164. ALEXANDRE DUMAS HIJO

 

 

Alexandre Dumas nació en París el 27 de julio de 1824 (aunque hay biógrafos que sostienen que vino al mundo el 24, o sea el mismo día que su famoso padre), fue novelista y dramaturgo.

Fue hijo natural del novelista y dramaturgo Alexandre Dumas  (Villers-Cotterêts, 1802 - Puys, cerca de Dieppe, 1870) y de su vecina costurera Marie-Catherine Labay (1793-1868). Durante su infancia, sufrió constantes burlas de sus compañeros por ser hijo ilegítimo, ya que no fue reconocido legalmente por su padre hasta marzo de 1831, cuando ya tenía 7 años. Las leyes, por aquella época, le permitieron a Dumas padre separar el hijo de su madre y la agonía de ésta inspiró a Dumas en sus escritos sobre los caracteres femeninos trágicos. Su padre le procuró la mejor educación posible en la institución dirigida por un colaborador suyo, Goubaux, y el Colegio Bourbon, hoy Lycée Condorcet. Alexandre Dumas guardó toda su vida un resentimiento profundo hacia su padre. Trás abandonar el internado y terminar sus primeros estudios, al llegar a los 17 años los dejó definitivamente  en 1841 y decidió llevar una vida independiente, de disipación y libertinaje, en la que contraería enormes deudas.

 

                            

                                       Retrato de Alexandre Dumas padre.

                                                        Foto Wikipedia

Con apenas 18 años, en 1842 la revista mensual “Chronique” publicó sus primeros versos sin título primero, y más tarde titulados “Préface de la vie (Prefacio de la vida)” que en 1847 fueron publicados bajo el título definitivo de “Péchés de jeunesse (Pecados de juventud)” como se verá más adelante. En 1844, Dumas se trasladó a Saint-Germain-en-Laye para vivir con su padre y se convirtió en un habitual de la sociedad parisina. Este mismo año, en París, conoció a Marie Duplessis, una joven cortesana que le inspiraría más tarde, ya en 1848, su novela romántica “La dama de las camelias”. Al regreso de un viaje por España y África con su padre, en 1846  escribió su primera novela “Aventures de quatre femmes et d'un perroquet (Aventuras de cuatro mujeres y un loro)” que había sido ya presentada a diversos periódicos por su padre bajo el título de “Fabien (Fabián)”. En 1847 publicó el primer libro de poemas “Péchés de jeunesse (Pecados de juventud)” ya escrito en 1842, un compendio de versos que pasó desapercibido y en el que denunció, de alguna forma, la vida disipada que llevó en su juventud, renegando de ella. Además de soportar el estigma de la ilegitimidad, Dumas llevaba sangre negra. Su padre era un cuarterón descendiente de un noble francés y de una negra haitiana.

Alexandre Dumas publicó en 1848 su novela “Césarine (Cesarina)” y este mismo año estrenó, en el Théâtre-Historique de París, la escena lírica con música de Alphonse Varney “Atala”. También este mismo año, contando sólo con 23 años, publicó la novela “La dame aux camélias (La dama de las camelias)”, un texto de fondo netamente autobiográfico, inspirado en sus amores con la hermosa cortesana parisina Marie Duplessis, con quien vivió un romance tan intenso como desgraciado y en el que no intervino su padre para deshacerlo. La novela obtuvo un gran éxito entre sus lectores y fue traducida a varios idiomas, por lo que Dumas sobre la misma realizó una adaptación teatral, el drama en cinco actos y con el mismo título que se estrenó, en el Théâtre de Le Vaudeville de París, el 2 de febrero de 1852, después de largas luchas contra la censura y contra Léon Faucher, Ministro del Interior, pero con la protección de M. de Morny, consiguiendo en seguida, tanto en la capital francesa como en el extranjero, una resonancia enorme, que le valió una fama tan importante como la de su padre. En esta obra Alexandre Dumas realizó una aguda observación de las costumbres y de los problemas sociales de su tiempo. Escribió esta novela en el tiempo record de tres semanas después de la muerte de Marie -que lo había abandonado por Franz Listz, de quien fue uno de sus grandes amores-, y cuando posteriormente la convirtió en obra de teatro, lo hizo en sólo ocho días. Terminada la obra  le dio a leer a su padre el original teatral, y éste, ojeando el primer acto, le dijo que no era obra aceptable para el teatro, más, al tener que ausentarse Alexandre hijo con objeto de realizar unas diligencias, cuando regresó halló a su progenitor llorando emocionado, y, habiendo cambiado de opinión con la lectura, le aseguró que <<era imprescindible que aquella adaptación de “La dama de las camelias” fuera llevada al teatro>>. Existió la curiosa anécdota de que a la venta, en pública subasta, de los bienes de Marie Duplessis -cuyo verdadero nombre era el de Alfonsina Plessis-, una vez muerta ésta, uno de los compradores fue el novelista Charles Dickens.

“La dama de las camelias” pertenece al movimiento literario que se conocería como el Realismo, y siendo una de las primeras que formarían parte de la transición del Romanticismo. El argumento, pese a algunas leves variaciones, es prácticamente el mismo: tanto el drama como la novela relatan el amor sincero de una cortesana, Margarita Gautier, con un joven de buena familia llamado Armando Duval. La obra está ambientada en París, y otros lugares del campo cercanos como Bougival. Se podría ubicarla alrededor de 1840, durante la monarquía de Luis Felipe de Orleans. La duración del drama es de aproximadamente tres años, aunque sólo durante un año existe acción. Sus protagonistas son:

