Margarida Xirgu

 
inicibiografiavivènciesfotosarxiu familiarlinksbibliografiamail

 

 

72. EL DEBUT A MADRID AL 1914

 

Al seu retorn al gener de 1914 de la gira americana iniciada el maig de 1913, en la que va actuar a Buenos Aires, Montevideo i Santiago de Xile, Margarida Xirgu va actuar en el Teatre Tívoli de Barcelona representant l'obra "L'Aigrette" de Dario Nicodemi traduïda per Enrique Gómez Carrillo.

 

Margarida Xirgu interpretant "L'Aigrette" el 1913.

Foto: Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.


Margarida Xirgu a continuació es prepara per presentar-se a Madrid. Entre el 25 i el 30 d'abril de 1914 la Compañía Margarita Xirgu es va presentar a Logroño al Teatro Bretón amb les obres: "L'aigrette" de Dario Nicodemi , "Camino adelante" de Manuel Linares Rivas, "Elektra" d'Hugo von Hofmannsthal, "Los ojos de los muertos" de Jacinto Benavente, "El patio azul" de Santiago Rusiñol, "Los románticos" de Gregorio Martínez Sierra,"Sangre gorda" dels germans Álvarez Quintero i "El secreto" d'Henri Bernstein . L'elenc d'actors va ser: Francisco Barraycoa, Manuel Fernández, Federico Górriz, José Lucio, Vicente Morales, Julio Ordóñez, Miquel Ortín, Ricardo Puga, José Rivero, Leovigildo Ruiz Tatay, Fernando Sala, José Soler i Fernando Villalonga i les actrius: Amparo Álvarez Segura, Adela Coy, Cecilia Coy, Celia Ortíz, María de las Rivas, Julia Sala, Josefina Santaularia i Josefa Segura. La premsa madrilenya s'ha fet ressò dels seus triomfs a l'escena catalana, en algunes ciutats espanyoles i en terres americanes. El públic i la crítica estan a l'expectativa i es pregunten si és certa la fama de què l'actriu catalana ve aureolada. La Xirgu sent una responsabilitat enorme. És un pas decisiu per a la consolidació de la seva carrera. La consagració definitiva. De moment, no disposa d'un teatre propi, però, de nou, la bona sort l'afavoreix. Pot aprofitar que la Compañía de María Guerrero i del seu espòs Fernando Díaz de Mendoza, ha deixat vacant el Teatro de la Princesa de la seva propietat -avui Teatro María Guerrero- al estar de gira per Amèrica. Estant encara a París Faustino da Rosa li havia comunicat a la Xirgu, que María Guerrero li havia ofert el Teatro de la Princesa. Margarida va enviar de seguida una carta d'agraïment: <<Da Rosa me acaba de dar una noticía que le aseguro, señora, es la más grata que recuerdo haber recibido en mi vida; que usted ha aceptado darme hospitalidad en su teatro, honrándome inmerecidamente. No sé el resultado que tendrá mi aventura de pasarme al teatro castellano; sin embargo, sea cual sea, una gran alegría, una emoción muy dulce me ha proporcionado el saber que será en su teatro, que me presentaré por primera vez ante el público de Madrid. El imposible que su hermosa actitud para conmigo sea de excelente augurio para mi carrera. Téngame, distinguida señora, por su más entusiasta admiradora>>. De joveneta, Margarida Xirgu havia somniat ser com María Guerrero des que l'havia vista actuar a "Reinar después de morir" de Luis Vélez de Guevara, la primera vegada que havia anat a un teatre de debò.


Margarida Xirgu abans de la seva presentació a Madrid, el 1914.

