conmovedor. El 25 de mayo de 1969, al celebrase el primer mes del fallecimiento, todos los artistas de la Comedia Nacional del Uruguay y todo el elenco del Teatro Nacional María Guerrero, que estaba actuando en el Teatro Solís, estuvieron conjuntamente en el cementerio y cubrieron de flores la tumba.


Algunos textos han sido extraídos de las biografías: "Margarita Xirgu y su teatro" y "Margarita Xirgu. Una biografía" de Antonina Rodrigo y de: "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena" de Francesc Foguet i Boreu.

 


XAVIER RIUS XIR
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