  • Margarita Gautier (La dama de las camelias): Es la protagonista, enamorada de Armando Duval. Sin familia, es una chica cortesana relacionada con muchos caballeros, entre los que destacan el Duque y el Conde. Nació en el campo, pero abandonó a su familia para vivir en París, donde destaca por su vida licenciosa y sus grandes gastos, además de por siempre estar acompañada de un ramo de camelias. Es una joven muy hermosa, pero bastante enfermiza. Aunque parece adolecer de superficialidad, con el avance de la obra se presenta como una mujer enamorada, sencilla y sobre todo abnegada. Se enamora de Armando Duval, primero condicionándole que la deje vivir como le parezca y portándose obediente ante sus mandatos, y termina por abandonar todas sus costumbres licenciosas para vivir de forma estable con Armando Duval. Sin embargo, el padre de éste le ruega que deje a su hijo, lo que constituirá su último sacrificio. Regresa a su vida licenciosa, simplemente para acelerar su penosa y solitaria muerte, causada por la tisis, que viene arrastrando desde hace tiempo.
  • Armando Duval: Joven que se enamora de Margarita. Desde el primer encuentro la ama a escondidas, y es el primero en preocuparse por la salud de la joven, gracias a lo cual obtiene su amor. Nunca acepta en su totalidad la condición de Margarita, aunque durante cierto período tolera vivir con el dinero de los otros amantes de la hermosa joven. Finalmente logrará que ella abandone su vida licenciosa, pero posteriormente al verse abandonado y sentirse traicionado, cortejará a Olimpia, otra mujer de condición semejante, con el único objetivo de dar celos a su verdadero amor. Luego se enterará que el engaño de Margarita era sólo otra prueba de su amor, lo que lo dejará desolado.
  • Narrador: No es nombrado durante la novela. Comienza su actuación al acudir a la subasta de bienes de Margarita Gautier, adquiriendo por bastante dinero un libro titulado “Manon Lescault” del Abbé Prévost. Posteriormente Armando Duval intenta comprarle el libro, y el narrador se lo regala, lo que da inicio a una gran amistad entre estos personajes.
  • Prudencia Duvernoy: Vecina y amiga de Margarita. Durante su juventud fue una cortesana como la protagonista, luego se dedica a vender sombreros y ropa. Mantiene su amistad con Margarita por interés, puesto que cuando Margarita está enferma y debe mantener cama, la abandona.
  • Julia Duprat: Amiga de Margarita. Nunca la abandona, llegando incluso a escribirle cartas a Armando cuando su amiga está moribunda e incluso después de su muerte.
  • Padre de Armando: Señor bastante conservador que vive en el campo y que cuando se entera de los amores de su hijo, intenta convencerlo de abandonar esas pasiones. Al ver infructuosas sus tentativas, decide intentarlo con Margarita, la cual acepta renunciar a su amor.
  • Olimpia: Comparece al final de la obra. Es al parecer amiga de Margarita, sin embargo, Armando la utiliza para darle celos a su enamorada.
  • El Conde: Joven que enamora y mantiene a Margarita, sin embargo a ésta le aburre y lo despide con rapidez.
  • El Duque: Viejo de enorme fortuna que ama a Margarita, sobre todo porque tenía una hija, que ha muerto, de gran parecido con la protagonista. Es el principal benefactor de la joven.
  • Gastón: Amigo de Armando Duval, sólo aparece en el principio de la obra.
  • Nanine: Sirvienta de Margarita.
  • José: Criado de Armando, se encarga de mandar las cartas a Margarita de parte de Armando.
  • Blanca: Hermana de Armando.

La novela está escrita en un lenguaje sencillo y estructurada en veintisiete capítulos sin títulos. El argumento es el siguiente:

I. El Narrador se entera por casualidad de que murió una cortesana y que sus bienes serán subastados para cubrir sus deudas. Sabe que la difunta era conocida suya, únicamente de vista, era Margarita Gautier.

II. Margarita tiene una singular belleza, asiste a todos los estrenos de la Ópera y del Teatro, su fama como cortesana es muy conocida, siempre asiste a todas las funciones con tres cosas: sus gemelos, una bolsa de bombones y un ramo de camelias. Su florista le ha puesto el sobrenombre de “La dama de las camelias". Margarita vive de una pensión indeterminada que le proporciona el Duque que la trata pródigamente y con respeto.

III. El Narrador acude a la subasta que es bastante concurrida. Puja por el libro “Manon Lescaut” del Abbé Prévost, que posee una dedicatoria y se lo adjudican por un valor diez veces superior al real. La dedicatoria dice “Manón a Margarita, humildad”, firmado por Armando Duval.

IV. Armando Duval acude, en un estado deplorable y depresivo, a ver al Narrador y le ruega que le venda el libro mencionado, enseñándole una carta suscrita por Margarita en la cual le pide que acuda a la subasta para comprar alguna cosa para recordarla. El Narrador le regala el libro, lo que da pie a iniciar una buena amistad entre ellos.  Armando le agradece el regalo y marcha llorando.

V. Pasa un largo tiempo y el Narrador no tiene noticias de Armando, así que decide ir a preguntar por él al cementerio, donde vislumbra la tumba de una joven adornada con innumerables camelias. El jardinero le cuenta que un joven -Armando Duval- ha ordenado que se mantuviera siempre así y que ha pedido a la hermana de la difunta que autorice el traslado del cuerpo, puesto que en ese cementerio sólo tiene licencia para cinco años, y quiere otorgarle una de por vida. El Narrador obtiene la dirección de Armando Duval y va a visitarle. Parte hacia su casa pero al día siguiente recibe un mensaje suyo en el que le invita a visitarlo.

VI. El Narrador acude y encuentra al joven en un estado convaleciente, lo que explica el deseo de trasladar el cuerpo de Margarita y el significado de lo que le expresa: “Es lo único que puede curarme. Tengo que verla. Llevo sin dormir desde que me enteré de su muerte, y sobre todo desde que vi su tumba. No puedo hacerme a la idea de que esa mujer, a quien abandoné tan joven y tan bella, esté muerta. Tengo que cerciorarme por mí mismo. Tengo que ver lo que ha hecho Dios con aquel ser que tanto amé, y quizá el asco del espectáculo reemplace la desesperación del recuerdo...”. Acuden juntos al desentierro, el cual resulta muy doloroso para Armando, y chocante para el Narrador.

VII."Armando, todavía en cama, le encomienda al Narrador que escriba un libro sobre los hechos que le cuenta. Armando le dice que desde que conoció a Margarita, supo que estaba destinado a enamorarse de ella aunque deseara que fuera difícil la conquista: “Y yo, que habría querido sufrir por aquella mujer, temía que me aceptara excesivamente de prisa y me concediera excesivamente pronto su amor que yo hubiera querido pagar con una larga espera o un gran sacrificio. Los hombres somos así; y es una suerte que la imaginación deje esta poesía a los sentidos y que los deseos del cuerpo hagan esta concesión a los sueños del alma”. Armando le cuenta que fueron presentados en la Ópera, y que hizo el ridículo, diciéndole ella que “nunca había visto nadie más chistoso que él”. A partir de aquí, Armando intenta verla varias veces, pero de repente ella enferma de tisis. Acude a su casa innumerables veces preguntando por su estado de salud, sin dejar jamás recado ni tarjeta de visita. No la verá en dos años.

VIII. Después de este tiempo la vuelve a ver. Su amor no ha disminuido, sus palabras lo manifiestan: “Lo que no impidió que mi corazón latiera cuando supe que era ella; y los dos años pasados sin verla y los resultados que aquella separación hubiera podido ocasionar, se desvanecieron en la misma humareda con el solo rozar de su vestido”. Entonces le pide a una conocida, la regordeta Prudencia Duvernoy que había sido también cortesana, que se la presente nuevamente. Ella le cuenta que Margarita es la protegida de un Duque muy viejo y muy rico, que ella nunca se duerme antes de las dos de la mañana y que a veces tiene compañía, pero que no tiene amantes, aunque un Conde joven la corteja pero a ella le aburre.