Foto: Arxiu Mas

    

                                foto Biblioteca Nacional de España

 

TEMPORADA TEATRO PRINCESA


El Teatro de la Princesa, ese alcázar de arte español que sostienen con sus fervores y su prestigio los ilustres artistas Maria Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, brinda ahora su glorioso escenario a una actriz dramática eminente: Margarita Xirgu.
De abolengo catalán, patria de grandes artistas, llega a nosotros la señorita Xirgu en el apogeo de la fama. La caricia del aplauso fué para ella de conquista fácil en todos los públicos, y el dominio de las más escabrosas situaciones y la sensación de realidad asombrosa que da a los momentos trágicos más culminantes, son brillante ejecutoria que acredita a los méritos de esta insigne comediante.
Su talento no ha encontrado valladar que no haya salvado con fortuna en el vario ejercicio de su arte. Lo mismo en la comedia que en el drama, igual en el sainete que en la tragedia asombra y maravilla por su pasmosa ductilidad. Con análoga perfección encarna el tipo frívolo de la mujer mundana llena de intención y de ironías, ágil de frase, cáustica y mordaz, que palpita en las comedias modernas, que representa la protagonista de un drama de ideas, donde el conflicto se acerca fatalmente, dominador y trágico, royendo en las almas como polilla cruel, flotando en el ambiente como algo extraño y sombrío que presiona los espíritus, asomándose en el gesto que contrae la cara y estallando inesperadamente en el grito terrible, expresión magna del dolor que rasga los aires como agudas saetas infernales.
Margarita Xirgu, como todas las grandes artistas, ha merecido los honores de la discusión. Ultimamente, con motivo de su viaje a tierras de Ultramar, los profesionales de la escena se interesaron en controversias enconadas.
Pero nada de esto podrá influir en los resultados de la temporada de la Princesa, que comienza bajo los más brillantes auspicios.
El público respondiendo a la espectación despertada por el anuncio del debut, llenará la rica sala del aristocrático teatro y acudirá gozoso a presenciar las bellezas de las obras que se anuncian como estrenos y a rendir caluroso homenaje de admiración a la trágica famosa.
El justo renombre de los autores que le han entregado sus producciones es garantía del éxito y motivo sobrado para excitar el interés de las gentes.
Cuenta Margarita Xirgu con “El patio azul” de Santiago Rusiñol, “Elektra” de H.Hofmannsthal traducida por E. Marquina, “Los románticos” de Gregorio Martínez Sierra, “L'aigrette” de D. Nicodemi adaptación de E. Gómez Carrillo, “El corazón manda” de F. de Croisset vertida al castellano por S. Vilaregut y “Salomé” de O. Wilde traducida por J. Pena.
Nuestros deseos son por que el éxito más resonante acompañe a la notable artista en la temporada de la Princesa.

El 8 de maig de 1914 Margarida Xirgu debuta en el Teatro de la Princesa de Madrid amb "El patio azul" de Santiago Rusiñol, un fracassat somni d'amor i joventut i "Elektra" d'Hugo von Hofmannsthal, una tragèdia inspirada en Agamènon.

Com en el seu debut a Buenos Aires, aquesta nit Margarida Xirgu no les té totes. El neguit la venç. Comença l'obra de Rusiñol "El patio azul", anomenada com el seu quadre al oli de 1892, del pati de la casa Montané al carrer Majó 32 de Sitges. Els seus nervis són a flor de pell. Arriba a l'escena, al final del primer acte, en què la malaltissa Agna-Rosa accepta que el jove pintor Jacinto la immortalitzi en un quadre. Deixa que el pensament li guiï la mirada. Margarida fa una pausa llarga i, lentament, adreça el seus ulls al pintor. És en aquesta pausa, en el silenci que es fa a la sala, quan té la impressió que s'ha guanyat el públic. A la tragèdia "Elektra", la Xirgu ja domina totes les seves facultats: es mostra desbordant en l'expressió de la ferocitat, la venjança, la tendresa o el dolor.

             

                          

                              foto Biblioteca Nacional de España

                                  

PRESENTACIÓN EN MADRID

ACTUALIDAD TEATRAL. MARGARITA XIRGU

 

De vuelta de una dilatada excursión a través de la América española, donde fué recibida conforme su rango artístico merecía, hoy llega a nosotros Margarita Xirgu, la joven trágica, de prestigios indiscutibles.

Por vez primera va a presentarse ante nuestro público, que desconoce su arte pero no así su fama.

Ninguna actriz ha llegado hasta acá precedida de una notoriedad tan ponderada.