IX. Se vuelven a presentar Armando y Margarita y ella aunque al principio no puede recordarlo, después lo pide disculpas. Armando le descubre que él es el hombre que ha ido a preguntar por su estado de salud durante su enfermedad, y ella se lo agradece. Margarita trata con mucha crueldad al Conde, a quien despide para recibir a Armando, Prudencia y un amigo de Armando, Gastón; durante una alegre reunión en la que la joven hace gala de sus modales. A Margarita le sobreviene una crisis de tos por lo que marcha presurosa a su recámara, y Armando la sigue preocupado por su salud.

X. Armando le recomienda abandonar esa vida licenciosa, y ella le contesta que a nadie le importa su estado de salud, a lo que Armando replica diciendo que a él sí. Armando confiesa que la ama con locura, y ella después de algunas cavilaciones lo acepta pero condicionándole a que debe ser: confiado, sumiso y discreto. Margarita, poniéndole una camelia roja en el ojal, le ordena: “Nos volveremos a ver cuando la camelia que le entrego cambie de color”. Se besan y ella justifica su forma de actuar así: “Quizá le parezca raro que me haya mostrado tan dispuesta a aceptarlo así, en seguida. ¿Sabe a qué se debe? Se debe a que, ante la perspectiva de vivir menos que los demás, me he propuesto vivir más de prisa”.

XI. Armando está feliz y sorprendido por lo ocurrido, y se empecina en creer que no se trata de una mujerzuela. Va a verla, como le había prometido en la víspera, y ella le contesta que no se acuerda del pacto, sin embargo, el joven se va acostumbrando al proceder de la joven. Más tarde Prudencia le dice que Margarita le encuentra encantador.

XII. En esta ocasión, Armando pasa la noche con Margarita. Ella lo despacha a las cinco porque el Duque vendrá temprano y promete enviarle instrucciones para su próxima cita, entregándole la llave de sus aposentos. Al día siguiente, Armando le hace una gran escena de celos porque la vio con el Conde en el teatro, aunque luego se da cuenta de que él ha aceptado ciertas condiciones y la joven lo perdona, haciéndole saber que se esta enamorando de él.

XIII. Prudencia le recomienda a Armando que no sea celoso, le dice que no podrá mantener la vida de lujos de Margarita, y que lo conveniente es que únicamente se amen conscientes de la realidad. Margarita invita a Armando a pasar varios meses en el campo, pero el joven se ofende, diciéndole que no acepta tal situación sin poseer medios. Al día siguiente Armando recibe un recado de Margarita que dice: “Me encuentro mal, no venga hoy”, sin embargo acude y, muy a su pesar, ve que el Conde entra en la casa.

XIV. Armando escribe una carta zahiriente para Margarita. Luego se desespera por haber actuado de tal manera, nuevamente se arrepiente y le ruega perdón: “Alguien que se arrepiente de una carta que escribió ayer, que se irá mañana si usted no lo perdona, desearía saber a qué hora podrá ir a depositar su arrepentimiento a sus pies. ¿Cuándo podrá encontrarla sola? Ya sabe usted que las confesiones deben hacerse sin testigos”.

XV. Armando le pregunta a Margarita la razón por la que le engañó, y ella responde de esta forma: “Amigo mío, si yo fuera la señora Duquesa de tal o de cual, si tuviera doscientas mil libras de renta, y siendo su amante, tuviese otro amante distinto de usted, tendría usted derecho a preguntarme por qué lo engaño; pero, como soy la señorita Margarita Gautier, tengo cuarenta mil francos de deudas, ni un céntimo de fortuna y gasto cien mil francos al año, su pregunta es ociosa y mi respuesta inútil”. Le explica que aceptó ver al Conde para poder irse al campo, puesto que no quiere deber nada a Armando, y termina contándole que siempre está muy vigilada. Margarita le confiesa la razón por la cual le ha aceptado como amante, porque es el único que se ha compadecido de ella: “Entonces te encontré a ti, joven, ardiente, feliz, y he intentado hacer de ti el hombre a quien llamaba en medio de mi ruidosa soledad. Lo que yo amaba en ti no era el hombre que eras, sino el que ibas a ser. Tú no aceptas ese papel, lo rechazas como indigno de ti; eres un amante vulgar; haz como los demás: págame y no hablemos más”. Armando le vuelve a pedir perdón y no se va de París.

XVI. Armando acepta todas las condiciones que le impone Margarita, pronto le entregará el “Manon Lescaut” del Abate Prevost. Armando cambia su vida y sus hábitos, adquiere algunas deudas y juega para poder obsequiar a su enamorada. Intenta, sin lograrlo, curar a Margarita.

XVII. Margarita quiere pasar una temporada en una alegre casa de campo, en Bougival (en Bougival en la novela, en Auteuil en el drama), y se lo pide al Duque, pero al poco tiempo éste se entera que vive con Armando en aquella casa, lo que provoca que le dé un ultimátum a la joven: “Yo (y la renta) o Armando Duval”. Ella escoge el amor, aumentando la felicidad de Armando. Margarita termina con todas sus costumbre anteriores, incluso con sus amistades. El Duque vuelve a rogarle que le acepte, sin importar en que circunstancias, pero la joven reformada rechaza abrir sus cartas.

XVIII. Los jóvenes hacen proyectos de su porvenir, Margarita prefiere no regresar a París. Armando se da cuenta que los bienes de Margarita van desapareciendo, por lo que acude a París y se entera de que ella tiene muchas deudas y que está vendiéndolo todo.  Prudencia le dice: “¡Qué razón tenía yo! ¿Cree que basta amarse e irse al campo a vivir una vida pastoril y vaporosa? No, amigo mío, no. Al lado de la vida ideal existe la vida material, y las resoluciones más castas están sujetas a la tierra por hilos ridículos, pero de hierro, y que no se rompen tan fácilmente”.

XIX. Armando se compromete a pagarlo todo, Margarita rechaza su oferta, proponiéndole que vivan juntos humilde y austeramente, pero Armando la contradice explicándole que  ella necesita de sus lujos. Margarita responde: “En una relación como la nuestra, si la mujer tiene aún un poco de dignidad, debe imponerse todos los sacrificios posibles antes que pedir dinero a su amante y ofrecer un aspecto venal a su amor. Tú me quieres, estoy segura, pero no sabes lo frágil que es el hilo que sujeta al corazón, el amor que se siente por chicas como yo. ¿Quién sabe? ¡Quizá un día de mal humor o de aburrimiento imaginarás ver en nuestra relación un cálculo hábilmente combinado! Prudencia es una charlatana. ¡Para qué quiero yo los caballos! Vendiéndolos, economizo; puedo pasarme sin ellos perfectamente y así no me gastan nada. Todo lo que te pido es que me quieras, y tú me querrás lo mismo sin caballos, sin cachemiras y sin diamantes... Tú, que no quieres permitirme que comprenda tu posición, tienes la vanidad de velar por la mía; tú, que, al conservarme el lujo en medio del que he vivido, quieres conservar la distancia moral que nos separa; tú, en fin, que no crees que mi cariño sea lo suficientemente desinteresado para compartir conmigo tu fortuna, con la que podríamos vivir felices juntos, y prefieres arruinarte, esclavo como eres de un prejuicio ridículo. ¿Crees que yo comparo un coche y unas joyas con tu amor? ¿crees que para mí la felicidad consiste en las vanidades con que una se contenta cuando no ama nada, pero que se convierten en algo muy mezquino cuando se ama? Tú pagarás mis deudas, malbaratarás tu fortuna ¡y me mantendrás al fin! ¿Cuánto tiempo durará todo eso? Dos o tres meses, y entonces será demasiado tarde para emprender la vida que propongo, pues entonces lo aceptarías todo de mí, y eso es lo que un hombre de honor no puede hacer. Mientras que ahora tienes ocho o diez mil francos de renta, con los cuales podemos vivir. De lo que tengo, yo venderé lo superfluo, y sólo con esa venta me haré con dos mil libras al año. Alquilaremos un lindo pisito en el que nos quedaremos los dos. En verano vendremos al campo, pero no a una casa como ésta, sino a una casita suficiente para dos personas. Tú eres independiente, yo soy libre, somos jóvenes; en nombre del cielo, Armando, no vuelvas a arrojarme a la vida que me vi obligada a llevar en otro tiempo”.

XX. Armando acepta gustoso la propuesta de su amada, poco después llega su padre. El señor Duval le reprocha a Armando su conducta y le ordena abandonar a Margarita.  Armando rechaza su imposición.

XXI. Armando le cuenta la situación a su enamorada. Ella le pide que haga reconsiderar a su padre para poder amarse con total libertad. Armando no encuentra a su padre por algunos días y cambia drásticamente el estado de ánimo de Margarita. Armando  encuentra a su padre, quien al final le dice que tolerará la relación de su hijo.

XXII. Armando feliz, regresa con su amada, llevándose una gran decepción al no encontrarla: se ha ido a París. Como es muy tarde, el joven acude a París caminando, y sólo encuentra una carta en su casa, que dice: “Armando, cuando lea esta carta, ya seré la amante de otro hombre. Así que todo ha terminado entre nosotros... Vuelva con su padre, amigo mío, vaya a ver a su hermana, joven casta, ignorante de todas nuestras miserias, y a su lado olvidará muy pronto todo lo que le haya hecho sufrir esa perdida que llaman Margarita Gautier, a quien quiso usted amar por un instante y que le debe a usted los únicos momentos felices de una vida que ella espera que ya no será larga”. Armando se llena de desdicha y desesperación, y acude a compartir su tristeza con su padre, con quien regresa al día siguiente a su lugar de origen.

XXIII. Armando caracterizado por su desánimo, siente la necesidad de volver a verla y regresa a París. Margarita ha recuperado sus caballos y bienes, y al parecer la vida libertina de antaño. Lo que produce la ira de Armando y desear venganza. Visita a Prudencia, a quien le cuenta de su relación con Margarita: “Está perdonada, puede decírselo. Es una buena chica, pero es una golfa, y lo que me ha hecho debía esperármelo. Hasta le agradezco su resolución, pues hoy me pregunto adónde nos hubiera llevado mi idea de vivir siempre con ella. Era una locura”. Le pide la dirección de Olimpia, una amiga de Margarita, a quien piensa conseguir con dinero. Armando acude a una fiesta ofrecida por Olimpia, y ahí vuelve a ver con grandes celos a su anterior amante: “Cuando, lleno de mis dolorosas emociones, llegué al baile, estaba ya muy animado. Bailaban, gritaban incluso, y en una de las contradanzas descubrí a Margarita bailando con el Conde de Varville, quien parecía muy orgulloso de exhibirla y de decir a todo el mundo: ¡Esta mujer es mía!”. Armando se empeña en conseguir a Olimpia esa misma noche y lo consigue.

XXIV. La relación con Olimpia provoca bastantes desazones a Margarita, terminando  su amistad con ella. Se la ve cada vez más pálida. Armando está feliz con los efectos de su artimaña. Poco después, Margarita acude a pedirle clemencia, explicándole que ha sufrido mucho y que las circunstancias le han obligado a abandonarlo. Armando le dice que olvida todo lo acaecido y pasan la noche juntos: “No, no -dice Margarita casi con espanto-, seríamos muy desgraciados; yo ya no puedo valer para hacerte feliz, pero mientras me quede un soplo de vida seré la esclava de tus caprichos. A cualquier hora del día o de la noche que me desees, ven y seré tuya; pero no asocies más tu futuro con el mío: serías muy desgraciado y me harías muy desgraciada. Aún seré por algún tiempo una chica bonita: aprovéchate, pero no me pidas más”. Al día siguiente Armando va a visitarla pero no le dejan pasar pues se encuentra con el Conde, iracundo le escribe a Margarita un mensaje: “Volví a mi casa como un borracho, y ¿sabe lo que hice durante el minuto de delirio celoso que bastó para la acción vergonzosa que iba a cometer? ¿Sabe lo que hice? Me dije que aquella mujer estaba burlándose de mí, me la imaginaba en su tête-à-tête inviolable con el Conde, repitiendo las mismas palabras que me había dicho por la noche, y, cogiendo un billete de quinientos francos, se lo envié con estas palabras. «Se ha ido usted tan de prisa esta mañana, que olvidé pagarle. Ahí tiene el precio de su noche»”. Pero le devuelven el recado y los 500 francos, Armando desesperado y arrepentido, acude a su encuentro pero lo único que recibe es: “La señora se ha ido a Inglaterra hoy a las seis”.

XXV. Y ese es el final de lo que Armando puede contar, el resto son cartas que habían sido escritas por la joven durante su enfermedad que nunca recibió. La primera comenzaba: “No pude resistir el deseo de darle una explicación de mi conducta, y le escribí una carta; pero, escrita por una mujerzuela como yo, tal carta puede parecer una mentira, a no ser que la muerte la santifique con su autoridad y que en vez de ser una carta sea una confesión”. Le confiesa que mientras él buscaba a su padre, éste fue a visitarla y le rogó que dejara a su hijo, puesto que interfería directamente con las relaciones familiares y con la felicidad de su hija: “Bueno, pues mi hija va a casarse. Se casa con el hombre que ama y entrará en una familia honorable que quiere que todo sea honorable en la mía. La familia del hombre que será mi yerno se ha enterado de la vida que Armando lleva en París y ha manifestado que retirará su palabra si Armando sigue viviendo así. En sus manos está el futuro de una niña que no le ha hecho nada y que tiene derecho a contar con el futuro. ¿Puede usted y se siente con fuerzas para destrozarlo? En nombre de su amor y de su arrepentimiento, Margarita, concédame la felicidad de mi hija”. Ella acepta...