Margarita Xirgu es mujer de gran estirpe mental. Tiene unos ojos negros expresivos, soñadores, que hieren al mirar.

Su modestia y su candor invitan a la indulgencia y a la cordialidad.

Habla y piensa como una mujer abandonada, sola; pero esperanzada ¡Porque la señora Xirgu sueña siempre!

Es fanática admiradora de su arte. Tiene un recio espíritu y una voluntad firme y decidida.

Como actriz, su flexibilidad de talento nos asombró: la gracia ingénua, la sensibilidad patética, la honda vibración dramática, todas las transiciones del espíritu en el teatro, tienen en la gran actriz una interpretación perfecta. Pero aun siendo en ella un supremo acierto los matices sentimentales, su arte culmina en la interpretación de los instintos pasionales.

Si nosotros tuviésemos alguna autoridad, algún influjo sobre ella, le exhortaríamos a que representase, con frecuencia, personajes de enamorada en el paroxismo del amor.

La representación del amor grande, del amor único, tiene en la señora Xirgu una encarnación rotunda. Quizá porque, dócil a los designios de su temperamento, la señora Xirgu siente en su derredor el vacio de la soledad, y esperanzada sueña. Y un espíritu soñador, es el mejor intérprete de las vehementes pasiones.

Pero la señora Xirgu siente un temor pueril. Teme la señora Xirgu que el público asista prevenido a su aparición en la escena de la Princesa.

La nombradía que la acompaña la cohibe, y cree que las gentes asisten con cierta actitud a sus primeros pasos artísticos en Madrid.

Piensa en un porvenir halagueño. Ha soñado con la gloria conquistada en Madrid. ¡Porque la señora Xirgu sueña siempre!

Son sus propósitos quedarse para siempre entre nosotros. Si ella pudiese radicar en el Teatro Español lo haría. Pero son tantos los requisitos; la unión de los actores es tan difícil...

En España, la comunicación entre artistas de la misma altura no se establece con frecuencia.

Hay en nuestra vida artística un fondo de insociabilidad, cuyas causas no siempre es fácil explicar. ¿Orgullo? ¿Escepticismo? ¿Pobreza de calor fraternal? ¡Quién sabe!

Es lo cierto que todo optimismo sobre este punto nos parece una forma del candor.

Empéñese, en lo sucesivo en no hacer más obras que las de autores españoles. Nosotros le animamos en este deseo; pero sin olvidar el cuidado con que es menester atender a la pedestre fertilidad de algunos autores en boga y al desenfreno de no pocos traductores.

Y pondríamos al margen de su arte y de sus propósitos, algún otro comentario. Pero hoy bástanos decir, al alborear de su gloria, que Margarita Xirgu es un prestigio presente.

¿Qué le reservará el porvenir?

Bajo la severa disciplina del talento ¿a que extremos artísticos podrá llegar?

Conocidas las diferentes dotes de su fértil temperamento, no es aventurada la profecía: el triunfo y la gloria.

Y desde allá, en la cumbre, verá la soñadora Margarita Xirgu cómo la vida parece un sueño y un soplo.

MANUEL MERINO

 

                            

                            foto Biblioteca Nacional de España

 

HABLANDO CON LA  ACTRIZ

-¿Está en casa la señora Xirgu?

-Sí, señor.

-Pásele usted mi tarjeta.

Al cabo de unos minutos, estaba el cronista sentado frente a la joven actriz. A los ruegos del que suscribe, la ya famosa comediante, dijo:

-Toda esa expectación de que usted me habla, habrá desaparecido cuando se publique, la interviú que usted me pide, puesto que ya habré tenido el honor de presentarme al público de Madrid. Será el próximo viernes, si Dios quiere.

-Tiene usted razón, se atrevió a objetar el cronista, pero una actriz no está conocida, ni vista, ni encasillada, en algo tan breve, tan circunstancial y tan limitado como un debut, mal llamado así, con palabra extranjera, ya que usted ni siquiera debuta. Se presenta usted una vez más a un público.