XXVI. Margarita continúa con las cartas suplicando que Armando la visite, o que muera de una vez. Su salud empeora y el único consuelo que recibe es una carta del padre de Armando, acompañada de dinero. Al poco tiempo, le embargarán sus bienes, y las cartas comenzarán a ser escritas por Julia Duprat, pues Margarita está imposibilitada: “Me ha hecho prometer que le escriba cuando ella ya no pueda hacerlo, y estoy escribiéndole delante de ella. Dirige sus ojos hacia mí, pero no me ve: su mirada está ya velada por la muerte cercana; sin embargo sonríe, y estoy segura de que todo su pensamiento y toda su alma están puestos en usted. Cada vez que alguien abre la puerta sus ojos se iluminan y siempre cree que va a entrar usted; luego, cuando ve que no es usted, su rostro recobra su dolorida expresión, queda bañado en sudor frío, y sus pómulos se tiñen de púrpura”. Finalmente Margarita muere en la más extrema desgracia y soledad.

XXVII. Al acabar el relato, el Narrador acompaña a Armando de regreso a su casa y le dice: “Volví a París, donde escribí esta historia tal como me la contaron. No tiene más que un mérito, que quizá le será discutido: el de ser verdadera. No saco de este relato la conclusión de que todas las chicas como Margarita son capaces de hacer lo que ella hizo, ni mucho menos; pero tuve conocimiento de que una de ellas había experimentado en su vida un amor serio, por el que sufrió y por el que murió, y he contado al lector lo que sabía. Era un deber. No soy apóstol del vicio, pero me haré eco de la desgracia noble dondequiera que la oiga implorar. La historia de Margarita es una excepción, lo repito; pero, si hubiera sido algo habitual, no habría merecido la pena escribirla”.

Los principales temas de la obra son: la prostitución reflejada en la vida de la protagonista Margarita Gautier, sus costumbres y amistades. Por otro lado se encuentra la abnegación en diversos actos de la protagonista, sobre todo con respecto a su amor por Armando. También la obra critica los prejuicios sociales, que radican en el rechazo social de aceptar a Margarita, principalmente se representan en el padre de Armando Duval, quien le exige sacrificios. Por último, se encuentran en menor medida, los celos y la venganza en el personaje de Armando. Coexisten dos narradores en la obra, por una parte un Narrador editor quien conoce al narrador protagonista, Armando Duval.

La trama teatral de “La dama de las camelias” es sencilla, casi idéntica a la de la novela: un joven burgués acomodado, Armando Duval, se enamora de una prostituta de lujo llamada Margarita Gautier. En un principio ella le rechaza, acostumbrada como está al trato con Condes y Duques que le permiten llevar una vida repleta de comodidades; no obstante, la pasión de Armando va haciendo mella en su corazón hasta que por fin también ella se descubre enamorada. Lo que comienza como una tierna historia de amor pronto deviene tragedia, puesto que el padre de Armando no está dispuesto a que la reputación de su familia quede en entredicho debido a la relación de su hijo; y además la fastuosa vida anterior de Margarita obliga a la pareja a afrontar unas deudas cuantiosas que no están en posición de sufragar. El padre comprende la sinceridad de su amor, pero también Margarita ha de comprender que constituye un obstáculo para la vida y el porvenir de Armando, y que una joven hermana suya no puede casarse con el hombre amado debido a la deshonrosa relación del hermano. El padre pide a Margarita el gran sacrificio, y ella se rinde y huye. Armando, que no sabe nada, cree que Margarita se ha cansado de él y lo ha abandonado. Tiempo después, Armando encuentra en París a Margarita, que se ha convertido en amante del Conde de Varville. Despechado, delante de todos le lanza a la cara una cantidad que acaba de ganar en el juego y declara que así queda en paz con ella. Margarita no soporta tanta humillación (aunque en la novela Armando le anuncia públicamente su relación con la cortesana Olimpia), y su salud, ya débil, queda destruida para siempre. La enfermedad toma forma rápida y sin esperanza; cuando la fiel ama de llaves Nanette, sin saberlo su señora, revela en una carta a Armando la verdad, el joven acude apenas a tiempo para recoger, en el lecho de muerte de la amada, su último suspiro.

Alexandre Dumas presenta a Margarita Gautier como una mujer independiente, decidida, resuelta. Frente a las damas sujetas a la dominación patriarcal tradicional y a unas costumbres mojigatas (como es el caso de la propia hermana de Armando, sin ir más lejos), ella representa un nuevo tipo de fémina, autónoma y ansiosa por disfrutar de lo que le ofrece la vida. Quizá el final de la obra no haga justicia a ese deseo, pero lo cierto es que, como personaje, Margarita es toda una creación y una bofetada en la mejilla autoritaria/machista de la época: su personalidad vivaracha, su ansia por el placer o su desprecio por la opinión ajena son características inéditas en una protagonista del sexo femenino. Se trata de una obra que siempre se mueve en el terreno de la tragedia sentimental, por lo que personajes y acontecimientos desprenden un aroma a convencionalismo. El estilo de Alexandre Dumas es solvente, pero poco más, con lo que el último tramo de la obra, amén de previsible, resulta un tanto espeso. A pesar de ello, el personaje de Margarita otorga al texto una entidad que, al menos, lo aleja del folletín más clásico y lo convierte en pertinente, incluso en nuestros días. “La dama de las camelias” fue interpretada por grandes actrices, como Eleonora Duse, Sarah Bernhardt, Margarita Xirgu o Greta Garbo en su versión cinematográfica.

 

                                 

   Eleonora Duse interpretando a Margarita Gautier en Nueva York en 1896.

                                                 Foto Wikipedia

                   

      Sarah Bernhardt interpretando “La dama de las camelias” en 1896.

                                                 Foto Google

                          

Greta Garbo y Robert Taylor protagonizando “Le roman de Marguerite       Gautier” en 1936

                                                   Foto Google

                                      

     Margarita Xirgu protagonizando "La dama de les camèlies" en 1910.

      Foto Museu de Badalona. Arxiu d'Imatges/Institut del Teatre de Barcelona.