-La pobre notoriedad que yo tengo, muy halagüeña para mí, puede ser más hija de la suerte que de mis méritos.

El cronista se permitió interrumpir a la actriz: Es demasiada constancia de la fortuna, para los años que lleva usted representando comedias, puesto que empezó usted muy niña en el teatro.

-Sí, señor, muy niña.

-Así, lo que el gacetero desearía oir de sus labios, aparte el acuse de modestia que todos sus amigos saben es virtud sincera en usted, sería algo más interesante, que lo concerniente a su presentación en Madrid, de la que ya darán cuenta plumas más autorizadas. Cuando se cuentan sus pocos años y se está tan encendida en amor a su arte. Como usted, se tienen también fatalmente ideales, estímulos de orientación, planes y sobre todo, conciencia de lo que es y de lo que se intenta hacer. ¿No es verdad?

-Sí señor. Yo creo que es verdad.

-¿Y será usted tan amable que...?

-Sí señor, seré tan amable y le diré a usted, lo que usted desea, con cierto miedo, muy comprensible, ya que la actriz debe guardar su elocuencia para representar obras, y en lugar de anunciar planes, procurar realizarlos noblemente, con la mayor perfección posible. Para mí, el teatro tiene, como todas las grandes artes, un carácter permanente de actualidad eterna, y no he sabido ver hasta ahora en él más que dos géneros. El verdadero teatro, siempre viejo y siempre nuevo, en el que cabe todo, cuando está expresado sinceramente, artísticamente, y el teatro malo, también siempre el mismo, y que no es teatro precisamente, aunque así se llame, sino algo exclusivamente industrial, con todos los caracteres de un comercio más. No creo que actualmente puede librarse una actriz, por artista que sea, de representar este género, que puede imponer muchas veces la necesidad. Mi único deseo, que creo legítimo, es tratar de emanciparme, dentro de mis escasas fuerzas, de toda insinceridad y de todo éxito de relumbrón. Tengo siempre presentes las palabras de Hamlet a los cómicos, que yo creo son toda una biblia viva, no sólo para los actores, sino para todos los artistas dignos de tal nombre. Sólo que, una actriz, desgraciadamente, no puede todavía vivir, si no es rica, de minorías inteligentes. Esto no quiere decir, naturalmente, que no debe siempre poner su esperanza y lo mejor de sus deseos en ella. De un modo activo, eficaz...

-¿Y qué repertorio?

-El repertorio de una actriz sólo puede juzgarse y prepararse a la larga. Es labor de selección, de ensayo y de mucho tiempo. Yo procuraré que el mío sea en el futuro amplísimo y diferenciado. Para ello necesito el auxilio de todos.

-¿Y de teatro extranjero?

-Todo lo bueno e interesante, que no corra grave peligro al ser interpretado por mí.

-¿Y de fe y esperanza, esas virtudes teologales, como andamos?

-Tal cual. Si yo fuera una elegida del cielo, sería mi guía la mujer que más admiro, la divina andariega de Ávila, que sin más patrimonio que su pobreza, aumentó los dominios de la Iglesia; pero como la misión mía, es infinitamente más grosera y está mucho más desemparada de las alturas celestes, me refugio en otros dioses de inmortalidad ya prescrita. Gracias que alguna musa amable y protectora y la indulgencia de amigos benévolos, me permiten realizar la quinta parte de mis sueños. Lo único que pido al ciego destino, es que ni en las horas de amargura, que en todos los oficios son muchas, ni en los breves momentos felices, me quite la inquietud. Un grano por lo menos, de inquietud constante.

JACINTO GRAU

 


Oli sobre tela "El pati blau" de Santiago Rusiñol.

Foto: Epdlp

 

La crítica s'hi rendeix de manera unànime: la seva interpretació, d'expressió rica i matisada, se situa al mateix nivell que María Guerrero. José María Carretero, "El Caballero Audaz", descrivia així a Margarida a la revista "La Esfera":

<<¿Es bella Margarita? No sé qué deciros. Yo, sentado frente a ella, la contemplaba de hito en hito y me hacía la misma pregunta... ¿Es bella esta mujer?