 

 

Margarita Xirgu interpretó en catalán "La dama de les camèlies" por primera vez en 1910. El 22 de marzo de 1911, Margarita Xirgu ofreció, en el Teatre Principal de Barcelona, “La dama de les camèlies” con la compañía que dirigió Enric Giménez. Hizo una Dama “admirablement, exquisidament, com una eminència” según la publicación “De Tots Colors”, hasta el punto que otra publicación “L'Escena Catalana” advirtió que Dumas había tenido suerte en <<trobar una Xirgu que ha sabut posar en l'obra la força que hi mancava>>.  El 10 de julio de 1912, Margarita Xirgu actuó en la Sala Picarol de Badalona, representando "La dama de les camèlies", y volvió a convencer y a entusiasmar a los espectadores badaloneses. La crítica local remarcó su excelente interpretación en <<su amatorio papel>> ("El Eco de Badalona"). Ahora bien, la presencia de la Xirgu dejó un sentimiento agridulce de despedida, puesto que era de dominio público que la actriz catalana preparaba el primer viaje a América, para representar teatro castellano, una decisión personal que no admitía ningún comentario al margen: <<A una artista no se la puede declarar monumento nacional y obligarla a quedarse perpetuamente entre nosotros>>, sentenciaba, magnánimo, el crítico de "Gent Nova". Margarita Xirgu en 1915 representó en castellano "La dama de las camelias" en adaptación de Felipe Sassone, convirtiéndola en una obra de su repertorio habitual. Entre junio y julio de 1915 Margarita Xirgu representó en el Teatre Novetats de Barcelona:  "La dama de las camelias". Desde el día 15 hasta el 23 de enero de 1916, Margarita Xirgu actuó en el Teatro Mora de Huelva. La compañía estaba formada por las siguientes actrices: Margarita Xirgu, Amparo Álvarez Segura, Concepción Ester, Amparo López, Guillermina Moreno, Celia Ortiz, Julia Riaza, María de las Rivas, Josefina y Adela Santaularia, Josefina Segura, Dolores Valero, y los actores: Ricardo Puga, José Rivero, Francisco Barraycoa, Pedro Cabré, Enrique Casanova, Federico Gorriz, José Lucio, Vicente Morales, Miquel Ortín, Ramón Puga, Carlos Segura y José Soler. Entre todas las obras interpretadas, el día 19 de enero representó una vez más "La dama de las camelias". El 12 de marzo de 1916 Margarita Xirgu representó también, en el Teatro Circo de  Albacete, "La dama de las camelias" en adaptación de Felipe Sassone. La Compañía Dramática de Margarita Xirgu actuó des del 11 de octubre al 22 de octubre de 1924, en los teatros Cervantes y Circo de Albacete, con los actores: José Ruste, Rafael Sánchez París, Miquel Ortín y Alfonso Muñoz como primer actor y las actrices: Amelia Muñoz, Julia Pachelo y Ana de Siria. Entre las obras interpretadas, el 21 de octubre representó "La dama de las camelias". La Compañía Dramática Española de Margarita Xirgu actuó en Logroño en el Teatro Bretón, entre el 19 de septiembre y el 1 de octubre de 1925. Entre  las obras representadas no faltó una vez más “La dama de las camelias”. Infinidad, innumerables veces, fue representado el drama en cinco actos de Alexandre Dumas por Margarita Xirgu, inicialmente en catalán y más tarde ya siempre más en castellano.

 

                                  

         Margarita Xirgu protagonizando "La dama de les camèlies".

            Fondo Margarida Xirgu del Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

 

 

Alexandre Dumas en 1849, para calmar a sus acreedores, publicó sus novelas “Le docteur Servans (El doctor Servans”), “Antonine (Antonina)” y con gran éxito “Le roman d’une femme (La novela de una mujer)”. En 1850 inició la aparición de una serie de novelas históricas que se publicaron como folletines en la “Gazette de France” con el título colectivo de “Les quatre restaurations (Las cuatro restauraciones)”, siendo el primer ejemplar el titulado “Tristan le Roux (Tristán el Rojo o El hijo del crimen)” y el segundo “Henri de Navarre (Enrique de Navarra)”. Este mismo año se publicaron sus novelas  “Le mendiant hypocrite (El mendigo hipócrita)” y “Trois hommes forts (Tres hombres fuertes)”. Aprovechándose de la muerte, el 18 de agosto de 1850 de su mayor competidor Balzac, en 1851 Alexandre Dumas publicó la última novela perteneciente al colectivo “Las cuatro restauraciones”, con el título de “Les deux frondes (Las dos hondas)” ya que el cuarto episodio no apareció nunca. Este mismo año también publicó su novela “Histoire de la loterie du lingot d'or  (Historia de la loteria del lingote de oro)” creada por la prefectura de policía de París para limpiar la ciudad de 3.300 indeseables, enviándolos a San Francisco para buscar oro y promocionada hábilmente con esta novela.

En 1852 publicó su novela “Le régent Mustel (El regente Mustel)”. En 1853 publicó la colección “Contes et nouvelles (Cuentos y noticias)” y las novelas “Ce que l'on voit tous les jours (Lo que vemos todos los días)” y “Sophie  Printemps (Sofía Primavera)”, y el 15 de noviembre estrenó, en el Théâtre du Gymnase de París, la comedia escrita en 1851, “Diane de Lys” después de estar secuestrada ocho meses por la censura. Alexandre Dumas publicó en 1854 las novelas “La vie à vingt ans (La vida a los veinte años)” y “La dame aux perles (La dama de las perlas)” que iniciaron al público en las costumbres y misterios de lo que Dumas llamó el “demi-monde (medio-mundo)”. Este mismo año también publicó su novela “Un cas de rupture (Un caso de ruptura)”. En 1855 publicó su novela “La boîte d´argent (La caja de plata)” y el 20 de marzo del mismo año estrenó la comedia en un acto y en verso escrita en 1845 “Le bijou de la reine (La joya de la reina)”, en el Théâtre de l’Hôtel de Castellane, el último teatro particular donde se representaban seriosamente comedias. Sus personajes son Luis de Savoya y el rey Felipe V de España y la acción transcurre en España, hacia 1708. Este mismo año y también durante el mes de marzo estrenó, en el Théâtre du Gymnase de París, la comedia en cinco actos y en prosa “Le demi-monde (El medio-mundo)” de tono moralizante y alrededor de problemas como la ilegalidad, el adulterio y la prostitución.

Alexandre Dumas estrenó el 5 de diciembre de 1856, en el Théâtre-Historique de París, la comedia en tres actos escrita en 1843 “Le verrou de la reine (El cerrojo de la reina)” que en 1873 se volvió a representar en el Théâtre du Gymnase. El 31 de enero de 1857 estrenó, también en el Théâtre du Gymnase, la comedia “La question d’argent (Cuestión de dinero)” representativa de la literatura de tesis y en la que atacaba a una de las obras de aquellas fechas, provocando las reclamaciones del famoso Jules Mirès que creyó  reconocerse en el personaje de Jean Giraud, aunque Dumas siempre lo negó. El 16 de enero de 1858 estrenó, como no en el Théâtre du Gymnase, la comedia de búsqueda de la paternidad “Le fils naturel (El hijo natural)” en la que expuso la teoría de que, aquél que trae un hijo ilegítimo al mundo, tiene la obligación moral de legitimizarlo y casarse con la madre. Dumas siempre recriminó la actitud de su padre con respecto a su madre y enfatizó el propósito moral de la literatura, con sus obras de tesis. Sus personajes presentan problemas de seres marginados y víctimas de los convencionalismos. En sus obras teatrales, cargadas de enseñanzas morales, denuncia los prejuicios sociales de la época y aboga por los derechos de la mujer y de los niños. Siempre fue consciente de la hostilidad, o el desprecio, que levantó su condición de hijo fuera del matrimonio, lo cual le empujó a entregarse a una vida de disipación, libertinaje y deudas, que le condujeron a una profunda crisis de remordimientos, cristalizados en una literatura que siempre encierra enseñanzas morales, y en la que el pecado carnal es castigado sin remisión. Llegó sin embargo a superar el desamparo familiar de sus primeros años.

                   

 

                         

                                     Retrato de Alexandre Dumas hijo.

                                                 Foto Wikimedia

 

Dumas es considerado como uno de los fundadores de la “obra moral”, el drama realista que se ocupa de los males contemporáneos con una función moralizante. Bajo su punto de vista, la función del autor dramático es esencialmente moralizante, y casi todas sus obras se ocupan de problemas sociales y morales, como la búsqueda de la paternidad, el divorcio, la seducción, el concubinato, el proxenetismo, el adulterio, la infidelidad conyugal y la prostitución, por lo que fue catalogado como autor de escándalos. Pese a su inventiva dramática y su talento para el diálogo, algunos consideran que sus obras fracasan por su tendencia a la prédica. El 30 de noviembre de 1859 estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la comedia en cinco actos y en prosa “Un père prodigue (Un padre pródigo)”. En 1862 publicó el relato “Quatre histoires d'amour ó Amours malhereux (Cuatro historias de amor ó Amores desgraciados)”. El 31 de diciembre de 1864, Alexandre Dumas se casó con la princesa Nadeja Naryschkine -Nadejda von Knorring (1826-1873) hija de un abogado del Báltico y más conocida como Nadine- con quien tuvo una hija en 1860 antes de casarse con ella, llamada Marie-Alexandrine-Henriette (1860-1934) y que no reconoció hasta 1864 cuando se casó con su madre, después de que muriera el príncipe Alexandre Naryschkine, doce años mayor que Nadine. Ésta había huído del príncipe con sus joyas al constatar que el príncipe no le daría nunca el divorcio. Ya en París, conoció a Dumas a través de su amiga Lydie, una anterior amante del autor. Alexandre Dumas se enamoró de la melena rojiza de Nadine y de sus ojos verdes y la llamó desde entonces “la princesa de los ojos verdes”; iniciando una relación amorosa con ella a partir de 1853 que fue desaprobada por la sociedad bien pensante de París. 

 

                          

Busto de Nadine Naryschkine, esposa de Alexandre Dumas, realizado por Jean-Baptiste Carpeaux.

                                                   Foto Gettyguide

 

También en 1864 se hospedó muchas veces en la propiedad de George Sand, en Nohant.  La admiraba, le llamaba “querida mamá”, y le adaptó para el teatro su novela “Le marquis de Villemer (El marqués de Villemer)” en una comedia en cuatro actos y en prosa que se estrenó, en el Théâtre de l'Odéon de París, el 29 febrero de 1864. El 5 de marzo de este mismo año Alexandre Dumas estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la comedia sobre la seducción “L’ami des femmes (El amigo de las mujeres)”. El 29 de abril de 1865 estrenó, en el Théâtre-Français de París, la comedia de Émile de Girardin adaptada por él al escenario, “Le supplice d’une femme (El suplicio de una mujer)”. Alexandre Dumas, al contrario que su padre, realizó varias adaptaciones y colaboraciones con otros autores, sin poner en duda su gran originalidad, como en el 20 de enero de 1866, en que estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la adaptación de la obra de Armand Durantin “Héloïse Paranquet (Eloísa Paranquet)” con una versión totalmente diferente a la trama original de Durantin.

El 16 de marzo de 1867 estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la comedia “Les idées de Mme Aubray (Las ideas de la señora Aubray)”. Dumas siguió escribiendo novelas, aunque su éxito fue mayor como dramaturgo. Así en 1867 publicó su novela semiautobiográfica -basada en parte en su relación amorosa con  Nadezna Naryschkine- bajo la forma de factum judicial “L'affaire Clemenceau, mémoire de l'accusé (El caso Clemenceau, memorias del reo)” en la que continuó persiguiendo el triunfo de las tesis sociales, consiguiendo un gran éxito por parte de la crítica y considerada por muchos como uno de sus mejores trabajos literarios. Esta novela es un alegato a favor del castigo del adulterio por la misma mano del esposo ultrajado. El protagonista que es hijo natural, alterna el amor que siente hacia su propia esposa infiel, cuya mancha de adulterio “limpia” de una manera drástica, pero no sin antes sermonear a los lectores con una profunda reflexión acerca del bien y del mal. En 1867 además, tuvo otra hija con Nadine, Olga-Marie-Jeanne, llamada Jeannine (1867-1943), futura esposa del técnico Ernest Lecourt d'Hauterive (1864-1957).

                               

 

 

                              

                                       Retrato de Alexandre Dumas hijo.

                                              Foto Biografías y Vidas

 

Alexandre Dumas en 1869 publicó el relato “Les madeleines repenties (Las magdalenas arrepentidas)” destinado a dar a conocer el establecimiento de mujeres arrepentidas situado en Clichy-la-Garenne y en el que reclamó la rehabilitación de las mujeres decaídas por la expiación. Este mismo año estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la adaptación de la comedia en cuatro actos “Le filleul de Pompignac (El ahijado de Pompignac)” de  H. Lefrançois y firmada bajo el nombre de  Gustave de Jalin, pseudónimo colectivo de Dumas y de Gustave-Eugène Fould. Después de una incursión en 1871 en la política con su famoso relato “Lettre sur leschoses du jour (Carta sobre las cosas diarias)”, el 16 de octubre de este mismo año estrenó, en el Théâtre du Gymnase,  la comedia “Une visite de noces (Una visita de bodas)” y el 2 de diciembre en el mismo teatro la comedia “La princesse Georges (La princesa Georges)”. En 1872 escribió el relato “L'homme-femme (El hombre-mujer)” y el folleto “La question de la femme (La cuestión de la mujer)” para la asociación de la emancipación progresiva de la mujer, creada por Arlès-Dufour y la periodista Julie-Victoire Daubié que hizo el prefacio del texto. La venta ambulante de dicho folleto fue prohibida en 1873. Pero este contratiempo no impidió a Alexandre Dumas escribir a propósito de las mujeres revolucionarias de la comuna “Las Pétroleuses”: <<No diremos nada de estas hembras, por respeto a las mujeres a quienes se parecen cuando ellas esten muertas>>. De hecho, un intelectual burgués como Dumas defendió a las mujeres pero siempre que pertenecieran a su misma clase social.