Mientras permanece en silencio, parece una mujer algo extraña y un poco dura de facciones; pero en cuanto se siente mirada y, sobre todo, cuando habla de arte, de luchas pasadas, de triunfos, de ilusiones pretéritas, entonces se transfigura de tal forma, que se muestra con una belleza, si no extraordinaria, original.

Charla mucho y la charla en sus labios tiene algo de misterio, de risa y de dolor al mismo tiempo; ese algo es lo que subyuga y va adueñándose poco a poco de la admiración del que la escucha. Muy morena; tan morena que su piel tiene trechos (las orejas, la barbilla, el cuello) por donde broncea.

Sus ojos, muy grandes y muy negros, brillan a veces con un fulgor siniestro, como los de una tigresa. Nunca están quietos. Van delante de su palabra para daros la perfecta sensación de la alegría, del dolor, de la tristeza, del placer. La nariz, casi perfecta, de levísimas aletas, respinga un poco por la punta. Su boca, grande, inmensamente grande, siempre ríe, dejando asomar entre sus sangrientos y finos labios los dientes también grandes, pero blanquísimos. Como la endrina es su cabellera, que se desborda, ondulada, brillante, copiosa, sobre su nuca.

Aquella tarde, su gentil figura, más bien alta, estaba ataviada con una sencillez elegante. Un vestido de seda color naranja ceñíale perfectamente las leves y firmes redondeces de su cuerpo>>.

El 12 de maig va representar, al Teatro de la Princesa de Madrid, la comèdia "Los ojos de los muertos" de Jacinto Benavente. El debut de Margarida a Madrid i la seva incorporació definitiva al teatre castellà, va coincidir amb una sèrie d'esdeveniments que canviarien el rumb de la civilització europea, que incapaç de trobar una forma de convivència entre els pobles, promovia conflicte i més conflictes fins a esclatar en la primera guerra mundial. Tres mesos després de la seva presentació en el Teatro Princesa, Europa cremava. Fins a llavors, el regidor de l'escena teatral espanyola era Jacinto Benavente que de 1894 a 1913 orientava i dirigiria els gustos del públic amb les seves comèdies moralitzadores d'alt to costumista, sent el representant del drama realista Benito Pérez Galdós. En contrast amb el teatre realista existia un teatre poètic, en el qual triomfaven Eduardo Marquina, Francisco Villaespesa, Luis Fernández Ardavín, Joaquín Montaner i un teatre costumista, comèdia, sainet i joguina còmica que el conreaven els germans Serafín i Joaquín Álvarez Quintero, Carlos Arniches, José Fernández del Villar, Pedro Muñoz Seca i Gregorio Martínez Sierra, millor dit la seva esposa María Lejárrega, que era la verdadera autora de les obres.

Margarida Xirgu per millorar el seu castellà i per fer continuades pràctiques en aquesta llengua, escrivia a la seva família en castellà i parlava amb tothom també en castellà, fins al punt de mantenir-la a ultrança, àdhuc quan es trobava en presència d'interlocutors catalans. A tal extrem que com recollí la revista "El Teatre Català" del 23 de maig de 1914, Francesc Cambó un dia, amb el seu ímpetu habitual, entrà al salonet del Teatre Princesa on la Xirgu hi acostumava a mantenir una animada tertúlia:
<<-Què tal, Margarida?- interrogà en Cambó.
-¡Ah, usted por aquí, mi amigo!... ¡Cuanta amabilidad!
En Cambó, impertèrrit:
-Un gran èxit, eh?
-Si, señor... Aquí son muy buenos. Me han recibido con todos los honores...
En Cambó mira a l'un i a l'altre, astorat, i, en veure que tots són catalans, pica amb els dits, nerviós, damunt la copa del barret.
I insisteix:
-I estarà molts dies aquí, encara?
-Verá usted, según y como. La temporada es mala... El público viene algo cansado...
En Cambó sembla que ja no està nerviós. Més aviat indignat. Apreta les dents i es torna verd.
Ara interroga la Xirgu:
-¿Y qué, amigo? ¿Cómo van por mi tierra?
En Cambó fa un gest violent de fàstic, diu un renec ben català i, sense acomiadar-se, es retira... Silenci general. Tots se miren. Els llavis d'en Rusiñol -que era present a la tertúlia, junt amb Joaquim Salvatella diputat per Figueres de la Unió Federal Nacionalista Republicana i el caricaturista barceloní Lluís Bagaria- se contrauen per no dir una de les seves ironies>>


L'estiu del 1914, a Santander, la Xirgu coneix Galdós en una tertúlia d'escriptors i poetes. Des d'aleshores, don Benito i Margarida enllacen una amistat afectuosa i emotiva. El dramaturg, admirat per la trajectòria de l'actriu, li ofereix l'estrena de l'obra "Santa Juana de Castilla" que és a punt d'enllestir, pel 1918. Entre el 24 i el 30 de novembre de 1914 la Compañía Margarita Xirgu es va presentar a Logroño al Teatro Bretón amb les obres: "Alma triunfante" i "La comida de las fieras" de Jacinto Benavente, "El corazón manda" de Francis de Coisset, "Madame Pepita" de Gregorio Mártinez Sierra, "Magda" d'Herman Sudermann, "La malquerida" de Jacinto Benavente, "Primerose" de Robert de Flers i Gaston Armand de Caillavet i "Zaza" de Pierre Berton i Charles Simon. L'elenc d'actors va ser: Francisco Barraycoa, Pedro Cabré, Manuel Fernández, Federico Górriz, José Lucio, Vicente Morales, Julio Ordóñez, Miquel Ortín, Ramón Puga, Ricardo Puga, José Rivero, Fernando Sala i José Soler i les actrius: Amparo Álvarez Segura, Concepción Ester, Amparo López, Guillermina Moreno, Celia Ortíz, Julia Riaza, María de las Rivas, Julia Sala, Josefina Santaularia i Josefa Segura.

 

Programa del Teatro Bretón de los Herreros de Logroño del novembre de 1914.

Foto Bermemar

 

Margarida no abandona el teatre a Barcelona i estrena el 7 de gener de 1915 en el Teatre Principal "El yermo de las almas", la primera obra dramàtica de Ramón María del Valle-Inclán. L'obra va estar en el cartell tres dies i va ser l'última estrena de la temporada de la Companyia Margarida Xirgu a Barcelona. L'obra va assolir, no obstant això, més representacions en la gira que l'actriu va emprendre per províncies. Mentrestant, Valle-Inclán es va disposar a escriure-li una tragèdia que va titular "Pan divino". Però va ocórrer lo imprevist, al saber que Margarida es disposava a programar en el Teatro Princesa "El yermo de las almas" i no "Pan divino" per a iniciar la seva temporada a Madrid, Valle-Inclán li va retirar l'obra, al·legant que no volia que es lluís a costa seva fent tan bona mort, com li havia ponderat el seu representant, el marquès de Premio Real. El renyir amb les protagonistes de les seves obres, va ser una tònica habitual en don Ramón.

 

Caricatura de Margarida Xirgu protagonitzant "El yermo de las Almas" el 1915.

Fresno

Retrat de Margarida Xirgu dedicat al Niu d'Art de Vilafranca, el 1915, durant la gira que va emprendre per ciutats catalanes.

Fons Adolf Lara. Arxiu fotogràfic de VINSEUM, Museu de les Cultures del Vi de Catalunya.