El 16 de enero de 1873 estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la comedia “La femme de Claude (La mujer de Claudio)” y este mismo año murió Nadine Naryschkine. El 26 de noviembre estrenó, en el Théâtre du Gymnase, la comedia “Monsieur Alphonse (El señor Alfonso)”. El 30 de enero de 1874 Alexandre Dumas fue elegido miembro de la Académie Française, por 22 votos contra 11 en la primera vuelta del escrutinio, pese a la oposición pertinaz de Víctor Hugo y ocupó la butaca vacante dejada por Pierre Lebrun. En su discurso, evocó la gloria paternal como su mejor título para la benevolencia de la Academia, recordándoles así una de sus más flagrantes injusticias. Haussonville respondió con una crítica espiritual del mundo especial en el que el autor había tomado sus modelos y sus teorías morales y religiosas. Este mismo año en colaboración con su padre estrenó, en el Théâtre de l'Odéon de París, la comedia “La jeunesse de Louis XIV (La juventud de Luis XIV)”.

En 1875, dos años después de la muerte de Nadine Dumas, se casó con Henriette Escalier, nacida con el apellido Régnier, y que había sido su amante por espacio de ocho años; pero murió poco después. Este mismo año publicó  sus cuentos: “Un paquet de lettres (Un paquete de cartas)”, “Le prix de pigeons (Treinta palomas)”, “La maison du vent (La casa del viento)” y “Le pendu de la Piroche (El ahorcado de la Piroche)”. También durante este mismo año, publicó sus relatos: “Thérèse (Teresa)”; “Histoires vraies (Historias verdaderas); “Encore une histoire vraie (Otra historia verdadera)”; “Offland”; “Les trois chants du bossu (Los tres cantos del jorobado)”; “Le fin de l'air (El fin del aire)”; “Angelique (Angélica)”; y “Une execution capitale (Una ejecución capital)”.

 

                  

                                Retrato de Alexandre Dumas hijo.

                                                 Foto Google Images

 

El 14 de febrero de 1876 estrenó, en el Théâtre-Français de París, la comedia de tesis en cuatro actos "L'etrangère (El extranjero)" que fue mal acogida por el público de la primera noche por despecho a una interpretación fuera de medida, aunque se mantuvo mucho tiempo en la cartelera. Durante el mismo mes de febrero también estrenó la adaptación de la obra del escritor ruso Pierre de Corvin, en el Théâtre de l'Odéon, el drama en cinco actos “Les Danicheff (Los Danicheff)” firmado con el nombre de  Pierre Newski. En noviembre de este mismo año estrenó, en el Théâtre du Gymnase, firmado bajo el nombre de Gustave de Jalin -el pseudónimo colectivo de Alexandre Dumas y de Gustave-Eugène Fould- la comedia en tres actos “La comtesse Romani (La condesa Romani)”. Muchos afirman que Alexandre Dumas releyó un buen número de comedias en las que se inspiró, tales como: “Comment la trouves-tu? (¿Cómo la encuentras?)” comedia-vodevil de L. Pagès y H. de Chambrait de 1857; “Un mariage dans un chapeau (Una boda en un sombrero)” comedia en un acto de Vivier de 1859; “Comme elles sont toutes (Como ellas son todas)” comedia de Ch. Narrey de 1868; “Albertine de Merris” comedia de Amédée Achard de 1868; “Mademoiselle Duparc” comedia de M. L. Denavrouze de 1875, etc... En 1877 Alexandre Dumas fue nombrado director del informe de precios del Théâtre-Français de París. En marzo de 1878 estrenó en colaboración de nuevo con su padre, en el Théâtre de l'Odéon, el drama inédito en cinco actos “Joseph Balsamo”.

 

                  

Retrato de Alexandre Dumas realizado por Léon Bonnat en 1878.

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En 1879 se publicaron sus obras reunidas con el título de “Entr’actes (Entreactos)”, unos escritos de juventud realizados durante este año y el anterior, que más tarde tuvieron otra publicación con el título de “Nouveaux entr'actes (Nuevos entreactos)”. En 1880 Alexandre Dumas publicó el ensayo “La question du divorce (La cuestión del divorcio)” basado en la refutación de familia y el divorcio de  Abbé Vidieu. El 20 de agosto de este año publicó el relato dirigido a Jules Claretie “Les femmes qui tuent et les femmes qui votent (Las mujeres que matan y las mujeres que votan)”. En el mes de febrero de 1881 estrenó, en el Théâtre-Français de París, la pieza en tres actos “La princesse de Bagdad (La princesa de Bagdad)” especialmente escrita para la señorita Croizette. En 1883 publicó el relato “La recherche de la paternité (La búsqueda de la paternidad) una colección de cuestiones que examinó bajo todas sus formas, en cierto número de prefacios o de cartas, más o menos destinados a publicidad. El 19 de enero de 1885 estrenó, en el Théâtre-Français, la pieza en cuatro actos “Denise”. El 17 de enero de 1887 estrenó, también en el Théâtre-Français, la pieza en tres actos “Francillon” en la que el talento de Dumas y los artistas que le secundaron hicieron aceptar, no a veces sin resistencia, sus inverosimilitudes y sus audacias. Este mismo año dio respuesta a las críticas de la Academia Francesa, en la persona de Leconte de Lisle sucesor de Victor Hugo. En 1894 el Gobierno francés le concedió la Legión de Honor.

 

                         

                          Retrato de Alexandre Dumas realizado por R. Collin.

                                                     Foto Google

Alexandre Dumas murió en su propiedad de Yvelines, en Marly-le-Roi, el 27 de noviembre de 1895 a la edad de 71 años y fue enterrado en el cementerio de Montmartre, en París.   Una de sus citas más graciosas es: "Las cadenas del matrimonio son tan pesadas que hacen falta dos para llevarlas. A veces tres". Su literatura intimista, es completamente diferente a la de Alexandre Dumas padre en la que todo es acción y aventura épica, pero evidencia a un gran novelista dotado de una marcada sensibilidad, que convierte el conjunto de su obra en algo digno de ser tenido en cuenta y que excluye cualquier tipo de comparaciones con su célebre progenitor.

 

 

 

Algunos textos han sido extraídos de “Alexandre Dumas hijo”: Biografías y vidas, Wikipedia y Compagnie Nuits d'Auteurs

 

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

 

 

 

 

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