Margarida Xirgu va inaugurar la campanya madrilenya de 1915, en el Teatro de la Princesa, amb "La marcha nupcial" d'Henri Bataille. El públic es va mostrar una mica reservat i fred per la lentitud del desenvolupament de la tècnica analítica, que l'autor imprimia en l'obra. A continuació va representar la comèdia "El tercer marido" de l'italià Sabatino López, que va agradar més a la crítica, per tractar-se d'una peça sense matisos sociològics profunds però amb trets de fi humorisme. Després d'aquesta obra la Xirgu va representar el drama "El amor tardío" de Alberto Insúa i Alfonso Hernández-Catá. L'obra sosté el conflicte sentimental d'un home de ciència que veu florir l'amor a l'hivern de la seva vida. El 10 de maig va estrenar "Sirenas mudas" de Ramón Goy de Silva. En aquesta obra planeja la presència dels morts i del passat. Una actriu torna al cap dels anys al lloc on s'havia enamorat d'un escriptor; escrivia ell els drames que la van fer rica i famosa. L'escriptor ha mort i la seva esposa s'ha suïcidat fa temps; ara Elvira sent un amor incontenible pel fill, que a la vegada es troba casat. Els personatges semblen estar a la mercè de les seves passions, de l'amor impossible d'aconseguir, gairebé inermes davant ell. Finalment l'actriu no vol ser un entrebanc per a la felicitat dels altres i abandona la casa, que està situada a Galícia, en un món d'artistes i de classe mitja. La Xirgu va representar també per primavera al Teatro Princesa, les obres "La mujer desnuda" d'Henry Bataille i "Sor Beatriz" de Maurice Maeterlink.

 

Caricatura de Margarida Xirgu protagonitzant "Sirenas mudas" el 1915. Fresno


Entre juny i juliol de 1915 va representar al Teatre Novetats de Barcelona: "Zazá" de Pierre Berton i Charles Simon, "La dama de las camelias" d'Alexandre Dumas fill, "La cortina verde" de Julio Dantas, "La malquerida" de Jacinto Benavente, "Salomé" d'Oscar Wilde, "El corazón manda"del francès Francis de Croisset, "La marcha nupcial" d'Henry Bataille i "Sor Beatriz" de Maurice Maeterlink en traducció de Gregorio Martínez Sierra. Margarida Xirgu va estrenar "La mujer desnuda" d'Henri Bataille el 17 de juliol de 1915 en el Teatre Novetats de Barcelona i a continuació va representar "Maria Rosa" d'Àngel Guimerà. També el 1915 va representar el drama sobre el feminisme "Ícara" d'Eugenio Sellés.

 

Margarida Xirgu interpretant "Ícara" el 1915.

Foto: Fons Margarida Xirgu de l'Institut del Teatre de la Diputació de Barcelona.

 

Entre el 21 i el 30 de setembre de 1915 la Compañía Margarita Xirgu es va presentar a Logroño al Teatro Bretón amb les obres: "El amor tardío" d'Alberto Insúa i Alfonso Hernández-Catá, "El corazón manda" de Francis de Coisset, "La cortina verde" de Julio Dantas, "La dama de las camelias" d'Alexandre Dumas júnior, "Frou-frou" de Meilhac-Halévy, "La gata de angora" de Jacinto Benavente, "La marcha nupcial" i "La mujer desnuda" d'Henri Bataille, "Primerose"de Robert de Flers i Gaston Armand de Caillavet, "La redacción" d'Antonio Ramos Martín, "La reja" i "Sangre gorda" dels germans Álvarez Quintero, "El tercer marido" de Sabatino López i "Zaza" de Pierre Berton i Charles Simon. L'elenc d'actors va ser: Francisco Barraycoa, Pedro Cabré, Enrique Casanova, Federico Górriz, José Lucio, Vicente Morales, Miquel Ortín, Ramón Puga, Ricardo Puga, José Rivero, Carlos Segura i José Soler i les actrius: Amparo Álvarez Segura, Concepción Ester, Amparo López, Guillermina Moreno, Celia Ortíz, Julia Riaza, María de las Rivas, Adela Santaularia, Josefina Santaularia, Josefa Segura i Dolores Valero.

 

                       

 

Els texts han sigut extrets de les biografies <<Margarida Xirgu. Una vocació indomable>> i "Margarida Xirgu, cartografia d'un mite. De Badalona a Punta Ballena"de Francesc Foguet i Boreu, i <<Margarita Xirgu. Una biografía>> d'Antonina Rodrigo.

 

XAVIER RIUS XIRGU

 

àlbum de fotos

 

tornar

Creative Commons License
Aquesta obra està subjecta a una llicència
de Creative Commons.